sábado, 29 de septiembre de 2012

GUSTAVO "CUCHI" LEGUIZAMÓN



                                 
Nació a las once horas y cinco minutos de la mañana de un 29 de Septiembre de 1917 en la ciudad de Salta. Hijo de José María Leguizamón Todd y María Virginia Outes Tamayo. Descendiente de Doña. Martina Silva de Gurruchaga, criolla de hacha y tiza que peleó en la Batalla de Salta, considerada heroína de la Independencia. Hijo de un contador fanático de la ópera y de una mujer que heredó la costumbre de silbarles a los pájaros para que la siguieran, Gustavo Leguizamón es un arquetipo al que reverenciaron los ricos y los pobres, la izquierda y la derecha, el apetito y las ganas de comer. Pero, ¿cuál fue el secreto de esta magia? La respuesta, acaso se pueda rastrear en su propia historia.Tenía meses apenas y a su madre le preocupaba su delgadez. Fue en esa época que a Doña María Virginia le ofrecieron unos chanchos para ver si podía comprarlos. "¡Pero están flacos como este cuchi!", dijo mirando a su hijo. En ese instante Leguizamón quedó rebautizado: desde entonces y para todos sería El Cuchi, vocablo que en quechua quiere decir precisamente chancho o cerdo, pero al que en Salta se le otorga un significado no peyorativo sino simpáticamente cómplice.Como padecía de sarampión, a los dos años su padre le regaló una quena, con lo cual lo hizo musiquero antes casi de que aprendiera a hablar. Su familia cuenta que pronto le arrancaba al instrumento EL BARBERO DE SEVILLA casi íntegro. Después, siempre de oído, la emprendería con la guitarra y el bombo, hasta que acabó en el piano.Cuando tenía veinte años y debía resolver su futuro, ya era músico. Le comunicó a su padre que iba a estudiar Derecho, y el hombre se encrespó. Su idea era que fuera a París para perfeccionarse. El le giraría la mensualidad. El Cuchi, que se deleitaba con tener una historia al revés de los convencionalismos, no hizo caso y marchó a La Plata, donde en 1945 obtuvo el título de abogado. No olvidaría jamás aquella estudiantina que lo llevaba a Buenos Aires a recalar en El Olimpo, un tugurio del Bajo donde se jugaba ajedrez. Allí conoció a Witold Gombrowicz, al que descubrió con unos botines rotosos pero inmensos. "El único que puede tener patas de ese tamaño -maquinó- es Ariel Ramírez". Y acertó, porque Ramírez le había regalado los zapatos al polaco. Cantó con el coro universitario, jugó rugby y después fue profesor de historia y filosofía, Diputado Provincial y ejerció durante treinta años la abogacía, hasta que decidió dejarla, porque "Estoy harto de vivir en la discordia humana. Me produce una gran satisfacción ver una vieja en el mercado tarareando una música mía. Una vez venía bastante enojado con todos estos inconvenientes que tiene la vida, y un changuito pasó en bicicleta, silbando la Zamba del pañuelo. Entonces lo paro y le pregunto qué es lo que silba: -No sé; me gusta y por eso lo silbo-, me contestó. Ya ves, ésa es la función social de la música".En los cuarenta, cuanto tenía algo más de 25 años, trenzó una amistad entrañable con el poeta Manuel J. Castilla, el hijo del jefe de la estación de Cerrillos, a quien en una de sus obras mayores le diría: "Padre, ya no hay nadie en la boletería". Al Cuchi, muchas veces con letra de Castilla, le debe la música argentina y universal, zambas, chacareras, carnavalitos, vidalas inolvidables en las que habitan el amor, la tragedia, la miseria, el sarcasmo, la ternura. Era un enamorado de la baguala ("Toda gran zamba encierra una baguala dormida: la baguala es un centro musical geopolítico de mi obra") pero también de Bach, Mahler, Ravel, Stravinsky, Schönberg y sobre todo de Beethoven, al que definió con sabiduría como "definitivo". Pero no se quedó ahí, también admiró a otro genio argentino, Enrique Villegas, y a Chico Buarque, Milton Nascimento, Vinicius ("Las corrientes de música popular americana más importantes están en Brasil") y Ellington. Capaz de organizar en Salta primero y en Tucumán más tarde conciertos de campanarios (literalmente, pues el sonido lo proveían los bronces de las iglesias), es cierto que Leguizamón saltó sobre el pentagrama y pulsó cuerdas, digitó teclados, sopló en maderas, cobres y cuernos, como se escribió alguna vez, a pura oreja. La prueba es que intentó también un concierto de locomotoras, fascinado por "ese instrumento musical maravilloso que tiene fácilmente dieciocho escapes de gas que son sonidos y un pito con el cual se pueden hacer maravillas, por no contar su misma marcha". Al principio -hasta hizo fundir una quena para agregarla a la máquina-, los ferroviarios lo miraban como a un bicho raro. Después se entusiasmaron. Los maquinistas lo saludaban con el saludo sonoro de la locomotora, que además le enseñaron a plasmar. En tiempos de Arturo Illia, Gustavo Leguizamón fue diputado provincial extrapartidario y en tiempos del gobernador peronista de Salta Roberto Romero, asesor cultural de la provincia. Fue entonces cuando embistió con mayor fiereza contra una burocracia sorda que impedía importar pianos y protagonizó en la Legislatura debates memorables para propender al descongelamiento cerebral. Capaz de respetar a Churchill tanto cuanto despreciaba a Thatcher, Malvinas fue para él una herida abierta pero no ciega, porque supo adjudicar responsabilidades cuando se preguntó por qué fuimos y no peleamos. Impensable en Buenos Aires, Leguizamón- que mascaba hojas de coca, y defendía la costumbre- fue parte del paisaje de Salta, a la que amó profundamente, desde los olores de sus yuyos secos hasta el aire que viene de la quebrada escondida por la cual Belgrano sorprendió a los españoles.
Se casó con Ema Palermo, teniendo cuatro hijos de ella: Juan Martín(1961), José María(1963) Delfín Galo(1965) y Luis Gonzalo(1967).Es autor de las zambas más famosas y que representan a la cultura musical de Salta., la música popular ; además de haber compuesto obras populares es un compositor que ha contribuido con su talento y su expresión al acervo cultural salteño. Sus obras son características por su armonía y ritmo por su riqueza melódica, su temática musical. Escribió entre otras : Zamba del Pañuelo, del Mar, La Panza Verde con Jaime Dávalos, Chacarera del Expediente, Carnavalito del Duende, , Zamba del Argamonte (Castilla), Bajo el azote del sol (Nella Castro). Su musicalidad y asonancia fue única y componía algunas de sus obras a la medida de la interpretación del Dúo Salteño con quien mejor acuñó las disonancias que emergían como duendes traviesos de las melodías. Su simpatía y espontaneidad (ocurrencias) brotaban a borbotones en la cotidianeidad Salteña. Ganó numerosos premios por su labor artística : Premio SADAIC, Premio Fondo Nacional de la Artes. Compuso una obra que Virtu Maragno la estrenara con la Orq. Sinfónica de Santa Fe, es su Preludio y Jadeo, compuso la música para la película La Redada. Pero Leguizamón poco a poco se fue apagando, perdiendo primero la memoria- olvidó hasta cómo tocar el piano- luego la razón y finalmente la vida. Murió en Salta, la ciudad que le había visto nacer y pasar en ella toda su existencia, a las cuatro y media de la tarde de un 27 de Septiembre del 2000, dos días antes de que pudiera cumplir los 83 años de edad.


jueves, 27 de septiembre de 2012

HUGO GIMENEZ AGÜERO



Hugo Jorge Giménez , nació el 25 de agosto de 1944, en Balcarce, pcia de Buenos Aires y falleció el 27 de setiembre de 2011, cerca de  Bahía Blanca, Pcia de Bs. As. Reconocido cantante y compositor folklórico argentino. Autor de Chaltén, Está nevando ahora, Te escribo desde el sur, Ana de La Colmena, que siguen sonando en las radios de difunden nuestro folklore. Es uno de los mayores referentes de la música folklórica patagónica.
Quinto de ocho hermanos, hijo de Vicente Giménez y Lorenza Agüero. El apellido materno fue incorporado a su nombre artístico, como homenaje a su madre.En 1960, con 16 años, dejó su ciudad natal. Recaló en Montevideo y luego en Buenos Aires. Entre 1962 y 1964 formó parte de un trío llamado "Los Reseros", de música folklórica. En 1964 fue convocado para cumplir con el servicio militar y fue destinado a la patagónica ciudad de Río Gallegos. Ese suceso marcaría su vida, ya que la Patagonia lo enamoró y lo hizo sentirse santacruceño.
Ahí (en la Patagonia) me quedé para siempre,  ahí nací de nuevo, crecí como persona, como hombre. Siempre estoy mirando al Sur. Creo que el sur es un lugar que cuando lo conocés, te hace parir. Es como si tuvieras el hijo de la raíz. Ser de Santa Cruz es un orgullo y una decisión propia.
En 1965 comienza a desempeñarse como locutor, en emisoras de Santa Cruz, primero en L.U.12 Radio Río Gallegos y luego en L.U.14 Radio Provincia de Santa Cruz. Durante este tiempo compuso diferentes canciones, y con la ayuda de estudiosos y baqueanos conoce la lengua y la cultura tehuelche, se interesa en ella y compone canciones en esta lengua. En 1975 se traslada a Buenos Aires, donde realiza diferentes actuaciones en peñas y festivales. Se presenta por primera vez en el Festival de Cosquín en 1982, donde recibió el premio como Consagración y participó del mismo sin interrupciones hasta 2006.
En 1979 edita su primer disco Desde la Patagonia Austral, costeando los gastos de grabación. Más tarde formaría su propio sello discográfico, con el que produciría sus obras hasta 1996 y luego sería editado por compañías como Sony, Epsa, GLD y Phonopay.
Falleció el 27 de septiembre del 2011, pasadas las 22 horas en un accidente automovilístico ocurrido en la ruta nacional 3, en las cercanías de Bahía Blanca.1 Sus restos fueron trasladados a Río Gallegos para su velatorio.
Entre su amplio repertorio de composiciones figuraban ritmos como las chorrilleras, la milonga andina, el kaani y el malambo sureño. Sus temas fueron grabados por importantes intérpretes de la música folklórica como Rubén Patagoni, Daniel Toro, Los del Suquía, El Chango Nieto y Los Tucu Tucu, entre tantos otros . 

martes, 25 de septiembre de 2012

JACINTO PIEDRA


                                     
 Considerado el precursor del nuevo sonido folclórico, Jacinto piedra fue una de las voces más importantes de nuestro pueblo.El 25 de octubre de 1991 el "Jashi" dejó esta tierra para andar por otras calles. A los 37 años, su vida se transformó en un mito, donde la guitarra, el canto y el
compromiso social están siempre presentes. Hoy su legado artistico renueva las propuestas folclóricas.
Ricardo Manuel Gómez Oroná nació en  Tala Pozo, Pcia de Santiago del Estero, el 25 de septiembre de 1955. como buen santiagueño cantó y bailó desde muy chico.
Su padre don Manuel fue un destacado bailarín. A los 7 años Jacinto debuto como cantante en el viejo club Belgrano. Durante un tiempo anduvo actuando por peñas y festivales como “Ricardito el niño cantor”.
Mas tarde la familia viaja a Bs. As. a radicarse. Fue allí donde empieza a abrirse camino en
el ambiente musical. Ya en su juventud, Cuti Carabajal lo relaciona con Horacio Guarany, su ídolo de toda la vida, quien lo bautiza “Jacinto Piedra” y le posibilita la primera grabación como solista. El álbum se titula “El incendio del poniente”. Se edita en el sello CBS, con temas propios (algunos con Adolfo Marino Ponti) y de Peteco Carabajal.
Con un breve paso por Bolivia y Perú, Jacinto aparece en el ambiente  artístico Santiagueño bajo la tutela de Cuti que lo presenta en el Festival de la chacarera en el año 1983 realizado en el hipódromo, sobre la margen derecha del rió Dulce. Posteriormente es invitado por
don Sixto Palavecino para participar en la grabación del L. P. “Por qué por quien”. Jacinto grabó el aire de chacarera “Te voy a contar un sueño”, tema que alcanzo gran difusión y define a nivel popular su particular visión por la poesía y el canto. Por esa época, su relación con León Gieco le permite actuar con el grupo del santafecino en varias ciudades argentinas.
En el 85 el “Chango” Farias Gómez lo convoca a formar parte del grupo M.P.A. (Músicos Populares Argentinos) junto a Verónica Condomí; Peteco Carabajal y el “Mono” Izaurralde.
M.P.A. grabo 2 discos “Nadie mas que nadie” en el 85 y “Antes que cante el gallo” en el 87.
Desvinculados de M.P.A. Jacinto y Peteco forman “Santiagueños”(*) que acercó a la juventud de gran parte del país a las expresiones folklóricas. El disco “Transmisión Huaucke” aun
sigue vigente y recientemente fue editado en CD, lo que confirma su trascendencia tato artística como comercial.
Disuelto el grupo, Jacinto continuo su carrera solo o acompañado por el grupo “Kausay”, también con Tucho Ruffa y el grupo “La Calle”.
En los últimos tiempos participa activamente junto al payador Lázaro Moreno en la campaña política del M.O.P. (Movimiento de Opinión Provincial). En la madrugada del 25 de Octubre de 1991 fallece en las cercanías de San Carlos (depto Banda). Sus temas mas conocidos: “Hermano Kakuy” (con letra de Juan Carlos Carabajal), “Te voy a contar un sueño”. “Canción del quenero”, “Los niños del mundo” y particularmente la ultima “Chacarera del amor”, inmortalizan un estilo propio e inconfundible.
Los restos mortales del interprete fueron velados en la “Casa del folklorista” dando lugar a conmovedoras escenas de dolor. En el desfile incesante hubo muchos jóvenes y en la marcha de cortejo por las calles de la ciudad, el pueblo volcó a darle el ultimo adiós. Tenia 36 años


lunes, 24 de septiembre de 2012

LUIS DOMINGO BERHO


                         
                      
                                      LUIS DOMINGO BERHO
Nació en Lobería, Pcia de Bs. As, el 4 de agosto de 1925 y falleció el  24 de setiembre de 1992, a los 67 años, en San Justo (Pcia de Buenos Aires), fue poeta, autor. Su obra fue musicalizada por compositores de la zona pampeana, entre las que figuran “El sulky”, “La chata de Lobería” y “Guiso carrero”.Escribió el libro “De mi galpón” (poesías costumbristas).

LA PRIMER VISITA
La conoció pa’ una fiesta
en la esquina “La Totora”
y bailaron hasta la hora
que se tuvo que ir la orquesta.
La cosa quedó dispuesta
que a visitarla iba a dir,
por eso se ve venir
en el tordillo escarciando,
y ella, que lo está esperando,
ya lo sale a recibir.

Y así después de pasar
echa un vistazo al palenque,
hace un nudo en el rebenque
y lo dentra a desatar.
O ya empieza a castigar
la bota con la azotera,
y se va la tarde entera
palabra va y mate viene,
y el sol, que no se detiene
refala por la ladera.

La “vieja” se va a juntar
los güevos al gallinero
y el “viejo” a atar el ternero
de la vaca de ordeñar,
y él, sin hacerse esperar,
viendo que el tiempo es escaso,
va desarrollando el lazo
y áhi cerca nomás el criollo,
le tira con todo el rollo,
pa’ pialar un “sí” machazo.

Dos cachetes colorean
como tomates maduros
y dos corazones puros
como locos bellaquean.
Las miradas se cambean
y ni cuenta se están dando
que la pava está cantando,
y hasta la tapa salpica,
con ruido de perdiz chica
cuando se aleja volando.

Cuando la noche se viene
hace mención de marchar,
pero un “quédese a cenar”
y “total que apuro tiene”
resulta que lo entretiene,
y en el lomo del tordillo
la lana del cojinillo
con el rocío se moja,
mientras que hace la coscoja
contrapunto con un grillo.

Versos de Luis Domingo Berho

BICENTENARIO DE LA BATALLA DE TUCUMÁN

                      EL GRAL. BELGRANO Y LA BATALLA DE TUCUMÁN

La batalla de Tucumán tiene un significado especial en la causa de la Revolución, dado que frenó la avanzada realista, y es el primer acto del triunfo argentino del norte, del cual el segundo es la batalla de Salta. Más allá de la trascendencia que tuvo la batalla librada en Tucumán el 24 de septiembre de 1812, desde el punto de vista político, también es significativa desde el aspecto militar.
El 24 de septiembre de 1812 Belgrano venció en la batalla de Tucumán, librada en el campo de las Carreras. Con su victoria detuvo el avance de las tropas del virrey del Perú que pretendían sofocar la Revolución de 1810. Complejo Museográfico Enrrique Udaondo, Luján
Las batallas de Tucumán y Salta, son las únicas de carácter campal dadas contra los españoles en el territorio argentino. Y esto les da a esos triunfos un significado singular. 1.
Nos referiremos a la batalla de Tucumán. Resulta de sumo interés, el testimonio que aporta el general José María Paz en sus Memorias, acerca de la retirada de Belgrano del norte, después de hacerse cargo de los restos del ejército patrio derrotado en el Desaguadero. Belgrano se retiraba desde Jujuy, en dirección a Tucumán, hacia fines de agosto de 1812. El ejército contaba con sólo 1.500 hombres, casi desorganizado y desprovisto de todo. Por detrás venía en su persecución, el general Tristán, destacado por Goyeneche con un ejército español de más de 3000 hombres.

A pesar que las avanzadas del ejército realista venían picando peligrosamente la retaguardia del ejército patriota, Belgrano se mantuvo sereno y valiente. Con su actitud logró que sus soldados no cayeran en el pánico. En esas circunstancias adversas, era cuando Belgrano mostraba su verdadera estatura moral. Según Paz: “jamás desesperó de la salud de la patria, mirando con la más marcada adversión a los que opinaban tristemente sobre ella”. 2

El valor de Belgrano se reflejaba en su actitud: “era siempre en el sentido de avanzar sobre el enemigo, de perseguirlo; o si era éste el que avanzaba, de hacer alto y rechazarlo”. 3 El triunfo premió a los tropas patriotas en la acción de Las Piedras, el de septiembre de 1812, contra las avanzadas realistas del coronel Huici.
Plano de la batalla de Tucumán realizado por el Gral. Mitre e incuído en su libro de Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina
Es importante señalar que Belgrano desobedeció la orden del Triunvirato que le ordenaba trasplantar a Córdoba la fábrica de fusiles que funcionaba en Tucumán, y desmantelar, desguarnecer y abandonar enteramente Tucumán, para establecerse en Córdoba, frente a la avanzada realista. La desobediencia de Belgrano selló la suerte de nuestras provincias del Norte, dado que obedecer las órdenes del Triunvirato, que sólo atinaba a salvar la Capital y su gobierno, hubieran significado la pérdida del norte argentino. Belgrano se debió enfrentar a los enemigos realistas y a las órdenes del gobierno, que actuaba de una manera egoísta. Con su actitud, Belgrano salvó la causa de la Revolución. Y éste es el enorme mérito de esta batalla.

Belgrano simuló tomar un camino que se dirigía a Santiago del Estero, sin tocar en Tucumán. Así, el prócer se propuso engañar a Tristán que creyó que Belgrano abandonaba Tucumán, con lo cual, descuidó las más elementales precauciones de orden militar, dando lugar a la captura en Trancas, de Huici. Belgrano se detuvo con sus tropas en La Encrucijada, lugar cercano a la ciudad de Tucumán, y despachó para Tucumán a Juan Ramón Balcarce, “dándole las más amplias facultades para promover la reunión de gente y armas y estimular al vecindario a la defensa”. 4

El vecindario tucumano respondió con entusiasmo al pedido de Balcarce, y el Cabildo envió una diputación a Belgrano, para persuadirlo a quedarse en Tucumán, y con todo el apoyo de este pueblo, organizar la defensa y presentar combate al invasor. Belgrano consiguió que se le otorgara dinero y gente en cantidad apreciable, por lo cual se dirigió a la ciudad de Tucumán, decidido a enfrentarse con el enemigo. Belgrano contó con doce días para organizar sus tropas. Su plan consistía, como dice Mitre en “esperar al enemigo fuera de la ciudad, apoyando su espalda en ella”, y después, “en caso de contraste, encerrarse en la plaza”. Para lo cual, cuenta Paz que en ella “se fosearon las bocacalles y se colocó la artillería” que no iba a llevarse a la acción. 5.
Rudecindo Alvarado (1792-1872). Combatió en las batallas de Tucumán a las órdenes de Belgrano y bajo el mando de San Martín en Chacabuco y Maipú. En 1826 Bolivar lo designó Gran Mariscal del Perú. Fué Gobernador de Salta en 1831. Museo Histórico Nacional
Los vecinos principales se ocuparon en alistar gente de la campaña para engrosar el ejército, también reunieron caballadas y proporcionaron reses para el mantenimiento de los defensores.

Llegaron contingentes reducidos de Catamarca y Santiago. Así se formaron los cuerpos de caballería de las provincias del Norte, llamados Decididos. Muchos de estos soldados tuvieron que improvisar hasta sus lanzas con cuchillos enastados en palos y tacuaras.
El ejército invasor tuvo que soportar el vacío y el silencio que hallaron a lo largo del camino. Eran hostilizados por las partidas criollas y el 23 de septiembre, el general Tristán, tuvo la máxima sorpresa, al avistar la ciudad de Tucumán y advertir la presencia de Belgrano y su ejército en ella.

El 24 de septiembre se encontraron el ejército realista y el patriota en la batalla de Tucumán, y a pesar de que el ejército realista contaba con 4000 hombres y el patriota con sólo 2000, la suerte sería favorable para los patriotas. Según palabras de Paz, “es el de Tucumán uno de los combates más difíciles de describirse, no obstante el corto número de los combatientes”. Continúa: “Que la izquierda y centro enemigos fueron arrollados; nuestra izquierda fue rechazada y perdió terreno en el desorden, en términos que el comandante Superí estaba prisionero por una partida enemiga, que luego tuvo que ceder a otra nuestra que la batió y lo represó. El enemigo, por consecuencia del diverso resultado del combate en sus dos alas, se vio fraccionado, a lo que se siguió una gran confusión”. 6

Desde el punto de vista estrictamente militar, la batalla se reduce a lo que refiere Paz. Porque lo que sigue, que acaba en victoria, se debió a distintos factores: religiosos, populares, psicológicos, naturales, etc.

A mitad de la batalla, ocurrió algo sobrenatural que contribuyó a desbandar las tropas realistas y a llenarlos de pánico. Fue un vasto huracán que llegó furioso del sur. Según el relato de Marcelino de la Rosa, a quien se lo contaron protagonistas de esta batalla: “El ruido horrísono que hacía el viento en los bosques de la sierra y en los montes y árboles inmediatos, la densa nube de polvo y una manga de langostas, que arrastraba, cubriendo el cielo y oscureciendo el día, daban a la escena un aspecto terrífico”. 7
Cnel. Cornelio Zelaya (1782-1855). Fue uno de los subordinados más distinguidos que contó Belgrano en la batalla de Tucumán
Otro factor muy importante, además del viento y de las langostas, fue la acción de la caballería gaucha, tucumana en su mayor parte, del ala derecha. Esta llevó su carga sobre el enemigo, de un modo formidable. La caballería enemiga de Tarija, al verlos llegar, se asustó y huyó. Ni la infantería española pudo contenerlos : pasaron por encima y, cuando se dio cuenta, los encontró a su retaguardia. La caballería gaucha al llegar a los bagajes y las mulas enemigas, cargadas de oro y de plata, se dispersaron y se dedicaron a despojar de todo esto a nuestros enemigos. A pesar de las críticas de Paz, quizás esta actitud contribuyó a acobardar al ejército enemigo y a hacerlo retirar, dándose por vencido.
Después del encuentro de los dos ejércitos, reinó la confusión. La infantería patriota quedó dueña del campo de batalla, pero, viéndose sola, se replegó sobre la ciudad., y entró en ella para acantonarse y preparar su defensa. bajo el mando del coronel Eustoquio Díaz Vélez, mientras Tristán con el resto de su ejército llegó hasta la goteras de Tucumán, donde se estacionó como sitiándola. Belgrano, acompañado del coronel Moldes y algunos soldados, fue hasta el Rincón, sin saber los resultados de la acción. Paz va a ser quien se encuentre con Belgrano y le informe que en la ciudad se encontraba fuerte toda su infantería, con lo que Belgrano, conociendo el triunfo de la caballería tucumana, supo de su triunfo.

Tristán tuvo una actitud indecisa. Pero en la tarde del 25, se convenció de que no tomaría la ciudad, y vio que era amenazado de afuera por columnas patriotas que en torno a Belgrano se irían engrosando, por lo que se dio por vencido y esa misma noche emprendió la retirada en dirección a Salta. 
Medalla recordatoria del triunfo de la batalla de Tucumán.
Según el historiador Vicente Fidel López esta batalla fue “la más criolla de todas cuantas batallas se han dado en el territorio argentino”. Y eso es para él, “lo que la hace digna de ser estudiada con esmero por los oficiales aplicados a penetrar en las combinaciones con que cada país puede y debe contribuir de lo propio a la resolución de los problemas de la guerra”. 8
Sobre su trascendencia, dijo Mitre: “Lo que hace más gloriosa esta batalla fue no tanto el heroísmo de las tropas y la resolución de su general, cuanto la inmensa influencia que tuvo en los destinos de la revolución americana. En Tucumán salvóse no sólo la revolución argentina, sino que puede decirse contribuyó de una manera muy directa y eficaz al triunfo de la independencia americana. Si Belgrano, obedeciendo las órdenes del gobierno, se retira (o si no se gana la batalla), las provincias del Norte se pierden para siempre, como se perdió el Alto Perú para la República Argentina’’. 9

viernes, 21 de septiembre de 2012

DÍA DE LA PRIMAVERA





                                                   HOY ES PRIMAVERA
Hoy es primavera, el sol lo anuncia en mi ventana y la vida bulle en los lapachos florecidos y en los fresnos recién brotados. El invierno se aleja derrotado pero no vencido, porque nos deja un frío retrasado y un viento helado. Pero también a los gorriones bullangueros , las palomas y los alegres horneritos que hacen su rancho apurados, sobre el brazo alargado del yuchán  todavía adormecido.
Necesitamos aires de alegría, nos estamos volviendo pesimistas y se sienten las malas ondas. Se baten cacerolas en las calles, se tiran piedras, se toman colegios y se editan libros especialmente diseñados para engendrar violencia entre los jóvenes. Nuestros hijos y nuestros nietos estudiantes, que asimilan lo bueno como lo teñido de desobediencia y repudio, antiguos mandatos que algunos fracasados y dolidos quieren inculcarles. Espero que los estudiantes sólo sean éso, que no es poco, por que es el tiempo que deben vivir, aprender y disfrutar de las nuevas experiencias en los colegios y universidades. Sin plegarse a desórdenes ni dejarse manipular. Son brotes del alma de sus padres y familia que hacen sacrificios y ponen esperanzas en sus corazones. 
Feliz primavera para todos y FELIZ DÍA DEL ESTUDIANTE a todos los jóvenes que se están preparando para asumir la gran responsabilidad de seguir siendo argentinos libres de pensamientos, palabras y obras, sin imposiciones ni soberbias.  

Lydia Musachi



jueves, 20 de septiembre de 2012

DÍA NACIONAL DEL CABALLO






Se conmemora a partir del año 1999 el Día Nacional del Caballo.
Este festejo es una iniciativa de la Federación Ecuestre Argentina; se reconoce así la importancia de este animal en la historia del país y, a la vez, en homenaje a la participación del equino en la organización histórica y económica, y en la vida deportiva de la Argentina. Se trata de una iniciativa propuesta por la Federación Ecuestre Argentina, que centra el festejo en esta fecha en recuerdo de la llegada de Aimé Félix Tschiffely a Nueva York.
Este jinete suizo realizó un intenso itinerario por la geografía americana, en un recorrido que se prolongó desde abril de 1925 hasta septiembre de 1928 y que le permitió demostrar la resistencia de los caballos criollos.
Aquellos dos fieles equinos, Gato y Mancha, que hoy descansan en la estancia El Cardal junto a los restos del andariego profesor extranjero que los llevó por horizontes lejanos a la Argentina, son un símbolo de la entrega y la fidelidad del caballo a las causas nobles que hicieron historia.

MANCHA Y GATO
El 24 de abril de 1925 se inició en Buenos Aires una de las travesías más famosas del siglo. Dos caballos criollos, Mancha y Gato, guiados por el profesor suizo Aimé Tschiffely recorrieron los 21500 Km (4300 leguas) que separan a la ciudad de Buenos Aires de Nueva York y conquistaron el récord mundial de distancia y altura, al alcanzar 5900 m. s. n. m. en el paso El Cóndor, entre Potosí y Chaliapata (Bolivia).
El viaje se desarrolló en 504 etapas con un promedio de 46,2 Km por día. Los caballos, animales tehuelches comprados al cacique Liempichín en Chubut por Emilio Solanet, a la avanzada edad de 18 años, probaron que la raza criolla tiene ejemplares insuperables para los trabajos de campos y para la guerra, rudos oficios donde las líneas elegantes son inútiles.
Durante el viaje cruzaron varias veces la Cordillera de los Andes, y fue en esos cruces donde mayores dificultades encontraron. El escabroso terreno se eleva a más de 5500 m y la temperatura llega a 18° bajo cero.
El diario La Nación, junto a otros medios, siguió desde sus páginas al valiente aventurero y sus caballos. Algunas de las líneas decían así: "En Huarmey el guía no pudo más, ni sus bestias. Los dos criollos Mancha y Gato se revolcaron, tomaron agua y después se volcaron al pasto con apetitos de leones. De Huarmey a Casma, 30 leguas, calores colosales…¡52 grados a la sombra!… sin agua, ni forraje, arena, arena, arena. Los cascos se hundían permanentemente de 6 a 15 pulgadas en la arena candente…".
Y en la editorial del 23 de septiembre de 1928 quedó patentado el logro: después de más de tres años y cinco meses, Aimé montado en Mancha, su fiel compañero (Gato tuvo que quedarse en la Ciudad de México al ser lastimado por la coz de una mula), logró la hazaña: "Al llegar a la Quinta Avenida de Nueva York llevaba en los cascos de su caballo criollo el polvo de veinte naciones atravesadas de punta a punta, en un trayecto más largo y rudo que el de ningún conquistador, y sobre su pecho, en moño blanco y celeste, bien ganados como una condecoración, los colores argentinos".

miércoles, 19 de septiembre de 2012

DÍA NACIONAL DEL CHAMAMÉ







El Chamamé en Corrientes
Es indiscutiblemente la principal representación de la danza y la música correntina, infaltable en cualquier evento o festividad, tanto pública como familiar.
El chamamé es una danza alegre y animada, que merece ser conocida y disfrutada por quienes eligen visitar la provincia de Corrientes.
Este ritmo es un elemento cultural que trasciende la música, ya que se convierte en expresión personal y colectiva.
Cuando alguien puede describir el sentimiento de todos en la música, en la letra.
Entonces brota el sapukay, desde lo más profundo del alma. Las poesías y las temáticas que se describen en las canciones son una clara expresión de la cotidianeidad, del origen y de las tradiciones de Corrientes.
Historia del Chamamé
Con epicentro en la provincia de Corrientes, su influencia llega al este del Chaco, norte de Santa Fe y norte de Entre Ríos. El sur de Misiones y parte del este de Formosa, participan de la vigencia del Chamamé.
Antiguamente se relacionaba al Chamamé con danzas cortesanas antiguas, que se bailaban desde la expulsión de los Jesuitas de nuestras tierras correntinas, allí reside el origen del chamamé con la mezcla de las distintas etnias que poblaron Corrientes.
El éxodo de correntinos hacia los algodonales y obrajes chaqueños en busca de mejores condiciones y su posterior afincamiento definitivo, ha provocado un desplazamiento hacia el este del área del Chamamé y prácticamente los estratos populares rurales de las dos provincias que responden a la pauta folklórica guaranítica, son los portadores más importantes de esta expresión del folklore musical.
La proyección del Chamamé en escala nacional producida por una preferencia general hacia los motivos musicales guaraníticos en los medios urbanos, hecho que iniciado hace unos quince años aproximadamente, crece en intensidad, y la difusión de composiciones lírico-musicales inspiradas en los ritmos del litoral podrían provocar consecuencia del movimiento interior-capital-interior, un ensanchamiento o por lo menos una revitalización del Chamamé en las áreas marginales a la región donde tiene su ámbito natural y efectivo, por el prestigio que le otorga la metrópolis convirtiéndola en moda nacional. Nuevamente damos al pueblo y al tiempo la palabra definitiva.
Chamamé Orillero es en el que se notan influencias del tango. Tal hecho ocurre en las periferias de las ciudades del ámbito guaraní.
Chamamé Ganci o Chamamé triste es una modalidad del Chamamé y se caracteriza por su tónica, también se lo denomina Chamamé Canción.
Si atendemos a su condición de música folklórica, el Chamamé no cuenta con la antigüedad de otras danzas argentinas de esa especie, aunque debemos reconocer que su área de expansión y la penetración en el espíritu de los argentinos es muy superior al de muchas de aquellas.
En sus orígenes, el Chamamé fue una danza rural de pareja, pero la mencionada expansión por toda la zona mesopotámica primero, y por el resto del país luego se produjo también como un género vocal - instrumental.
El Chamamé es hoy, una de las pocas danzas populares argentinas que se baila de manera masiva en todo el país y que nunca ha perdido vigencia.
Su conformación musical hay que ubicarla hacia 1870, cuando en el acordeón de dos hileras de cantos y ocho bajos, conocido popularmente como verdulera, llegó a Corrientes de la mano de los inmigrantes europeos.
Así, y en combinación con la voz humana, el bandoneón, el contrabajo y las guitarras, terminaron por definir el sonido de esta música argentina.
Existen varios tipos de Chamamé, que reflejan a su vez diversos estados emocionales o circunstanciales de sus cultores.
Podemos diferenciar, por ejemplo, el Chamamé Maceta de pulso y ritmo más vivos y habituales en los grupos que tocan en festivales y bailes, del Chamamé Caté, más elegante y en lengua guaraní.

lunes, 17 de septiembre de 2012

DÍA DEL PROFESOR


Día del Profesor 
Recuerda al profesor, orador, escritor, periodista y educador José Manuel Estrada.


Nació en Buenos Aires el 13 de julio de 1842.Murió en Asunción (Paraguay) el 17 de septiembre de 1894.
José Manuel Estrada fue uno de los más destacados intelectuales de la segunda mitad del siglo XIX, además de ser quizás el orador más eminente de nuestro país durante esos años. Historiador por vocación y de formación autodidacta, católico combativo, periodista y político encumbrado, Estrada se erige en uno de los representantes más genuinos del pensamiento argentino a comienzos del período moderno.

Los datos relativos a su biografía destacan que Estrada quedó huérfano a muy temprana edad, y que de su educación se hizo cargo su abuela, Carmen de Liniers. Su primer maestro fue Manuel Pintos, y su educación formal la desarrolló en el Colegio de San Francisco, donde aprendió filosofía, teología, religión y humanidades. A través de esta enseñanza, Estrada se formó como un férreo católico, al punto que sería la defensa de este dogma la que lo llevaría a destacar como político.

En 1858, cuando finalizó con sus estudios primarios, recibió un premio en el concurso de historia del Liceo Literario, por su obra relativa al descubrimiento de América. Este estímulo fue suficiente para que orientara su formación autodidacta a los asuntos históricos, que a la postre lo convertiría en uno de los más destacados historiadores argentinos. Por esa época, además, Estrada comienza su actividad como periodista, como redactor de La Guirnalda, Las Novedades y La Paz.

Incorporada Buenos Aires a la Confederación, adhirió a la Constitución Nacional, y publicó el opúsculo Signun Foederis (El signo de la Confederación), que se convirtió en su profesión de fe religiosa, nacional y política. Poco después, en 1861, publicó El génesis de nuestra raza, una obra polémica en la que replicaba al profesor Gustavo Minelli, quien había levantado banderas anticatólicas. Al año siguiente publicó otra réplica, llamada El catolicismo y la democracia en la que respondía a Francisco Bilbao, quien sostenía la incompatibilidad de la democracia y la religión.

En 1865, Estrada presentó su primera obra decididamente histórica (Ensayo histórico sobre la revolución de los comuneros del Paraguay en el siglo XVIII), y comenzó a escribir la Historia de la Provincia de Misiones (obra que dejaría inconclusa). Un año después, en 1866, se inició en la docencia, en la Escuela Normal, donde desarrollaría unas muy famosas Lecciones sobre la Historia de la República Argentina, compiladas luego en un libro que publicó la Revista Argentina, y que es quizás el primero de la historiografía nacional. (La Revista Argentina era una creación suya, y por él fue dirigida durante dos períodos: 1868 a 1872, y entre 1880 y 1882.)

Por entonces, Estrada gozaba ya de un profundo reconocimiento, a pesar de sus juventud. Tanto, que Sarmiento lo nombró Secretario de Relaciones Exteriores, y le encargó la enseñanza de Instrucción Cívica en el Colegio Nacional, donde ya enseñaba filosofía. Poco después, en 1869, fue nombrado Jefe del Departamento General de Escuelas, cargo en el que permaneció sólo un año

Comenzó su actividad política en 1871, cuando formó parte de la Convención Provincial Constituyente, encargada de redactar y sancionar la Constitución provincial de 1874. En 1873, fue elegido diputado por Buenos Aires. En ese año, además, fundó el periódico El Argentino, en el que publicaría varios estudios históricos

En 1874, Estrada se hizo cargo de la Dirección de Escuelas Normales, y del Decanato de la recién creada Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Es de destacar este altísimo honor, teniendo en cuenta que Estrada no tenía título profesional alguno, pese a ser un intelectual de primer orden dentro del panorama del pensamiento argentino de la época.

Dictó, también, clases de Derecho Constitucional y Administrativo en la Facultad de Derecho. Algunos de estos cursos, sobre el sistema federal argentino, el régimen municipal o la libertad de sufragio, fueron magistrales. Las versiones taquigráficas de dichas clases fueron posteriormente compiladas en la obra Curso de Derecho Constitucional.

Esta faceta de publicista, además de docente y buen orador, sería una de las más destacables de su actuación pública. Siendo Rector del Colegio Nacional (entre 1876 y 1888), Estrada pronunció discursos memorables. Por ejemplo, el del 24 de abril de 1877, que versaba sobre La tiranía de Rosas, fue realmente apoteótico, hasta el punto que, al cabo de la conferencia, los alumnos y docentes lo siguieron en manifestación por las calles céntricas hasta que llegaron al pie de la estatua de San Martín. Allí, Adolfo Mitre, en nombre de los alumnos, debió improvisar un discurso expresando su emoción.

A partir de 1880, no obstante su labor docente, Estrada debió ocuparse de asuntos que le merecían mayor atención. Transcurría la primera presidencia de Julio A. Roca, y en el país se vislumbraba una fuerte corriente de pensamiento anticatólico. Estrada comenzó entonces una lucha publicística sin cuartel en defensa del catolicismo, ya desde el periodismo, ya desde la tribuna. Se discutía entonces la exclusión de la enseñanza católica de las escuelas, la ley de matrimonio civil y otra legislación que era considerada por los católicos como un atentado contra la Iglesia. Estrada fue elegido presidente de la Asociación Católica y fundó en 1882 el diario La Unión desde donde mantuvo una lucha constante contra los liberales.
Estos conseguían triunfos, como la consagración de la enseñanza laica, sancionada por el Congreso Pedagógico de 1882 y tratada en la Cámara de Diputados de la Nación en julio de 1883. Estrada, mientras tanto, realizaba giras proselitistas por el interior, celebrando congresos católicos y lanzando sus más furibundas diatribas contra el Gobierno. En represalia, fue separado de todos sus cargos públicos, aunque no pudieron callarlo. En 1884, la Primera Asamblea de Católicos Argentinos tuvo una concurrencia excepcional y gestó una alianza política en defensa de las ideas católicas. Estrada fue elegido diputado nacional. En el Congreso, pronunció discursos llenos de vigor expositivo y que fueron centrales en varios debates, especialmente los que enmarcaron el tratamiento de la Ley de Matrimonio Civil, sancionada finalmente en 1888.
Luego de apoyar el gobierno de Juárez Celman, Estrada se incorporó a la Unión Cívica. En abril de 1890, mientras pronunciaba un discurso en el Frontón de Buenos Aires, sufrió una descompensación que le obligó a retirarse por un tiempo de la vida pública. La revolución radical de julio lo encontró en Rosario de la Frontera, donde se hallaba descansando y reponiéndose. De inmediato, viajó a Buenos Aires y tomó parte de las gestiones políticas que siguieron a la fallida revolución.
Comandando las fuerzas políticas católicas, apoyó la candidatura de Luis Saénz Peña, quién en agradecimiento le ofreció el cargo de Ministro. Rehusó ese cargo, pero aceptó el de Ministro plenipotenciario en Paraguay, función en la que permanecería durante un año. En septiembre de 1894, la enfermedad lo venció y falleció en la capital paraguaya.
Fuente: Instituto José Manuel Estrada de Posadas- Misiones


domingo, 16 de septiembre de 2012

RICARDO ROJAS


                                              

  RICARDO ROJAS
Escritor, docente e investigador que marcó con su obra y su pensamiento la cultura de nuestro país. Nació en Tucumán en 1882 y llegó a Buenos Aires en 1899 para dedicarse a las letras. Murió en Buenos Aires el 29 de Julio de 1957, día que se consagra en su homenaje por su aporte a la cultura como 'Día de la Cultura Nacional' mediante el Decreto 164 de 1982. Fue educador, escritor, periodista y un destacado orador argentino. En ese mismo año publicó su primera obra poética "La victoria del hombre", iniciando con ella una trascendente obra literaria. Siendo Joaquín V. González rector de la Universidad de La Plata convocó a Ricardo Rojas como docente, quien en 1909 creó la Facultad de Humanidades.Fue presidente del comité de recepción de Rabindranath Tagore en Noviembre de 1928, en oportunidad de la visita de éste a Argentina, recibiendolo junto con Leopoldo Lugones y otras personalidades. Orador reconocido y profundo, su palabra poseia un magnetismo tal, que encantaba a su audiencia. Ricardo Rojas creia que 'la palabra es divina y por eso puede operar y ser creadora'. Una de sus alumnas, Celina Sabor de Cortazar, decía que cuando Rojas se paraba frente a su auditorio 'algo cósmico emanaba de su mirada... Había en su pose y en sus gestos, algo ritual, ligtúrgico...Creaba una atmósfera de misterio en la que el era oficiante'. En 1913 fue convocado por la Universidad de Buenos Aires para crear la primera cátedra de Literatura Argentina inaugurada el 7 de junio. En 1921 fue designado Doctor "Honoris Causa" por la Universidad de Buenos Aires y Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de 1921 a 1924. Como decano de esa facultad creó una escuela de bibliotecarios y archivistas, y los Institutos de Filología y de Literatura Argentina que actualmente lleva su nombre. 
Fue electo Rector de la Universidad de Buenos Aires en 1926, cargo que desempeñó hasta 1930. Como Rector fortaleció la investigación y promoción cultural a partir de la Extensión Universitaria. Su accionar y pensamiento se ven reflejados en su siguiente reflexión:
 
"En nuestro común anhelo de perfeccionamiento, hemos practicado la extensión universitaria según la escasa medida de nuestros recursos despertando en la sociedad una onda creciente de simpatía... pero todo eso es nada, si lo comparamos con lo mucho que aún nos resta por hacer".
 En 1953 al cumplir Rojas la Bodas de Oro con las letras, el Centro de Derecho y Ciencias Sociales solicitó para el escritor el Premio Nobel de Letras. Solicitud a la que adhirieron las Universidades de Arequipa, Cuzco, San Marcos Lima, de La Paz, de Oruro, de Honduras, de Nicaragua y de Salamanca, entre otras. En 1955 fue designado Embajador Argentino en Lima, misión que no pudo llevar a cabo por razones de salud. Ricardo Rojas fue un activo defensor de la universidad pública y co-gobernada, con un profundo respeto por la democracia universitaria que se manifiesta en el texto de su renuncia como docente frente a la intervención de la Universidad en 1946: "Hay que obtener cátedras por el saber, pero hay que tener el valor de dejarlas por la dignidad".

sábado, 15 de septiembre de 2012

ANIVERSARIO DE LA CIUDAD DE RAWSON





El Dr. Guillermo Rawson, fundador de la ciudad capital de la Provincia de Chubut, nació el 24 de junio de 1821 en la ciudad de San Juan, era hijo de Amán Rawson, un médico estadounidense, y de María Jacinta Rojo, hija de una familia galesa afincada en la provincia. Estudió medicina y comenzó a ejercer su profesión desde mediados del siglo XIX en San Juan. Los asuntos públicos fueron su preocupación y en ese compromiso integró la legislatura provincial, fue congresista en Paraná y diputado en Bs As.
Asentamiento de la Primera Colonia Galesa en la Patagonia:
La Comisión de Emigración de Liverpool había designado a Lewis Jones y al capitán Love Jones
Parry para negociar con el gobierno argentino la instalación de una colonia galesa en la Patagonia.
El barco partió en noviembre de 1862, pero sin Parry, quien fue reemplazado por Thomas Duguid,
un comerciante oriundo de Liverpool; Parry sólo pudo embarcarse en diciembre de ese mismo año.
Jones y Duguid presentaron un proyecto ante el Ministro Rawson, con el que buscaban crear una
ciudad autogobernada por los propios galeses; Rawson rechazó el proyecto, esgrimiendo que la
Argentina no podía ceder su soberanía sobre la Patagonia. Tras tres semanas de negociaciones,
ambas partes llegaron a un acuerdo, en el que no existía la posibilidad de una colonia independiente.
Parry llegó al país en enero de 1863. El 18 de ese mismo mes se embarcó, junto a Jones, hacia
Carmen de Patagones, donde los esperaba Julián Murga, quien les proveería de caballos,
provisiones y de guías, acatando las órdenes de Rawson. Continuaron su viaje en una goleta e
inspeccionaron el Valle Inferior del Río Chubut, dando el visto bueno para el asentamiento de la
colonia. Tras regresar a Buenos Aires, firmaron el acuerdo con el gobierno argentino el 25 de marzo
de 1863. Sin embargo, la situación se debatió arduamente en el Senado y tuvo una firme oposición.
Uno de los opositores fue Félix Frías, quien temía que los colonos no respetasen la religión oficial y
destacaba la peligrosa cercanía con las Islas Malvinas, bajo dominio británico, sosteniendo que la
Patagonia podía perderse a manos de los extranjeros. La resistencia fue tal que el proyecto fue
rechazado; sin embargo, Rawson logró que la colonia se instalase, amparándose en una ley que
permitía que el presidente le entregase tierras a todo aquel que deseara trabajarlas.
El nombre de Caer Antur (del galés: Fuerte Aventura) fue reemplazado por el de Trerawson (del
galés: Pueblo de Rawson) o simplemente Rawson, en honor a las gestiones realizadas por el
ministro para la instalación de la colonia. La fundación oficial recién se llevó a cabo el 15 de septiembre de 1865, cuando se inició la distribución y construcción de las casas y calles, ante la presencia de Julián Murga. El agrimensor J. V. Díaz fue el encargado de delimitar el trazado del pueblo y las tierras cedidas por el gobierno nacional. Sin embargo, la situación económica de la colonia fue difícil durante los primeros años, ya que los inmigrantes desconocían cómo cultivar la tierra y cómo criar el ganado.
En 1881, una enfermedad en la vista lo obligó a viajar a Europa para efectuar un tratamiento
médico. Permaneció allí durante casi un año, y regresó para dedicarse con exclusividad a la Cátedra
y a su consultorio particular, los cuales no le redituaban muchos beneficios. Ante su mala situación
económica, el Congreso Nacional le otorgó en 1883 una pensión honorífica, “en mérito a los
servicios prestados a la Patria”; sin embargo, Rawson no utilizó todo el dinero para su uso
personal, sino que destinó parte de éste para establecer un premio anual para el mejor trabajo sobre
higiene presentado en la Facultad.
Hacia 1885, la enfermedad recrudeció, y Rawson debió regresar a París. No volvería a la Argentina
y moriría en la capital francesa el 20 de enero de 1890.
Dos años después de su muerte, el gobierno nacional repatrió sus restos, erigiéndole un mausoleo en
el Cementerio de la Recoleta, con el aval de la Ley N.º 11.230. El 31 de enero de 1946, y por medio
de un Decreto Presidencial en cumplimiento de la Ley Nº12.665, se declaró a su sepulcro Monumento Histórico Nacional.

viernes, 14 de septiembre de 2012

EL CARTERO DE MI PUEBLO


                                     
                                                    
No hace mucho desapareció físicamente, se mudó al cielo a descansar. Su vida fue de trabajo y responsabilidad desde pequeño. Apenas terminada su escuela primaria, le cupo un lugar en el Correo de mi pueblo y una bicicleta enorme y pesada para el reparto. 
Un tipo sencillo y siempre sonriente, tímido e inteligente, tenía una hermosa letra y sabía un poco de todo. Fuera de su horario de trabajo, después de recorrer el pueblo con su pesada cartera en el canasto de la bicicleta, ayudaba a su madre Dorita, se encargaba de todos los trámites de la familia y reprendía a sus hermanos. El Tuto era muy ordenado y eficiente en todo, será por eso mismo que no se casó?  Seguramente que alguna mujer lo dejó pasar en su vida y se lo perdió. Quizás por que  no era el prototipo del príncipe azul, no era alto, un poco redondito en la adultez, no tenía los rasgos de Adonis, pero era muy trabajador y honesto a carta cabal.
Nos conocíamos desde niños, nuestros padres eran amigos, Dorita, la mamá de Tuto,  tenía una verdulería donde nos proveíamos  cuando veníamos al pueblo. Conversaba con mamá a puro mate y galletitas, mientras nosotros comíamos una manzana o una banana. Eran tan amigas que fue la madrina de mi hermana Coca. Recuerdo vagamente la figura de su esposo, un hombre muy serio y con acento español, quizás lo era, a quien nosotros le teníamos miedo y nos escondíamos detrás de la silla de mamá cuando lo veíamos llegar.
Al morir su padre, Tuto fue el soporte de su madre y sus cuatro hermanos, dos varones y dos mujeres, aunque los muchachos pronto salieron a trabajar y siempre se quedaron, solteros, en la casa paterna. Aún hoy viven allí, solos, pero muy unidos como siempre.  Sus hermanas se casaron y se fueron de la casa y una de éllas,  Tuta, falleció hace algunos años. 
Tuto fue y será un personaje inolvidable en las calles de nuestro pueblo o detrás del mostrador del Correo de dónde se retiró al jubilarse después de 40 y pico de años de trabajo. Hincha fanático del Club  Atlético El Expreso , como toda su familia, fue siempre miembro de la Comisión Directiva, persona de gran confianza en la Tesorería o en la caja de los eventos que se realizaban.
Como suele suceder, la vida no le dio mucho tiempo para disfrutar de su jubilación tan merecida y de las tardes en el bar de su querido club, jugando a las cartas con sus amigos de siempre.  Una cruel y larga enfermedad hizo presa de sus días y al final se lo llevó.
Si hay un cielo para los carteros, en él debe andar el Tuto, pedaleando y saludando afectuosamente a los ángeles que se le crucen en su nube.
FELIZ DÍA A TODOS LOS CARTEROS!  Esos seres mensajeros de tristezas y alegrías,  como las que ellos mismos llevan en su mochila personal. 

jueves, 13 de septiembre de 2012

LA POMEÑA



                                  
                                                            Eulogia Tapia
El 13 de setiembre de 1945, nació Eulogia Tapia, en La Poma, Pcia de Salta, alli donde el Río Calchaquí desciende, casi sin agua, como un arroyo turbio, desde los enhiestos nevados de la Salta ante-andina, se recuesta La Poma, al pie de colinas multicolores, revestidas más de guijarros que de cardones, más de silencio antiguo que de cajas sonoras.
Allá, lejos de su morada invernal, se fue La Pomeña en busca de pastos estivales para sus vacas de ordeñe: tras una colina ocre de peñas; oculta, como para que no la observen desde el poblado, a pocos kilómetros de su rancho estacional de adobe, sin ventanas y techo con tirantes de cardón y paja lugareña, por fuera revestido de la arcilla de sus cerros.
Cuarenta y seis años han corrido, fugaces como el viento del sur que acaricia ese valle alto del Río Calchaquí, desde que Manuel Castilla y Cuchi Leguizamón le consagraron su zamba inolvidable, en tiempos, idos ya, de carnavales alegremente bailados y nutridos de coplas anónimas, tan populares como aquel “sauce de su casa” que la supo llorar por ausencia.
Allá transita el verano pomeño, con su nieta Jacqueline de ocho años, con su marido adusto que comparte el manejo de las vacas lecheras, con sus catres de tientos, con su queso casero, con sus tecitos de muña muña para los dolores y para los amores, con su radio para conectarse con el mundo. Sus hermanas, hermanos, sus hijas y nietos, moran entre el Paraje Saladillo, unas leguas arriba, Cachi, otras leguas Río Calchaquí abajo y Salta, la capital de aquella provincia norteña argentina.
La Poma transita sus parcelitas de arvejas, de habas, de porotos, de alfa como se la nombra a la alfalfa, de papas, maíces y quínoas, que se venden en los centros poblados. El agua de riego escasea con respecto a aquellos tiempos festivos de danzas al son de cajas temblorosas de percusiones incansables.
La Pomeña, rústica, cobriza del sol de tres mil seiscientos metros, piel de cuero como sus vacas, atraviesa sus estíos en su rancho de la colina y sus inviernos en el puesto del valle y aún “al aire da su ternura”, cual si detentara aquellos dieciocho años que la hi
cieron recorrer todo el país.
Feliz cumpleaños Eulogia, Dios te bendiga y te siga acompañando para que disfrutes de la Paz de tus cerros rodeada de tu familia!

DÍA DEL BAILARIN FOLKLÓRICO ARGENTINO




 Dicen que una luna enamorada de los bailarines allá en el cielo, iluminó un lugar para que ellos pudieran danzar como palomas con pies de ángeles sobre el escenario mágico de la zamba dibujada entre los hombres libres del mundo. La danza, lenguaje maravilloso de la expresión corporal.Un 16 de octubre de 1918, nace en el barrio San Vicente de Córdoba, el bailarín de danzas nativas Santiago Ayala, más conocido como “El Chúcaro” (su nombre completo Segundo Santiago Ayala), zapateador, malambista y creador de innumerables coreografías gauchescas.Mezcla de talento y diablo, prestancia y gallardía, este genio y figura fue un caminador del mundo, un visitante de los tablados embrujados del baile con toda la sangre natural que le andaba fluyendo del alma.Un hombre de honda inspiración artística. De niño su sueño era tal vez verse reflejado bailando en un escenario. De grande enseñar lo aprendido a los más chicos. Porque siempre le preocupó poder  dejar una escuela de lo que él modestamente llamaba el baile popular. Con el tiempo su sueño se cumplió, creó el Ballet Folklórico Nacional.Un cuerpo privilegiado para descubrir y articular los movimientos vitales del baile para dejarlo en las inocentes manos que dibujan las coreografías, esas que como un susurro se quedan en el aire presentido. Tuvo el tiempo suficiente para amasar la historia de la danza folklórica con las más bellas imágenes sobre innumerables escenarios.Si San Vicente fue su cuna, Buenos Aires su destino de gloria. Este inicial dibujante, después bailarín de música criolla, recreador de malambos, de viejas justas de contrapunto, zapateador excepcional, gran creador de mudanzas y fantasías, por el año 1937 llegó a la gran capital y para sobrevivir comenzó a trabajar  desde su oficio de caricaturista, donde se destacó plenamente. Su sobrenombre proviene precisamente porque firmaba sus trabajos con un caballito corcoveando.
Juan Carlos Fiorillo
FELIZ DÍA A TODOS LOS BAILARINES FOLKLÓRICOS ARGENTINOS!

miércoles, 12 de septiembre de 2012

CUANDO FLORECEN LOS LAPACHOS






                              

Cuando el invierno comienza a discontinuar las heladas y arrecia tibio el viento norte, es hora de que los lapachos que forman fila en el boulevard frente de casa, nos regalen sus racimos de campanillas rosadas. Nunca antes me había percatado de que hubiera tantos lapachos rosados en las calles de pueblos y ciudades de mi país. Los recuerdo sí, de los montes que bordean la Ruta 34 al norte, desde que comienza la Provincia de Santiago del Estero hasta su final en la Provincia de Salta. Pero se han puesto de moda en calles y parquizaciones  desde La Pampa hacia el norte, este y oeste. No los he visto en la Patagonia, puede ser que a partir de que existe el riego generalizado, algunos ejemplares puedan estar adornando los parques y plazas de las ciudades del sur.
De paso por algunas de las calles de mi pueblo, he descubierto que hay un lapacho blanco, al menos uno he podido contemplar con sus hermosos ramilletes blanco-cremosos y justo se encuentra sobre la continuación de la calle de mi casa, en realidad fue una hermosa sorpresa verlo. Tantas veces habré pasado frente a él y no lo registré. No me pasa lo mismo con los dos amarillos que hay frente a una inmobiliaria, donde comienza la rotonda, porqué allí a pocos metros han transcurrido muchos de mis años de trabajo y los tenía que ver en mi camino a casa.
Pasando los años nos  volvemos sensibles a las cosas bellas y simples, miramos mas hondo, no al pasar y por arriba como cuando somos jóvenes y la vida nos empuja con una vorágine de problemas, obligaciones y por qué no, las ganas de bebernos los momentos divertidos, los amigos, los deportes y la vida al aire libre sin preocuparnos por la naturaleza.
Hoy necesitamos urgentemente cuidar nuestro planeta de las agresiones que nosotros mismos le venimos haciendo hasta el punto de hacer peligrar el equilibrio ecológico, maltratando la tierra con los desmontes desmedidos y arbitrarios, acorralando especies autóctonas y habitantes originarios, sin ninguna misericordia y con actitudes de la vida cotidiana al contaminar las aguas, el aire y la tierra con desechos químicos, utilizando gases nocivos para la atmósfera, quemando bosques y basurales al aire libre, demasiado cerca de los centros habitados, propagando enfermedades respiratorias que se tornan cada día mas graves y difíciles de curar, pese al gran avance de la tecnología sanitaria.
Por eso al ver los lapachos florecidos a pleno, gracias a las lluvias con que comenzó setiembre este año, se me inundó el alma y me alegré de que las autoridades de mi ciudad , hayan apostado a poner tan bonitos árboles en las calles , en las plazoletas de los barrios, en el Parque Ecológico Municipal y en la hermosa Plaza San Martín que hace unos cuarenta y tantos años, fuera completamente remodelada para llegar a tener la belleza y el estilo que muestra en estos tiempos.
Cuando mas árboles plantemos mejores serán nuestras condiciones de vida y si éllos son tan valiosos como los lapachos, jacarandaes e ibirá pitáes y tantos otros que nos regalan sus vistosas flores, además de purificar el aire y darnos su sombra, mejor colaboraremos con el cuidado de nuestra Madre Naturaleza.

Lydia Musachi











martes, 11 de septiembre de 2012

DÍA DEL MAESTRO


                               

                                     EL MAESTRO DE ESCUELA Y AQUEL EL NIÑO
Albert Camus dedicó el discurso del Premio Nobel, en Estocolmo, a su maestro de escuela primaria, el señor Germain, y después de la ceremonia le escribió una carta muy emotiva para expresarle cuánto le debía de ese honor que acababa de recibir. “Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que era yo, no hubiera sucedido nada de esto… Sus esfuerzos, el corazón generoso que usted puso en ello, continuarán siempre vivos en uno de aquellos escolares, que pese a los años no ha dejado de ser su alumno agradecido”. Aquel maestro de primaria se había empeñado en que un alumno lleno de talento, que se llamaba Albert Camus, estudiara el bachillerato; lo había preparado a conciencia, había vencido la reticencia de aquella familia de toneleros que se negaba a darle estudios porque necesitaba que el chaval llevara dinero a casa; el maestro le acompañó en tranvía al examen de ingreso, esperó el resultado sentado en un banco en la plaza del instituto y luego se desvivió para que le concedieran una beca. Era un chico espabilado, hijo de una madre sordomuda, de un padre muerto en la batalla de Verdun en la I Guerra Mundial y que crecía en el barrio obrero de Bellcourt en Argel, entre árabes pobres y franceses subalternos, al cuidado de una abuela. El maestro señor Germain le contestó a la carta: “Creo conocer bien al simpático hombrecillo que eras. El placer de estar en clase resplandecía en toda tu persona. El éxito no se te ha subido a la cabeza. Sigues siendo el mismo Camus”.
En cualquier tiempo, en cualquier lugar, hubo un niño superdotado que se encontró con un buen maestro como el señor Germain. Por los ventanales de la escuela de un pueblo perdido salía la cantinela de la tabla de multiplicar, con la lluvia en los cristales, según los versos de Machado. Tal vez el niño llegaba a la escuela municipal en invierno atravesando el campo a pie bajo la nevada y en el aula con un dedo lleno de sabañones señalaba en el atlas abierto mares e islas, que a buen seguro nunca podría navegar. O tal vez jugaba en un descampado en las afueras de la ciudad con otros golfillos si más horizonte que el de ser un perdedor el resto de su vida. En cualquier tiempo, en cualquier lugar, hubo un maestro de escuela que un día puso la mano en el hombro de ese niño e hizo todo lo posible para que su talento no se desperdiciara. Convenció a los padres, pobres y analfabetos, de que su hijo debía estudiar y lo preparó personalmente para el ingreso en el instituto.
Hoy es un famoso arquitecto. Tiene 59 años. Ha levantado edificios en Brasil y en Singapur. En el álbum de fotos que contempla ahora junto con sus tres nietos aparece la imagen de un niño muy bien peinado con la raya partida, sonriente, con chaqueta y corbata al lado de un hombre mayor que le pone la mano en el hombro. Los nietos le preguntan quién es ese señor desconocido. Fue la foto que se hizo en el parque el día que aprobó el ingreso en el bachillerato. Todos los éxitos que ha tenido este arquitecto en la vida proceden de aquella mañana en que su destino tomó el sendero apropiado. En la escuela del pueblo quedaron otros compañeros que no pudieron estudiar y que hoy juegan al tute en el hogar del jubilado con gorra y jersey de pico. En el descampado del barrio marginal de la ciudad siguen hoy otros chavales jugando como perros sin collar a merced de la fortuna.
En cualquier tiempo, hubo un niño superdotado que se encontró con un buen maestro como el señor Germain
Era un día de junio. El niño se levantó temprano. Su madre le lavó la cara y el pelo con jabón en una palancana en el corral, le fregó la roña de las rodillas con un estropajo, le ayudó a vestirse con los pantalones cortos, la chaqueta, la camisa blanca y la corbata, todo nuevo, estrenado para el caso. El padre se despidió de su hijo sin palabras antes de ir al campo a trabajar de jornalero. El maestro acompañó a este niño en el tren hasta la ciudad. En el vestíbulo del instituto lo dejó en medio de la ruidosa algarabía de otros niños que eran vástagos de la burguesía ciudadana. El niño se sentó por primera vez en un pupitre y esperó las preguntas del examinador. Lengua, historia, geografía, matemáticas. A la salida del examen el maestro de escuela se lo llevó a tomar un bocadillo y un refresco a un aguaducho del parque. Allí posaron juntos para una foto del pajarito con palomas a los pies. El arquitecto repasa el álbum y recuerda a sus nietos que aquel día fue el más feliz de su vida. El maestro se llamaba don Manuel y ya hace mucho tiempo que ha muerto.
FELIZ DÍA A TODOS LOS MAESTROS DE MI PAÍS!!!

lunes, 10 de septiembre de 2012

LA PRINCESITA DORMIDA


Princesita Dormida

Hacia solo algunos días que Aime Paine había cumplido 44 años, cuando el 10 de septiembrede 1987,dejo físicamente de existir. Estaba grabando un programa para la televisión en Asunción, capital del Paraguay, cuando sufriera una hemorragia cerebral. Fue operada de urgencia, no obstante los esfuerzos de los médicos por salvarla, las complicaciones post-operatoria le ocasionaron la muerte. Fue velada el martes 15 en Buenos Aires, a la cual concurrieron dirigentes indígenas, amistades cercanas y admiradores de la popular cantante.Al día siguiente fue trasladada a su tierra natal para darle sepultura de acuerdo al estilo y tradición de su Pueblo. Numerosas fueron las organizaciones tanto indígenas como criollas representadas y numeroso fue también el publico que se congrego para despedir a la destacada luchadora y personalidad Mapuche. Aime, cuyo nombre "oficial" era Olga Elisa (debido a las leyes racistas argentinas que no permitían a los indígenas usar sus propios nombres) había nacido el 23 de agosto de l943 en la ciudad de Ingeniero Huergo, provincia de Río Negro, Argentina.
Aime Paine viajo, desde el 7 al 19 de agosto de 1987 a Inglaterra, para tomar parte en una serie de eventos culturales organizado por el Comité Exterior Mapuche de Inglaterra, organización que, en mayo de 1996, fuera reemplazada por Enlace Mapuche Internacional (MIL).
Numerosos mensajes de condolencias fueron recibidos por el Comité Exterior Mapuche, Inglaterra, algunos de los cuales fueron reproducidos y publicados en el Boletín Aukiñ.

Numerosas organizaciones indígenas, autoridades políticas y personalidades de diferentes sectores sociales de Argentina, Chile y de Europa han hecho llegar al Comité Exterior Mapuche, expresiones de solidaridad, condolencias y de reflexiones sobre la trágica muerte de la destacada dirigente y personalidad Mapuche Aime Paine. Sus restos fueron sepultados en Ingeniero Huergo, su tierra natal, el 16 de septiembre de 1987. Una extensa caravana de vehículos y jinetes procedente de diferentes sectores y comunidades, junto a representantes de organizaciones tanto indígenas como criollas, que viajaron de distintos puntos del país, acompañaron los restos de la querida dirigente mapuche, amigos, admiradores y publico en general se sumaron al numeroso publico que se aposto para despedirla. Organizaciones tales como el Consejo Asesor Indígena, la Asociación Indígena de la Republica Argentina, el Grupo Quimelcan, la Unión de Madres Aborígenes, la Agrupación Mapuche Newen Tuain, la Ministro de Educación y Cultura Stela Marys de Ruberti, el Presidente del Consejo Municipal Héctor Aguiar, etc. expresaron su pesar por la perdida que sufriera el Pueblo Mapuche y la cultura Argentina.
Nuestra querida Aime, era una mujer que realmente adoraba y amaba a su Pueblo, así lo expresaba en sus canciones... estaba empeñada con decisión en el rescate y a divulgación de nuestra cultura... La muerte trágica de nuestra hermana, no es solo una perdida de una mujer exponente fiel de nuestra cultura, sino además hemos perdido una gran dirigente... Su personalidad y ejemplo permanecerá en nuestro corazón y espíritu para siempre.
En su sepelio dijo Luisa Calcumil: despedimos hoy a una personalidad indígena y Argentina, quien tuvo mi mayor respeto en vida y yo dedicare mi existencia a seguir respetando a ese hermoso personaje que fue nuestra querida Aime Paine. . . La desaparición de Aime nos deja mucha fuerza, mucha claridad y también mucha preocupación. 

Princesita Dormida

La vida vino del este y en el noreste quedo
el viento trajo muy tarde la noticia y nos quebró.
Antu estaba en lo alto y de pronto. . . oscureció
el amigo de los pobres, estos días no alumbro.
Es que se ha hecho un silencio, que nos negamos a oír,
su dulce voz de Mapuche ha decidido morir.
Se fue en su viaje con todos y todos la vimos partir,
hay princesita doliente. . . ya no te vamos a oír.
Domo, déjanos la fuerza que nuestra causa precisa,
no podemos detenernos, nos apura, va de prisa.
Pero, que puedo contarte que no hallas sabido leer?
Si Nguenechen te ha elegido, porque lloraste lamguen?
Recuerdo que no hace tanto, nos sugería "Únanse",
talvez sea un gran designio que debamos de aprender.
No es hasta nunca su suerte, no es que ha vivido la muerte,
es como el frío del Cheuque, que está inmóvil, pero siempre.
Peukajeal, hermanita, peukajeal, dulce Aime,
su pueblo indio no ha muerto y con ella; está de pie
Pichi Malen (Beatriz)
(Buenos Aires, 14.09.87)
Palabras Mapuche:
Antu = sol
Domo = mujer
Nguenechen = Dios
Lamguen = hermana
Cheuque = cóndor
Peukajeal = hasta pronto.