martes, 25 de junio de 2013

ANIVERSARIO DEL GRITO DE ALCORTA





El Grito... No es una historia mas. Casi un siglo atras miles de brazos y corazones, personas de bien y de trabajo, dieron vida a una gesta inédita y revolucionaria que trascenderia y marcaria no solo las croni-
cas argentinas, si no las de todo el mundo. Esta Gesta que nos engrandecio, no lo olvidemos,
tuvo como base primera la lucha contra la injusticia y la desigualdad social. Un ejemplo que,
sin lugar a dudas, llevaremos grabado para siempre. Conozcamos y seamos parte de los cimien-
tos que darían vida al Grito de Libertad.
"El aspecto era imponente, pues aquella gran masa de hombres acostumbrados a empuñar el arado, convertida en asamblea deliberante, causaba una impresión casi exótica y semejante en algo a la que producen en el ánimo del observador los grandes concursos populares en que se debaten cuestiones ideológicas, de índole política o doctrinaria, en pro del resurgimiento de las colectividades conscientes de sus derechos" “La Capital”, 26 de junio de 1912.
Se realiza una asamblea en el edificio de la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos e Instrucción bajo la presidencia de Francisco Bulzani. Toma la palabra el joven de Bigand, Luis Fontana, y a continuación el Dr. Francisco Netri. Se discute el modelo de contrato que él había confeccionado:
Se pagará por arrendamiento el 25% del bruto de la cosecha, en parva y troja.
Los señores propietarios cederán gratuitamente 6% de la tierra arrendada con destino a potrero o pastoreo.
El colono pasará aviso a los señores propietarios cinco días antes de trillar o desgranar, quienes tendrán ocho días de plazo para retirar la parte que les corresponde por arrendamiento. Pasados los ocho días, el colono podrá disponer de la parte que le corresponda.
El colono se obliga a destruir malezas y conservar en buen estado los edificios con alambrado, etc., de que se haga entrega, salvo el deterioro por el uso. En caso de ser invadida por la langosta, se compromete a combatirla.
La falta de cumplimiento de cualquiera de estas cláusulas por una de las partes, autoriza a la otra a pedir su rescisión, haciéndola responsable de los daños y perjuicios.
La duración de los contratos no podrá ser menor de tres años. (4)(4) Fuente: La Capital, 27/06/1912

Este modelo de contrato se aprueba por unanimidad y además se aprueba la declaración de huelga general propuesta por Francisco Bulzani:
“No hemos podido pagar nuestras deudas y el comercio, salvo algunas honrosas excepciones, nos niega la libreta. Seguimos ilusionados con una buena cosecha y ella ha llegado, pero continuamos en la miseria. Apenas si nos alcanza el dinero para pagarle al almacenero que nos viene surtiendo todo el año. Esto no puede continuar así. Debemos ponerle fin a tan triste como temeraria situación, caso contrario se producirá el éxodo campesino que debemos evitar a cualquier precio. Los propietarios se encuentran reacios a considerar nuestras reclamaciones y demandas. (…) Pero si hoy sonríen por nuestra protesta, puede que mañana se pongan serios cuando comprendan que la huelga es una realidad…”(5) 
Aunque la declaración formal de huelga se realizara el 25 de junio, ya hacía días que los colonos de la zona habían abandonado los trabajos, y en menos de dos semanas habían declarado formalmente la huelga más de cien mil agricultores de Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa. 
Asimismo, sugieren las características que consideran deberían tener los contratos y expresan claramente su postura frente al conflicto:
“Pero, donde a juicio de esta comisión se halla la solución definitiva para todas las cuestiones de esta índole, es en la reforma de toda la legislación, común o constitucional, que se oponga al establecimiento de la siguiente facultad, que consideramos de derecho pleno de todo labrador, en todas las partes del mundo:
El jefe de familia, de oficio labrador, que no tenga tierra propia y la desee para labrarla por sí y por los suyos, tiene derecho a que se expropie para él en el paraje que él designe, siempre que se trate del perímetro de una propiedad mayor de mil hectáreas y no cultivada por el dueño, una fracción no mayor de veinte y cinco hectáreas por el precio asignado para la contribución directa y un cincuenta por ciento más, la mitad del cual se reputa tolerancia en la avaluación para el impuesto, y la otra mitad precio de afección y compensación del trabajo a emplear y el tiempo a perder en el nuevo empleo de los capitales, que habrá de hacer el propietario expropiado.” “La Capital”, 23 de julio de 1912. Mientras el movimiento se extendía, empezó a surgir, cada vez con mayor fuerza, la necesidad de conformar una entidad capaz de agrupar, representar y defender a los agricultores.
El Dr. Netri, como asesor letrado de los colonos, organizó una asamblea general con los delegados de todas las localidades y la comisión veedora del gobierno de Santa Fe, con el fin de fundar una institución para luchar por los derechos de los agricultores.




El 1° de agosto, en la asamblea, los agricultores conforman la Federación Agraria Argentina, cuya finalidad principal sería:
“(…) conseguir por todos los medios lícitos la mejora de la situación de los trabajadores del campo, solidarizando sus esfuerzos, a fin de que las energías de todos, defiendan los derechos de cada uno.”

Palabras del Dr. Netri. En “La Prensa”, 6 de agosto de 1912.




El 15 de agosto, en una nueva asamblea, se aprueban los estatutos para la Federación Agraria Argentina redactados por algunos de los agricultores, y Antonio Noguera es designado presidente del Comité central. El Dr. Francisco Netri ocupa el lugar de asesor letrado. De Alcorta participan del Comité Central Francisco Bulzani, como Primer Vocal Titular, y Francisco Perugini, como Prosecretario



En el número 1 del Boletín Oficial de la Federación Agraria Argentina, dice el Dr. Netri:
“El grito de rebelión proclamado en Alcorta el 25 de junio ppdo., está por cerrar una página de las más hermosas del histórico movimiento. La huelga agraria que ha tenido la virtud de levantar a más de cien mil colonos en Santa Fe, primero, y sucesivamente en Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y territorio de La Pampa, puede decirse que está terminada después de tres meses de sacrificios, heroicamente soportados por los cultivadores de la tierra.”
En Grela, P.: “El grito de Alcorta. Historia de la rebelión campesina de 1912”; Ed. Tierra nuestra, 2ª edición, 1997. pág. 67.
Sobre fines de septiembre de 1912, todos los agricultores habían vuelto al trabajo. Habían obtenido ciertas mejoras: el 28 % de la cosecha, en parva y troja y como salga, el 6 % de la chacra para pastoreo, libertades para contratar máquinas, para comprar y para vender, contratos con una duración de tres años…
La pampa gringa comenzaba a retomar su tranquilidad, la tierra volvía a ser roturada, la solución parecía haber llegado. Sin embargo, en poco tiempo la alegría del triunfo comenzó a desvanecerse: no se dictó una ley de arrendamientos, y, por lo tanto, en poco más de un año, los contratos abusivos resurgieron en todos lados.
Los colonos volvieron a movilizarse, una y otra vez, ahora exigiendo la promulgación de esa ley, reclamando el amparo del Estado, pidiendo protección frente a la explotación.
Pero ahora unidos, agrupados, acompañados...
“Si aún fracasando en sus solicitaciones actuales de mejoramiento, volvieran los colonos sobre el arado, ¿podría decirse que habrían perdido el éxito de la causa que proclaman? De ninguna manera. El hecho natural de paro, es una incidencia de la gran batalla del resurgimiento en que se ha empeñado el colono. Su principal triunfo consiste en haber demostrado que «posee y ejerce» su conciencia, por decirlo así, y que ha sido capaz de solidarizarse colectivamente, inspirado en manos ideales de lucha para el mejoramiento de la vida agraria nacional, tan injustamente olvidada por todos, a pesar de las continuas solicitaciones de la prensa.”

“La Capital”, 22 de agosto de 1912.
(5) En: Grela, P.: “El grito de Alcorta. Historia de la rebelión campesina de 1912.” Ed. Tierra Nuestra, 2º ed. 1997. Pág. 60.

lunes, 24 de junio de 2013

DR. GUILLERMO RAWSON

Su padre, Amán Rawson, fue un distinguido médico estadounidense que se instaló en la ciudad de San Juan. Casado con doña Marí­a Jacinta Rojo, una agraciada joven de la de estirpe criolla, desempeñaba su tarea profesional con tenacidad y sacrificio. El 24 de junio de 1821 nació Guillermo, quien logró reunir las mejores condiciones de ambas etnias.Comenzó los estudios de la mano de su padre y a los dieciocho años se trasladó a Buenos Aires. En el colegio de los padres jesuitas ya demostraba ingenio e inventiva no propias de su edad.
Egresó de la Facultad de Medicina en 1844 con el tí­tulo de doctor en Medicina. Era dueño un talento único en el ejercicio de la profesión, por lo cual habí­a ganado la admiración de sus compañeros, de sus profesores y de eminentes personalidades. Fue saludado con elogios por uno de los profesores el doctor Cuenca.
Habí­a dicho Sarmiento, que más tarde serí­a uno de sus adversarios polí­ticos: "Rawson gozaba de una reputación superior a sus años por sus talentos precoces y las recomendaciones de sus profesores, a cuyas envidiables dotes se uní­a un acendrado patriotismo y una energí­a y nobleza de carácter que atemperaban la moderación de carácter y la unción de sus palabras".
De regreso a San Juan, con sus jóvenes 23 años, por su prestigio profesional fue designado legislador.
Ferviente defensor de la libertad y la justicia, el novel polí­tico se opuso con vehemencia al gobernador, el caudillo Nazario Benaví­dez, quien lo enví­a a la prisión en 1853 donde fue engrillado y torturado. En una carta que le envió a su amigo, refiriéndose a la triste experiencia decí­a: " Nuestra frecuente correspondencia, tan interesante para mí­, fué interrumpida por la amabilidad del señor Benavides y Cí­a.; quiso tenerme tan cerca de sí­, tan exclusivamente ocupado de su cariño que me hizo transportar a San Clemente y asegurarme allí­ con una arroba de hierro puesta es mis pobre piernas. Eso pasó, estoy ya libre, después de quince dí­as de reclusión y de tortura; y lo primero que afectó mi corazón al volver a la luz, fué la noticia de los esfuerzos fervientes de mi excelente amigo Hudson en favor de esta pobre ví­ctima".
Un año más tarde, en 1854 fue elegido diputado al Congreso de Paraná, donde volvió a provocar tormentas polí­ticas, esta vez por su oposición a Urquiza.
Cuando el gobernante entrerriano fue derrotado militarmente, Rawson se trasladó a Buenos Aires, donde se lo eligió como senador provincial y poco después, senador nacional por San Juan. Participó en los más relevantes debates de la época.
En 1862 fue Ministro del Interior del presidente Bartolomé Mitre, cargo en el que se desempeñó con gran idoneidad.
El 15 de setiembre de 1865, el teniente coronel Julián Murga impuso a una aldea de Chubut el nombre de Rawson en homenaje al funcionario, izando el pabellón nacional. Rawson, fue uno de los principales propulsores de la instalación de colonos galeses en la región.
Fomentó la integración territorial, estimuló la construcción de ví­as férreas y el servicio postal y telegráfico. Durante esa gestión, y cuando Mitre debió dejar el gobierno para encabezar los ejércitos de la Triple Alianza, Rawson acompañó a Marcos Paz en el gobierno interino del paí­s. En 1868, y por unos pocos meses, quedó solo al frente de la primera magistratura, por el fallecimiento de Marcos Paz y la ausencia del presidente, lo que permitió que su nombre fuera considerado un probable candidato a la Presidencia de la Nación.
Cambios polí­ticos y la muerte del vicepresidente lo llevan a renunciar.
El 24 de mayo de 1868, se inauguró el hospital posteriormente se llamarí­a Dr. Guillermo Rawson. La inauguración, contó con la presencia del Presidente Mitre y el edificio se encontraba en un terreno enmarcado por la calle de la Convalecencia y el camino al paso de Burgos. Después de varias reformas y ampliaciones llegó a ser el hospital más grande de la ciudad de Buenos Aires. En 1914, el Hospital Rawson, fue el proscenio de la primera transfusión sanguí­nea del mundo, realizada por el doctor Luis Agote. A partir de 1978, se convirtió en un hogar de ancianos.
Volviendo al ilustre médico: en 1873, como consecuencia de la epidemia de fiebre amarilla desatada en 1871, Rawson se convenció de las desfavorables condiciones higiénicas de Buenos Aires.
Su tarea polí­tica no opacaba su labor cientí­fica.
Retomó el ejercicio de la medicina en 1873 y se convirtió en el primer catedrático de Higiene Pública en el paí­s; en 1874 se lo designó Miembro de la Academia de Medicina, honor que no aceptó. Sostení­a la necesidad de promover la reforma urbana de Buenos Aires, atendiendo las necesidades de los sectores más postergados. En 1875 inauguró la cámara de Higiene Pública.
Ese año, durante la presidencia de Nicolás Avellaneda, mantiene una famosa polémica en el Senado con Domingo F. Sarmiento sobre el proyecto de amnistí­a de los revolucionarios de la revolución mitrista del 74.
En 1876 asiste al congreso médico de Filadelfia, donde expuso su trabajo sobre "Estadí­stica vital de Buenos Aires", el más completo que se habí­a escrito sobre este tema. El trabajo inaugura en el paí­s los estudios de higiene, con carácter social y vinculado con el aspecto demográfico. Ese año fue nombrado Académico de Honor de la Facultad de Medicina.
Habí­a propuesto infinidad de proyectos para modificar la urbanización de la ciudad de Buenos Aires a fin de mejorar la calidad de vida de los habitantes. Planificó distintas medidas para el control del agua, los alimentos y la higiene urbana. Con un hondo sentido social, alentó una reforma urbana y prestó especial atención al mejoramiento de las condiciones de vida en las casas de inquilinato.
El 12 junio de1880 Rawson fundó la Cruz Roja Argentina.
En 1881, viajó a Parí­s, para tratarse una insidiosa afección oftalmológica. No por eso dejó pasar la oportunidad de seguir estudiando los incesantes adelantos médicos.
Volvió al paí­s y se dedicó exclusivamente a su profesión de médico y a la cátedra de Higiene. Mucho trabajo y poco dinero.
Su persistente pobreza movilizó a sus amigos y el Congreso le acordó una pensión honorí­fica.
Hacia 1885, la enfermedad recrudeció, y Rawson debió regresar a Parí­s. No volverí­a a la Argentina y morirí­a en la capital francesa en 2 de febrero de 1890.
Dos años después, sus restos fueron repatriados y recibidos por Mitre, y hoy dos monumentos, uno de ellos en la Recoleta donde reposan sus restos, recuerdan en la capital sus grandes talentos y relevantes virtudes.

Dr. Enrique Otharán

lunes, 3 de junio de 2013

NACE EL GENERAL MANUEL BELGRANO




El 3 de junio de 1770, nace Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, quien llegó a ser un gran economista, promotor de la educación. periodista, militar, político y el Creador de Nuestra Bandera, pero por sobre todas las cosas fue un hombre argentino.

sábado, 1 de junio de 2013

PROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO








Es la más joven de las provincias argentinas. Estaba habitada, desde hace aproximadamente 10.000 años, por varios grupos aborígenes: los selknams (o shelknam) u onas, los yámanas o yaganes, los alacalufes o kaweskar y los haush o manneken, siendo los selknam (o mejor, shelknam) y los manneken, integrantes del complejo tehuelches.
Los primeros europeos en explorar el territorio fueron los marinos de la expedición española comandada por Fernando de Magallanes, 1520 . En 1555 Juan de Alderete intentó una conquista pero debió renunciar al intento, lo mismo que Pedro Sarmiento de Gamboa forzado por las inclemencias del tiempo en esos años y, en gran medida, por el hostigamiento de los piratas (Sarmiento de Gamboa fue secuestrado por los piratas ingleses en uno de sus periplos). A inicios de siglo XVII el español Francisco de Hoces observó que la Tierra del Fuego era un archipiélago nucleado en una gran isla, y no parte de la costa de la Terra Incognita Australis. Poco después, según algunas fuentes, Gabriel de Castilla descubrió la Antártida. En 1616, la isla Grande fue recorrida por los holandeses Jacob Le Maire y Cornelius Willhelm Schouten. En los siguientes tres siglos distintos grupos expedicionarios ingleses, franceses y españoles recorrieron la zona. Entre 1826 y 1830, Fitz Roy junto a Charles Darwin descubrieron una nueva ruta interoceánica, el Canal de Beagle.
El decreto dictado por el Gobierno de Buenos Aires el 10 de Junio de 1829 estableció la creación de la Comandancia Político Militar de las Islas Malvinas, incluyendo a las islas adyacentes al Cabo de Hornos en el Atlántico, término éste que comprendía todas las islas conocidas hasta el momento en las proximidades de éste, es decir las islas subantárticas y antárticas, donde el Comandante haría observar por la población las leyes del país y ejercería el poder de policía sobre la pesca de anfibios.
En 1833 se produjo la ocupación de las Islas Malvinas por los ingleses. 
La soberanía argentina en la región oriental de la isla Grande de Tierra del Fuego comenzó a hacerse concreta a mediados de siglo XIX cuando Luis Piedrabuena comenzó a explorarla regularmente e instaló un apostadero en San Juan de Salvamento, ubicado en la Isla de los Estados. En la década de 1870, llegó a la isla un grupo de misioneros anglicanos liderados por Thomas Bridges. Éste aceptó la soberanía argentina sobre la misión que fundara en Ushuaia. Poco después, misioneros católicos salesianos fundaron Río Grande, aceptando también la soberanía de la Argentina, la cual quedó consolidada desde la década de 1880 en el sector oriental de la Tierra del Fuego.
La Ley Nẃ 28 del 17 de octubre de 1862, dispuso que todos los territorios nacionales existentes fuera de los límites o posesión de las provincias sean nacionales, hasta entonces las provincias de Buenos Aires y de Mendoza mantenían pretensiones sobre los territorios patagónicos.
La ley N 215 del 13 de Agosto de 1867 dispuso en su Art. 1: "Se ocupará por fuerzas del Ejército de la República la ribera del Río Neuquén, desde su nacimiento en los Andes hasta su confluencia en el Río Negro en el Océano Atlántico estableciendo la línea en la margen septentrional del expresado río de Cordillera a mar". Esta ley corrió los límites de la nación hasta el Río Negro, dejando fuera del territorio nacional a la mayor parte de la Patagonia.
Por la ley Nẃ 947 del 5 de octubre de 1878, los límites de las tierras nacionales situadas al exterior de las fronteras de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Luis y Mendoza, son establecidos en el Río Negro, desde su desembocadura en el Océano Atlántico remontando su corriente hasta encontrar el grado 5ẃ de longitud occidental del meridiano de Buenos Aires, por este hacia el norte, hasta su intersección con el paralelo 35ẃ de latitud sur, por este paralelo hasta el meridiano 10ẃ de longitud occidental de Buenos Aires, por este meridiano hacia el sur hasta la margen izquierda del Río Colorado y desde allí remontando la corriente de este río hasta sus nacientes y continuando por el Río Barrancas hasta la Cordillera de los Andes. Quedando establecido el límite norte de la Patagonia con las demás provincias.
La Gobernación de la Patagonia es creada por la ley Nẃ 954, del 11 de octubre de 1878. Su territorio se extiendía desde el límite fijado por la ley N 947 hasta el Cabo de Hornos. Su capital fue Mercedes de Patagones (hoy Viedma), el 21 de octubre fue designado su primer Gobernador, el Coronel Alvaro Barros, quien procedió a la inauguración oficial de la Gobernación el 2 de febrero de 1879.
Por el tratado de 1881 y el protocolo de 1893 se estableció un límite seco y totalmente geodésico entre Argentina y Chile en la Isla Grande de Tierra del Fuego: el meridiano 68ẃ36'38''. En 1884, una expedición argentina al mando del comodoro Augusto Lasserre llegó a la zona y fundó una Subprefectura el 12 de octubre, llevando el control gubernamental de Buenos Aires al lugar y sentando las bases de la actual capital de la provincia, adoptando el mismo nombre que le dieran los nativos al lugar: Ushuaia, "bahía que mira al poniente".
La Gobernación de la Patagonia fue luego dividida por la ley N 1.265 del 24 de octubre de 1882, creándose los territorios de La Pampa y de la Patagonia, siendo el límite entre ambos los cursos de los ríos Agrio, Neuquén y Negro, quedando el territorio fueguino dentro de la nueva Gobernación de la Patagonia.
En 16 de Octubre de 1884 el gobierno dictó la ley 1532 por la cual el extenso territorio patagónico se dividió en las gobernaciones de Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

A partir de 1880 la isla fue escenario de algunos de los hechos más espeluznantes y macabros de la historia argentina. Millares de indígenas fueron masacrados por bandas de matones a sueldo al servicio de las nacientes estancias de propiedad de inmigrantes ingleses y croatas. Se llegó a pagar hasta cinco libras esterlinas por cada indio muerto, fuera hombre, mujer o niño. Aunque los padres salesianos denunciaron las matanzas y sus reportes llegaron al Congreso Nacional, nada se hizo por detenerlas ni por castigar a los responsables. La limpieza étnica se prolongó hasta bien entrada la década de 1920.
El 7 de Diciembre de 1906, mediente un decreto del Presidente Figueroa Alcorta se nombran comisarios para las Islas Orcadas del Sur y resto de islas y tierras antárticas, bajo la dependencia de la Gobernación de Tierra del Fuego.
El 19 de Mayo de 1909 se establecen por Decreto la división administrativa de los entonces territorios nacionales, concretando los límites del Departamento Islas de los Estados (dependiente del Territorio de la Tierra del Fuego), comprende "las islas del mismo nombre y todas las otras que se encuentren en el Atlántico bajo la soberanía de derecho de la República Argentina".
El 18 de Agosto de 1943, por Decreto N 5.626 se establece que la titularidad del Gobierno del Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, será ejercida por un Oficial Superior en actividad de la Armada, nombrado por el Poder Ejecutivo, con el título de Gobernador Marítimo del Territorio de la Tierra del Fuego.
El 7 de Abril de 1948 por Decreto N9.905, se establece la dependencia política-administrativa del Sector Antártico Argentino del Gobernador Marítimo del Territorio Nacional de Tierra del Fuego.
El 28 de Junio de 1955 por Ley N14.408 se provincializaron los Territorios Nacionales, incluyendo el Sector Antártico Argentino en una nueva provincia llamada Patagonia, pero no se llevó a efecto.
El 28 de Febrero de 1957 el Decreto-Ley N2.191 reestablece el Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sud. Asimismo, en él se determina precisamente la demarcación del Sector Antárfico Argentino, siempre dependiente del Estado nacional. Este territorio nacional también incluyó a las Islas Malvinas, ocupadas por el Reino Unido desde 1833.
El 25 de Abril de 1961 la Ley N15.802 ratifica el Tratado Antártico, suscripto entre los 12 países con Actividad antártica.
Tras la recuperación de las islas Malvinas en 1982, por Decreto Nẃ 631, se crea la Gobernación Militar de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, desmembrándose del Territorio Nacional fueguino. Esta Gobernación fue disuelta por Decreto Nẃ 879 de 1985 reintegrándose sus 15.868 km2 al Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
En 1986, el Poder Legislativo aprobó convertir la zona en una nueva provincia, pero la Ley 23.775 que la constituía no se promulgó hasta 26 de Abril de 1990, que provincializó al entonces Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur y al año siguiente se redactó, en Ushuaia la carta magna de la provincia.
La zona al sur del canal del Beagle fue motivo de una prolongado contencioso entre los estados de Argentina y Chile, especialmente en relación a la posesión de tres pequeñas islas: Islas Picton, Lennox y Nueva, las cuales fueron otorgadas a Chile por laudo de la monarquía británica, que fue refrendado (con algunas modificaciones) por el papa Juan Pablo II, siendo principal mediador el cardenal Antonio de Samoré. Este tratado de Paz y Amistad argentino-chileno fue ratificado en el Vaticano el 2 de mayo de 1985.