miércoles, 4 de abril de 2012

DÍA INTERNACIONAL SOBRE EL PELIGRO DE LAS MINAS





Día Internacional sobre el Peligro de las Minas
Las minas antipersona son el testimonio más cruento de una guerra. Son la historia latente de un conflicto, el testigo mudo del pasado y un recuerdo que nunca se podrá olvidar… Su carga mortífera permanece oculta en el corazón de la tierra a la espera de morder a su víctima y de cambiar su vida para siempre. Las balas y las bombas matan a más gente pero las minas antipersona asustan mucho más que un pedazo de metal capaz de segarte la vida en un instante. En el mundo hay millones de estos testimonios vivos que hablan de guerras y de odios irracionales entre los seres humanos… Un testigo, que por el momento, no desaparecerá de las guerras y continuará haciendo estragos años después de acabados los conflictos.
El 8 de Diciembre de 2005, a través de su resolución 60/97 la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el Día Internacional de información sobre el peligro de las minas y de asistencia para las actividades relativas a las minas; a fin de lograr llamar la atención y sensibilizar a la población mundial al respecto de esta grave cuestión.
Las minas terrestres y los remanentes de explosivos de guerra continúan matando o hiriendo a más de 15.000 personas al año. La abrumadora mayoría de ellas son civiles que accidentalmente activan estos dispositivos luego de pasados años, e incluso décadas, desde la culminación de un conflicto. En algunos países, como Afganistán, la mayoría de las víctimas son menores de 18 años.
Los niños y las minas terrestres: un legado mortal
Las minas terrestres matan, lesionan o dejan huérfanos a niños y niñas. En muchos países plagados de minas, una de cada cinco víctimas es un menor de edad. Según la Campaña para la Prohibición de Minas, se calcula que de 15.000 a 20.000 personas resultan muertas o mutiladas anualmente debido a las minas terrestres.
• Según la Cruz Roja de Camboya, los menores de edad representan hasta el 50% de las bajas debido a minas terrestres en Camboya; y en Somalia, según el Estudio del impacto de las minas terrestres, más del 55% de las víctimas de minas terrestres son niños.
• Con frecuencia, los niños y niñas se sienten atraídos por la apariencia curiosa y colorida de las minas terrestres y los restos de explosivos de guerra.
• Los niños tienen muchas más probabilidades de morir a causa de lesiones provocadas por el estallido de una mina que los adultos. Se calcula que el 85% de los niños y niñas que resultan víctimas de minas terrestres mueren antes de llegar al hospital.
• Los menores de edad, sobre todo los niños y niñas refugiados y desplazados que regresan a sus hogares, están particularmente expuestos a las minas terrestres, porque tienen mayores probabilidades de desconocer los riesgos que supone jugar en zonas peligrosas o de cruzar por ellas.
• Las minas causan lesiones atroces: los niños y niñas pueden perder la vista o quedarse sordos; pueden perder dedos de las manos y los pies así como miembros completos; pueden sufrir lesiones en los genitales. También sufren psicológicamente debido al trauma que deja una lesión provocada por el estallido de una mina.
• Sin adecuado tratamiento médico, los niños y niñas lesionados por el estallido de las minas terrestres tienen que abandonar con frecuencia de la escuela, con lo que se exponen a que sus expectativas de obtener educación y empleo sean menores, y a que se les perciba a menudo como una carga para sus familias.

• Las minas terrestres pueden devastar las vidas de los menores de edad al matar o mutilar a sus progenitores o personas que los cuidan. Cuando las madres resultan mutiladas o muertas, los niños y niñas tienen menos probabilidades de recibir una nutrición adecuada, de ser inmunizados o de se protegidos contra la explotación. Cuando los padres caen víctimas de las minas terrestres, los menores de edad tienen que abandonar la escuela y trabajar para suplementar el ingreso familiar.
• El costo de proporcionar atención médica a largo plazo a los niños y niñas víctimas de las minas terrestres puede resultar exorbitante. Las clínicas de rehabilitación suelen estar demasiado lejos o el acceso a ellas ser demasiado caro.
• Las minas terrestres sin desactivar impiden el acceso a casas reconstruidas, caminos, escuelas, centros de salud y otros servicios esenciales. Niegan el acceso a la tierra cultivable y a la irrigación. Las minas terrestres y las municiones sin estallar violan casi todos los artículos de la Convención sobre los Derechos del Niño: el derecho de niños y niñas a la vida, a un ambiente seguro en el cual jugar, el derecho a la salud, al agua potable, a las condiciones sanitarias y a una educación adecuada.
UNICEF- Comité español

LOS NIÑOS! los que mas sufren siempre son los niños,solamente porque son culpables de haber nacido en este mundo.

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