lunes, 18 de junio de 2012

ANTONIO ESTEBAN AGUERO




                                 
Nació en el paraje de Piedra Blanca, provincia de San Luis, el 7 de Febrero de 1917.
"Y diré también que un claro día
en que a febrero amaba una cigarra
se abrió a tu vida y a tu cielo
la vida de quien hoy te canta" 
(P. Lugareños)

 “Su infancia fue tranquila como el solar natal”.
    Cursó estudios secundarios en Villa Mercedes; se recibió de maestro en San Luis. Inició su actividad literaria muy joven, en la revista “Ideas”. Participó en política y desempeñó numerosos cargos públicos. Murió en la ciudad de San Luis, el 18 de Junio de 1970. Sus restos descansan en Merlo, al pie del Comechingones, al amparo del Valle del Conlara. Los temas de la poesía de Agüero son reiterativos y recurrentes,  el tema central sobre el que trabaja es la estructura integradora del hombre y la naturaleza en un contexto donde se interaccionan constantemente. “Poemas Lugareños” (1937) es el punto de partida de la exaltación de su medio humano y físico. El motivo del árbol preanuncia lo que será tema en las “Cantatas del Árbol”. Hay ya en esta su “primera cosecha” la asunción del medio de su interior, en todo su ser y, sobre todo; una de las preocupaciones centrales de Agüero: la necesidad de nombrar el valor imponderable de las cosas y el enraizamiento del hombre en su lugar.
"Como no sé, ni puedo
cantar cosas grandes,
canto la modestia
de las cosas rurales".
 En “Romancero aldeano “ (1938) mantiene la fidelidad y el amor de su paisaje.
"Estoy lavando mi alma
me estoy llenando de verdes.
El cielo claro ilumina
tierno verdor de setiembre.
Con una sed moza y rubia
mi vida bebe tus verdes,
 viejo talar remozado
mudo algarrobo rebelde". 
(En La primavera y yo)

    Las “Pastorales” (1938) actúan como un claro preanuncio de lo que será –una vez evolucionada- su totalidad poética. También encontraremos allí solidaridad, la muerte, la melancolía, la concreción de su destino y el recuerdo. La afirmación vitalista y la muerte en su dimensión trágica, el motivo de la infancia y la pobreza, todo en perfecta consonancia con lo natural primigenio.  Las “Cantatas del árbol”(1953)es un canto a la naturaleza y al hombre y significa un paréntesis casi exclusivamente lírico. Hay una preeminencia notoria de la subjetividad y carencia de los hilos narrativos. “Un hombre dice su pequeño país” (1972 – primera publicación postmortem), magistral síntesis, resume la temática de las obras anteriores: El poeta nombrador, jerarquizador del Hombre de provincia; la Naturaleza interacción constante:  En “Canciones para la voz humana ” (1973)el es valorado en su esencia y proyectado hacia la universidad, “Libro vitalista de un melancólico”.  En 1978 surgió “Poemas inéditos”donde se reiteran los temas universales y se instala como forma nueva, el soneto.   Juan Carlos Ghiano ubica la poesía de Agüero “entre los fines del romanticismo y los anunciadores de los superrealismos ”.  
     


No hay comentarios: