sábado, 20 de septiembre de 2014

DÍA NACIONAL DEL CABALLO

                                           
Cuando era pequeña amaba a los caballos y en mi corta estatura los veía muy grandes, inmensos. Uno de ellos fue mi compañero de los primeros años y grados escolares, era tordillo y se llamaba Pirincho, muy mañero y no le gustaba que lo montaran las niñas. Se ponía duro cuando lo montábamos y se empacaba como una mula. Paso a paso nos fuimos conociendo y al final, al galope nos hicimos amigos. Su galope era horrible, nos zarandeaba y nos levantaba por el aire. Era muy mansito de abajo, pero se ponía nervioso cuando lo montábamos por las mañanas y corcoveaba hasta que salíamos volando y aterrizábamos cerca de sus patas, pero no nos pisaba, se quedaba esperando que lo volviéramos a subir y ya resignado salía al paso hacia la tranquera de salida  al camino y a su largo martirio esperando a que salgamos de la escuela, atado bajo un árbol.
Mi próximo montado fue una yegua, La China era  oscura con una  con una estrella en la frente. Ella me llevó en largas cabalgatas, en expediciones secretas  a  un monte de frutales de una tapera cubierta de maleza, a espiar nidos de pájaros, a buscar yerba de los vecinos antes que caiga la noche y con mucha paciencia, a la escuela. Una tardecita tuvimos un accidente juntas, como ella era viejita  y yo estaba apurada, la llevaba a media rienda cuando rodó y nos golpeamos las dos. Desperté y vi el cielo oscuro lleno de estrellas y la China  que me empujaba con su hocico ensangrentado.

El Torito era un tordillo enorme, lo usábamos todos, al que le tocara traer las vacas al corral, para boyerear y  de nochero, pero nunca para ir a la escuela. Era bastante brioso y muy habilidoso para saltar los tacureces y esquivar los cardos a todo galope. Me gustaba salir a buscar los animales con él y divertirme con sus habilidades. Una sola vez me tiró al suelo, pisando el látigo largo que yo llevaba para revolear cuando las vacas o los caballos se me desparramaban. El Torito, esperó resoplando hasta  que me levantara y lo arrimara al alambrado para montarlo, perdonando mi imprudencia. Mi infancia está llena de recuerdos ligados a los caballos y me han acompañado toda la vida.

Lydia Musachi












viernes, 19 de septiembre de 2014

DÍA NACIONAL DEL CHAMAMÉ








Se declaró Día Nacional del Chamamé el 19 de septiembre, en honor al músico Mario del Tránsito Cocomarola. La Secretaría de Cultura de la Nación trabajará en la preservación, recuperación y difusión del género folklórico Chamamé tras declararse al 19 de septiembre de cada año como el “Día Nacional del Chamamé” y reconocerlo como parte del patrimonio nacional.

La medida fue publicada por el Boletín Oficial, donde se informa que mediante la Ley Nº 26.118 se establece al Chamamé como parte integrante del patrimonio cultural argentino.

Así, se declara de interés cultural y se establece al día 19 de septiembre de cada año “Día Nacional del Chamamé”, con motivo del fallecimiento del músico correntino Mario del Tránsito Cocomarola (1918-1974), debiendo ser incluido en el calendario de efemérides culturales.

La Secretaría de Cultura, a cargo de Jorge Coscia y como autoridad de aplicación, promoverá acciones por sí y en articulación con los gobiernos provinciales y de la ciudad de Buenos Aires para el cumplimiento de la presente ley.

Mario del Tránsito Cocomarola (15 de agosto de 1918 – 19 de septiembre de 1974) fue el músico con mayor influencia en el género. De su repertorio, cercano a las 400 composiciones, se destacan temas populares como: “Kilómetro 11”, “Puente Pexoa”, “Rincón dichoso” y “Retorno”.

jueves, 11 de septiembre de 2014

DÍA DEL MAESTRO







En 1943, a 55 años de su fallecimiento, la Conferencia Interamericana de Educación (integrada por educadores de toda América) se reunió en Panamá y estableció el 11 de septiembre como Día del Maestro.
Ninguna fecha es más oportuna para celebrar el día del maestro que el 11 de septiembre, día en que pasó a la inmortalidad Domingo Faustino Sarmiento. Por tanto se declara día del maestro en todo
el continente americano el 11 de septiembre.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

FUNDACIÓN DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES















La Provincia de Corrientes es una de las 23 actuales provincias de la República Argentina. Fue una de las provincias creadas en el siglo XIX, pocos años después de la Declaración de independencia de la Argentina.
La provincia de Corrientes abarca, grosso modo, la región que los guaraníes, antiguos habitantes de la zona, denominaban Taragüí (lagartija, por la abundancia de ellas en el territorio). Es difícil determinar exactamente de cuando data la población de este territorio por los guaraníes nómadas, pero es probable que llegaran a él, siguiendo los cursos fluviales, a mediados del I milenio a. C., tras la escisión que separó a los tupí hablantes de ñe'engatu de los guaraníes propiamente dichos.
Los primitivos correntinos se establecieron a lo largo de la costa del Paraná, formando comunidades seminómadas, que perdurarían hasta bien entrada la época colonial. Mantuvieron relaciones hostiles con otros de sus habitantes, los belicosos charrúas (pámpidos), que luego dieron origen a la provincia de Entre Ríos en la Argentina y a la República Oriental del Uruguay.
En tiempos anteriores a la llegada de los españoles, una parte del territorio correntino estaba poblado por indígenas que los guaraníes llamaban gualachíes, que parecen haber sido una fracción de los yaros. Éstos eran una rama de la etnia káingang. Ya habían sido expulsados hacia el este del río Uruguay para la época de la llegada de los conquistadores.
Durante los primeros meses del año 1814, las localidades del sur de la provincia fueron crecientemente influenciadas por la prédica de los federales dirigidos por José Artigas, partidarios del autogobierno de cada territorio, en respuesta al centralismo del gobierno nacional. Cuando la prédica artiguista logró arraigar en la capital de la provincia, el gobernador decidió abandonarla, teniendo en cuenta que toda la vecina provincia de Entre Ríos estaba ya en manos de los federales.
Pero en la mañana del 11 de marzo, una revolución organizada por un hasta entonces desconocido oficial de milicias, Juan Bautista Méndez, tomó prisionero al gobernador y declaró el derecho de la provincia a darse su propio gobierno. Un cabildo abierto reunido en la capital eligió a Méndez como gobernador de la provincia. El 20 de abril de ese año, el Cabildo declaraba la independencia de la provincia bajo el sistema federativo reconociendo al general Artigas como Protector de los Pueblos Libres.
Establecida ya como una provincia autónoma de hecho, el Director Supremo del Estado Gervasio Antonio de Posadas, por decreto del 10 de septiembre de 1814, dispuso formar las provincias de Entre Ríos y de Corrientes — ésta también con los pueblos de Misiones incluyendo parte del actual Brasil — separándolas de la Gobernación Intendencia de Buenos Aires y fijando sus respectivas jurisdicciones.


lunes, 8 de septiembre de 2014

DÍA DEL AGRICULTOR




Mis bisabuelos Josefa Monsotti y Pablo Musaschi, integraron la primera colonización de Esperanza, como así también lo hicieron mis bisabuelos suizos de habla germana, Isabel Kaiser y Martín Imsand. Todos los inmigrantes trabajaron duro para  vivir en paz  y mejorar con su experiencia  nuestra agricultura a fuerza de valor, pocas herramientas y manos unidas junto a los surcos de nuestra bendita tierra santafesina. 
El 28 de agosto de 1944, por decreto Nº 23.317, el gobierno argentino instituyó este día como el "Día del Agricultor" , considerando "que la fundación de la primera colonia agrícola, el 8 de septiembre de 1856, marca una fecha decisiva en el desarrollo de nuestra agricultura". El 8 de septiembre de 1910 se inauguró en la Plaza San Martín de Esperanza el Monumento a la Agricultura Nacional.

jueves, 4 de septiembre de 2014

HISTORIA DEL INDIO ARANDA


LA HISTORIA DEL “INDIO” ARANDA
Por Prof. Ricardo N. González.

La tapa del diario EL ORDEN de la ciudad de Santa Fe del día domingo 21 de agosto de 1938 en letras grandes decía ESTAN PRESOS LOS ASALTANTES! Los detuvieron ayer en Puerto Gaboto…
Esta noticia hacía referencia a que en nuestro pueblo las autoridades policiales locales habían aprendido a un bandido considerado de extrema peligrosidad por la policía de la provincia y a su cómplice. Se trataba ni más ni menos del llamado Pedro “el indio” Aranda (60) y de su compañero de fechorías Luis Emilio Maidana (20). Ambos entrerrianos y acusados de ser los autores materiales de un horrible crimen cometido en la localidad de Larrechea en el departamento San Jerónimo.
Pero quién era Pedro “el Indio” Aranda?
Las crónicas policiales lo presentaban como un bandido feroz y sanguinario, un asesino a sueldo de quien pudiera pagar sus honorarios. Al momento de cometer el crimen de Larrechea Pedro Aranda tenía 60 años de edad, era argentino, oriundo de la Pcia de Entre Ríos, soltero. No era desconocido para las autoridades policiales, había estado detenido en la cárcel de Paraná por asesinato a sangre fría, y según los diarios de la época “seis meses antes” habían tratado de detenerlo en jurisdicción de la localidad de Monje sin resultado. Se le sabía hombre sumamente peligroso, y capaz de dar muerte a una persona por una paga cualquiera, como también por un deseo de venganza o por su sed de sangre. El asesinato era algo sin mayor importancia para él. Era poseedor de una perspicacia sorprendente y su andar por la vida siempre al margen de la ley, le enseñó a buscar siempre apoyo en personas influyentes, y sobre todo, dentro de la misma policía.
Reinaldo “Naldo” Gómez (92 años nativo de Puerto Gaboto) lo describe de la siguiente manera: “a don Pedro Aranda lo recuerdo bastante bien…yo tenía 18 años cuando voté por primera vez, y lo voté al tío Melitón (ref. a Melitón Gómez) creo que era para diputado. Por esa época más o menos sucede lo del asesinato de esa familia de colonos en Larrechea que hicieron el indio y Maidana. Yo tenía referencias por mi hermano Miguel (el vasco negro) que entre las islas se escondía un tal indio Aranda, entrerriano el hombre y que cargaba varias muertes por encargo en Entre Ríos. Con mi hermano una mañana nos acercamos al puesto que tenía don Jerónimo Rodríguez en la isla Agua Negra, a unos 500 metros antes de llegar a la ranchada nos salieron a torear unos perros, en eso vemos que del rancho sale corriendo hacia el monte un hombre… llegamos y nos atendió don Jero. Después de sentarnos y tomar unos mates nos comentó que era el Indio Aranda, que era amigo suyo, y que por precaución cuando sintió torear los perros se fue a esconder. Pero que no había que temer porque era un hombre manso y amigo de los puesteros que lo cobijaban en sus ranchadas. Tiempo después ya lo empezamos a ver más seguido por el pueblo, se había hecho conocido de tío Melitón quien le había dado un caballo tostado para que anduviera en las islas y en el pueblo. Tenía un rancho largo sobre la actual calle Pérez entre Sancti Spíritus y Bustinza, frente a donde vive Juan Bachi para los que conocen Gaboto. Metido adentro no sobre la calle. Era un hombre más bien petiso, bien formado, siempre usaba media bombachas claras y alpargatas blancas, sombrero oscuro, pañuelo al cuello y una mantita. Era medio chueco, muchas personas del pueblo y de las islas lo visitaban en su rancho, hombre manso y tranquilo en el pueblo. Como era conocido de tío Melitón la policía no lo molestaba. Es más iba y venía de la comisaría como si fuera su casa. En esa época estaban en la Comisaría Gabriel Zárate, Luis Tercetti y Perico Coria. Para la elecciones acompañaba a Melitón Gómez y era un gran jugador de taba”.
Qué hizo el Indio Aranda en Larrechea?
El día lunes 15 de agosto de 1938 Pedro Aranda (60 años) y su cómplice Luis Emilio Maidana (20 años oriundo de Diamante Entre Ríos) cometían un múltiple asesinato en una chacra en el distrito Larrechea por encargo. Aranda conocía desde hacía 20 años a José Airaldi (colono residente en Larrechea) ya que éste tenía hermanos en Diamante. Aranda había asesinado a puñaladas a Melquíades Rey en una estancia en Diamante por lo cual estuvo preso en Paraná. Cuando lo dejaron libre se cruzó a las islas y desde allí comenzó a deambular como un linyera. En esas andanzas llegó a Larrechea donde se encontró con Airaldi y se reconocieron inmediatamente. Estando allí Airaldi le propone “un trabajito”, asaltar a la familia de Juan Giacosa (un colono de buena posición económica y de 58 años) y matarlo. Entonces él se presentaría ante la Justicia y reclamaría el pago de un documento en blanco que Giacosa le firmara unos años antes en épocas de elecciones. El plan ideado por Airaldi era que el indio Aranda diera muerte a Giacosa y a sus hijos pero que no hicieran nada con la mujer porque estaba demente. Para eso le adelantó 50 pesos y prometió más si la cosa salía bien. Aranda estuvo vigilando la casa del campo y las costumbres de los Giacosa para asegurarse todo el movimiento. Mandó a llamar a Maidana para que se viniera desde Diamante para ayudarlo. Ambos armaron una ranchada al costado de las vías y desde allí atacaron la casa de los Giacosa. Dice la crónica periodística “desde su campamento, al lado de las vías, los dos criminales se dirigieron a campo traviesa, tomando en dirección al Este, yendo cerrando poco a poco la marcha en dirección noreste. Pasaron por detrás de la casa de los Bortolozzi, y después de dar una vuelta considerable fueron a la casa de los Giacosa. Llegaron a las 19 hs, se escondieron detrás del pozo a balde para escuchar lo que Giacosa hablaba con sus hijos (José y Bartolo). Sabían que no había perros en la casa porque Airaldi se había encargado de envenenarlos un mes antes del crimen. El indio le dio la pistola a Maidana con la recomendación de mandar balas nomás y ambos se acercaron por detrás de una pila de ladrillos sigilosamente hacia sus inocentes víctimas. A los cuales toman por sorpresa y asesinan a puñaladas, disparos y golpes con una barra de hierro. Uno de los hijos herido (José) logra escapar hacia la casa de un vecino, y los asesinos encuentran a la esposa de Giacosa que terminaba de lavar los platos en la cocina y salía al patio al sentir ruidos y le descargan un fuerte golpe con la barra de hierro dejándola inconsciente”. De allí a campo traviesa primero y luego siguiendo las vías del ferrocarril se encaminan hacia su refugio en Puerto Gaboto donde esperarán que se tranquilicen las aguas y así obtener la otra parte del pago ofrecido por Airaldi.
Cómo lo apresan en Puerto Gaboto? Una situación difícil.
Como dijimos anteriormente el Indio Aranda tenía su residencia en un “rancho largo” sobre la calle Pérez en Puerto Gaboto. Hacia allí se dirigió con Maidana después de perpetrar su macabro asesinato de Juan y Bartolo Giacosa en Larrechea. Su cercanía al Jefe Político Departamental Melitón Gómez, su confianza con el personal policial de la localidad le aseguraban una relativa tranquilidad. Hacía un tiempo atrás había solicitado al Jefe Político y al Comisario “un favor”. Que le consiguieran una isla a su nombre para establecerse, trámite que le fue prometido pero haciéndole saber que iba a tardar un tiempo tener los papeles.
En éste escenario es que se planea la forma de detenerlo. Se sabía que si Aranda se enteraba de que iba a ser detenido se defendería hasta la muerte y no lo podrían llevar detenido a Coronda desde donde se lo requería para que respondiera por los asesinatos cometidos. Una vez que llegó la orden de prenderlo, después que Airaldi declarara como había sido todo y quienes eran los autores materiales, Luis Tercetti armó un ardid para capturarlo. A las 8 hs le envió un mensaje que se apersonara en la comisaría (edificio que se hallaba por calle Paganini entre Pérez y Zabala) porque le tenía novedades del trámite que les había pedido. A las 9 hs subió la escalerita de entrada y giró a la izquierda en el zaguán para ingresar al despacho del comisario. Apenas hubo entrado dos policías y el comisario lo tomaron de los brazos y lo detuvieron mansamente al INDIO ARANDA. El cual al darse cuenta de que lo habían detenido y que había caído como un chorlito solo expresó “ahora sí me cagaron”. De allí fue trasladado a Coronda, luego de hacer la reconstrucción del hecho junto a Maidana que también detuvieron en Puerto Gaboto, los llevaron a Santa Fe donde los juzgaron y al Indio Aranda le tocó una pena de PRISION PERPETUA. Así parecería que terminaba la HISTORIA DEL BANDIDO PEDRO EL INDIO ARANDA EN PUERTO GABOTO, lugar que había elegido para asentarse pero en nuestra investigación aparece un relato periodístico en el diario El Orden del día viernes 9 de enero de 1948 (página 2) cuyo título dice: “Le conmutaron la Prisión Perpetua por la de 25 años al criminal Pedro Aranda”. Al leer la nota nos encontramos con el hecho de que el Poder Ejecutivo Provincial lo incluye dentro de una lista de penados que por buena conducta en la cárcel y por dedicación al trabajo se les conmuta la pena recibida por otra menor. En la misma se dá cuenta de la muerte de Airaldi en la cárcel por una afección cardíaca y de un dato que nunca se esclareció del todo. Durante el ataque a la casa de Giacosa desaparecieron 30000 pesos que ni Maidana ni Aranda los tomaron como así también un caballo de carreras valioso. Las sospechas recayeron sobre la policía pero nunca se pudo comprobar ese delito ni tampoco encontrar los bienes.
Otra historia más de nuestro Puerto Gaboto….


Fuentes
Diario el Orden de la ciudad de Santa Fe
21 de agosto de 1938
9 de enero de 1948
Relato del Sr. Reinaldo Gómez
Tomado del blog de Puerto Gaboto