domingo, 11 de octubre de 2015

DÍA NACIONAL DE LA PATAGONIA














Te llamamos Patagonia

Tanta arena y tanto viento que erosionan,
Altas bardas y canciones de las provincias del sur,
Nos acostumbramos a llamarte Patagonia,
Desde Río Negro, Chubut y el Neuquén,
Hasta la árida Santa Cruz y  la Tierra del Fuego,
 bien Ona , del final.
 
La Patagonia crece siendo mar, desierto y cordillera,

Remontando los ríos hacia el Ande,
Pasando por todos sus preciados Valles,
Y enfrentando al viento sur hasta perderse,
En las aguas heladas de la Antártida.

El estrecho pone un límite al continente,
De aquí estepas, coirones y el carbón,
Del otro lado estancias, pueblos y la gente,

Isleña y fueguina, a puro corazón.


Lydia Musachi

jueves, 8 de octubre de 2015

DÍA DEL TRABAJADOR RURAL






El Día del Trabajador Rural es celebrado cada 8 de octubre para conmemorar y ensalzar el trabajo que realizan miles de personas para producir alimentos y abastecer de este modo a la población.El origen de la fiesta del trabajador rural se encuentra en el recuerdo del Presidente Domingo Perón en recuerdo de su nacimiento. Domingo Perón tuvo un papel muy importante ya que fue el impulsor del Estatuto del Peón Rural para garantizar sus derechos.La primera reseña que tenemos de la celebración de este día, data del año 1974 siendo derogado en la dictadura militar.Desde el año 2004 y gracias a la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) se viene celebrando el Día del Trabajador Rural.La resolución 7/2004 de la CNTA (Comisión Nacional del Trabajo Agrario) expone en su artículo 1º la declaración del día 8 de octubre como el Día del Trabajador Rural en el ámbito del Régimen Nacional del Trabajo Agrario anexo a la Ley Nº 22.248. El artículo 2º de la resolución 7/2004 de la CNTA hace referencia a la remuneración económica. El mismo indica que el día 8 será considerado como un día feriado en el que los trabajadores rurales gozarán de la remuneración correspondiente en el ámbito del Régimen Nacional del Trabajo Agrario. Es un día en el que las asociaciones y sociedades agrarias unen sus fuerzas para ensalzar y reivindicar mejoras salariales así como el goce de los derechos por parte de los trabajadores rurales. Aumento de seguridad en el trabajo así como el disfrute de la jornada de descanso correspondiente.En este día se conmemora la figura tan importante y esencial para nuestra sociedad de los trabajadores agrarios, que gracias a ellos y a su trabajo contribuyen al desarrollo del sector productivo. Gracias a ellos se conservan las tradiciones, el arraigo en el medio rural, el aporte de la identidad, a las tradiciones, a la cultura, a las costumbres, etc Los campesinos o trabajadores rurales suelen encontrarse afincados en el campo junto a las tierras que trabajan. Su trabajo diario es duro y cansado, pero son unos trabajadores incansables que cada día llegan a su tierra y realizan las tareas de labranza correspondientes. Solidaridad, trabajo, esfuerzo, conocimiento, sabiduría… son los valores que definen perfectamente a los trabajadores rurales y a sus familias que también suelen implicarse en las tareas agrícolas.En muchos casos resulta ser un trabajo generacional pasando de padres a hijos las tareas de labranza, siendo continuada por los hijos de la misma manera y forma que lo hicieran sus padres.

RICARDO GÜIRALDES




(Buenos Aires, 1866 - París, 1927) Narrador argentino, uno de los mayores exponentes hispanoamericanos de la novela autóctona, con su obra maestra Don Segundo Sombra (1926). Nació en el seno de una adinerada familia que en 1887 se trasladó a París. Puede decirse que se educó en francés y el castellano fue su segunda lengua. Los Güiraldes regresaron a Buenos Aires y alternaron su residencia en la ciudad con largos períodos en su estancia de San Antonio de Areco. Sin duda en ese período el joven Ricardo se impregnó de imágenes de la tierra y figuras de hombres de campo, a la par que comenzó a sentir la vocación de escritor. En 1904 acabó el bachillerato e ingresó en la facultad de arquitectura; pasó luego a estudiar derecho, pero finalmente abandonó la universidad y marchó a París. Este viaje fue fundamental en su vida: comenzó a preocuparse por la ética y la metafísica, a la vez que se vinculaba con pintores, músicos y escritores. Realizó un periplo por diversos países europeos y Oriente; regresó a París, decidido ya a ser escritor, y más tarde a Buenos Aires. Hacia 1912 frecuentaba un grupo que reunía a artistas y escritores de las clases altas, donde conoció a Adelina del Carril, con quien se casó un año más tarde.
En 1915 decidió publicar lo que tenía escrito: El cencerro de cristal, poesía, y Cuentos de muerte y sangre, relatos al estilo de H. Quiroga, por cuya mediación algunos aparecieron en Caras y Caretas. La crítica no recibió bien ni a uno ni a otro libro y Güiraldes, decepcionado, emprendió un nuevo viaje, esta vez a las Antillas, que le proporcionó material para una novela, Xaimaca(1923), que obtuvo parecida respuesta. A ésta siguieron Raucho (1917), con elementos autobiográficos, y Un idilio de estación (1918), publicada luego con el título de Rosaura.
Al finalizar la Primera Guerra Mundial Güiraldes regresó a París, donde escribió los primeros capítulos de Don Segundo Sombra, en cuya redacción trabajó los años siguientes. Atraído por la teosofía y el esoterismo, estas disciplinas le inspiraron los Poemas místicos, Poemas solitarios yEl sendero (todos publicados póstumamente por su viuda). De regreso a su país natal se vinculó a los jóvenes vanguardistas, participó en la dirección de Proa y colaboró con Martín Fierro yValoraciones.
Tras los fracasos anteriores, el autor encontró su voz definitiva en Don Segundo Sombra (1926), que obtuvo un éxito inmediato. Con prosa cuidada, la novela narra en primera persona la historia del joven Fabio Cáceres, quien encuentra en el arriero Segundo Ramírez Sombra al maestro que le permite convertirse en hombre. Don Segundo Sombra es una novela de aprendizaje en la que se narran las vicisitudes de la vida del campo y las particularidades de ese ámbito rural amenazado de extinción por la expansión del progreso. De ahí su fuerte tono elegíaco, a través del que se configuran una mirada melancólica respecto al pasado y una decidida apuesta de rescate de unos valores que se proponen como intrínsecamente argentinos.
La prosa de Güiraldes tiene una notoria tendencia al registro poético. De esta manera, Don Segundo Sombra, al tiempo que queda marcada por la sensibilidad de su tiempo, se liga a una tradición de la literatura gauchesca, que determina también la elección del narrador en primera persona, con la consiguiente visión desde la conciencia de un paisano resero, representante de ese mundo que encuentra grandes dificultades para hacerse un lugar dentro de la vida moderna.La novela presenta variados cuadros de ambiente con excelentes descripciones de carácter criollista y regionalista, amenizadas con detenidas observaciones acerca de la vida y las faenas campestres. La narración central está interpolada por relatos breves, como el cuento de Miseria o el del paisanito Dolores, extraídos del repertorio popular y muy conocidos por entonces entre los habitantes de la campaña.
Güiraldes dedicó varios años a la composición de esta novela: comenzó a escribirla en París en 1920 y la concluyó en Argentina años después, cuando el panorama literario porteño estaba ya dominado por las propuestas de vanguardia. Los poetas aglutinados en torno a las revistasMartín Fierro y Proa se contaron entre sus primeros lectores y fueron también quienes dedicaron elogios y reconocimientos que borraron definitivamente el estigma del "fracaso" asociado a la figura de Güiraldes, consecuencia de la casi nula aceptación crítica de sus primeras obras.





martes, 6 de octubre de 2015

JAIME DAVALOS

          


                                              

Jaime Dávalos es la más formidable catapulta de la mejor poesía y música del Noroeste a partir de la segunda mitad de los años cuarenta. Nació en San Lorenzo, Provincia de Salta, el 20 de enero de 1921, y desde la cuna tenía el destino marcado: Su padre era Juan Carlos Dávalos, nada menos. Cursó estudios en su ciudad natal. Recorrió íntegramente su suelo patrio, de uno a otro confín, en contacto íntimo con la tierra y sus hombres.Treinta y nueve años pasaron hasta que este salteño empezó a salir del velo del anonimato, aunque había empezado a publicar a los veintiseis. Y a partir de 1960 libros, y poesías, y cancioneros se sucedieron, y también los premios y los reconocimientos Musicalmente se inició con la armónica pero al igual qeu sus seis hermanos, se inclinaría por el canto con guitarra. Entre fines del 50' y principios del 60' tuvo sus propios espacios en televisión: "El Patio de Jaime Dávalos" y "Desde el Corazón de la Tierra", éste último ganador del Martín Fierro otorgado por los periodistas de radio y televisión. Formó una dupla inigualable con otro salteño, Eduardo Falú. Todos saben lo que salió de esa mezcla: la mejor letra con la mejor música. Y ganas de renovar el folklore, que por esos años ya sufría lo que sigue sufriendo hoy. Mal de muchos, consuelo de tontos. Junto con Manuel Castilla y Cuchi Leguizamón, los de estos dos salteños quedan grabados en el folklore serio de la época. Cuentan que tocaba de oído la guitarra y el charango. Que, como buen poeta, nunca pudo estar mucho tiempo quieto y salió a buscar al país como dibujante, alfarero y titiritero. En cuál de esas tardes habrán nacido las obras maestras como Río de tigres, Zamba de la Candelaria o Las Golondrinas. Jaime Dávalos tuvo siete hijos: de su primer matrmonio con Rosa, tuvo a Julia Elena (conocida cantante), Luz María, Jaime Arturo y Constanza. De su segundo matrimonio (con María Rosa Poggi) tuvo a Marcelo, Valeria y Florencia. Todos de alguna manera se mantuvieron ligados a la música y al arte, continuando la tradición de una familia de artistas.Según el crítico René Vargas Vera, "Jaime Dávalos era una celebración de la vida, de la inventiva, de la libertad. Era báquico por la inspiración que le dictaba su inseparable vino; epicúreo por celebrar el goce espiritual de la creación; sibarita por su espíritu refinado; hedonista por amar los placeres de la vida".

Le debe haber quedado poco por vivir. Fallece en Buenos Aires el 3 de diciembre de 1981.

Ha reunido en varios libros su producción de escritor, entre los que citamos:

1947: Rastro seco (poemas, Salta)

1957: El nombrador (poemas y canciones, Buenos Aires, dos ediciones)

1959: Toro viene el río (relatos, Buenos Aires)

1959: Coplas y canciones o Poemas y canciones (Buenos Aires)

1960: Solalto

1962: Canciones de Jaime Dávalos

1967: La estrella

1974: Cantos rodados

1980: Cancionero

1987: Coplas al vino

Dávalos por Dávalos, donde su hija Julia Elena Dávalos rescata parte del cancionero de su padre.

Con respecto a las coplas, que escribió y recopiló con ávido afán, dice Dávalos: «Desde México a nuestra Argentina, la copla bajó por sobre el geológico espinazo cordillerano del continente atando lenguas y corazones, fijando un alma y un idioma comunes, poniéndole palabras a nuestros desmesurados silencios planetarios, donde el hombre americano, síntesis de todas las razas, convive con su madre tierra, ama y trabaja atado a un solo destino: la unión definitiva de América».Muchas de sus composiciones fueron recopiladas en 1962 en Canciones de Jaime Dávalos. Entre ellas se pueden citar:

Canción del jangadero

Hacia la ausencia

La angaquera

La golondrina

La nochera

La verderrama (cueca)

Pato sirirí

Tiempo dorado

Trago de sombra

Vamos a la zafra

Vidala del nombrador

Zamba de la Candelaria

Zamba de los mineros

Zamba de San Juan

Zamba de un triste

Zamba enamorada.



lunes, 5 de octubre de 2015

DÍA NACIONAL DEL AVE



Entre los meses de abril y julio de 1928, el diario La Razón de Buenos Aires realizó una encuesta, con el apoyo de la Asociación Ornitológica del Plata, entre niños de escuelas primarias, con el objetivo de consultarles a qué ave definirían ellos como “Ave de la Patria”.

El hornero quedó primero entre sus preferencias. Una de las justificaciones que pueden rememorarse de esa selección fue la de una niña que lo definió en los siguientes términos: “Yo creo que el hornero merece el título de Ave de la Patria, porque habita en la mayor parte de nuestro inmenso país y posee más cualidades juntas que cualquier otro pájaro. Es inofensivo, de carácter dulce y hasta tímido; no se le ve reñir con otros pájaros. Es inteligente, hábil y previsor; sus casitas de barro son un modelo de perfección y comodidad; construidas con solidez, son impenetrables a los vientos y a la lluvia; dispuesta su entrada con ingenio, son inaccesibles a los visitantes peligrosos. Y finalmente, ¿quién sabe si nuestros antiguos gauchos, sencillos, nobles y valientes, no tomaron el ejemplo del hornero para hacer de barro, como él, sus ranchos toscos, pero cómodos y prácticos...”

Sin embargo, luego de todos los años transcurridos desde aquella encuesta que pretendía abrir un espacio el cual permitiese instalar la temática sobre la importancia de las aves para nuestra biodiversidad, no ha podido asentarse en la sociedad el suficiente conocimiento de que las mismas son parte integrante del mundo en que vivimos y, por lo tanto, dignos del mayor respeto. En la actualidad, Argentina cuenta con 120 especies de aves silvestres en serio riesgo de extinción sobre un total de 1.000.

Es por ello que, a efectos de promover un día para la reflexión y la acción concreta relacionada con la protección de las aves, es que la organización Aves Argentinas / AOP en una reunión realizada en el mes de agosto del año 1982, dejó establecido el día 5 de Octubre como “Día Nacional del Ave”. La elección de la fecha esta destinada a conmemorar a San Francisco de Asís, Santo enamorado de la naturaleza y que, según la tradición, hablaba con los pájaros.