miércoles, 31 de octubre de 2012

ALFREDO R. BUFANO

                                                           
Fue uno de los poetas más importantes en la historia de la literatura contemporánea de Mendoza y el país. Nació el 21 de agosto de 1895 en un lugar todavía no determinado, ya que algunos sostienen que fue en Italia y otros en Guaymallén, y sus padres fueron Leonardo Bufano y Concepción de Cristo.
De origen muy humilde, se ganó la vida desde niño como lustrabotas y después ingresó como empleado en una librería de Mendoza, donde tuvo los primeros contactos con las letras. En 1917 contrajo matrimonio con Ada Giusti y escribió su primer libro, "El viajero indeciso", dedicado a ella, en una experiencia que lo llevaría definitivamente a volcarse por la literatura.
En 1925 el poeta se instaló en San Rafael, atraído por sus paisajes y la tranquilidad pueblerina, enamorándose de la Villa 25 de Mayo, a quien le dedicó sus mejores poemas de una manera magistral. Al poco tiempo fue designado profesor de literatura, castellano y geografía en la Escuela Normal de nuestra ciudad, cuando la misma funcionaba en la esquina de la avenida Mitre (actual Hipólito Yrigoyen) y Buenos Aires, una casona que todavía existe. En ese ínterin fue aceptado como miembro de la Academia Argentina de Letras, siendo autor de obras literarias y premiadas por la profundidad del autor, entre ellas "Canciones de mi casa" (1919), por la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires; "Valle de Soledad" (1930), primer premio de las provincias de Cuyo; "Romancero" (1932) (así llamó luego a su señorial casona ubicada donde hoy funciona el Jockey Club de San Rafael de calle Belgrano), que recibió el Premio Nacional de las Artes.
Varias de sus obras fueron traducidas al italiano por Folco Testena, al portugués por Pedro Aratanha y al inglés por Sydney Thomas. En la plenitud de su vida poética, Bufano prefirió el silencio y la mansedumbre de la villa vieja para transcurrir su vida, a la que dedicó los mejores versos de su cosecha literaria. Allí, en ese valle de "fresco verdor", construyó su casa donde pasó gran parte de su vida y fue entre sus paredes donde le arrancó a su virtuosa pluma las mejores obras. Fue entonces que pidió que cuando se fuera de esta vida lo sepultaran en ese pueblo recostado sobre el río Diamante, un pedido que los sanrafaelinos cumplieron.
El poeta falleció el 31 de octubre de 1950 y hoy sus restos descansan el cementerio de la Villa 25, su lugar de ensueños donde le dio vida a la mayor parte de sus obras literarias.
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martes, 30 de octubre de 2012

OLEGARIO V. ANDRADE


                                              
Olegario Víctor Andrade nació el 6 de marzo de 1839. Si bien hay diferencias de opinión acerca del lugar de nacimiento, el acta de nacimiento y otros datos coinciden en que nació en Alegrete, Departamento de Río Grande del Sur, Brasil.
Su esencia, sin embargo, fue argentina, ya que cuando Olegario Andrade nació, sus padres, María Marta Burgos (entrerriana) y Mariano Andrade (santafecino), habían momentáneamente emigrado a Brasil por razones políticas. Era una época peculiar en el país, que transitaba por el gobierno de Rosas.
En 1845 regresaron a Gualeguaychú (Entre Ríos), el lugar de residencia habitual de la familia y ciudad que muchos consideran como sitio natal de Olegario Andrade.
Muertos sus padres a edad temprana, Olegario siguió igualmente con sus estudios.
Sus aficiones literarias no tardaron en manifestarse: sus primeras composiciones poéticas datan de su etapa escolar.
El 9 de julio de 1848 se destacó al componer una alocución patriótica, que impresionó al coronel Rosendo Fraga, quien lo recomendó para que continuara sus estudios al propio gobernador de la provincia. Así, Urquiza asumió la protección del niño huérfano y Olegario ingresó al Colegio de Concepción del Uruguay. Allí fue compañero, y también amigo, de Julio A. Roca, Victorino de la Plaza y Eduardo Wilde.
En este colegio Andrade dio muestras de su gran inspiración literaria, que luego fue incluida en la edición oficial de sus "Obras Poéticas".
En 1857, cuando finalizó sus estudios oficiales, se casó con Eloísa González, uruguaya de Carmelo, con quien tuvo muchos hijos. Una de sus hijas, Agustina, es considerada la principal poetisa enterriana del siglo XIX. Al dejar el colegio, se consagró por entero al periodismo.
Se trasladó a Buenos Aires y colaboró en el periódico "La Reforma Pacífica". Luego regresó a Entre Ríos, donde continuó ejerciendo el periodismo.
Trabajó en varios periódicos, como "El Mercantil" y "El Paraná". Asimismo, colaboró con sus artículos en el diario "La América", dirigido por Agustín de Vedia. Además de periodista, Andrade se desempeñó como diputado provincial en Santa Fe en 1859, luego sufrió una persecución política que lo termnó destituyendo como legislador provincial. Más tarde, sin embargo, fue secretario presidencial de Derqui.
Su extensa y, a la vez, discontinua trayectoria, lo llevó por algunas coyunturas políticas y económicas adversas, pero dejó testimonio periodístico y literario de su gran espíritu federal, de su oposición a la política de Mitre y de su mordacidad contra Sarmiento. Se opuso explícitamente a la guerra contra el Paraguay y a la política de la Triple Alianza.Su beligerancia política fue declinando, especialmente cuando el presidente Sarmiento lo designó administrador de la Aduana de Concordia. Él aceptó, fundamentalmente, debido a sus penurias económicas.
En 1872 el gobierno decretó su exoneración y, víctima de calumnias, fue procesado bajo el cargo de administración fraudulenta. Fue absuelto pero pasó algunos años relegado y triste. Años después, Andrade se incorporó a la política en Buenos Aires: se trasladó allí de la mano de Avellaneda, a través del Partido Autonomista.
Ocupó diferentes cargos en funciones diplomáticas en Paraguay y en Brasil. Accedió en 1878 a una diputación nacional por el Partido Autonomista, sin dejar de lado sus talentos literarios y poéticos. Su obra "El nido de cóndores" lo llevó a la cima de su carrera como poeta y adquirió renombre a nivel nacional. Este poema fue leído en el antiguo Teatro Colón el 25 de mayo de 1877.
Ya en esas fechas su fama como poeta era incuestionable. No obstante, su "Atlántida. Canto al porvenir de la Raza Latina en América", leída el 12 de octubre de 1881, fue su última llamarada poética.
En abril de 1882 vio morir a su hija Lelia y eso lo apagó para siempre.
Ese mismo año, el 30 de octubre, Olegario Andrade murió de un ataque cerebral.
Su sepelio fue una muestra del reconocimiento general a su obra. Habló el presidente de ese momento, Julio A. Roca, y recitaron sus composiciones poéticas personalidades del mundo de las letras.
Por disposición de la Cámara de Diputados de la Nación, sus poesías fueron compiladas bajo el título de "Las Obras Poéticas de Olegario Víctor Andra". El libro apareció por primera vez en 1887.

lunes, 29 de octubre de 2012

CARLOS GUASTAVINO


                                                   

         
Carlos Guastavino (1912-2000) , nacido en Santa Fe, Argentina, fue uno de los creadores más destacados argentinos del siglo 20. Su producción asciende a más de 200 obras, la mayor parte dedicada al piano y la voz. Un pianista con un don para la melodía intensa, Guastavino siempre escribió con eficacia para el piano, dominar no sólo su aspecto brillante y virtuoso, pero también el lado íntimo y poético de este instrumento. Su estilo, siempre tonal y deliciosamente romántico, está totalmente basado en la música folclórica argentina. Se le considera uno de los más grandes compositores argentinos de música vocal de todos los tiempos. Sus canciones bellamente diseñado indefectiblemente causar una gran impresión en el público de todo el mundo, y se están convirtiendo en productos básicos del repertorio vocal español. Su reciente muerte en octubre de 2000 ha sido una gran pérdida para la música de su país.
Biografía
Nacido en 1912 en Santa Fe, Argentina, Carlos Guastavino es quizás el mayor exponente del nacionalismo romántico argentino.Su estilo musical, firmemente arraigado en la tradición romántica de finales del siglo XIX, ha quedado completamente eliminado del ambiente musical moderno de Argentina - su aislamiento estilístico será fácilmente evidente al comparar obras de Guastavino a los de Alberto Ginastera (1916-1983), casi su contemporáneo exacto. De hecho, el aislamiento de Guastavino de los movimientos modernos y vanguardistas de su país, y su éxito en la creación de una música atractiva nacional utilizando un lenguaje romántico, lo convirtió en un modelo para la generación de la década de 1960 de argentinos autores de música popular y folklórica, que a menudo se aplican innovaciones Guastavino a su propia música.
Guastavino estudió música en Santa Fe con Esperanza Lothringer y Iaffei Dominga, y en Buenos Aires con Athos Palma. Un talentoso pianista, interpretó sus obras para piano en Londres en 1947, 1948 y 1949, invitado por la BBC, y como beneficiario de una beca del British Council. Durante estos años, la BBC Symphony Orchestra estrenó la versión orquestal de su Argentinos Tres Romances, bajo la batuta de Goehs Walter. Más tarde, en 1956, Guastavino recorrió la URSS y China, la realización de sus obras para voz y piano.
Estilo Carlos Guastavino muestra clara afinidad con el estilo y las ideas del siglo XIX, compositores nacionalistas argentinos Alberto Williams, Francisco Hargreaves, Eduardo García Mansilla y Julián Aguirre. La afinidad con la manera delicada e íntima de Aguirre es especialmente evidente. Al igual que Aguirre, nunca Guastavino tratamiento de temas populares se siente forzado, sino que es siempre natural. Así, el espíritu popular de las melodías folklóricas originales y ritmos siempre permanece intacto y fresco, incluso en los momentos de compleja elaboración rítmica, armónica y contrapuntística.
Guastavino compuso un gran número de obras para la voz y el piano: más de ciento cincuenta canciones para voz y piano, numerosas piezas para piano solo, obras corales, canciones escolares y música de cámara. Él ha puesto a los poemas musicales de Rafael Alberty, Benarós León, Hamlet Lima Quintana, Atahualpa Yupanqui, Pablo Neruda, Gabriela Mistral y Jorge Luis Borges, entre otros, incluido el suyo, y los textos anónimos. Sus obras para orquesta incluyen Divertissement; FUE una vez ..., encargado por el Coronel de Basil para su Ballet Russe original, y se estrenó en el Teatro Colón, en Buenos Aires, en 1942, y Argentina Suite - "Gato", "Malambo "," Se equivocó la paloma "y" Zamba "-, que se realizó en Londres, París, Barcelona y La Habana por el Ballet Español de Isabel López. También ha escrito tres Sonatas para guitarra.
No es raro encontrar transcripciones de piezas Guastavino, hecha por el propio compositor. Estos CD se incluyen las transcripciones de las canciones Pueblito mi Pueblo, y Sampedrino El, y de la pieza para dos pianos "Las Niñas". Otras transcripciones de obras escritas originalmente para piano solo son: Bailecito, transcrita para dos pianos y para guitarra, Gato, para dos pianos y orquesta para - como parte de la Argentina Suite * -, el cantilenas Nos. 1 y 6 para violín y el piano, y para violonchelo y piano respectivamente, y el cantilenas Nos. 1, 4, 8, 9 y 10, para guitarra.
Carlos Guastavino ha recibido importantes premios y reconocimientos a lo largo de su vida, como el Premio Municipal de la ciudad de Buenos Aires por sus canciones de cámara, un premio del Ministerio de Justicia de Argentina, Premio de la Comisión de Cultura de Provincia de Santa Fe por sus canciones, "vosotras", la revista del premio por su Canción de Navidad, y un premio de la Organización de los Estados Americanos y el Consejo Interamericano de Música como reconocimiento a su actividad creativa excepcional.

jueves, 25 de octubre de 2012

ROSA CLOTILDE SABATTINI




Rosa Clotilde Sabattini estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, donde se tituló como profesora de historia. Por sus excelentes notas le fue concedida una beca en Suiza para realizar estudios sobre los métodos educativos y pedagógicos europeos.
Mientras estudiaba en el viejo continente recorrió varios países para perfeccionar su método de aplicación pedagógica. Estando en Europa contrae matrimonio con 17 años con el poeta y estanciero Raúl Barón Biza con el que tiene una controvertida relación siendo ella 20 años menor. Junto a Barón Biza tuvo tres hijos: Carlos, Jorge y Marisa Cristina. En 1940 regresa al país, es detenida por orden del gobierno militar y encarcelada en una prisión de mujeres. Luego de ser liberada se exilió junto a su marido en Montevideo.
En 1949 presidió el Primer Congreso Nacional de Mujeres Radicales, por lo que es nuevamente perseguida, esta vez por el gobierno de Juan D. Perón, mostrando un claro desafío en contra de Evita.
En 1950 contribuyó con la creación del Liceo de Estudios Secundarios de la ciudad de La Plata, del cual fue profesora de historia y literatura. La persecución en su contra no cesaba y en 1953 vuelve a huir a Montevideo, en donde colaboró con diversas publicaciones hasta llegar a dirigir el periódico Semana Radical.
De regreso a la Argentina, el presidente Arturo Frondizi la designa, en 1958, presidenta del Consejo Nacional de Educación. Durante dos décadas, hasta su muerte, desarrolló una gran misión como educadora y periodista.
El 16 de agosto de 1964 su esposo, en medio de una discusión sobre el divorcio, le arrojó un vaso de ácido en el rostro provocándole daños irreparables en la nariz, los pómulos, un párpado y un ojo, alcanzándole además el pecho, los brazos, las manos y el cuello. La vida de esta mujer fue, desde ese ataque, un tormento físico y psicológico. Los médicos de Argentina y Europa, adonde viajaba con sus hijos, no pudieron ayudarla.
En 1978, desde el mismo departamento de la calle Esmeralda donde había sufrido el ataque, se tiró por la ventana.

martes, 23 de octubre de 2012

ANIVERSARIO DE PARANÁ






Paraná es la ciudad capital de la Provincia de Entre Ríos, República Argentina situada al Noreste del país, sobre la margen izquierda del Río Paraná. Posee 137 Km2 de superficie  y una población de 340.000 habitantes, según datos del censo de 2010, siendo la ciudad más poblada de la provincia. Además, es el principal componente del aglomerado llamado Gran Paraná, que junto al Gran Santa Fe conforman un área urbana de más de 800 000 habitantes, unidas por el túnel subfluvial Uranga- Sylvestre Begnis, que discurre bajo el río Paraná. La ciudad de Paraná fue formándose en la época de la colonización española, pero no fue fundada como ciudad, sino que su poblamiento fue gradual. Entre 1853 y 1861 fue la capital de la Confederación Argentina. Administrativamente es un municipio de 1ª categoría, cabecera del Departamento Paraná, que comprende un área rural y la ciudad del mismo nombre. Desde 2009 existe una zonificación de la ciudad, a través de cuatro unidades relativamente autónomas.Las barrancas parquizadas, como el Parque Urquiza, son una de las características singulares de Paraná, que tiene una estrecha relación con el río que le da nombre. La expresión deriva de la lengua tupí-guaraní pará = "mar" y ná = "pariente". Paraná es, entonces "pariente del mar", en relación a su tamaño. La ciudad surgió en el XVI cuando vecinos de Santa Fe se establecieron en la otra orilla del río Paraná. La población del lugar fue desarrollándose lentamente adquiriendo cierto acrecentamiento, tanto en la zona ribereña cercano al antiguo desembarcadero, como en los campos que se extendían bordeando el río Paraná, sin que se realizarán las ceremonias acostumbradas al fundarse una ciudad hispana; no hubo elección previa del terreno, careció del rollo de la justicia y del acta fundacional; pero las condiciones eran propicias para el poblamiento; había abundante ganado cimarrón, el suelo era fértil, no faltaba agua, ni leña y por el momento se mantenía una relativa paz con los pueblos originarios. Los primeros pobladores llamaron al lugar Baxada o sea Bajada del Paraná.La capilla era el eje de la población y dado el incremento de ésta, el Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires la transformó en Parroquia bajo la advocación de la Virgen del Rosario el 23 de octubre de 1730. A falta de una fundación formal, esta fecha se considera como inicio de la cronología oficial. El 25 de junio de 1813 alcanzó la categoría de villa y es denominada Paraná, en 1822 es designada capital de la Provincia de Entre Ríos y es elevada al rango de ciudad el 26 de agosto de 1826.Entre el 24 de marzo de 1854 y el 2 de diciembre de 1861, Paraná fue capital de la Confederación Argentina hasta que Buenos Aires es designada capital del país en 1862. En 1883 con la reforma de la Constitución Provincial, Paraná recuperó el carácter de capital provincial, que había obtenido en 1822.En 1994 Paraná fue sede de la Convención Reformadora de la Constitución Nacional Argentina.

sábado, 20 de octubre de 2012

SE ACUERDAN DE SABINO MORALES?


SE ACUERDAN DE SABINO MORALES?
 El hombre del telefono.

Sabino Morales era policía y un día, de repente, se convirtió en actor de cine. De actor de cine, en jefe de una comunidad mapuche. Y ahora se animó a la política. En sus primeras elecciones no le fue bien: quería ser el primer comisionado elegido por el pueblo en Colán Conhué, pero hace dos semanas le ganó el radical que es el delegado desde hace más de 20 años. Igual, no tiene planes de abandonar su militancia.Sabino es el personaje más famoso de la zona. Fue el protagonista de una publicidad que la televisión repitió hasta el hartazgo. "Vieja, a que no sabés de dónde te estoy llamando", decía desde Clemente Onelli, el pequeño pueblo donde vivía, al que llegaba por primera vez el teléfono. Entonces, él era policía. Mirando la filmación conoció al director Carlos Sorín, que le propuso actuar en el comercial. "Al que trajeron de Buenos Aires le salía mal", se ríe Sabino. Después, Sorín lo llevó a Santa Cruz a filmar Historias Mínimas y El Perro. Pero se cansó de viajar y, jubilado de la policía, volvió a Colán Conhué, donde había nacido. Al lado de este caserío, Clemente Onelli, a 140 kilómetros, parece una ciudad.Colán está a 88 kilómetros de la ruta de ripio que une Jacobacci con Maquinchao y a más de dos horas del pueblo más cercano. Son 32 casitas de adobe desparramadas a la vera de un camino rojizo, que tienen luz eléctrica dos horas a la mañana y dos a la tarde, y un único teléfono, que suena fuerte para que lo atienda quien ande más cerca. La calefacción es a leña o a bosta de caballo, y hace tanto frío que en octubre sigue cayendo aguanieve; este año, con ceniza. Sus habitantes son casi todos mapuches; la mayoría, parientes. Viven de la cría de ovejas.En 2005, organizó una comunidad mapuche que reúne a 60 familias. "Recuperamos 20.000 hectáreas", dice. Sabino está contento, pero querría que en Buenos Aires se acordaran más de pueblitos como el de él. "Somos una provincia proveedora de nafta y electricidad y acá no tenemos nada -dice-. Ni siquiera una ruta para cortar.".

CLEMENTE ONELLI

                                                       
Nació en la ciudad de Roma (Italia) el 22 de agosto de 1864. En 1889 llega a la Argentina, con tan sólo 24 años de edad, luego de finalizar en la Universidad de Roma sus estudios en Ciencias Naturales. Al llegar se contacta con Francisco Moreno, por entonces director del Museo de La Plata, donde ingresa como ayudante.A los tres meses de haber arribado explora la Patagonia. Secunda al perito Moreno y busca fósiles y esqueletos indígenas. Aprende la lengua araucana, tehuelche y castellana. Conoce la historia geológica de la región, recorre y hace una descripción del lago San Martín, descubierto por Moreno en 1879. Se interesa por la navegación entre fiordos en los lagos del sur, percibiendo el casquete de hielo que encierra el Lago Argentino por el oeste. Navega en el Azopardo por los canales rodeados de montañas con el perito Moreno.Cree haber descubierto un lavadero de oro en el sur y por ello intenta conseguir un préstamo para buscar oro en la región pero no lo logró.Trabaja en la cuestión de límites con Chile junto a Francisco Moreno. En 1897 fue nombrado como secretario general de la Comisión Argentina.Se desempeña en cátedras de ciencias naturales y como periodista, escritor y conferencista. Escribe por ejemplo un manual de minerología, “Nociones de Geología” y “trepando a los Andes”.En 1904 es nombrado por Roca director del Jardín Zoológico, logrando un importante desarrollo del mismo.En 1922 organiza una expedición al sur porque se le comunica sobre la aparición en Esquel de un reptil gigantesco de la edad mesozoica, habiendo hallado sólo un enorme tronco de alerce flotando en el lago Puelo. Pero este viaje ayuda a promocionar la región y ocasiona una notable repercusión pública.
Muere en Buenos Aires el 20 de octubre de 1924.
BIBLIOGRAFíA- ONELLI, Clemente, “Trepando Los Andes”, Buenos Aires, editorial El Elefante Blanco, 1904.
- PICCIRILLI, R., “Diccionario Histórico Argentino”, Tomo V, Buenos Aires, Ediciones Históricas Argentinas.

viernes, 19 de octubre de 2012

ANA BEKER


Este es el relato de la travesía a caballo que hizo Ana Beker una mujer del pueblo enque nací Algarrobo Pcia de Buenos Aires, desde el 1 de octubre de 1950 hasta el 6 de julio de 1954, uniendo la capital de un país mas austral de América Buenos Aires Argentina con la capital más boreal Ottawa Canadá.
Su record jamás fue superado por ningún hombre.



Ana Beker montada en su caballo

"AMAZONA DE LAS AMÉRICAS", el libro de Ana Beker.
En esa obra relata como con dos caballos unió la capital de la Argentina o sea la ciudad de Buenos Aires con la capital del Canadá o sea la ciudad de Ottawa:
En cuatro años de cabalgar el continente Americano desde el sur hasta el norte.
Fue una gesta más que una aventura efectuada por una valiente mujer sola, una verdadera:
Heroína de nuestro tiempo, y de América.
“SE ABRIÓ PASO A TRAVÉS DE MONTES, SELVAS Y CIÉNAGAS; ASCENDIENDO A LAS ALTAS CUMBRES; ZOZOBRANDO Y ENDEREZÁNDOSE EN LAS CORRIENTES DE LOS ANCHOS RÍOS.”
“TODO ELLO, EN MEDIO DE CALORES TÓRRIDOS Y FRÍOS EXTREMOS, AZOTES DE LLUVIAS, VIENTOS Y GRANIZOS; DISPUTANDO HEROICAMENTE LA CONTINUIDAD DE SU VIAJE A LOS OBSTÁCULOS QUE QUERÍAN CERRARLE EL CAMINO:”
“LA MALEZA ENMARAÑADA DE LA SELVA, LA PENURÍA DE MEDIOS ECONÓMICOS, LOS PERCANCES SOBREVENIDOS A LOS CABALLOS, LOS BANDIDOS EMBOSCADOS…”
Resulta raro que en los cincuenta años posteriores a tamaña hazaña, realizada por una mujer sola con una gran personalidad nadie se haya interesado por escribir su biografía.
Ana Beker, nació en la localidad de Lobería, provincia de Buenos Aires, República Argentina.
Era hija de padres Letones de origen campesino que vinieron desde la lejana Europa.
Se crió en el campo, en la zona de Algarrobo, partido de Villarino, en una chacra en plena pampa Argentina ubicada a unos ochenta kilómetros al oeste de la ciudad de Bahía Blanca.
Conozco esa zona de campos pampeanos – tal vez algo áridos – donde predominan especies vegetales como la jarilla, el chañar, el caldén, el piquillín, el algarrobo, el junquillo, el olivillo, la cebadilla pampeana, el pasto hilo, la paja vizcachera, el trébol de carretilla.
Y cerca de los salitrales claro que hay otras especies diferentes adaptadas a estas condiciones particulares del suelo como el matorro negro, el pasto vidriera, el jume, y el pasto salado.
He estado varias veces. Algarrobo fue fundado un 13 de diciembre de 1909. Allí a veces hay tormentas fuertes, así como algunos salitrales, y otras zonas con campos más o menos fértiles, y más al oeste bastante monte y monte y más monte. La riqueza económica de la zona es predominantemente agraria, esencialmente triguera, si bien hay cultivos de avena, y hay establecimientos de cría de ganado.
Porque los animales se crían perfectamente bien, pues como apuntamos más arriba los campos son aptos y crecen bien muchas especies vegetales que dan algo de sombra, y de alimento.
A Ana le agradaban los equinos, ya desde muy pequeña los apreciaba y los amaba.
Le gustaba montar a caballo, especialmente montar a pelo sobre el mismo lomo del animal, es decir sin montura. Pensaba que los caballos son seres nobles que por lo general se encuentran desamparados entre los hombres.
Como era mujer, Ana Beker desde chica sintió que los hombres pretendían alejarla de las labores camperas propias de los jinetes. Como ser las carreras cuadreras , las boleadas de los avestruces, o las simples galopadas diciéndole terminantemente que:
“¡ÉSAS SON COSAS DE HOMBRES!”.
En la muchacha fue creciendo un deseo de demostrarles que no era así, que no había tal “supuesta inferioridad femenina”, ni menos para manejar diestramente los caballos.
Y entonces concibió una cabalgata en solitario desde La Pampa hasta la ciudad de Luján, en la Provincia de Buenos Aires. Como una suerte de demostración empírica.
Eran unos mil cuatrocientos kilómetros para recorrer sobre un pingo, el Clavel, que era un buen caballo.Como era de prever se topó con la incomprensión general, y con los comentarios disuasivos de siempre como:
¡Qué ocurrencia! ¿Por qué? ¿Y para qué? ¿Estás loca?
Pudo más su resolución y su coraje, y en diecinueve días recorrió esa distancia considerable, claro que nada que ver con las otras que años después cabalgó por la Argentina primero, y por las tres Américas luego.
Coronó esa primera jineteada con el éxito; y con cierta hostilidad ambiente pues su éxito fue una humillación para el orgulloso prejuicio cultural prevaleciente. Había personas que la veían como una versión femenina y moderna del Quijote. Aquél personaje que creó Cervantes de un hidalgo español trastornado por la lectura de los libros de caballerías que recorría la península Ibérica sobre un jamelgo, o sea sobre un caballo flaco y desgarbado.
Después de efectuar la peregrinación a Luján, Ana Beker comenzó a proyectar un segundo viaje aún más ambicioso:
Recorrer a caballo la Argentina. Un territorio bien extenso, con gran multiplicidad de climas, con multitud de ciudades y de pueblos, con campos y con pampas, con selvas, con cordillera….
Con sierras, con ríos, con arroyos, con desiertos, con lagos y con lagunas, con valles, con montes, con campos cultivados muy diversamente, con bosques, con cataratas, y con glaciares.
De nuevo halló mucha incomprensión. Y tropezó con la falta de apoyo para poder realizar esta iniciativa, incluso entre la gente vinculada con el hipismo.
Entonces se le ocurrió la idea de interesar al mismo Presidente de la República Argentina.
Gobernaba el país el Dr. Marcelo Ortiz, un buen presidente fallecido en funciones.
Ana Beker con Zorzal y con Ranchero, dos caballitos criollos, cabalgó el territorio de la Argentina durante casi todo el año 1942.
Realizado este raid, empezó a planear el viaje a través de las Américas desde Buenos Aires hasta Alaska.
Parecía una empresa imposible de efectuar por una mujer sola montada en un caballo, y la mayoría de la gente a la que interesó en su proyecto procuró disuadirla. Le decían que le costaría la vida, o la integridad; y que era una expedición imposible de efectuar para una mujer.
Puesto que aún no existía la ruta PAnamericAna, ni siquiera en muchos lugares había caminos de tierra, ni senderos, ni siquiera picadas. Y en estos último tenían razón. Como Ana Beker lo experimentó en carne propia. Cuando luego en algunos países del norte de América del Sur tuvo que abrirse camino macheteando en la vegetación de la selva tropical.
¡Diez años llevaron a Ana Beker los preparativos para poder emprender su viaje a caballo a través de America! Toda un década de vencer obstáculos, incomprensiones, oposiciones.
Al respecto Ana escribe:
“EN CIERTA OCASIÓN FUI A ESCUCHAR UNA CONFERENCIA DEL SUIZO AIMÉ FÉLIX TSCHIFFELY, ANTIGUO MAESTRO DE QUILMES, QUIEN, COMO SE SABE, REALIZÓ LA HAZAÑA DE LLEGAR DESDE BUENOS AIRES A NUEVA YORK CON LOS DOS CABALLOS, MANCHA Y GATO,ANIMALES QUE SE HICIERON FAMOSOS DESPUÉS DE CUMPLIR AQUELLA MARCHA.”
“TSCHIFFELY HIZO UN RELATO ILUSTRADO CON PROYECCIONES DE SU VIAJE A TRAVÉS DE VEINTIUN MIL KILÓMETROS POR LOS PANTANOS, RÍOS, MONTAÑAS, FANGALES, SELVAS Y DESIERTOS DEL NUEVO CONTINENTE.”
“AL TERMINAR SU EXPOSICIÓN, ME ACERQUÉ A CHIFELI, COMO LO LLAMABAN, Y LE DIJE QUE PROYECTABA VIAJAR CON UN CABALLO DE SILLA Y UN CARGUERO HASTA LA CAPITAL DEL CAnaDÁ.”
“ÉL ME MIRÓ UN MOMENTO ESTUPEFACTO, Y DESPUÉS CON LA SONRISA BONDADOSA QUE LE ERA CARACTERÍSTICA, EXPRESÓ QUE SI YO CONSEGUÍA HACER ESO, HAZAÑA MUY DIFÍCIL, SUPERARÍA LA SUYA; LO QUE SERÍA TANTO MÁS SIGNIFICATIVO POR TRATARSE DE UNA MUJER.”
“ME EXPLICÓ QUE SU RAID LE VALIÓ LA INVITACIÓN DE LA SOCIEDAD GEOGRÁFICA DE ESTADOS UNIDOS, PARA UN RELATO EN SESIÓN SOLEMNE, COMO SÓLO SE HABÍA HECHO CON EL EXPLORADOR AMUNDSEN Y EL ALMIRANTE BYRD.”
Y le aconsejó no fuera por BOLIVIA pues era casi imposible por las ciénagas numerosas y por los desiertos.
Pero Ana Beker le respondió:
“SI USTED PUDO PASAR, YO TAMBIÉN PODRÉ.”
Y se decidió a ir por Bolivia, aún sin apoyo.
Para cumplir su propósito eligió dos caballos de pelo alazán, ambos de siete años de edad. Príncipe, y CHURRITO, a los que entrenó durante seis meses en las dependencias de la Policía Montada.
Finalmente, partió desde el mojón cero de la plaza del Congreso de la ciudad de Buenos Aires el 1 de octubre de 1950.
Fue acompañada por una caravana de jinetes hasta la salida de la ciudad.
Y poco después se produjo un accidente que dio en el suelo con ella, por lo que fue internada en el hospital de San Fernando.
Tal como en ese mismo camino, y coincidencia curiosa bastante cerca, le ocurriera veintiocho años después a Jorge Cafrune.
El “accidente” que le costó la vida a Cafrune sucedió en las proximidades de Escobar.
Pero Ana Beker no murió, sino que se recuperó relativamente en poco tiempo, con ánimo y con entusiasmo renovado prosiguió la marcha hacia el norte lejano. La primera ciudad importante a la que arribó fue ROSARIO, luego de pasar por campos y por pequeños pueblos.
Siguió camino hacia el norte llegando a Tucumán, y luego a Salta. De ahí a Jujuy.
Continuó por la quebrada de Humahuaca, y llegó a la ciudad fronteriza de La Quiaca, en el límite de la Argentina con Bolivia.
Pasó por Villazón, y llegó a la localidad de Nazareno.
En esa región de características diferentes al norte Argentino, tuvo miedo que los vampiros que abundan por allí chupasen la sangre de los caballos durante las noches. Y efectivamente así ocurrió con Churrito, que quedó algo debilitado por la pérdida de sangre.
Su marcha era a campo traviesa, pues en esa época no existía camino ni senda en toda esa vasta región.
La gente – los pastores indios, las cholas y los cholos – la miraban avanzar con asombro como si fuese una aparición.
Pues por su condición de mujer, por su tez blanca, por su pelo rubio suelto al viento, y por su atuendo diferente (botas y bombacha para montar), del que usan las mujeres en ese bello país.
Sin embargo, mucha de esa gente hospitalaria y cordial la hospedó algunas noches; y la ayudó para que no se extraviara en esas soledades.
Pasó por Suipacha, y por Tupiza. Cada jornada montaba uno de los dos caballos, alternándolos.
Los animales se beneficiaban con este régimen puesto que el caballo carguero soportaba algo menos de peso.
Uno de los problemas era la falta de alfalfa para que comieran los caballos, y otro la escasez de agua en los terrenos áridos y pedregosos.
Sin embargo, a veces debía vadear ríos y arroyos caudalosos, lo que fue muy peligroso. Y en algunas ocasiones un obstáculo muy difícil de salvar por ambos animales que solían ser arrastrados por las corrientes de agua impetuosas.
En una oportunidad, ella fue a parar al agua cuando Príncipe se cayó en un pozo. Temió lo peor, pero Príncipe logró nadar en diagonal, y salvarse.
Después estuvo en Oploca, y en Oro Ingenio donde la alcanzó una tormenta con lluvias torrenciales. El agua cae en grandes cantidades, el agua crece debido a que el suelo no absorbe tales magnitudes mayores de líquido, y el viento denominado angosto por los lugareños empuja el agua que se convierte en torrentes. Algo inimaginable, si no se experimenta o no se es del lugar. Por esto, al forastero siempre le conviene enterarse de todos los peligros posibles en un sitio, y atender al consejo de la gente del lugar, o del baqueano, o del guía.
En las cañadas se puede hacer muy difícil o casi imposible salir con vida en este trance climático. Algo parecido ocurre en el Valle de la Luna, en la provincia de San Juan, República Argentina.
Por eso los indios Aimarás le habían aconsejado que tuvieran miedo de los cañones, y que tratara que no la agarrara el viento angosto, no obstante, sucedió lo temido.
Si bien el caballo Príncipe se negaba firmemente a seguir adelante, ella se impuso; pero esta vez Ana Beker no tenía razón, el que la tenía era Príncipe, que por algún medio ignorado sabía del peligro; lo intuía.
El cielo estaba negro. Todo se llenó de agua. No supo nunca como logró escalar con los animales algunas escarpaduras en la montaña. Pasó toda la noche desorientada, con miedo, empapada, con frío y atemorizada. Una noche interminable angustiosa.
Al clarear, se tranquilizó algo, y se dio cuenta que estaba absolutamente perdida. Dejó que los caballos por sí solos encontraran la salida. Dio resultado.
Fue así como con la ayuda de unos hombres del lugar llegó a Tres Palcas, donde había un telégrafo. Allí hubo una fuerte tormenta de granizo. Y comenzó a bajar la temperatura, y a hacer mucho frío. Los dos caballos temblaban igualmente que ella.
En esas condiciones climáticas, Ana Beker hizo entrar a los dos equinos a su dormitorio que estaba más resguardado, y los tres durmieron bajo ese techo (Es como para “Créase, o no”).
Al aproximarse a Escoriani que está a unos cuatro mil metros de altura el frío aún se hizo más intenso.
De ahí fue a Uyuni, y luego a Chita por caminos cenagosos en los que las patas de los caballos se hundían por lo que fue un tramo muy dificultoso para marchar.
Cerca de Chita está Río Mulato a tres mil ochocientos metros de altitud donde sufrió un huracán, y pasó el año nuevo de 1951.
El suelo era arenoso y pedregoso, y la arena y los guijarros impulsados por el viento golpeaban como metralla su piel, y el cuero de los caballos.
Los indios la trataban muy bien con la cortesía campesina de aquellos parajes remotos. Le hacían oir la música de sus quenas, y la convidaban con sus comidas sencillas y locales, desconocidas más allá de esas regiones. En esos lugares la gente ama sus pagos o sus lugares y por ello está muy afincada, no se va de allí pese a la pobreza, y a las dificultades de todo orden. Hay distintas tribus de indios, a veces en conflicto entre ellos.
Al pasar por el pueblo de Huari ya se encontraba muy cansada, su cuerpo no daba más; pero su espíritu sí, por lo que continuó la dura marcha.
El 4 de enero del nuevo año llegó a Challapata. Luego visitó Pazña donde hizo herrar a los caballos. De ahí fue a Oruro.
Luego pasó por Soledad, Ecucaliptus, Lomitas, Vizcachami, Calamarca, y Viacha por caminos llenos de piedras. Y llegó a El Alto de la que hemos oído hablar recientemente en las noticias con motivo del cambio de gobierno sucedido en ese bello país, y a la gran ciudad de Bolivia o sea a La Paz.
En esta ciudad el peón que dio de comer a los caballos cometió un error, dio a los caballos primero de comer, y después de beber. Como consecuencia de ello Príncipe sufrió un cólico, se enfermó gravemente, y se murió. Los equinos son delicados. No se puede infringir impunemente las leyes naturales. Al mismo tiempo, se produjo una fuerte tormenta de granizo. Poco después de este evento triste y desgarrador para Ana Beker, desde la provincia de SALTA un policía le trajo un caballo de reemplazo, Luchador, que era algo mañoso e indócil, bastante esquivo y huraño. Por ello, lo tuvo que entrenar.
Su permanencia en LA PAZ (ciudad fundada en 1548), entonces se prolongó más de lo previsto.
A poco de salir de allí, ya en las proximidades de Huarina, un camión atropelló violentamente a Churrito, con lo que perdió al restante de sus compañeros de la partida.
De manera que prosiguió su viaje con una yegua, de nombre Pobre India, que le obsequió el diputado Boliviano Tesler Reyes. Era zaina, y contaba con catorce años de edad.
Dejó las localidades de Pucarani, y Tiquina, y llegó al lago Titicaca de hermosas aguas y de tanta fama.
Paso a paso, y algunas veces al trote, llegó al retén Kasani y se halló en la frontera con el Perú.
El primer contacto con los Peruanos indígenas no fue grato. Había mucha miseria y fueron algo agresivos. Tal vez, como su tez era blanca (recordemos que por ambos padres era hija de letones), la confundieron con algún habitante más del norte. En ese país, a los gringos no les tienen (o no les tenían, pues el turismo puede haber cambiado este sentimiento), mucha simpatía.
Con todo llegó al Cuzco. Luego visitó la ciudad de Machu Picchu, o Picacho Viejo. Y también las ruinas de Pisac y las de Tampumachay el lugar de descanso de los Incas. Asímismo, visitó las ruinas de Kenko.
Continuó su viaje y en cierto paraje montañoso, Luchador fue atacado por cóndores andinos, que con las alas procuraron desbarrancarlo. Es la estrategia que usan estas aves para despeñar animales, y para luego cuando caen heridos en los abismos profundos, poder comérselos. No lograron su propósito; pero tanto los caballos como Ana Beker pasaron momentos de lucha y de tensión.
En Abancay pasó por lugares con grandes precipicios, en San Gabriel estuvo en la hacienda Pampatama.
De allí fue a Challatauanca en camino de Promesa. Esa región se denomina Pampamarca y está a unos cuatro mil metros de altura. La habitan indios de la zona.
El recorrido siguió por Puquio, y luego llegó a Negro Mayo que todavía está algo más arriba, a unos cuatro mil trescientos metros de altura. Por lo que hacía mucho frío. Las manos y los pies se le congelaban, y sentía el rostro endurecido y agrietado. Que el lector se imagine estas sensaciones. Que piense en todos los peligros por los que pasó Ana Beker y sus dos caballitos. Que tenga presente todas las pruebas, todos los inconvenientes materiales y espirituales. Y que reconozca que está leyendo sobre una aventura excepcional que merece nuestra admiración y nuestro homenaje respetuoso.
Que debía seguir su marcha con cierta continuidad si quería cumplir su propósito.Que estaba absolutamente sola, sin su celular ni su radio a transitores siquiera. Sencillamente porque no existían en aquellos años, ni aún en la imaginación más febril.
Que se encontraba privada del contacto humano, sometida a los rigores del clima (granizos, tormentas eléctricas, lluvias torrenciales, sol fuerte, calor, viento), y al agotamiento de fuerzas. A la curiosidad morbosa, a la incomprensión, a la conducta necia o bandida, a la burla, al desprecio, a la discriminación por su tez blanca y por su pelo rubio, a la agresión sexual por ser mujer joven, etc.
Con ausencias o insuficiencias de agua y de alimento muchas veces, otras veces que debía vadear peligrosos ríos de montaña, pasar sorteando precipicios de terror, toparse con gente extraña, correr el riesgo de extraviarse. Y que “se saque el sombrero” ante esta mujer idealista más que valiente, emprendedora más que resistente, realista más que soñadora.
Por fin llegó a un oasis urbano, a la hermosa Lima, la capital del Perú.
Allí quiso cambiar de caballos, pues no estaba muy conforme con el desempeño de los equinos. Las autoridades le obsequiaron a Chiquito, y a Furia, dos magníficos ejemplares.
Luego de Lima pasó por Puente Piedra, Chancay, Huacho, Paramonga, Huatrmey, Chimbote, Puente Viru, Trujillo, ésta última una villa colonial y por San Teodoro de Lloc, Chepén, Chiclayo, Jaynca, Motupe, Olmos, Pieura, El Alto, Mancora, Tumbes. Hacía calor, y había bastante humedad.
La altitud promedio era de unos dos mil metros.
Temió que los caballos se insolasen puesto que el Sol apretaba mucho.
Hasta hubo un temblor de tierra, y en esa circunstancia se salvó por una corta distancia de morir en una avalancha de tierra y de rocas.
Y por fin, llegó a la frontera con Ecuador, a Aguas Verdes. Allí se desembarazó de Pobre India, que no representaba una ayuda sino un problema. Se la regaló a una señora canadiense que le prometió cuidarla muy bien.
Chiquito sufrió un percance al resbalarse para ser embarcado un trayecto corto, pues las autoridades debido al asunto de la aftosa no permitían el ingreso de ambos caballos sino por Guayaquil. Y lo tuvo que curar en esa ciudad ecuatoriana.
En Ecuador se topó con el peligro de los bandoleros, y con el de las fieras o jaguares, también denominado tigre americano.
El jaguar infestaba las pampas Argentinas cuando llegaron los primeros conquistadores españoles. Y parece ser que buena parte del territorio de América. Es un animal fuerte, poderoso, musculoso, salvaje, ágil, y feroz. Constituye un peligro grande, y a veces, muchas veces mortal.
En un recodo de un camino vió a uno de estos bichos que se había subido en el lomo de una vaca que corriendo trataba impotentemente de voltearlo al suelo.
Después de haber presenciado este episodio resolvió avanzar en compañía de otros hombres de campo armados con fusiles.
En determinado momento, Furia soltándose de su mano emprendió una carrera veloz Detrás del caballo apareció un jaguar de gran tamaño que lo comenzó a perseguir a los saltos. Los acompañantes descargaron sus fusiles, y el jaguar herido abandonó la persecución, y se fue a esconder en la espesura de la selva. En la tierra quedó un reguero de sangre.
Furia fue alcanzado y recuperado ileso unos cientos de metros más allá.
Pasó por Quevedo, donde hacía calor, y luego por Esperanza donde le robaron una maleta de lona con casi toda su ropa. Además las garrapatas succionaban la sangre de ambos caballos por lo que en Pilapó tuvo que hacerles hacer una sangría.
La próxima localidad era Sumbahua, un tramo particularmente difícil.
El Jefe Indio del lugar dispuso que fuera acompañada por uno de los indios pues el trayecto a recorrer era a campo traviesa. No obstante, sufrió un intento de violación por cinco hombres sin consecuencias debido a que logró huir a tiempo. Y a que se defendió; pero sin usar su revólver, y finalmente a que permaneció escondida en un matorral una noche muy fría. Alguien corrió a avisar al Jefe, y éste revólver en mano, y por la fuerza de los puños hizo cierta justicia.
Llegó a Latacunga, un lugar con puesto de policía donde pensó que por esta presencia podría descansar un poco.
Pues buena falta le hacía después de tantas emociones fuertes, estrés, peligros, incomodidades, y sufrimientos varios.
No era un camino de rosas, precisamente. Para peor, Furia seguía algo enfermo, con cara de triste, era evidente que no estaba sano.
Después estuvo en La Avelina, donde el entonces presidente de Ecuador señor Galo Plaza poseía una estancia. La recibió el propio presidente, y fue agasajada, y sus animales fueron atendidos perfectamente. En Quito se hizo un acto oficial en su honor.
Pasó por Otavalo, y por la “simpática ciudad de Ibarra”, y llegó a la ultima ciudad en territorio Ecuatoriano, a Tulcán.
En esta parte del libro (capítulo XV) refiere algo interesante que voy a reproducir textualmente, dado que a nuestro compatriota Ernesto Guevara, también en Cuba lo llamaron el "Che Guevara". Recuérdese que estamos hablando de Ecuador, y del año 1951.
"TUVE OPORTUNIDAD DE TRATAR A UN CORONEL, AUTORIDAD DE AQUELLOS LUGARES, QUE ME DEJÓ LA IMPRESIÓN DE AMABILIDAD OBSERVADA CASI SIEMPRE EN EL PAÍS.”
"SÓLO QUE AL BUEN SEÑOR HABÍA QUE DECIRLE: “CHE, CORONEL”, PUES NO USANDO EL CHE AFIRMABA QUE NO PARECÍA ARGENTINA.”
“Y ES CURIOSO QUE EN MUCHOS LUGARES DE AMÉRICA LLAMAN FAMILIARMENTE LOS “CHES” A LOS ARGENTINOS.”
En COLOMBIA entró a Ipiales, pasó por Pasto cerca del volcán Galeras, luego por Buesaco, y por La Unión. Más allá había un tramo del camino con mala fama. Siguió adelante, sorteando peligros gracias a su valentía, a su habilidad, y a mostrar su revólver, así hasta Patía. Pasó por Popayán.
En este momento de su largo camino hacia OTTAWA tropezó con las dificultades de las luchas políticas – incluso armadas – entre facciones rivales. Ya entonces había guerrilleros.
Pasó por las ciudades de Santander, Palmira, Buga, Tulúa, y Galí, a la vera del río Cauca.
En el año nuevo en el que comenzaba 1952, estuvo en Sevilla. Luego se fue para Bogotá, donde recibió homenajes, honores, y agasajos diversos.
Acto seguido pasó por los pueblos de Caicedonia, Ibague, Ouñanda, Flandes, Cundinamarca, Salto, Villeta, Mariquita; y por Manizales una ciudad, luego por Santa Bárbara, y por Medellín.
Tuvo que abrirse paso con el machete en plena selva, pues no había otra forma de poder marchar. La región estaba poblada por guerrilleros, y en un claro se topó con la Jefa de los mismos, que vivía en un rancho en esas soledades vegetales.
Después de este breve encuentro, pasó por Debeina, y por Urabá. Y de vuelta los jaguares, se encontró con una madre jaguar con cría, logró salir del trance con la ayuda de la gente de la selva, los guerrilleros, que con sus armas le tiraron al jaguar. Éstos la demoraron para averiguar quién era, y qué hacía en ese lugar.
Logró salir de este asunto explicando que era Argentina y que estaba cumpliendo un raid único; pero al poco tiempo uno de los caballos casi se hunde en el agua fangosa de un pozo oculto de la selva. Sin embargo, Chiquito consiguió hacer pie en un lugar algo firme, y poco a poco llegar a tierra más seca. Ambos se salvaron por un poquito de la muerte.
Otra vez, continuamente se encontraba con guerrilleros de los dos bandos, y así media perdida en esa maraña de la selva, sin saber para qué lado ir, y con la ayuda de los caballos sin saber cómo, por fin pudo orientarse, y encontrar el rumbo acertado. Las noches en solitario son terribles en una selva, no se ve nada y se oyen ruidos, sonidos, chillidos, roces, deslizamientos, hojas que caen, ramas que crujen, movimientos insondables. No se sabe qué va a pasar en el instante siguiente, qué es o no es eso que se percibe a veces cerca, otras veces más lejos, las más no se sabe dónde. Al mismo tiempo que se siente miedo hay necesidad de reposar, de dormir y de descansar.
¿Cómo? Tal vez, en ese mismo momento está por acaecer un peligro inminente y mortal.
¿Es posible dormirse tranquila o en tal trance o situación?
¿Y si los caballos eran mordidos o picados por alguna víbora, o por una araña, o por otro animal dañino?
Por fin salió de este infierno verde lleno de asechanzas y de peligros visibles y ocultos.
Ahora, tenía que tomar un motovelero o un velero para llegar a Panamá, pues no se puede ir por tierra a ese país., Ni aún ahora. Es preciso embarcarse. En Turbo subió al Santa Lucía. Los caballos con grandes dificultades tardaron tres horas en llegar al barco, tras caerse varias veces en el agua. La gente del barco tenía cara de pirata muy poco tranquilizadora, y para peor estalló una tormenta en el mar, por lo que los caballos sufrieron muchos golpes durante el zarandeo consiguiente. En determinado momento de la tempestad pareció que iban a naufragar y a morir excepto quienes subieran al bote salvavidas, donde por supuesto no habría lugar para los caballos. Se negó firmemente. Sin ellos ella no se salvaría, no dejaría ese barco.
Transcurrió esa tormenta, pasaron por Cartagena de Indias, y finalmente tras algunas peripecias, llegó a Colón, en Panamá.
En Panamá recibió de las autoridades y del pueblo el trato merecido y justo de Heroína.
Atravesó el Canal de Panamá que divide en dos a América.
Pasando por La Chorrera y por Pononome los niños de las escuelas públicas fueron formados a ambos lados del camino para que la victorearan y a la República Argentina. Un gran honor, sin duda alguna. Y una buena compensación moral después de tantos peligros, padecimientos, y luchas.
Pero un poco más allá de vuelta empezó la selva con todos sus problemas.
Y llegó a la frontera con Costa Rica, a la localidad de Cañas Gordas. Ahí se halla un paraje llamado elocuentemente por los lugareños “Sal si Puedes”, pues realmente era muy difícil pasar por ese sitio especialmente con dos animales de ese tamaño. Pero pudo con ese desfiladero, y se halló en territorio de Costa Rica. Por la región que no era de tránsito natural fácil además había gente armada de mal vivir, principalmente contrabandistas.
Furia cayó en un barranco; pero esta gente la ayudó tras ella prometerles que les iba a regalar la escopeta vistosa que llevaba, que era un obsequio reciente del Jefe de la Policía de Panamá.
Pasó por la montaña de La Pita, y por la cordillera de Talmanca, y llegó a la capital del país, a San Jos'e de Costa Rica. Por esa zona hay jabalíes, y participó en algunas cacerías. Hay plantaciones de caña de azúcar.
Un poco más allá pasó por un pueblo que se llama como nuestra entonces opulenta ciudad capital Buenos Aires.
En Buenos Aires cambió las herraduras de los caballos mediante el uso de los servicios de un herrador Norteamericano.
Y he aquí un episodio curioso, que a mí también me ocurrió con un perro que cerca de la casa de vacaciones presidencial de Chapalmalal – en el barrio San Eduardo, entre las ciudades de Mar del Plata y de Miramar – para evitar que otros perros lo atacaran se puso a caminar pegado al lado nuestro. Relata Ana Beker que los sapos se ponen a caminar detrás de una persona para que las víboras no se animen a atacarlos .Es una estrategia natural de algunos animales. Sin embargo no he visto que figure en los libros de Etología.
En San Isidro del General se detuvo unos días hasta que Furia se recuperara de una dolencia, el hormiguillo.
Siguió después por la ciudad de Cartago, y por las localidades de Punta Arenas, y de Liberia, y llegó a la frontera con Nicaragua.
Ahí cerca de La Cruz y Peña Blanca desaparecía en ese entonces toda carretera. Cuenta que era una región montañosa con mucha belleza. Finalmente arribó a la ciudad de Managua. Estuvo en la casa natal del gran poeta Ruben Darío. La encontró abandonada. Y reflexionó “cómo pasan los grandes hombres” de la humanidad. Ruben Darío ha sido uno de los más grandes poetas del mundo, no solamente del habla castellana. Su casa natal puede ser que caiga en ruinas (supongo que no habrá ocurrido), pero no su obra imperecedera e inmortal. Sus poesías son leídas y recitadas con deleite por las viejas y por las nuevas generaciones. Fue uno de esos hombres cuyo nombre permanecerá por siempre jamás. Una gloria de Nicaragua, de América, y del mundo.
En Somoto casi le roban uno de los dos caballos, el Chiquito Luchador. Salió montada en Furia, galopando en pos de su caballo hurtado; pero el mismo caballo ya había conseguido desembarazarse de su captor, y la saludó con un relincho un poco más allá en el camino.
Dejó el territorio de Nicaragua, y por un camino solitario entró en Honduras. Pasó por Espino de Choluteca, San Lorenzo del Valle, Nacaome, El Amarillo, y Tegucigalpa, la capital.
De ahí pasó a El Salvador, un país de belleza inolvidable, y a la capital del mismo nombre.
En dicha parte del viaje, fue víctima de un ardid concebido por personas carentes de principios morales y de escrúpulos. En ciertas partes de los caminos hacían que una amazona impostora se anticipara a su llegada a un lugar, donde por lo común se realizaban festejos y agasajos públicos; y le hiciera creer a la gente que se trataba de ella, o de una supuesta hermana. Los farsantes fueron denunciados, y los pobladores regionales fueron puestos sobre aviso de lo que estaba sucediendo con estos farsantes. El incidente fue superado, y ya cerca de la frontera, aprovechó para descansar unas horas en Santa Ana.
Entró en Guatemala por San Cristóbal, y fue dejando atrás las siguientes localidades: Asunción, Mita, Jutiapa, Barbarena, hasta llegar a la ciudad capital. Visitó distintas reliquias del pasado y Petén y Zakuleu así como Huehuetenango. Después pasó por Los Chocollos, un sitio donde a veces era difícil transitar debido a la inseguridad de los caminos. Un bandido pretendió que se bajara del caballo con el fin obvio de atracarla, gracias al arma que le había obsequiado el presidente de un país Centroamericano consiguió que huyera sin necesidad de herirlo. Allí fue cuando vió al pájaro hermoso cuya belleza y valor emblemático ha trascendido fronteras: "El quetzal".
Había varios itinerarios posibles para llegar a México, de todos ellos, eligió uno, y se puso en marcha. En San Pedro Necta, un lugar hermoso y pintoresco, presenció una fiesta indígena que duró varios días. Pasó por Jutiapa, Santa Rosa, Barbarena – como hemos ya dicho – y por Zaragoza, Panajahel, Santa Lucía, Nahuala, Totonicapán, Malacatancito, San Rafael, La Democracia, y otros pueblos y ciudades, y se encontró en la frontera con México. Entró en ese país por Cuouhtemoc y Motozintio. Hacía mucho calor, y marchar era casi un calvario. Había mucho terreno con monte y con poco alimento.
En Tuxla mandó hacer nuevas monturas para los caballos pues las anteriores estaban en pésimo estado. Por este motivo allí permaneció más de una semana. El gobernador de Tuxla le obsequió un nuevo caballo, pero Ana Beker quería concluir su raid con sus compañeros de tantas penurías, de tantos riesgos vitales, y de tantos lances dramáticos, los caballos estaban cansados, era notorio y debía animarlos para que continuaran.
En este país, especialmente en el Estado de Puebla, se hicieron presentes los Charros, que son personajes nobles y caballerescos similares a nuestros Gauchos de la Pampa Argentina; pero con las características propias de la gran nación azteca.
Los Mejicanos fueron tan hospitalarios como la gente de todos los países ya visitados. En el libro Ana Beker dice con gratitud y con nostalgia cariñosa que “NUNCA LOS OLVIDARÉ”.
Pudo concurrir a rodeos locales, y contemplar admirada las vestimentas y los atavíos. Fue objeto de muchos homenajes y reconocimientos. No obstante, en un camino fue asaltada por malvivientes que la despojaron de todas sus pertenencias. No lo pudo evitar, pese a su presencia de ánimo, y a su coraje. En cualquier lugar puede ocurrir un hecho de estas características, especialmente en sitios despoblados.
El suceso fue comentado en muchos diarios y noticiarios de radio de México.
Al pasar por la localidad de San Martín los niños de las escuelas la aguardaron formados en doble fila y les arrojaron flores a su paso y el de los caballos. Era una escena emocionante que ya se había repetido en otros países y sitios de América; pero no por ello menos significativo.
Pasó por las termas de Aguacaliente (hoy en día urbe turística importante), y estuvo hospedada en la casa de la familia Camino.
Después entró en la ciudad capital de México, donde recibió el homenaje y agasajo cariñoso de las autoridades y de la "Federacion Nacional de Charros Mexicanos. Continuó hacia el norte de México por sitios secos con poco agua y con escaso pasto para los caballos, y llegó a Victoria. En Tampico se defendió con éxito del intento de asalto de dos atracadores de caminos, mediante disparos logró que desistieran de sus malas intenciones y que se fugaran. Se detuvo en Matamoros; ya se aproximaba a los EEUU.
Por los caballos, en la frontera hubo problemas con la oficina de inmigración de la ciudad de Brownsville. Ya sea por este motivo, o por otro cualquiera obvio, tanto esos funcionarios como el Consulado Americano en México le negaron la entrada. Era manifiesto que se trataba de pretextos sin fundamento, pues también era evidente que se trataba de un raid deportivo, y que Ana Beker tenía el pasaporte en regla.
Por tal razón, se desencadenó una campaña a su favor en la prensa Mexicana, especialmente en la ciudad de Matamoros que fue muy solidaria. Aumentó la ola de descontento, y los cables de las agencias internacionales comenzaron a informar del asunto. No obstante, transcurrieron tres meses.
Durante ese lapso tanto Furia como Chiquito Luchador quedaron al cuidado de una persona desleal y doble. Un hacendado rico; pero un ser humano equivocado, que al ver que no le permitían entrar en los EEUU, cambió para con ella, y dejó abandonados y desvalidos a los dos caballos en una calle. Donde los chicos los apedreaban, y donde estuvieron expuestos a ser capturados por la autoridad municipal para que sirvieran de comida a las fieras del jardín zoológico. Este hombre no les brindó el alimento, ni el agua para beber, ni el cuidado necesario al que se había comprometido frente a Ana Beker, entretanto ésta realizaba gestiones en la capital de México ante distintas autoridades para conseguir su entrada en el país del norte, por lo que los dos equinos se encontraban flacos, sucios, y desnutridos.
Esta conducta produjo un verdadero clamor en la opinión pública, y en los medios periodísticos de México, y de otras partes del mundo. Finalmente, llegó la autorización para que Ana Beker pudiera ingresar a los EEUU montada en sus dos nobles y sufridos animales.
Pasó por Río Bravo, y asistida por una multitud de periodistas, de cronistas de radio, y de Mexicanos, llegó a la bendita Oficina de Inmigración Norteamericana sobre los dos caballitos. Con todo, y como “para salvar el honor”, ahí los empleados del gran país del norte, le hicieron mostrar si llevaba la cantidad de dólares necesarios para entrar en el país. Por suerte lo disponía, pues una persona se los había facilitado en préstamo.
Y a medida que entraba en el territorio de Estados Unidos se hizo patente otro problema, la dificultad de comunicarse en inglés. Además que Furia se asustaba con el paso de los automóviles. Sin embargo, el pueblo por lo general era amistoso y comprensivo.
Estaba en Texas y en esta etapa del viaje ya era asediada por la prensa, por los fotógrafos de los medios gráficos, por los locutores de las emisoras de radio, por los locutores de la televisión. Se le ofrecían todo tipo de regalos, y de oportunidades de bienestar.
En el aspecto material y físico era muy diferente este escenario del anterior vivido en Centroamérica y en Sudamérica. Pasó por Kennedy y por Elberg, por Rivera y por Ricardo, y arribó a Kingsville, al King´s Ranch. Luego pasó por Nueces, por Boshop, y por Corpus Christi. Más tarde por Sinton, Refugio, Victoria, Edna, El Campo, y Rosemberg.
Sin embargo, no todos los pobladores de estas comarcas la recibieron con los brazos abiertos y con la hospitalidad que en cualquier zona del mundo se le brinda al forastero, especialmente si es del sexo femenino. Algunas personas le rehuían sin siquiera darle oportunidad de hablarles. Por eso, durante una tormenta particularmente fuerte tuvo que refugiarse en un cementerio local y pasar la noche entre las tumbas en la compañía de los muertos abrigada por las tapias. Pudo dormir sin mayores estremecimientos. "Mejor entre los muertos que entre los vivos" (Ellos saben del reposo y de la igualdad más que nosotros).
Fue a Houston. La dejó atrás, y llegó a otra ciudad importante: Baumont, donde Chiquito fue herrado deficientemente.
Cada vez se aproximaba más hacia el norte, hacia el Canadá, hacia el fin de su viaje épico, de su gran travesía histórica.
Pronto en ese norte comenzaría el tiempo de las nevadas y de los fríos más intensos, en que la marca del termómetro suele indicar cinco y más grados bajo el cero centígrado.
Ya estaba en el estado de Lousiana. Estuvo en Lake Charles, y en Nueva Orleans, donde sufrió una nueva penuría, no la dejaban pernoctar en cierto motel (no obstante su cabello rubio y su tez blanca), por ser “spanish”, o sea una persona de habla castellana. Era una nueva prueba, esta vez la discriminación.
Simétrica de la que reciben los blancos en algunos países con muchos pobladores indígenas o mestizos donde a la gente de piel blanca se la discrimina por considerarla "gringa".
- Al habitante de Estados Unidos por estimarlo “un yanki”.
- De la que reciben los Sudamericanos en España donde hay individuos que los tratan de Sudacas.
- De la de los habitantes del norte que algunos les dicen “cabecitas negras”…
Cosas culturales del mundo moderno bárbaro o inculto que hacen que pese a cierto adelanto científico y tecnológico superficial más bien, profundamente como seres sigamos siendo antiguos, por no decir primitivos, necios, y atrasados.
Pese a esta conducta reprobable de algunos habitantes (esa noche de aquel incidente finalmente durmió en una celda), otros que eran Autoridades en Nueva Orleans la nombraron "Ciudana Honoraria".
Después pasó por Birminghan, por Chattanoga en el estado de Tennesse. Estuvo en Virginia.
Y con los dos caballos entró cabalgando en la capital de los Estados Unidos de Norteamérica, en la ciudad de Washington.
Fue recibida por la señora del Presidente Einsehower, y visitó la llamada casa blanca en su compañía. Un honor que no se le brinda a cualquier visitante. Luego en una ruta estuvo a punto de sufrir un accidente grave. Y entró en New York sobre su caballo y con el otro de acompañante.
Cabalgó por las principales arterias, recorrió Broadway, y diferentes avenidas y calles atestadas de gente y de autos que la contemplaban asombrados y mudos de admiración. Pasó por el Parque Central y por delante del Empire State. Esta parte del viaje en esta ciudad sofisticada y moderna, carente de caballos en las calles, contrastó con su paso por muchas otras urbes, aldeas, y pueblos anteriores.
Y en Champlan llegó a la última barrera, a la frontera con el Canadá. Ahí tuvo que confrontar con la Inspección Veterinaria Canadiense, muy estricta. Tras muchas revisiones de ambos caballos, y después de varias discusiones sobre su estado sanitario, se le autorizó el ingreso al país. El viaje llegaba a su fin.
En los distintos pueblos Canadienses la gente y los niños formaban en doble fila para victorearla y para contemplar su paso. Era un acontecimiento cívico popular. El día domingo, como no trabajaban, fue una multitud la que asistió a este desfile, repetido en todos los pueblos que atravesaba.
La gente de las distintas ciudades o de los pueblos se daba cita espontáneamente para verla marchar por las calles de sus ciudades en su camino al norte.
Era una marcha continua que ya no se detenía pues la efectuaba realmente contra el reloj climático. Debía llegar a su meta Ottawa, antes que la nieve y el frío riguroso obstaculizara, o dificultara el coronamiento de su viaje.
Fue un suceso que se repitió espontáneamente en cada urbe del camino. Hubo decenas de desfiles en continuado. En menos de tres jornadas, se encontró en Montreal.
Y no se detuvo hasta estar en Ottawa, término previsto para el viaje. Fue el 6 de julio de 1954 a las cuatro de la tarde, frente al edificio de la Embajada Argentina.
Hubo una transmisión por Radio Canadá desde el interior de la sede diplomática Argentina. Y los dos caballos recibieron una ración generosa de avena en cantidad superlativa, pues eran también dos héroes.
Una sola palabra elocuente para concluir:
IMPRESIONANTE.



Ana Beker junto a Libertad Lamarque
Personalmente no la conocí, pero si la conocieron mis padres, a ella y su padre, porque eran vecinos en el campo en Algarrobo.
Recuerdo a mi padre me contaba que durante el viaje de Ana, el padre de Ana siempre le contaba las novedades que recibía de su hija mientras hacia esa travesía y a veces estaba preocupado porque hacía meses que no tenía noticias de ella.
Fuente: www.taringa.com.ar

MELANIA PÉREZ


                                            
Pertenece a una generación de embajadores de la cultura popular que elevaron la condición del canto a los niveles más encumbrados de la historia del cancionero nacional. Convivió con los grandes nombres de la estirpe de poetas y compositores salteños y disfrutó de la época de oro de la difusión de los intérpretes y de los repertorios más arraigados de la raíz telúrica. Su infancia se desarrolló en un hogar humilde pero no obstante ello nada impidió que la haya vivido con muchísima alegría. De familia de músicos, su abuelo hacía carpas para los carnavales y tenía orquesta de músicos. Además todos sus tíos han sido músicos de bandas. En su casa siempre se escuchaba todo tipo de cantantes, especialmente los de tango. Melania Pérez siendo adolescente ingresa artísticamente en la actividad profesional al ser convocada para integrar las Voces Blancas, a fines de la década del sesenta. Parte de Las Voces Blancas estaba integrada en sus inicios por dos salteños, con los cuales ya había cantado en épocas del colegio primario. Ambos viajaron a Salta para hacerle una prueba luego se la llevaron a Buenos Aires. Contaba con apenas 17 años de edad.
Este conjunto vocal se destacó por su particularidad armónica, siendo Melania con su voz, quien le puso color folclórico a dicho grupo. Numerosos logros obtiene este conjunto, grabaciones en un importante sello, giras por todo el país y el exterior, consagrándose en Cosquín como grupo vocal. Con la zamba "Pastor de Nubes" obtienen el primer premio en El Festival Odol de la Canción emitido por Canal 13.
En 1968 representan a la Música Folklórica Argentina en un Acto de Confraternidad Argentino-Israelí ante la Primer Ministro Golda Meir en el Luna Park de la Ciudad de Buenos Aires. Melania, estudia canto con la profesora española María Contreras, toma cursos de fonoaudiología paralelamente a su actividad folklórica, ingresa al Coro de la Facultad de Arquitectura de la UBA .
La diferencia de ideas en el camino a seguir, y la incompatibilidad de caracteres hizo que decidiera alejarse del grupo Las Voces Blancas. Una vez radicada nuevamente en Salta, primero pasa integrar el cuarteto vocal "El Vale Cuatro" armonizado y dirigido por el Dr. Gustavo "Cuchi" Leguizamón,  grupo que integran Rubén Palavecino, Chacho Campos y Arsenio Lucero, actuando en diversos escenarios provinciales (año 1972).En 1974 como solista, participa en el festival nacional de "Paso del Salado" Santa Fe, obteniendo el primer premio en canto, siendo votada unánimemente por el jurado y por el público, distinguiéndose además por su repertorio inédito y de calidad. Luego conoce a Hicho Vaca quien tenía una gran amistad con los poetas salteños y fue allí donde se fue gestando el Dúo Herencia y el amor de toda su vida. El Dúo Herencia realiza recitales en todo el país, graba en el sello Odeón, obtiene la mención consagratoria en Cosquín 1981. En la edición especial de: "Las Joyas de la Música Argentina" en 1985, integra junto a consagrados valores del folclore nacional, la mencionada edición. Realiza giras en el norte argentino con el espectáculo "La Gente de Uno" junto a los destacados creadores tales como: Manuel Castilla, Walter Adet, Raúl Aráoz Anzoátegui, Carlos Hugo Aparicio, Jacobo Regen, Gustavo "Cuchi" Leguizamón. José Juan Botelli, Patricio Jiménez.
Acaecido el fallecimiento de Hicho Vaca, Melania retoma su actividad artística (año 1996) a instancia de amigos, familiares y gente del arte.Organizado por "El Tendedero" (artistas plásticos y poetas agrupados de Salta) presenta su primer recital: "Lo Entrañable del Canto". Ese mismo año junto al poeta Miguel Angel Pérez y el músico Gerardo Nuñez, se integra al espectáculo poético musical : "Los Pájaros de la Memoria", obra que es presentada en Córdoba, Tucumán y Salta, la que es declarada de interés cultural por la Secretaría de Cultura de Salta y Secretaría de Cultura de la Nación.
En 1998 esta interprete es galardonada con el "Premio Uno", auspiciado por la secretaría de Cultura e instituido por el Café 1140.La enriquecida trayectoria de su actividad artístico-cultural perfila a Melania como una de las voces más auténticas y de mayor personalidad interpretativa.
En diciembre de 1999 por iniciativa de Nicolás "Colacho" Brizuela, concreta con el sello EPSA Music su primer CD en carácter de solista: "Luz del Aire" .

jueves, 18 de octubre de 2012

ANIVERSARIO DE LA CIUDAD DE POSADAS



Es la ciudad capital de la provincia, Posadas Misiones alberga la mayor población de la provincia con más de 300.000 habientes.
La Jurisdicción municipal tiene establecidos sus límites dentro de un perímetro que circunda a Posadas por el Norte con el Río Paraná, al Sur con los arroyos Zaimán y Lapacho, al Este el Río Paraná, arroyo Laguna, Ruta Nacional número 12 y la Ruta Provincial número 1 (ciudad de Apóstoles), y por el Oeste el arroyo Itaembé de Misiones Argentina

 

La ciudad de Posadas Misiones desarrolló enormemente sus atractivos turísticos en sus últimos años, principalmente al inaugurar en el año 1999 la costanera sobre el río Paraná, con sus confiterías, parques y miradores con vista al Paraná y al Paraguay.
En la ciudad encontrartás muchas opciones recreativas, artísticas y culturales, y la oportunidad de realizar en Posadas Misiones deportes náuticos, paseos en lancha o velero por el río, entre otros deportes, también disfrutar de espectáculos musicales y artísticos, obras de teatros, cines, casinos y toda la diversión nocturna en pubs y discotecas.

 

Posadas cuenta con todos los servicios ya sea de alojamientos, gastronómicos o comercios de cualquier tipo; desde negocios de primera necesidad como alquiler de autos, cajeros automáticos, casas de cambio.
podrá conocer además, diferentes ciudades como San Ignacio (y las ruinas de San Ignacio Mini), Oberá, Leandro N. Alem, Jardín América, Aristóbulo del Valle, entre otras, ya que Posadas Misiones se encuentra entre 60 y 120 kilómetros de estas localidades y las famosas ruinas de San Ignacio Mini, además de otras cascadas o saltos de menor tamaño que las Cataratas del Iguazu..

martes, 16 de octubre de 2012

MUSEO GAUCHESCO Y PARQUE CRIOLLO RICARDO GÜIRALDES


Este Parque y Museo fueron creados en 1937, por decreto del Poder Ejecutivo de la Provincia. Las obras se inauguraron el 16 de Octubre de 1938, después de intensos trabajos, tuvo decidida importancia la actividad desplegada por Don José María Bustillo, ministro de Obras Públicas de la Provincia, que llevó adelante la idea fundadora, Don José Antonio Güiraldes, hermano del poeta, Intendente entonces de San Antonio de Areco y miembro de la Comisión oficial y don Enrique Udaondo, presidente de la misma y luego primer Director. En Diciembre de 1979 fue transferido por la provincia de Buenos Aires a la Municipalidad de San Antonio de Areco. De allí en más el municipio recibió y quedó en posesión del Parque Criollo y Museo gauchesco Ricardo Güiraldes. Y con fecha 10 de Noviembre de 1999 por decreto presidencial fue declarado Monumento Histórico Nacional.
El Parque Criollo y Museo, ofrece expresiones del pasado argentino que se vinculan con el gaucho, sus costumbres, usos, enseres, medios de vida y aporte a la grandeza del país. Puesta la Institución bajo el nombre ilustre de Don Ricardo Güiraldes, le atañe principalmente todo lo vinculado a la personalidad y obra literaria del escritor, circunstancias que Güiraldes trata en su obra Don Segundo Sombra.

lunes, 15 de octubre de 2012

DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES RURALES








 DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES RURALES
«El empoderamiento de las mujeres rurales es crucial para poner fin al hambre y la pobreza. Al negar derechos y oportunidades a las mujeres, negamos a sus hijos y a las sociedades un futuro mejor. Esta es la razón por la cual las Naciones Unidas pusieron recientemente en marcha un programa para empoderar a las mujeres rurales y mejorar la seguridad alimentaria.»
Secretario General  de la  ONU Ban Ki-moon
Mensaje en el Día Internacional de las Mujeres Rurales
15 de octubre de 2012

El primer Día Internacional de las Mujeres Rurales, se observó el 15 de octubre de 2008. Este día internacional nuevo, establecido por la Asamblea General en su Resolución 62/136, del 18 de diciembre de 2007, reconoce «la función y contribución decisivas de la mujer rural, incluida la mujer indígena, en la promoción del desarrollo agrícola y rural, la mejora de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza rural».Las mujeres rurales desempeñan un papel fundamental en las economías rurales de los países desarrollados y en desarrollo. En la mayor parte del mundo en desarrollo participan en la producción de cultivos y el cuidado del ganado, proporcionar alimentos, agua y combustible para sus familias y participan en actividades no agrícolas para diversificar los medios de subsistencia de sus familias. Además, llevan a cabo las funciones vitales en el cuidado de los niños, los ancianos y los enfermos.

 LAS MUJERES RURALES EN ARGENTINA
 Los trabajos que realizan las mujeres varían en las diferentes 
regiones, pero en la mayor parte de las agriculturas familiares participan
en la actividad de renta de la finca, elaboran productos para la venta
(artesanías, quesos, dulces, pan, etc.) y, cuando es posible, comercializan
los excedentes de su producción de autoconsumo. Cuando estas
actividades las realizan en el hogar junto a la familia y no reciben
remuneración, son consideradas como ayuda .
Las mujeres rurales también trabajan fuera del predio en forma
estacional o permanente, dependiendo del tipo de actividad. Lo hacen
como jornaleras, en el servicio doméstico, en pequeños comercios, en la
administración pública. Aún cuando son ellas las que cobran el salario,
no siempre significa que decidan qué hacer con el dinero.
Su aporte a los ingresos de la familia, aunque no necesariamente
como productora agropecuaria, es significativo y sus actividades de
autoconsumo garantizan la seguridad alimentaria en los hogares rurales
pobres. Sin embargo, las mujeres tienen una baja participación en la toma
de decisiones de los recursos de la finca, siendo mayor sobre el destino
de los animales que sobre el de la tierra.
Las jornadas de trabajo de las mujeres rurales, considerando las
actividades productivas, reproductivas y domésticas, suman entre 16 y
18 horas por día .
. Una descripción ilustrativa de una jornada de aquellas
que sólo trabajan en el predio familiar incluye la atención de la granja y
del ganado menor como primera tarea del día, antes del desayuno.
Durante la mañana, trabajan en el cultivo de renta según sea la época del
año, realizan actividades en la huerta, preparan el almuerzo y asean y
ordenan la casa. A la tarde lavan la ropa, vuelven a dedicarse al cultivo
de renta y a las actividades de autoconsumo y, cuando tienen, de la
manufacturación de artesanías. Antes de que anochezca, buscan leña y
encierran la majada, para finalmente preparar la cena (que en general, es
de menor elaboración que al mediodía) y cuidar de la ropa e higiene de
los hijos/as. A partir de las 20 ó 21 h, las tareas son más livianas. En
general, a medida que mejora la situación económica de la familia o si la
mujer está asalariada, la cantidad de horas dedicadas a las actividades
productivas disminuye.
Cuando en el predio hay trabajo pecuario, las mujeres dedican un
número variable de horas para el cuidado de los animales. Si hay
actividades de tambo, ordeñan los animales a la mañana temprano y en
muchas regiones se ocupan del pastoreo de los rebaños. En la época de
pariciones, el trabajo se recarga sobre todo por la alimentación de las
crías.
La cantidad de tiempo dedicado al trabajo doméstico aumenta en
las zonas donde hay problemas de acceso a los recursos naturales porque
las mujeres ocupan más tiempo en la recolección de leña y agua.
Además, los animales deben caminar mucha distancia rastreando
alimento y bebida y la búsqueda de los mismos para encerrarlos en el
corral a la noche es un tiempo adicional de trabajo. El acceso al agua y a
la leña –o al combustible necesario para cocinar–, como la cercanía entre
Esta información fue relevada en diferentes comunidades del norte de
Argentina por medio de la técnica de presupuesto de tiempo durante
enero y febrero de 1995, en diagnósticos participativos
realizados con mujeres de hogares pobres.
Los trabajos de las mujeres rurales las casas, la escuela y comercios,
 por ejemplo; disminuye las horas que
las mujeres dedican a las actividades domésticas.
Las actividades comunitarias se realizan, en general, a la tarde. La
recreación es limitada y se refiere, especialmente, a la visita de vecinos y
familiares, escuchar la radio, ver la televisión, tomar mate y, en muy
pocos casos, al juego con los niños/as.
En general, las mujeres dedican poco tiempo de su jornada a
actividades exclusivamente relacionadas con la crianza de los hijos/as.
En algunos casos, las hacen simultáneamente a los otros trabajos de la
casa o del predio .
Por otro lado, existe una mayor flexibilidad para la incorporación de
las mujeres en las tareas productivas para el mercado (por ejemplo, por
migración de los varones o por necesidad en alguna actividad que
necesita mano de obra en forma intensiva en el cultivo de renta) que en
la sustitución de ellas en los trabajos domésticos‐reproductivos. Esto
implica que cuando las mujeres destinan una proporción mayor de sus
horas al trabajo productivo y nadie las reemplaza en sus actividades
domésticas, el descanso y la recreación son postergadas.
En las tareas que son de responsabilidad de las mujeres, existe la
ayuda tanto de los hijos como de las hijas. Sin embargo, las niñas ayudan
más en lo relacionado con el trabajo doméstico y reproductivo. En
general, el tiempo dedicado a cada tipo de trabajo como la cantidad y
calidad de ayuda que reciben de los otros miembros del hogar depende
del momento en el que se encuentra la familia: no es lo mismo un grupo
doméstico que se encuentra en la etapa de crianza que aquel que ya tiene
sus hijos adolescentes o casi adultos. Las mujeres con varios niños/as
pequeños/as se encuentran muy recargadas de trabajo y no tienen,
generalmente, quien las ayude.
Las mujeres tienen una escasa valoración de su trabajo y no
advierten la cantidad de horas que trabajan en el día ni como esto limita
su participación en actividades comunitarias y sociales. Al hacer los
presupuestos de tiempo, se pone en evidencia su trabajo, lo poco
valorado que está, lo invisible que es y lo efímero de sus esfuerzos.
Cuando son jefas de hogar –en general, esto ocurre porque no hay
un varón en el hogar por migración temporal o permanente o por la
muerte del cónyuge–, existe una mayor fragilidad económica y social de
Por ejemplo, si tiene un bebé de pecho, lo lleva con ella y lo amamanta
mientras realiza otras tareas.
En la Puna, por ejemplo, las mujeres llevan en su espalda a los niños
durante los primeros años de vida mientras realizan todas las otras tareas.
Mujeres que trabajan la tierra las familias. Esto se debe a que,
por su condición simultánea de responsables de la reproducción del
grupo doméstico y de productoras, las mujeres no siempre pueden cultivar
toda la tierra disponible u ocuparse de las actividades generadoras de ingresos.
Además, tienen escasa o nula experiencia en gestión, al mismo tiempo
que dificultades para acceder a los servicios de extensión y crédito.
Por otro lado, cuando las mujeres reemplazan a los varones en las tareas
prediales porque estos migraron, no siempre implica que pueden
tomar decisiones sobre los recursos de la finca y eso debilita el
proceso productivo. 
Fuente: www.mujeresdelsur.org.ar