sábado, 30 de abril de 2016

EL RESERO

                                                      


En épocas pasadas, cuando abundaba el ganado y no existía el transporte en camiones, habitaba en nuestras llanuras, un personaje, que arreaba las tropas de vacas, también nombradas reses, a las ferias de ganado, por ese motivo, lo llamaron  resero  o tropero . Habitante de los suburbios puebleros, solía tener sus propios animales: algunas vacas, unas pocas ovejas y por supuesto su tropilla de caballos criollos, que el mismo amansaba y enseñaba a trabajar con el ganado. Bizarro trabajador de la campaña, enfrentaba los avatares de inviernos fríos y lluviosos al igual que ardientes veranos, con el tranco firme y sin pausa de su noble compañero tan criollo como el mismo.
La vestimenta del resero era sencilla, vestía bombachas amplias, camisa, chaleco, pañuelo al cuello, buen sombrero de paño, fuertes botas de montar y el infaltable poncho, cruzado sobre la grupa. Generalmente el poncho del resero era impermeable, para protegerlo de las frías garúas invernales, de los vientos y de las  lluvias que lo sorprendieran  por los caminos. Cuando era necesario hacer noche en su trayecto, buscaba un lugar donde el ganado quedara seguro, y con sus compañeros de arreo se turnaban para dormir. El recado era su cama: las caronas sobre el suelo, el mandil y el cojinillo sobre éllas , las matras y su poncho eran sus cobijas. Los lomillos o bastos le servían de almohada .
En nuestro pueblo los reseros fueron agremiados en el Sindicato de Trabajadores Rurales y Estibadores que se fundó el 4 de agosto de 1944 ,  designándose  una persona que se ocupaba de tener al día la  lista de afiliados y dar los turnos para el trabajo que se presentara, ya sea en las ferias de remates o para algún arreo que solicitaban los ganaderos de la zona. Hoy en día quedan algunos reseros  que trabajan en la única  e histórica feria ganadera que aún opera en nuestra ciudad.
En el Mercado de Hacienda de Liniers, se encuentra el Monumento al Resero, cuya silueta difundieron en todo el país, las ya viejas monedas de diez pesos, donde se ve la noble figura de un prócer desconocido, montado en su noble caballo criollo, como queriendo atravesar las calles y salir campo afuera , buscando el horizonte.

En nuestra ciudad, el Centro Tradicionalista Potros y Lanzas y la Municipalidad, han querido homenajear a tan sufrido trabajador y a su fiel montado, con un monumento emplazado frente a la Terminal de Omnibus y organizando desde 1994  la Fiesta del Resero, declarada de interés Municipal, Provincial y Nacional. El predio donde desarrolla sus actividades, y se realiza la Fiesta del Resero, lleva el nombre de don Remigio Astrada, quien  fuera un reconocido exponente en el  trabajo de resero.

sábado, 23 de abril de 2016

SANTA ROSA






Santa Rosa es la capital de la provincia de La Pampa y la ciudad cabecera del departamento Capital. Constituida por 62 barrios, está situada geográficamente en el centro del país, en un contexto de transición, entre la estepa templada y estepa seca (la pampa seca y la pampa húmeda).

Contaba en el año 2001 con un área metropolitana de 102 399 habitantes, siendo 94 340 habitantes de la capital provincial y de Toay, los 8059 habitantes restantes, lo que hace a esta área es la 26.º aglomeración de laArgentina, según el censo nacional del 2001. El censo 2010 arrojó 124 101 habitantes para el conglomerado gran Santa Rosa compuesto por su ciudad satélite Toay y alrededores (leer gran Santa Rosa).

Fundada el 22 de abril de 1892 como Santa Rosa del Toay, Santa Rosa fue sucesivamente capital del Territorio Nacional de La Pampa (1900-1951), de la Provincia Eva Perón (1951–1956) y finalmente de la Provincia de La Pampa (1956–Actualidad). El nombre «Santa Rosa del Toay» permaneció vigente hasta el 1 de mayo de 1916.

viernes, 22 de abril de 2016

ANIVERSARIO DE LA CIUDAD DE VIEDMA









La ciudad de Viedma nació en el mismo acto fundacional que su vecina Carmen de Patagones, cuando el 22 de abril de1779 el comisionado real Francisco de Viedma y Narváez fundó en la margen sur del río Negro, a 30 km de su desembocadura en el mar Argentino, en el lugar de emplazamiento de la actual ciudad de Viedma, un fuerte al cual denominó «Nuestra Señora del Carmen», nombre de la embarcación de la expedición que el comandaba. Esta fue la primera población estable de origen europeo en tierras patagónicas, siendo estos españoles y en su mayoría de origen maragato. Pero una inundación hizo que al poco tiempo el asentamiento se trasladara a la margen opuesta, orilla norte del río Negro, es decir al lugar de emplazamiento de la actual ciudad de Carmen de Patagones.

sábado, 9 de abril de 2016

LA LÓPEZ PEREYRA



..O quizás un cuchillo o vaya uno a saber de qué desgraciada manera fatal, este compositor bohemio y músico empedernido despenó a la causante de sus descontrolados celos. Lo indudable es que don Artidorio Cresseri estuvo enamorado hasta los huesos de la víctima de la demencial actitud. Y si no ha sido así, cómo pudo recordarla en su forzado encierro, de una manera tal que no recuerdo salteño u otras personas, que no la canten o la sepan (mal, regular o bien) y la entonen como algo propio y por su cualidad de innegable himno salteño. El contexto metafórico no conlleva ni un dejo de despecho, rabia, indignación o algo muy oculto o “entre líneas” que deje entrever “algo” de pequeñez o chatura. Todo el texto es una tristísima elegía de enamoradísimo ser que ante la adversidad irreversible, derrama su alma en cada verso y como remate ruega “al Dios piadoso resignación...”  El título de tamaña zamba no tiene nada que ver con la historia, la leyenda,  del cómo, del cuándo y los por qué del contenido sentimental del poema. El doctor Carlos López Pereyra, abogado, recibe el agradecido homenaje de Don Artidorio por haberlo “salvado” quizás de una cadena perpetua por su demencial delito, al conseguir la absolución del imputado (Don Artidorio) por “emoción violenta”.  “La López Pereyra”, himno de los salteños y apropiada por innúmeros conocidos e ignotos intépretes, sigue viva y con muy buena salud en la memoria del pueblo. Ojalá todos los dramas pasionales dejaran canciones de este calibre.  La zamba creció sola, no necesitó de promoción alguna. Se “fue” de Salta como el viento, sin rumbos. Hasta que ocurrió todo lo conocido como “juicio por paternidad autoral” cuando un tal Don Andrés la halló sin que Don Artidorio la perdiera. Pero, el argumento de más peso fue el título y las constancias legales desbarrancaron cualquier fundamento que soño fundamentar el “hallador”.
  El Dr. López Pereyra vivó en la ciudad de Salta en la calle “La Florida” al 484 aproximadamente y se comprobó su actividad y las circunstancias en las que se constató su activa participación en el triste hecho que le tocó vivir al pobre Don Artidorio.  Todo lo aquí expresado tiene más de recopilación versionada generacionalmente y no tiene ninguna otra intencionalidad que la de hallarle al magnífico texto poético ese “por qué” fue escrito y cantado.  Sin ningún tipo de “dardo encubierto” invito a que repasemos su singular carácter y, porque no,  esa estructura literaria que, asociada a la fantástica melodía, hacen una obra, diría, insuperable hasta el presente. Vamos pues a su letra conociendo ya, al  menos, una versión más de su historia  ¿o leyenda?


LOPEZ PEREYRA

Yo quisiera olvidarte

Me es imposible mi bien, mi bien

Tu imagen me persigue

Tuya es mi vida, mi amor también



Y cuando pensativo

Yo solo estoy,

Deliro con la falsía

Con que ha pagado mi amor, tu amor



Si yo pudiera tenerte

A mi lado todo el día

De mis ocultos amores

Paloma te contaría



Pero es inútil mi anhelo, jamás, jamás,

Vivo solo para amarte,

Callado y triste,

Llorar, llorar



Me has dicho que no me quieres

pero eso no es un motivo

me privas de tu mirada

mi alma, sin ella no vivo



Voy a esconderme a una selva

solo a llorar

pueda ser que en mi destierro

tus ojos negros pueda olvidar



En una noche serena

al cielo azul miré, miré

contemplando a las estrellas

a la más bella le pregunté



Si era ella la que alumbraba

tu amor, mi amor

para pedirle por ella

al Dios piadoso resignación