miércoles, 2 de mayo de 2012

DÍA NACIONAL DEL CRUCERO A.R.A. GRAL. BELGRANO







La historia del ARA General Belgrano 

En la Armada de Estados Unidos fue nombrado como el USS Phoenix (CL-46) en homenaje a la ciudad de Phoenix, Arizona, siendo su primer comandante el Capitán de Navío John W. Rankin desde el 3 de octubre de 1938 al 9 de de junio de 1940.
Durante la Segunda Guerra Mundial operó en la costa oeste y se encontraba en el interior de Pearl Harbor durante el ataque a esa bahía. El Phoenix escapó sin daños en medio del desastre.
Luego del ataque se unió a una fuerza de tarea junto con los cruceros USS St. Louis y USS Detroit además de algunos destructores cuya misión era localizar y neutralizar los portaaviones japoneses, lo cual resultó infructuoso.
Volvió luego a San Diego en los Estados Unidos y fue comisionado para ir a Australia, donde escoltó a barcos de tropas. Luego estuvo en Java.
Febrero 1942: Sirvió de escolta en Ceilán con un convoy formado también por los barcos USS Langley y el HMS Seawitch.
El mismo año que llevo a algunos aviones que servirían para detener la invasión japonesa de las Indias holandesas, fueron atacados por los aviones japoneses que hundieron al USS Langley (CV-1) y bombardearon al USS Seawitch sin lograr su destrucción.
En los meses siguientes patrulló el océano índico, escoltó un convoy que iba a Bombay y estuvo presente en la evacuación de Java.
En 1943 llevo al secretario de estado Cordell Hull a la Casablanca. Allí fue comisionado en la séptima flota y partió para el Pacífico sur.
En diciembre de ese año junto al USS Nashville (CL-43) bombardeó el área del Cabo Gloucester: allí cubrió el desembarco de tropas y colaboró en la destrucción de las defensas enemigas.
En Enero 1944, participó en el ataque y desembarco en Nueva Guinea.
Poco después fue transferido a las Islas del Almirantazgo para apoyar a diversos planes de desembarco de tropas de infantería junto a los cruceros USS Nashville y Shropshire. Allí trabó fuego con las piezas de artillería de la playa. Siguieron las misiones semejantes en Hollandia, Arare, la isla Wake, Biak en la bahía de Geelvink.
El 4 de junio, fuera de la costa noroeste de Nueva Guinea, ocho aviones japoneses atacaron a la fuerza de tarea. Recibió bombas de dos de ellos y sufrió las primeras pérdidas humanas de su tripulación, por la noche recibió el ataque de otro avión y evitó el golpe de un torpedo mientras intentaba cruzar el estrecho entre la isla Biak y Nueva Guinea. Después persiguió sin éxito a un grupo de destructores japoneses.
Luego siguió apoyando diversos desembarcos y enfrentándose a los aviones kamikazes que los japoneses enviaban y destacándose por la puntería de sus artilleros.
El 15 de septiembre de 1944 participó en la ocupación de Morotai en las islas Molucas.
Posteriormente participó en la reconquista de Filipinas y en la Batalla del Golfo de Leyte.
El 24 de octubre de 1944 (Batalla del Estrecho de Surigao) , participó con su cañones dirigidos por radar en el hundimiento de los acorazados Yamashiro y Fusō así como del cañoneo del Mogami y tres destructores japoneses: Yamagumo, Asagumo y Asashio.
Desde el 13 de febrero de 1945 se dedicó a apoyar tareas de dragado de minas.
Iba en dirección a Pearl Harbor cuando Japón capituló. Pasó a la flota del Atlántico el 6 de septiembre y a la reserva el 28 de febrero de 1946, donde fue decomisionado.
Fue retirado con nueve estrellas de combate obtenidas de la Segunda Guerra Mundial y estuvo 5 años aguardando desguace o venta junto a otros de su clase.
El General Belgrano (USS Phoenix) fue vendido a la Argentina junto al ARA 9 de Julio (USS Boise CL-47) por la suma de U$S 7,8 millones, esto incluia la reparacion par dejarlo operativo.
El 12 de abril de 1951 se realiza en la Base Naval de Filadelfia la toma de posesión de ambas unidades y se afirma el pabellón argentino. Por decreto 6.808/51 se estabece que llevarán los nombres para el USN Phoenix, ARA 17 de Octubre y para el USN Boise el de ARA 9 de Julio.
Después del alistamiento, el ARA 17 de Octubre se trasladó a Norfolk, donde su dotación realizó cursos de adaptación y adiestramiento.
El 16 de noviembre de 1951 zarpó para su apostadero en la Armada Argentina, al mando de su primer comandante argentino, el Capitán de Navío Adolfo B. Piva, el 5 de diciembre ingresaba a la Base Naval de Puerto Belgrano.
El 24 de octubre de 1952, la Aeronáutica Argentina donó al Crucero el pabellón de guerra, el 22 de septiembre de 1955 se dispone el cambio de nombre del Crucero ARA 17 de Octubre por el de ARA General Belgrano en homenaje en homenaje al héroe de la independencia de Argentina que entre tantos logros había fundado la Escuela de Naútica en 1799 y creado la bandera nacional el 27 de febrero de 1812.
En marzo de 1956, durante un ejercicio nocturno en el mar, los Cruceros General Belgrano y 9 de Julio tienen una colisión que produce daños importantes a ambos buques, entrando en reparación en el Arsenal Naval de Puerto Belgrano.
En 1967 le fueron implantadas lanzaderas de misiles Sea Cat, aunque nunca fue dotado de sistemas antisubmarino ( ni de sensor ni de ataque).
En diciembre de 1978 participó en la Operación Soberanía, destinada a invadir las islas al sur del Canal Beagle.
Al inicio de 1982 recibió a 120 cadetes navales, y se dirigió en misión de adiestramiento al sur de la Argentina. En la Bahía de Punta, en donde realizó ejercicios de tiro con toda su artillería.
Servicio en las Malvinas y hundimiento 
El 12 de febrero de 1982 se dirigió a Puerto Belgrano para el mantenimiento de cada año. Durante esta puesta a punto recibió la noticia de las crecientes dificultades con el gobierno del Reino Unido acerca de la soberanía de las islas Malvinas y así los trabajos tuvieron que detenerse debido a la necesidad de emplear a los obreros en la disposición de las demás unidades, a pesar que la unidad estaba en malas condiciones de turbinas y no podía alcanzar más de 18 nudos.
El 2 de abril toda la tripulación del crucero fue avisada de la operación anfibia que las restantes unidades de la escuadra realizaron para tomar las islas Malvinas.
El barco recibió el resto de la tripulación para tiempos de guerra, completando 1091 tripulantes y dos civiles que trabajaban en la cantina y que rehusaron dejar el barco, aunque sabían que ahora zarparía en misión de guerra.
El Gral. General Belgrano zarpo a las islas el 16 de Abril de 1982 formando parte de la Fuerza de tareas 79 número 3 (GT 79.3) con las siguientes instrucciones:
1.Zarpar al teatro de operaciones y estacionarse en la Isla de los Estados. Derrota costera (es decir, seguir un rumbo paralelo a la costa) y tratar de velar intenciones.
2.Tareas:
Vigilar los accesos Sur al teatro de operaciones.
Interceptar unidades enemigas
Disuadir en el marco regional
3. Evitar el contacto táctico con unidades del enemigo dotadas de misiles antibuque.
4. En caso necesario y de acuerdo con la situación, reabastecerse en la Base Naval Ushuaia.
El barco recibió también orden de navegar en silencio pues unidades británicas podrían encontrarse en las inmediaciones.
El 19 de abril, llegó a la Isla de los Estados. Allí realizó ejercicios de tiro donde se descubrieron problemas en la munición de las ametralladoras de 40 mm. Por eso y por necesidad de reabastecimiento se dirigió luego a la base de Ushuaia.
El 24 de abril zarpó de nuevo hacia la Isla de los Estados. Ese mismo día los argentinos descubrieron a la primera Fuerza de tareas británica que se dirigía al teatro de operaciones, se trataba de dos portaaviones y siete destructores. El GT 79.3 (fuerza de tareas) recibió órdenes de permanecer en la zona de la Isla de los Estados y el Banco Burdwood para interceptar y neutralizar unidades enemigas de acuerdo con las demás fuerzas de tarea.
Se unieron a la GT 79.3 (que desde entonces fue llamada Peñón) los destructores ARA Piedra Buena y ARA Bouchard y el petrolero ARA Puerto Rosales.
Los días siguientes fueron de ejercicios y de continuas misiones de reconocimiento por parte del helicóptero Alouette embarcado en el Belgrano.
El 29 de abril recibieron permiso de usar cualquier armamento en contra de las unidades británicas que descubrieran.
El 1 de mayo durante una operación LOGOS, los destructores avisaron de un inminente ataque aéreo británico. En realidad se trataba de un avión argentino con problemas de radio. Ese mismo día se recibieron nuevas tareas debido a que el grueso de las unidades británicas se encontraba apoyando acciones de bombardeo en las Islas Malvinas: el grupo Peñón debía dirigirse al meridiano del enemigo, y atacar con misiles a los buques británicos que operaran hacia el Sur de Malvinas.
El 2 de mayo recibió el ataque con torpedos del submarino HMS Conqueror. Los dos torpedos que recibió el crucero (de los tres lanzados) determinaron su hundimiento con la pérdida de 323 de sus tripulantes al mando del Capitán de Navío Hector E. Bonzo.
El primer torpedo explotó debajo de la quilla, a la altura del mamparo divisorio entre el compartimiento de máquinas de popa y sollados (espacio en el interior de un buque destinado a alojamiento, fue el causante del mayor número de víctimas. Sus efectos se concentraron en locales con mayor densidad de personal, para seguir propagándose de inmediato hacia arriba, por 5 cubiertas, de las cuales 2 eran acorazadas.
El segundo torpedo impactó en la proa, entre cuadernas 12 y 15, sobre babor y cercano a la quilla, a unos 6 metros de la superficie del agua, afectó estructuralmente la viga longitudinal, lo que provocó la pérdida de 15 a 20 metros del buque por falta de sustento. Las consecuencias de esta explosión fue la inundación de algunos compartimentos bajos, desde la segunda plataforma hasta la quilla, afortunadamente afectó a muy poco personal. Era un sector destinado en mayor porcentaje a pañoles, tanques, cajas de cadenas y cuartos de maniobras de bombas. 
dijo:
Siendo las 16:00 hora oficial de Argentina - 19:00 hora oficial de Greenwich - 20:00 hora oficial de Inglaterra - del domingo 2 de mayo de 1982, el Crucero A.R.A. General Belgrano fue hundido en Latitud 55º 24' Sur y Longitud 61º 32' Oeste, por el submarino nuclear HMS Conqueror, fuera del límite de la zona de exclusión inglesa en el Atlántico Sur por dos torpedos, provocando la muerte de 323 argentinos.
El viento tenía una velocidad cercana a los 50 Km por hora, la temperatura ambiente y el viento creaban una sensación térmica inferior a 10 grados centígrados bajo cero; la temperatura del agua de mar, con una profundidad de 3.000 metros en el lugar del hundimiento, era menor a 3 grados centígrados bajo cero.
dijo:La zona de exclusión 28 de abril de 1982
"el gobierno de Su Majestad declara que a partir del 30 de abril se establece la zona de exclusión total, con los mismos límites que la marítima. Se aplicará no sólo a naves y aviones de guerra argentinos, sino a cualquier tipo de nave o aeronave militar o civil que apoye la ocupación ilegal. Dentro de esa zona será considerada hostil y expuesta a ser atacada"
La Operación de rescate
Una vez que la noticia del hundimiento del ARA Gral. Belgrano llegó al continente, se dispuso inmediatamente el operativo de rescate. De tal operación formaron parte las siguientes unidades:
• 2 Aviones Neptune
• 1 Avión Focker
• 1 Avión Electra
• Buques Gurruchaga, Bahía Paraíso, Bouchard y Piedra Buena.
Al destructor Piedra Buena se le ordenó regresar a toda máquina al lugar, mientras el Bouchard seguiría aún alejado. Las condiciones meteorológicas eran precarias, había una fuerte tormenta que dificultó seriamente a los buques llegar a la zona. El Piedra Buena fue el primero en hacerlo, pero en el punto de contacto (donde se presumía que había sido el ataque) no quedaban rastros, ni del ARA General Belgrano, ni de las balsas salvavidas.
Aproximadamente a las 09:00 del lunes 3 de mayo, el avión Neptune 2-P-111 de la armada argentina, comandado por el capitán Pérez Roca, avistó en la zona una gran mancha de petróleo, pero la localización de las balsas seguía siendo negativa.
Fue a las 13:00 que el suboficial Ramon Leiva desde el Neptune, logró el contacto visual con las balsas un gran campo de las mismas que se extendía por aproximadamente dos millas marinas y que se encontraban cerca del destructor Piedra Buena, rápidamente se dio aviso a las demás unidades de búsqueda del avistamiento de las balsas.
Comenzaron así los trabajos de rescate, siempre dificultados por la fuerte tormenta que azotaba el Atlántico. En gran parte de las balsas se encontraba algún fallecido, heridos, quemados, y la mayoría de los supervivientes presentaba principios de congelamiento en algunas partes de su cuerpo.
En la madrugada del 5 de mayo, los buques arribaron al puerto de Ushuaia con los supervivientes, que fueron transportados por vía aérea a Bahía Blanca, donde los esperaban sus familiares.
La operación de rescate se extendió hasta el día 9 de mayo, verificando la imposibilidad de que quedaran más supervivientes o cadáveres en la zona.
Los buques recogieron un total de 793 tripulantes, entre los que resultaron 23 fallecidos 

Emmanuel de Salta




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