jueves, 29 de agosto de 2013

DÍA DEL ARBOL







El 29 de agosto de 1900 fue establecido el Día del Árbol por iniciativa del Dr. Estanislao Zeballos desde el Consejo Nacional de Educación.
 El árbol es parte de los bosques y selvas, integra escenarios naturales, acompaña al hombre en los caminos y embellece las calles, plazas y parques de las ciudades. Como un espejo con sus ramificadas raíces reproduce bajo el suelo su copa, explora las profundidades y emerge hacia las alturas por encima de todos los demás seres vivos. Vale por si mismo hasta su sombra y por su imagen desde la lozanía en la plenitud de su vigor, dentro o fuera del bosque, hasta en su ocaso muerto de pie o ya caído.
El gran prócer y poeta cubano, José Martí sentenció que tres cosas debería hacer una persona durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
 El Árbol Forestal argentino es el quebracho colorado chaqueño (Decreto 15.190 del 21-08-56) que no debe confundirse con la Flor Nacional que recae en el Seibo (Decreto N°138.974 del 2 de diciembre de 1942). Otra fecha vinculada  con el Día del Árbol es el Día Forestal Mundial, establecido desde 1971 por la FAO, el 21 de marzo.
 Algunos árboles declarados históricos en la Argentina:
 AROMO del Perdón de Manuelita Rosas, en Buenos Aires
ALGARROBOS El de Atahualpa Yupanqui, en Agua Escondida, Cerro Colorado, Córdoba y el abuelo algarrobo, en Merlo, San Luis o el algarrobo de la estancia La Ramada en Tucumán y el de Cruz del Eje, en Córdoba, conocidos por San Martín. En La Rioja se encuentra el algarrobo donde fue colgado el Chacho Peñaloza. Otro algarrobo histórico es el de Barranca Yaco, Córdoba, donde fue asesinado Facundo Quiroga.
AGUARIBAY: Plantado por Sarmiento en la Quinta Pueyrredón de San Isidro
CEBIL COLORADO: De bajo de él agonizó el Gral. Martín Miguel Güemes, en Salta.
HIGUERA: De Doña Paula Albarracín, la madre de Sarmiento, en San Juan
PACARÁ de Saturnino Segurola en Parque Chacabuco de Buenos Aires.
PINO DE SAN LORENZO, en Santa Fe
SAUCE LLORÓN: de Plumerillo, en Mendoza, bajo el cual conversaron y matearon San Martín y O’Higgins.
Otras fechas se corresponden con homenajes al árbol desde otros países. En el nuestro se suman, sin determinar fechas, decretos provinciales  referidos a flores de especies herbáceas o leñosas. El samohú (palo borracho de flor rosada) es la flor provincial del Chaco, el lapacho rosado le corresponde a Jujuy, el lapacho negro a Misiones y el retamo a Mendoza. Son herbáceas la Mutisia en Neuquén y el clavel del aire en San Luis.
El árbol puede vivir y formar parte de un Parque Nacional, de un bosque nativo, una plantación forestal o como ornamental en una plaza o en alineación en la vereda. Los árboles plantados en cortinas protegen a otros cultivos y formando montes de reparo protegen a los animales criados por el hombre y en las selvas o en los humedales son refugio de la más diversa flora y fauna. Además resguardan a otros recursos naturales al suelo, al agua y al aire. En el año del Bicentenario debemos recordar que nuestros principales próceres aconsejaron la plantación de árboles y la reposición continua para que nuestros hijos y nietos cuenten a su vez con su compañía.
  

Rafael R. Sirvén

miércoles, 28 de agosto de 2013

RAÚL ENTRAIGAS

                                           
Raúl Entraigas nació el 28 de Agosto de 1901, en el Fuerte San Javier, a tan sólo 30 kilómetros de Viedma, sobre la costa del Río Negro; falleció a los 76 años en la ciudad de Buenos Aires en 1977.
Descendiente de un francés afincado en Río Negro hacia 1824, Don Jean Entraigues, (abuelo), Raúl Agustín Entraigas, el séptimo de los nueve hijos de Benigno Donato Entraigas, (padre), descendiente de aquella familia francesa y su madre Eusebia Linares Ureña, (de padre aborigen), de fuertes vínculos con esta tierra, descendiente de un cacique Tehuelche.
Su abuela era Tehuelche de pura cepa, casada con el cacique Miguel Linares, el renombrado Mayor Linares afincado en la zona de San Javier. Entraigas era nieto de Tehuelches.
La singular personalidad del Raúl fue cimentada por su sangre euroindígena, la agreste geografía patagónica, la Escuela 3 de San Javier y la educación Salesiana de los Misioneros; perfeccionada en los Colegios de la Obra de Don Bosco de Viedma, Carmen de Patagones, Fortín Mercedes y de Bahía Blanca.
En Turín, Italia.
En la ciudad de Turín, Italia, 1922, continuó su formación salesiana. Luego de completar el estudio de las disciplinas teológicas, alcanzó la meta del sacerdocio en la Basílica María Auxiliadora,1926.
En la Argentina.
"Vuelto a la Argentina, desempeñó sus actividades educativo como docente, y pastoral en las obras salesianas patagónicas, durante 18 años; también fue asignado a la Curia de Viedma, como secretario canciller de la Diócesis.
El Padre Raúl Entraigas fue paradigma del salesiano consustanciado con su vocación: “civilizar a través de la predicación evangélica”. Los primeros salesianos de la Patagonia, cumplían su acción apostólica como “misionero, docente, civilizador, protector y pacificador”.(P. Alberto Dumrauf).
Fiel representante de la Patagonia, por parte de su madre Tehuelche, al punto tal que al ser recibido como Académico en la Academia Nacional de la Historia se dijo de él que “por su “origen”, su vocación, su obra, el Padre Entraigas representa genuinamente a la Patagonia”, según consta en el discurso del doctor Armando Braun Menéndez.
El Padre Entraigas Escritor e Historiador.
La figura de Entraigas y su amor por la tierra patagónica se hallan expresados en el fragmento de una de sus poesías donde dice:
“Podré conquistar mil títulos/ser mimado de la gloria/
pero el blasón más preciado/mi solo halago y lisonja/
mi orgullo estriba, en que soy/nacido en la Patagonia”.
(Cfr. Un agradecimiento a la generosidad de Hilda Arró, vecina viedmense, que cedió el material histórico que hizo posible esta nota y a Rolando Arrizabalaga).
El Padre Raúl Entraigas, rodeado de autoridades.
Carmen de Patagones. “En el marco de un nuevo aniversario de la fundación del Fuerte y Población Nuestra Señora del Carmen, "Noticias" pretende recordar a un personaje singular nacido en San Javier, pero que sin embargo trascendió largamente su medio.
Hablamos del padre Raúl Agustín Entraigas, que fuera fundador de la Junta de Investigaciones y Estudios históricos de Río Negro, miembro de la Junta de Estudios Eclesiásticos de la Argentina y académico de la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla, España.
Poeta, investigador, orador sagrado, maestro, misionero salesiano. Nació en San Javier, 1901, falleció en Buenos Aires en 1977. Entraigas es una figura singular íntimamente relacionado con la Comarca”. (Cfr. El Reginense. Diario local).
A partir de 1944, y hasta el fin de sus días, residió en Buenos Aires, donde se dedicó de lleno al apostolado de la pluma, destacándose como escritor, en el género biográfico, siempre de alesianos y personajes patagónicos. Produjo más de 30 libros, además de innumerables artículos, publicados en revista científicas, boletín salesiano y en diarios del Sur. Su labor literaria mereció numerosas distinciones.
Cuando podía retornaba a su terruño, a su Patagonia, a predicar algún retiro, a presentar un libro, a respirar aire sureño, a dialogar con sus familiares y amigos, a visitar la tumba de sus padres.
Reconocimientos.
Las provincias patagónicas han reconocido sus méritos. Prueba de ello son las bibliotecas, aulas, escuelas y parajes que llevan su nombre. Entre sus obras, cabe mencionar aquí dos: “la azucena de los Andes”, biografía de Laura Vicuña, editada en 1957; y “El mancebo de la tierra”, que narra la vida de Ceferino Namuncurá, publicado en 1971.
Como comunicador social, mencionamos también su actuación en el mundo del cine, en calidad de asesor de varias películas nacionales. Destacamos su asesoría para la película “mi hijo Ceferino”, que reflejó en la pantalla grande la vida del “muchachito de las pampas”.
Firme mástil de la educación.
El Padre Raúl Entraigas falleció en Buenos Aires, el 23 de abril de 1977, "dejando tras de sí, una huella perfumada de sacerdote íntegro, salesiano trabajador, piadoso, docente, escritor, poeta, historiador, agradable predicador, forjador de conciencias”. (El Reginense.Diario local).
El Padre Raúl Agustín Entraigas, euroaborigen, levantó mástiles con la bandera de la educación, como lo querían Manuel Belgrano y San Juan Bosco, no solo en la Patagonia, sino en la Argentina y en el mundo.
El pensaba que el proceso educativo consistía en "formar personas pensantes, que sepan gobernarse a si mismo y no que sean gobernadas por otros", como decía Spencer. El Padre Raúl pensaba que "el joven con una sólida formación académica, junto a los valores humanistas y cristianos tenía argumentos suficientes y fundamentos para defenderse en la vida".

Sus restos descansan en el panteón familiar del campo santo de Viedma, Provincia de Río Negro.

Bibliografía:
Archivos del Colegio Salesiano León XIII, de Buenos Aires.
Diarios regionales: "El Reginense", de Villa Regina y "Noticias" de Carmen de Patagones.
Portadas de los libros de su autoría.
Material proporcionado por el P. Alberto Dumrauf, Sra. Hilda Arró y Rolando Arrizabalaga.
Publicado por Luis Angel Maggi






BIBLIOTECA NACIONAL DEL PERÚ





 Es una dependencia administrativa del Ministerio de Educación del Perú, es una biblioteca pública, administrada por el gobierno del Perú y considerada antes la más rica de América, ahora  también un orgullo y símbolo nacional. Su actual local se encuentra ubicado en el Distrito de San Borja, en la ciudad de Lima, capital del Perú. Sin embargo, su primer local, conocido como Biblioteca Pública de Lima se ubicaba en la Avenida Abancay, en pleno centro histórico de Lima.  
En 1821 el general don José de San Martín fundó en Lima la Biblioteca Nacional del Perú, a la cual donó su propia colección de libros, mediante el Decreto de Creación de la Biblioteca Nacional, de 28 de agosto del mismo año. La saludó como: "(...) uno de los medios más eficaces para poner en circulación los valores intelectuales". El mismo San Martín dona cerca de 700 libros a la biblioteca.
En sus inicios, la biblioteca contaba con 11.000 libros que provenían de las confiscaciones que realizó el gobierno del Virreinato del Perú, a la orden de los jesuitas que fueron expulsados de los dominios españoles en 1767. La orden de los jesuitas mantenía una biblioteca copiosa de diversas ciencias y humanidades en Lima.  
En 1884, la biblioteca fue re-inaugurada. Ese año, Ricardo Palma solicitó a Chile, la devolución del material sustraído por las tropas chilenas, lo cual tuvo eco en Santiago de Chile, y por orden del presidente de Chile Domingo Santa María, recibió la devolución de 10.000 libros para la Biblioteca Nacional de Lima. De todos modos, algunos libros peruanos permanecieron en Chile mucho tiempo después, y los gobiernos de ambos países iniciaron conversaciones para su devolución.
  En 1943, la biblioteca contaba con cerca de 200.000 volúmenes, incluyendo manuscritos e incunables. Sin embargo, el 11 de mayo de aquel año, un gigantesco incendio la dañó gravemente, y su edificio quedó en escombros.  Por parte del gobierno, reformó substancialmente la Biblioteca Nacional. En presencia del presidente Alejandro Toledo, el director de la biblioteca y otras personalidades, el 27 de marzo del 2006,  se inauguró la nueva sede de San Borja. Consta de un edificio de 20.000 metros cuadrados, depósitos climatizados para la apropiada conservación de las obras, doce salas de lectura con capacidad para 554 lectores, mobiliario especial, casilleros personales y computadoras con conexión a Internet, para el uso del público. El 17 de abril del mismo año, se inició oficialmente la atención al público.  


lunes, 26 de agosto de 2013

FRAY MOCHO

                                                   

José Seferino Álvarez nació en Gualeguaychú, Entre Ríos, en 1858. Más conocido como Fray Mocho  (por su carácter frontal y bondadoso y porque tenía un hombro más alto que el otro, lo que lo hacía caminar medio ladeado),  es el primer escritor profesional de la Argentina.  Llegó a ser contemporáneo de Mitre y Sarmiento y escribió ensayos sobre los escritores más representativos de la época, como Quiroga  e Ingenieros. Gaucho entrerriano,  aprendiz en “Los campos floridos”  -una estancia de Gualeguaychú- hasta los doce años, Álvarez representa al narrador oral por antonomasia.  De hecho, sus cuentos se destacan por el vívido cuadro de costumbres del 900’ y por la reproducción del habla popular a través de diálogos, que leídos hoy todavía suenan naturales y espontáneos.  Fue  expulsado del histórico Colegio Nacional de Concepción del Uruguay donde sus padres lo habían enviado para finalizar sus estudios secundarios (que no concluyó),  por una revuelta contra el Director. A los 21 años se instala en la Capital Federal y se transforma en periodista,  al principio  reportero y luego  cronista policial, germinales de “Memorias de un vigilante”, uno de sus primeros libros importantes. Su obra puede situarse dentro del realismo criollo junto a la de Roberto Payró (sobre quien también escribió ensayos),  derivada del naturalismo francés.  Hay una influencia innegable del registro periodístico en sus narraciones, al menos en cuanto a la simplicidad del lenguaje y al hecho de  ajustarse estrictamente a la historia.  Viaje al país de los Matreros es una de sus obras más trascendentes.  Verdadera colección de viñetas populares, describe con precisión diversas zonas de nuestra región y hay retratos admirables, realizados por ño Ciriaco y el Aguará,  dos personajes que a la manera de Virgilio con el Dante,  conducen al narrador  -observador testigo-, por cada una de las historias o leyendas de fogón que el lector va descubriendo simultáneamente. Este procedimiento sumado a la “visualidad” propia del estilo de Fray Mocho nos retrotrae a esa época del culto al coraje (tan propio del criollo), a esas vidas, a esas historias y nos parece estar entre los pajonales, las flores de ceibo o los bañados,  en compañía de los diversos animales del campo o del monte,  que el texto va nombrando,   presenciando una carneada,  escuchando relatos de fugitivos perseguidos, constatando ya entonces la pobreza del interior  enfrentada a la riqueza y oportunidades de la Capital.  Fray Mocho nunca perdió el sentido del humor y ese tono aparece frecuentemente en las viñetas,  muchas veces bajo la forma de dichos o refranes, como por ejemplo: “tiene más grasa que chaquetón de gallego”, “Dios lo guarde del agua mansa”; “aquí soy el aguará solitario, allá soy el loro barranquero”. Para este rescate, también seleccionamos textos de su primer libro, escrito en 1885, “Esmeraldas”, llamado así por el color erótico de sus narraciones; aunque leídas hoy resulten naif,  no dejan de cuestionar, a través de un erotismo desprejuiciado ciertos valores e hipocresías que en algunos casos siguen vigentes. Además están muy bien escritas, son verdaderamente “picantes”, aún dentro de su inocencia, o, justamente, por su candor. Fue el creador de la célebre revista “Caras y Caretas”, donde aparecieron por primera vez célebres caricaturas de políticos y personajes de la “farándula” y todavía hoy se la sigue editando con ese mismo nombre.  No he ofendido a nadie ni a nada, porque no quise dañar y porque tengo un corazón puro (testamentó Fray Mocho en la primera edición de En El Mar Austral (Crónica del sur sin haber viajado nunca al sur, a partir de relatos de marineros, contiene algunas de las descripciones más valoradas por la crítica, publicada fragmentariamente en  http://www.tierradelfuego.org.ar/museo/mar-austral.htm).  Y poco antes de su muerte le expresó a su mujer: Yo soy duro como el ñandubay de nuestra tierra.  No me entra el hacha así nomás….Muero peleando…Mirá, m'hija, hay que jugarle risa a la vida.  Le faltaban tres días para cumplir los cuarenta y cinco años, cuando  falleció en Buenos Aires, el 23 de agosto de 1903.

  

viernes, 23 de agosto de 2013

EL EXODO JUJEÑO









Estando Belgrano en Jujuy, como General en Jefe del Ejército del Norte, en julio de 1812, se produjo una gran avanzada realista, que amenazaba destruir totalmente los poco que se había ganado a fuerza de sacrificio y coraje.
Fue necesario recurrir no sólo al patriotismo, sino a la abnegación de los criollos. La orden de Belgrano fue terminante: no debería quedar nada que fuese de provecho para el adversario, ni casa ni objetos que fueran de utilidad, ni alimentos.
Lo que no podía ser transportado a lomo de mula, de caballo o de burro, debió ser quemado. Pensemos en el sacrificio de ese pueblo sufrido y resignado, que se trasladaba con lo poco que podía salvar, sin saber exactamente cual iba a ser su suerte.
Más que un éxodo, aquello era la imagen del renunciamiento incondicionalmente realizado. El frío y la ventisca invernales acompañaron a la caravana. El éxodo jujeño tuvo lugar el 23 de agosto de 1812.
En sendos bandos de Tristán y Goyeneche se habla de los escasos vecinos que quedaron en Jujuy, de la miseria y la devastación creadas por la guerra.
En un oficio del 29 de octubre, Goyeneche celebra desde Potosí que el coronel de su ejército Indalecio González de Socasa haya podido construir el cuerpo municipal siquiera fuese con tres vecinos. Y agrega: “Me llena de la más dulce complacencia el voto unánime y general que V.S. me indica de los pocos vecinos que han quedado en esa ciudad de mantenerse decididos y adictos a la Casa del Rey sin que los retraiga la devastación que el furor y venganza del Caudillo Revolucionario Belgrano han causado en su población según lo tuvo anunciado en su impío bando del 29 de julio”. 
Hasta el 23 de agosto de 1812, la revolución había puesto a prueba el amor de sus hijos a la libertad, ofreciendo sus vidas, pero en ese momento Jujuy fue escenario de algo más extraordinario todavía: una población entera sin discriminación de clases ni de edades, que sacrificaba colectivamente, su tranquilidad, su fortuna, su existencia.. Jujuy, era el paso obligado al Alto Perú, donde se encontraba el cerro de Potosí, del que se extraía la plata, que le proporcionaba una gran riqueza. Jujuy, merced a ese holocausto por la Patria, debió renunciar a todos sus bienes, lo que la sumiría en la pobreza, de la que sería difícil resurgir.
Fue tan completo el éxodo, que el testimonio español más que el argentino, nos da una idea cabal de su desarrollo. La historia de Torrente, escrita después de la guerra, con la tradición oral de los jefes realistas, nos dice en referencia a Goyeneche: “Hallándose a esta sazón con un brillante ejército, orgulloso por sus anteriores victorias, y muy superior en número y disciplina a las pocas y desalentadas tropas de Buenos Aires, que ocupaban las ciudades de Jujuy y Salta, de las que se habían retirado después de los ataques de Suipacha y Nazareno, con orden de su comandante Belgrano para que todos los habitantes evacuasen aquel territorio llevándose los archivos y aun los armamentos y muchos vasos sagrados de las iglesias, dispuso que el mayor general don Pío Tristán avanzase con tres mil quinientos hombres en persecución de aquellos prófugos”.
El célebre bando de Belgrano, del 29 de julio, comenzaba diciendo: “Desde que puse el pie en vuestro suelo para hacerme cargo de vuestra defensa, en que se halla interesado el Excelentísimo Gobierno de las Provincias Unidas de la República del Río de la Plata, os he hablado con verdad. Siguiendo con ella os manifiesto que las armas de Abascal al mando de Goyeneche se acercan a Suipacha; y lo peor es que son llamados por los desnaturalizados que viven entre nosotros y que no pierden arbitrios para que nuestros sagrados derechos de libertad, propiedad y seguridad sean ultrajados y volváis a la esclavitud. Llegó, pues, la época en que manifestéis vuestro heroísmo y de que vengáis a reuniros al Ejército de mi mando, si como aseguráis queréis ser libres…”.
Belgrano, en razón del sacrificio efectuado por el pueblo jujeño, lo hizo depositario y guardián de la “bandera nacional de nuestra libertad civil”, puesto que, gracias a ese esfuerzo supremo, fue posible ganar las batallas de Tucumán, el 24 de septiembre de 1812, y después la de Salta, el 20 de febrero de 1813. Una bandera, una escuela y dos escudos quedaron para siempre en Jujuy como testimonio del agradecimiento del prócer, que supo reconocer el patriotismo del pueblo jujeño.








jueves, 22 de agosto de 2013

DÍA INTERNACIONAL DEL FOLKLORE


La palabra "folklor" fue creada por el arqueólogo inglés William John Thoms el 22 de Agosto de 1846. Etimológicamente deriva de "folk" (pueblo, gente, raza) y de "lore" (saber, ciencia) y se designa con ella el "saber popular". La fecha coincide, en Argentina, con el nacimiento de Juan Bautista Ambrosetti (1865-1917), reconocido como el "padre de la ciencia folklórica".
El romanticismo del siglo XIX reaccionaba contra el intelectualismo de épocas anteriores y permitía así surgir el estudio sistemático y metódico de las manifestaciones culturales del pueblo, es decir, del folklore. Así William John Thoms crea el vocablo folklore, que vio la luz el 22 de agosto de 1846. La primera revista de corte científico dedicada al folklore, fue Folklore Record, publicada entre 1878 y 1882 por la Folklore Society de Londres, institución surgida hacia fines de ese siglo. El Primer Congreso Internacional de Folklore se realizó en la ciudad de Buenos Aires en 1960. A dicho evento, presidido por el argentino Augusto Raúl Cortazar, asistieron representantes de 30 países que instauraron el 22 de agosto como Día del Folklore. El emblema que representa a los folkloristas argentinos - elegido por el Primer Congreso Nacional del Folklore en 1948 - es el árbol, porque el folklore también hunde sus raíces en la tradición, sus ramas representan el pensamiento, el sentido y la imaginación por un lado y la obra de las manos, es decir la creatividad artesanal por el otro. Las escasas hojas representan la juventud primaveral de la ciencia. Las palomas, la unión de lo material con lo espiritual en la amplitud del folklore. El tronco y ramas están envueltas con una banda que dice: Qué y cómo el pueblo piensa, siente, imagina y obra. Este emblema fue ideado por Rafael Jijena Sánchez.
(Fuente: El Folklore en la Educación, de Rosita Barrera. Edic. Colihue, 366 pág. Bs. As., 1988)


sábado, 17 de agosto de 2013

JOSE FRANCISCO DE SAN MARTÍN





José F. de San Martín nació en Yapeyú el 25 de febrero de 1778. En 1781 su familia se trasladó a Buenos Aires. Vivieron en una casa en la calle Piedras, entre Moreno y Belgrano.
Familia
Gregoria Matorras
Madre
Gregoria Matorras nació en la España de Castilla la Vieja.
Padre
Juan de San Martín nació en la España de Castilla la Vieja. Fue coronel y, en 1774, teniente gobernador de Yapeyú.
Hermanos
San Martín tuvo cuatro hermanos mayores: María Elena, Manuel Tadeo, Juan Fermín Rafael y Justo Rufino.
Juan de San Martín
Esposa
María de los Remedios de Escalada nació en Buenos Aires el 20 de noviembre de 1797. Contrajo matrimonio con San Martín el 12 de noviembre de 1812, cuando ella tenía 15 años y él, 34. Lo ayudó en la formación del Ejército de los Andes al fundar la Liga Patriótica de Mujeres, para donde donó todas sus joyas. Falleció el 3 de noviembre de 1823. Antes de embarcarse a Europa en 1824, su esposo le hizo construir un sepulcro en el Cementerio de la Recoleta, cuyo epitafio reza: "Aquí yace Remedios de Escalada, esposa y amiga del General San Martín".
María de los Remedios
de Escalada
Hija
Mercedes San Martín nació en Mendoza el 23 de agosto de 1816. Se embarcó con su padre hacia Europa el 10 de febrero de 1824. El 13 de diciembre de 1832 se casó en París con Mariano Balcarce. Falleció en esa misma ciudad el 28 de febrero de 1875.
En 1784 llegó con su familia a España. Entre 1789 y 1811 dio sus primeros pasos como militar: ingresó al Regimiento de Murcia como cadete, luego elevó su rango y participó en las Campañas en África y de Europa. 

El 9 de marzo de 1812 llegó a Buenos Aires para ponerse a las órdenes del gobierno patriota y al servicio de la emancipación en América. Creó el Regimiento de Granaderos y se convirtió en coronel el 7 de diciembre de 1812.
La Logia Lautaro
Primeramente, San Martín tomó contacto en Londres con la Gran Reunión Americana, sociedad patriótica ligada a la masonería (grupo que proclamaba igualdad, libertad y fraternidad). Ya en Buenos Aires y junto con Alvear, fundó a mediados de 1812 una filial de la Logia de los Caballeros Racionales, que rebautizó con el nombre de Logia Lautaro. El nombre fue tomado de un cacique araucano que se sublevó en el siglo XVI contra los españoles.
Combate de San Lorenzo
El 3 de febrero de 1813 logró su primera intervención en territorio americano, en San Lorenzo, que fue también su primer triunfo en estas tierras. 
Falleció en Boulogne Sur Mer, Francia, el 17 de agosto de 1850. Es nuestro máximo prócer, llamado El Padre de la Patria, quien junto a Manuel Belgrano y Martín Miguel de Güemes, la defendieron y ganaron para élla el honor de llegar a ser independientes.







viernes, 9 de agosto de 2013

DÍA INTERNACIONAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS




El Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo fue establecido por la Asamblea General, el 23 de diciembre de 1994, en su resolución A/RES/49/214 en la que decide que se celebre el 9 de agosto de cada año durante el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo (1995 – 2004).En 2004, la Asamblea proclamó un Segundo Decenio Internacional, del 2005 al 2015, con el tema «Un decenio para la acción y la dignidad».
El tema central del Día Internacional de este año es «Pueblos indígenas construyendo alianzas: En honor a los tratados, acuerdos, y otros arreglos constructivos».
El tema de este año quiere subrayar la importancia de los tratados entre los Estados, sus ciudadanos, y los pueblos indígenas, que tienen como objetivo reconocer y defender sus derechos y sus tierras, y establecer un marco de convivencia y de relaciones económicas. Los acuerdos también definen una visión política de varios pueblos soberanos viviendo en un mismo territorio, de acuerdo con los principios de amistad, cooperación y paz.
Un evento especial se celebrará en la sede de Naciones Unidas en Nueva York el 9 de agosto, a partir de las tres de la tarde, en el que participarán el Secretario General, el presidente del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, un delegado de Panamá, un representante de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y un representante indígena. El evento se podrá ver en directo webtv.un.org .
Ese mismo día, cientos de remeros indígenas y no indígenas, llegarán al muelle 96, a la altura de la calle 57, en Manhattan, a las diez de la mañana, después de haber realizado juntos un viaje de miles de kilómetros, por ríos y a caballo, para honrar el primer tratado concluido entre los colonos holandeses y las naciones indias locales, hace 400 años, en 1613. Se reunirán con los miembros del Foro Permanente en la plaza Dag Hammarskjold, cerca de Naciones Unidas, a la una y media de la tarde.

jueves, 1 de agosto de 2013

EN EL LITORAL, CAÑA CON RUDA




El 1º de agosto, la tradición dice que se toma caña con ruda en los hogares del litoral y mesopotamia argentina. En ayunas o de lo contrario no tiene el mismo efecto. La creencia popular considera que sirve para combatir los supuestos males que vienen con el mes más frío del año: agosto. En la Capital correntina existe una sensación de nostalgia ya que en el local del gordo Colombo no estará el anfitrión de cada año, aunque si la bebida que repartía cada año.
La bebida en estos tiempos se ha modernizado en sus componentes. Del licor fabricado con chañar, algarroba, patay o tunas, se pasó a la caña y el lugar de la mezcla de hierbas medicinales ahora es ocupado por la ruda.
Según cronistas de la conquista, en esta época del año se producían grandes lluvias, las que, agregando el frío estacional, provocaban enfermedades epidemiológicas. Muchas aldeas se diezmaban a causa de las pestes.
Los nativos encontraron la forma de combatir los males. A través de sus chamanes elaboraron el remedio consistente en mezclar hierbas con licores, del cual debía beberse un trago al comenzar la estación de las lluvias.
La bebida:
Se elabora días antes, y debe ingerirse como primer alimento del día. Esta costumbre se remonta a varios siglos, cuando culturas aborígenes a través de la elaboración de un remedio consistente en mezclar hierbas con licores pretendían prevenir las enfermedades que se contraían durante la época del año (agosto) en la que se producían grandes lluvias, a parte del intenso frío.
Según historiadores, el encuentro de culturas generó la predominancia de la conquistadora que cambió los componentes, llegando a nuestros días como se la conoce.
El primero de agosto se toma una copita de caña con ruda, brebaje que se prepara con anticipación para que macere: se compra una botella de caña, se echan dentro algunas hojas de ruda, se la cierra y se la guarda. Llegado el momento, se la sirve a los seres queridos para que tengan un buen año.
Componentes y algo más.
Ruda:
La ruda es una planta perenne perteneciente a la familia de las rutáceas. Posee tallos erguidos y ramosos, de unos 70 centímetros de altura; hojas alternas gruesas compuestas de hojuelas partidas en lóbulos alargados y de color garzo azulado, flores menudas de cuatro pétalos de color amarillo en corimbos terminales y fruto capsular con abundantes semillas negras pequeñas y en figura de riñón, de olor desagradable. La hoja se suele emplear en medicina.
Se la mezcla con alcohol para frotar los músculos y evitar calambres. También para combatir estados gripales. Con un preparado no muy fuerte se fricciona la espalda del enfermo.Es poco exigente con respecto a suelos, prospera bien en terrenos secos, pedregosos y expuestos al sol. Los climas templados o templados fríos son los más favorables. Caña:
La caña es una bebida alcohólica destilada de la caña de azúcar dulce. Lugar de origen de la planta: Europa meridional. 

DÍA DE LA PACHAMAMA



Las comunidades originarias del norte argentino celebrarán el 1º de agosto el Día de la Pachamama, con un hondo significado que parte de respetar la naturaleza, a la madre tierra como dadora de vida y fundamento de existencia material y espiritual.

El mes de agosto es el tiempo de la siembra y por eso se realizan los homenajes a la tierra en numerosas y diferentes ceremonias, familiares, comunitarias, de los pueblos y de las instituciones. Las ceremonias “son momentos de una relación más privada entre la persona y la tierra”, cuenta un poblador kolla de la localidad de Abra Pampa, en la puna jujeña, donde participa de la radio Pacha Kuti para revalorizar su identidad. Esta época es el tiempo de dar de comer a la tierra para que produzca buenos frutos; para los pueblos originarios la tierra es como nuestra madre porque de ella se obtienen la siembra y todo de lo que vivimos, aseguró. En ese marco de respeto por la tierra del mundo andino consideramos a la tierra de esa manera, pero no sólo a la tierra porque ella incluye varios elementos como el aire, el sol, el agua. Quispe contó que durante todo el mes de agosto se hacen las ceremonias en los lugares sagrados, manantiales, cerros, ciénagas, ríos, lagunas, cementerios antiguos”, y añadió que la Korpachada es el acto de dar de comer a la tierra y desahumar,  se ponen determinadas plantas que se utilizan para purificar en las brasas. Al referirse a si hubo cambios en este tipo de ceremonias, aseguró que con respecto a lo que es la Korpachada se mantiene la tradición, pero en general pensamos que hubo cambios y que los va a haber porque hay diversidad de formas en las comunidades y hay detalles propios.Pero hay una cuestión milenaria y profunda que no cambia, enfatizó. El arqueólogo Hugo Yacobaccio, docente de la Universidad de Buenos Aires e investigador del Conicet, aseguró que la Pachamama es una deidad, prácticamente la única que perduró en la tradición religiosa andina. Se presume que su origen es prehispánico por una serie de indicaciones y elementos rituales que pueden ser registrados arqueológicamente, explicó. La Pachamama, venerada por su fertilidad, es para los pobladores andinos la tierra madre o madre de la tierra, es la traducción del quechua; es la tierra que les da de comer, la que favorece sus cultivos y la reproducción de su ganado. Al describir las ceremonias, Yacobaccio dijo que tienen un doble objetivo, de agradecimiento y de pedir permiso para utilizar nuevamente sus posesiones por un nuevo período y rogarle por el multiplico de los ganados y los cultivos. En este sentido, Quispe añadió que siempre hay un espacio para pedirle perdón a la tierra por estas cosas que le hacen mal, que se realizan desde las empresas y nosotros también en el día a día, con descuidos. Pero sabemos que no alcanza con pedir perdón por eso, también en esta fecha tenemos la posibilidad de reflexionar y de plantearnos objetivos para mejorar la tierra.  En relación a este pedido de perdón, Yacobaccio precisó que es una incorporación contemporánea y recordó que la gente en la Puna tiene necesidades de vivir sobre grandes extensiones para aprovechar lo que le da la tierra en distintos lugares y épocas del año. Con los reordenamientos territoriales se los ajusta a un territorio más pequeño y se van destruyendo poco a poco los parámetros de producción regionales y eso repercute en forma negativa sobre la estructura familiar.