lunes, 15 de octubre de 2012

DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES RURALES








 DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES RURALES
«El empoderamiento de las mujeres rurales es crucial para poner fin al hambre y la pobreza. Al negar derechos y oportunidades a las mujeres, negamos a sus hijos y a las sociedades un futuro mejor. Esta es la razón por la cual las Naciones Unidas pusieron recientemente en marcha un programa para empoderar a las mujeres rurales y mejorar la seguridad alimentaria.»
Secretario General  de la  ONU Ban Ki-moon
Mensaje en el Día Internacional de las Mujeres Rurales
15 de octubre de 2012

El primer Día Internacional de las Mujeres Rurales, se observó el 15 de octubre de 2008. Este día internacional nuevo, establecido por la Asamblea General en su Resolución 62/136, del 18 de diciembre de 2007, reconoce «la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural».Las mujeres rurales desempeñan un papel fundamental en las economías rurales de los países desarrollados y en desarrollo. En la mayor parte del mundo en desarrollo participan en la producción de cultivos y el cuidado del ganado, proporcionar alimentos, agua y combustible para sus familias y participan en actividades no agrícolas para diversificar los medios de subsistencia de sus familias. Además, llevan a cabo las funciones vitales en el cuidado de los niños, los ancianos y los enfermos.

 LAS MUJERES RURALES EN ARGENTINA
 Los trabajos que realizan las mujeres varían en las diferentes 
regiones, pero en la mayor parte de las agriculturas familiares participan
en la actividad de renta de la finca, elaboran productos para la venta
(artesanías, quesos, dulces, pan, etc.) y, cuando es posible, comercializan
los excedentes de su producción de autoconsumo. Cuando estas
actividades las realizan en el hogar junto a la familia y no reciben
remuneración, son consideradas como ayuda .
Las mujeres rurales también trabajan fuera del predio en forma
estacional o permanente, dependiendo del tipo de actividad. Lo hacen
como jornaleras, en el servicio doméstico, en pequeños comercios, en la
administración pública. Aún cuando son ellas las que cobran el salario,
no siempre significa que decidan qué hacer con el dinero.
Su aporte a los ingresos de la familia, aunque no necesariamente
como productora agropecuaria, es significativo y sus actividades de
autoconsumo garantizan la seguridad alimentaria en los hogares rurales
pobres. Sin embargo, las mujeres tienen una baja participación en la toma
de decisiones de los recursos de la finca, siendo mayor sobre el destino
de los animales que sobre el de la tierra.
Las jornadas de trabajo de las mujeres rurales, considerando las
actividades productivas, reproductivas y domésticas, suman entre 16 y
18 horas por día .
. Una descripción ilustrativa de una jornada de aquellas
que sólo trabajan en el predio familiar incluye la atención de la granja y
del ganado menor como primera tarea del día, antes del desayuno.
Durante la mañana, trabajan en el cultivo de renta según sea la época del
año, realizan actividades en la huerta, preparan el almuerzo y asean y
ordenan la casa. A la tarde lavan la ropa, vuelven a dedicarse al cultivo
de renta y a las actividades de autoconsumo y, cuando tienen, de la
manufacturación de artesanías. Antes de que anochezca, buscan leña y
encierran la majada, para finalmente preparar la cena (que en general, es
de menor elaboración que al mediodía) y cuidar de la ropa e higiene de
los hijos/as. A partir de las 20 ó 21 h, las tareas son más livianas. En
general, a medida que mejora la situación económica de la familia o si la
mujer está asalariada, la cantidad de horas dedicadas a las actividades
productivas disminuye.
Cuando en el predio hay trabajo pecuario, las mujeres dedican un
número variable de horas para el cuidado de los animales. Si hay
actividades de tambo, ordeñan los animales a la mañana temprano y en
muchas regiones se ocupan del pastoreo de los rebaños. En la época de
pariciones, el trabajo se recarga sobre todo por la alimentación de las
crías.
La cantidad de tiempo dedicado al trabajo doméstico aumenta en
las zonas donde hay problemas de acceso a los recursos naturales porque
las mujeres ocupan más tiempo en la recolección de leña y agua.
Además, los animales deben caminar mucha distancia rastreando
alimento y bebida y la búsqueda de los mismos para encerrarlos en el
corral a la noche es un tiempo adicional de trabajo. El acceso al agua y a
la leña –o al combustible necesario para cocinar–, como la cercanía entre
Esta información fue relevada en diferentes comunidades del norte de
Argentina por medio de la técnica de presupuesto de tiempo durante
enero y febrero de 1995, en diagnósticos participativos
realizados con mujeres de hogares pobres.
Los trabajos de las mujeres rurales las casas, la escuela y comercios,
 por ejemplo; disminuye las horas que
las mujeres dedican a las actividades domésticas.
Las actividades comunitarias se realizan, en general, a la tarde. La
recreación es limitada y se refiere, especialmente, a la visita de vecinos y
familiares, escuchar la radio, ver la televisión, tomar mate y, en muy
pocos casos, al juego con los niños/as.
En general, las mujeres dedican poco tiempo de su jornada a
actividades exclusivamente relacionadas con la crianza de los hijos/as.
En algunos casos, las hacen simultáneamente a los otros trabajos de la
casa o del predio .
Por otro lado, existe una mayor flexibilidad para la incorporación de
las mujeres en las tareas productivas para el mercado (por ejemplo, por
migración de los varones o por necesidad en alguna actividad que
necesita mano de obra en forma intensiva en el cultivo de renta) que en
la sustitución de ellas en los trabajos domésticos‐reproductivos. Esto
implica que cuando las mujeres destinan una proporción mayor de sus
horas al trabajo productivo y nadie las reemplaza en sus actividades
domésticas, el descanso y la recreación son postergadas.
En las tareas que son de responsabilidad de las mujeres, existe la
ayuda tanto de los hijos como de las hijas. Sin embargo, las niñas ayudan
más en lo relacionado con el trabajo doméstico y reproductivo. En
general, el tiempo dedicado a cada tipo de trabajo como la cantidad y
calidad de ayuda que reciben de los otros miembros del hogar depende
del momento en el que se encuentra la familia: no es lo mismo un grupo
doméstico que se encuentra en la etapa de crianza que aquel que ya tiene
sus hijos adolescentes o casi adultos. Las mujeres con varios niños/as
pequeños/as se encuentran muy recargadas de trabajo y no tienen,
generalmente, quien las ayude.
Las mujeres tienen una escasa valoración de su trabajo y no
advierten la cantidad de horas que trabajan en el día ni como esto limita
su participación en actividades comunitarias y sociales. Al hacer los
presupuestos de tiempo, se pone en evidencia su trabajo, lo poco
valorado que está, lo invisible que es y lo efímero de sus esfuerzos.
Cuando son jefas de hogar –en general, esto ocurre porque no hay
un varón en el hogar por migración temporal o permanente o por la
muerte del cónyuge–, existe una mayor fragilidad económica y social de
Por ejemplo, si tiene un bebé de pecho, lo lleva con ella y lo amamanta
mientras realiza otras tareas.
En la Puna, por ejemplo, las mujeres llevan en su espalda a los niños
durante los primeros años de vida mientras realizan todas las otras tareas.
Mujeres que trabajan la tierra las familias. Esto se debe a que,
por su condición simultánea de responsables de la reproducción del
grupo doméstico y de productoras, las mujeres no siempre pueden cultivar
toda la tierra disponible u ocuparse de las actividades generadoras de ingresos.
Además, tienen escasa o nula experiencia en gestión, al mismo tiempo
que dificultades para acceder a los servicios de extensión y crédito.
Por otro lado, cuando las mujeres reemplazan a los varones en las tareas
prediales porque estos migraron, no siempre implica que pueden
tomar decisiones sobre los recursos de la finca y eso debilita el
proceso productivo. 
Fuente: www.mujeresdelsur.org.ar

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