lunes, 3 de diciembre de 2012

DÍA DEL MÉDICO



Se designa Día Internacional del Médico en homenaje al Dr.Carlos Juan Finlay  que nació en la ciudad de Camagüey, Cuba, el día 3 de diciembre del año 1833. Fueron sus padres, Eduardo, escocés, e Isabel de Barrés, francesa. La obra de Finlay puede resumirse en muy pocas palabras; él descubrió que la fiebre amarilla se transmitía por la picadura del mosquito estegomía, y él inventó un método seguro para la extinción de la enfermedad. Contemplando los beneficios que a la humanidad reporta la labor de nuestro compatriota, decíamos en el primer Congreso Médico Nacional: "Y si nuestra satisfacción es grande, señores, cuál no será la del hombre, tan insigne como modesto, que, por un esfuerzo intelectual que tiene pocos semejantes en la historia del pensamiento humano, hizo posible todo ese fenómeno sorprendente, ese beneficio sin igual". En Argentina tenemos dos grandes referentes de la medicina que merecen también recordar hoy:  El Dr. Esteban Laureano Maradona,el Dr. René Favaloro y a todos los médicos que hacen honor a su profesión con verdadera vocación de servicio.                                
¿Quién mejor ejemplo que nuestro Dr. René Favaloro? Este gran médico argentino con prestigio internacional, el 22 de junio de 2000 dijo: «En este último tiempo me he transformado en un mendigo. Mi tarea es llamar, llamar y golpear puertas para recaudar algún dinero que nos permita seguir con nuestra tarea».
Quien salvó miles de vidas, cambió parte de la medicina moderna y revolucionó la medicina cardíaca, paradójicamente, unos días después, el 29 de julio terminó su vida con un disparo en el corazón. No aceptó la indiferencia ante sus reclamos para lograr los fondos que el gobierno adeudaba a su Fundación. ... «Quizás no sepan que no sólo le adeudaban dinero, sino que le robaron las esperanzas y la vida a un ser noble, que reparó los latidos de muchos corazones y paradójicamente murió con el suyo destrozado».
¿Qué nos queda por decir a nosotros?, ¿Cómo podemos sentirnos frente a un ángel caído del cielo, al que no supimos cobijar?
Creo que nuestro mejor homenaje sería lograr en nuestro país el triunfo del progreso de la medicina y de la ciencia respetando los conceptos éticos y morales. Hacer realidad su sueño de una Argentina en la que el «nosotros» siempre esté por encima del «yo». Hacer realidad en fin… el sueño de nuestro querido médico René, para quien: «Proceder con honestidad en aras de la dignidad del hombre es el compromiso más trascendente en nuestro corto paso por este mundo».

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