martes, 29 de octubre de 2013

DÍA DE LA CHAMARRITA


Hoy 29 de octubre es el día de la Chamarrita, declarado a propuesta de los hermanos Néstor y Rubén Cuesta, en el aniversario del nacimiento de Linares Cardozo.
Según Rubén Cuesta, en realidad se trató de una idea que lanzó hace años su hermano Néstor, pero cuando se fue a vivir a Buenos Aires, él la retomó para hacerla reverdecer en momentos en que se celebró el 80 aniversario del folklorista lapaceño, uno de los que rescataron el género entrerriano. “Quisimos que el día del cumpleaños de Linares Cardozo se instituya como el día de la chamarrita, que nos sirve como identificación a nosotros los entrerrianos”.
Rubén Martínez Solís nació en la ciudad de La Paz. Al finalizar los estudios secundarios se trasladó aParaná, para estudiar en el Instituto del Profesorado Secundario donde se recibió de Profesor de Filosofía y Ciencias de la Educación.
Desde adolescente se interesó por la música y la cultura gauchesca de los trabajadores rurales que abundaban en su ciudad natal. Tomó como nombre artístico el de Linares Cardozo, un trabajador rural, capataz del campo de su tío Manuel, a quien Martínez Solís admiraba por sus conocimientos; en el libro Linares Cardozo y yo de Néstor Cuesta puede verse una foto del gaucho Linares Cardozo, de quien Martínez Solís tomara su seudónimo.
Influenciado por Atahualpa Yupanqui buscó conocer, recopilar y difundir la música folklórica de su región, prácticamente no investigada hasta ese momento. En esa tarea se destacó por la preservación del folklore entrerriano, en especial de la chamarrita, estilo musical del que se ha dicho, hubiera desaparecido de no ser por la obra de Linares Cardozo.
También compuso canciones de raíz folklórica como “Canción de cuna costera”, “Peoncito de estancia”, “Coplas felicianeras”, “Como los pájaros”, “La biznaguita”, “La cambuiré”, “Islerito”, “Canción de la ocarina dormida”, “El alzao”, “Cururú tajamarero”, “Chacarera de río seco”, “La consigna del Supremo”, “Silbidos de un entrerriano”, “Costeando el tajamar”, “Chamarrita del Chupín”, “Chamarrita de la encierra”, “Soy entrerriano”, etc. Esta última está considerada como el Himno de Entre Ríos.
En 1975 Los Hermanos Cuestas lanzaron su álbum Canto a Entre Ríos – Los Hermanos Cuestas, interpretan a Linares Cardozo, junto a la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos, el Coro de la Asociación Verdiana e invitados especiales. El éxito del disco hizo famoso a Linares Cardozo, tanto en su país como internacionalmente.
Escribió un libro de poemas titulado El caballo pintado y la paloma (título tomado del arroyo Cabayú Cuatiá que cruza la ciudad de La Paz) y otro de memorias y reflexiones personales, Júbilo de esperanza.
En pintura se dedicó a registrar la luz, la gente y el paisaje de su región. En el libro Linares Cardozo y yo de Néstor Cuesta pueden verse los dibujos y pinturas de Linares Cardozo. También puede verse una pintura de su autoría en la tapa de su álbum Canción de cuna costera.
Falleció en Paraná en 1996 y fue enterrado según su voluntad, en el cementerio de la ciudad de La Paz, al lado de un timbó con vista al Río Paraná.
LA CHAMARRITA
La chamarrita es un estilo musical y danza originarios de las islas Azores, que llega a Brasil a fines del siglo XVII cuando la corona portuguesa puebla con inmigrantes de esas islas las incipientes aldeas de las costas de Rio Grande do Sul. A través de rutas comerciales controladas por la nación charrúa la chamarrita llega a la provincia de Entre Ríos pasando por la Banda Oriental y mezclándose con el fondo cultural charrúa, africano y de gauchoscimarrones. Por su parte el chamamé surge en el seno de la sociedad guaraní de las misiones de Corrientes y Rio Grande do Sul, fruto de la fusión entre el barroco jesuita y el ñe’é mboé purahey, la tradición musical guaranítica de carácter religioso.
Esta entrada es la primera de una serie donde intento analizar el origen de la chamarrita entrerriana en contrapunto con el chamamé correntino pues creo que ese contraste nos permitirá enriquecer la visión de dos procesos históricos y dos tipos de sociedades emparentadas pero distintas.  Desde mediados del siglo pasado y merced a investigaciones del académicoFernando Assunçao y los musicólogos Lauro Ayestarán y Carlos Vega, entre otros, se sabe que la chamarrita es un ritmo folklórico de las Islas Azores, pertenecientes a Portugal, existen registros que demuestran su exitencia desde fines del siglo XVII. Desde esta época se practicaba como canción y danza por los nativos de esas islas que aún la siguen ejecutando. Evidentemente no se trata de la misma chamarrita practicada en nuestros días en América pero los autores encontraron puntos en común tanto en la coreografía como en los temas poéticos que demuestran que  la Americana se deriva de la Azoreña.
Los azorianos poblaron las primeras ciudades coloniales portuguesas en lo que es hoy el sur del Brasil. Primero en la isla de Santa Catalina en el siglo XVII y luego ya en territorio riograndense en Porto Alegre, Santo Amaro, Taquarí y otras localidades más al sur en el siglo XVIII. Se ha conjeturado que la chamarrita podría haber llegado a Entre Ríos durante la guerra del Paraguay, cuando los ejércitos brasileros, argentinos y uruguayos compartieron las campañas y los campamentos pero ello ocurrió en 1864 y para esa época los azoreños practicantes de la chamarrita ya venían mezclándose con charrúas y africanos desde 150 años antes y en la misma zona, obviamente  en contacto con la sociedad local. Y teniendo en cuenta la movilidad que había entre portugueses viajando desde la costa atlántica hasta la Colonia del Sacramento, de charrúas entrerrianos comerciando en la costa del Brasil, de Guenoas uruguayos cazando en la Selva del Montiel o de guaraníes correntinos transportando la producción industrial de las misiones al puerto de Buenos Aires por poner solo algunos ejemplos,  es lógico pensar que las danzas y ritmos musicales circularan junto a las personas desde fines del siglo XVII y que no haya que esperar a mediados del XIX para que se difundieran por a región.
Por tanto, cualquier pregunta sobre las condiciones en que se originó la chamarrita o el chamamé implica conocer como era la sociedad entrerriana y correntina en el momento en que aparecen estos estilos musicales en los registros históricos y no un siglo y medio después. Por eso nosotros vamos a intentar reconstruir el contexto histórico desde que desembarcó la chamarrita original azoreña a fines del siglo XVII y las rutas por las que llegó a Entre Ríos durante el siglo XVIII.
Muchos estudios sobre temas históricos analizan nuestra historia desde el siglo XIX en lugar de remontarse a siglos anteriores a veces basándose en la creencia poco fundamentada de que los valores de nuestra nacionalidad se forjaron con la independencia, cuando en realidad hay un continuo cultural de cientos de años, tal como es el caso sobre el origen de estos ritmos musicales y las pautas culturales asociadas a los mismos. Objetivamente pues, conviene repasar las condiciones sociales históricas desde que tenemos registros fiables de ambos. En el caso de la chamarrita esto nos sitúa a fines del siglo XVII, más precisamente cuando los azorianos comienzan a expandirse en lo que actualmente es el territorio de Río Grande do Sul.
Los azorianos fueron evidentemente un factor muy importante en la conformación de la primitiva sociedad colonial portuguesa en el sur de Brasil y es natural que la chamarrita azoriana forme parte de la tradición musical de la costa del Brasil, pero dado que el territorio de la actual provincia de Entre Ríos no fue colonizada por ellos ¿Cómo llegó hasta aquí? Y sobre todo, ¿Cómo llego a convertirse en símbolo identitario de la cultura entrerriana y no de Corrientes que geográficamente está mucho más próxima al punto de desembarco de la chamarrita original?
En su excelente y pionero trabajo sobre el origen de la chamarrita Fernando Assunçao describe la expansión de los primeros azorianos practicantes de este ritmo desde su introducción en Santa Catalina, hoy Florianópolis en 1675,  mostrándonos luego su presencia en la Colonia del Sacramento, en 1715 y posteriormente ya “agauchados” en Yaguarón en la frontera lindante con Uruguay hacia el año 1801. Este autor, no pudiendo explicar su presencia en Entre Ríos y sur de Corrientes dice: “Queda por establecer aún, (como) muchos azorianos, con las dificultades tremendas de los primeros tiempos, en las tierras incultas de Rio Grande, se desplazaron hacia el sur y el oeste, hacia el territorio del Uruguay y de Entre Ríos y el extremo sur de Corrientes”.
Tengamos en cuenta que Assunçao realizó las investigaciones a las que nos referimos en los años 60 del siglo pasado y que su análisis estaba influenciado por el concepto de “área cultural” mediante el cual los investigadores sociales de esa época buscaban establecer patrones de difusión geográfica e histórica de “bienes culturales” a partir de ciertos marcadores idealizados. Así se podían establecer por ejemplo el “área cultural de la quena” o el “área de difusión de la Zamba” etc. En este caso nuestro autor, rastreó los orígenes de la chamarrita en un primer punto de “origen” -la isla de Santa Catarina- y siguió el rastro a través del tiempo situándolo en localidades cada vez más adentro del continente…hasta perderlo en el norte del Uruguay.
Por eso el concepto “azoriano” como tipo cultural portador de la chamarrita, es utilizado por este autor como un operador abstracto que se movería a través de un período de 150 años y en un área geográfica inmensa como si permaneciera invariable en el tiempo y el espacio. Describe así a los actores como “azorianos agauchados” en el siglo XIX. el problema es que los azorianos no actuaban solos ni se mantenían aislados de influencias, sino que estaban inmersos en una sociedad multi-étnica y compleja en el seno de la cual los “bienes culturales” se transforman y cambian incluso de portadores.
En mi opinión no es que se pierda el rastro a mediados del siglo XIX al norte del Uruguay sino que probablemente para esa época ya fuera inútil seguir asociando la chamarrita solo a los azorianos, dado que llevaban ya mas de 150 años conviviendo y mezclándose con otros portugueses, charrúas, guaraníes, españoles y africanos.
Por suerte hoy sabemos mucho más sobre cómo era la sociedad colonial portuguesa donde desembarcó la chamarrita original y las sociedades indígenas a las que se transmitió. Gracias a los aportes de la antropología que nos ha dado una visión de los pueblos originarios mucho más ecuánime se ha enriquecido el escenario histórico y se explican mejor muchas situaciones que antes quedaban simplemente olvidadas. Agreguemos que nuevas investigaciones están haciendo una relectura de las fuentes historiográficas de la época gracias a lo cual tenemos más y mejor información que hace medio siglo.
Gracias a ello hoy sabemos que no se trata de ver como los azorianos fueron “propagando” la chamarrita sino de conocer en que sociedad interactuaron y como de esa interacción surgio la chamarrita actual en Entre Rios. La clave es comprender que si bien los azorianos desembarcan la chamarrita a fines del siglo XVII se integran rápidamente a un tipo de sociedad donde fue reelaborada en los siguientes 300 años, por personas de diversos orígenes étnicos que conformaron la sociedad donde se desarrolló. Este punto de vista  implica hablar de charrúas, guaraníes, españoles, portugueses y africanos es decir el tipo cultural de la época.
Por ello cuando Assunçao nos habla por ejemplo del chamarritero uruguayo Teodoro Bustamante que en la localidad de Aiguá cantaba chamarritas en la segunda mitad del siglo XIX  más que en reminiscencias azoreñas debemos pensar en un tipo humano donde se mezclen los componentes culturales antedichos. Al igual que el jazz o el candombe que tuvieron orígenes africanos pero que se forjaron durante la época colonial en América, la chamarrita americana es en realidad un a re-elaboración local. Y por lo tanto si bien es posible reconocer elementos que se mantienen del original nos encontramos frente  una creación nueva, por ello es que precisamente se puede comparar la chamarrita azoreña y la americana.
En resumen debemos tener en cuenta que la chamarrita americana si bien traída por los azoreños no es la misma que la practicada en las Islas Azores dado que al ser la nueva sociedad colonial portuguesa una mezcla de diversas culturas se vio influenciada por otros ritmos, incluso en palabras del mismo Fernando Assunçao, “la coreografía de la chimarrita, en Río Grande del Sur, varió, particularmente por influencia de los bailes enlazados, vals, polca, mazurca, chotis así como en el cambio de su tiempo musical, en el cual influyen, además, las formas populares características de los medios folk afroamericanos”
Nuestro objetivo es precisamente describir esa sociedad por ello en las próximas entradas no nos centraremos en aspectos musicológicos los que ya han sido bastante bien expuestos por diversos autores sino más bien en  el contexto social  e histórico en el cual  la chamarrita azoreña arraigada en territorio riograndense llega a las tierras de Entre Rios.


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