sábado, 31 de marzo de 2012

LA CRUZ DE LOS PAÑUELOS



La Cruz de los Pañuelos

Yendo de Rosario de la Frontera a El Tala, a mitad de camino, está la peligrosa curva de “El Infiernillo”, famosa por causar varias muertes. Allí, a la mano izquierda, en una elevación, se erige una cruz de hierro del tamaño de un hombre. La llaman “La cruz de los pañuelos”. Detrás hay un declive que acaba en monte y más al sur una antena de teléfono de grandes proporciones, cerca está un descampado de una empresa de gas.
La cruz de “El Infiernillo” está a 25 Km. al Sur de Rosario de la Frontera, es blanca y en el medio han forjado una guitarra. Tiene muchos pañuelos atados flameando al viento; se podría decir que es un símbolo de la zamba salteña, no obstante recuerda el accidente automovilístico que le costó la vida a Javier Pantaleón, famoso bagualero que integró “Los Cantores del Alba”, célebre conjunto folklórico de las décadas del 60 y 70. Pantaleón tocaba el bombo y bagualeaba con prodigiosa voz. La indumentaria de aquel cuarteto era ropa blanca de gaucho, pañuelo al cuello y poncho rojo echado sobre el hombro.
La tragedia se produjo una fría noche de invierno de 1978 cuando los músicos viajaban de Tucumán a Rosario de la Frontera. El Peugeot 404 blanco perdió el control y rodó hacia el precipicio con sus ocupantes. El vecino Manuel Flores y el periodista Rubén Darío Heredia, entonces corresponsal de “El Tribuno”, recuerdan que Pantaleón fue llevado al Hospital “Melchora Figueroa de Cornejo” donde falleció, provocando el dolor de toda la provincia de Salta.
Quienes van por la vieja ruta 55 paran en la cruz para ofrendar un pañuelo y rezar una plegaria; dicen que el alma del difunto hace favores. Algunos cantan una zamba en el lugar y prenden una vela.
Cuentan que en noches de tormenta, cuando la curva es más mortífera que nunca, aparece un hombre vestido con traje blanco de gaucho, botas negras, poncho salteño doblado al hombro y un bombo bajo el brazo. Va apurado por la curva bajo los relámpagos. Afirman que se trata del fantasma de Pantaleón anunciando peligro y buscando evitar accidentes. Otros aducen que es el mismo diablo queriendo distraer al conductor del vehículo para cobrar víctimas.
Varios perecieron en la cerrada curva cuyo nombre da escalofríos. Un vecino contó que vio hace poco al gaucho desaparecer en el monte como una niebla. Dijo que iba como entonando una copla.

(Publicado por “El Tribuno” de Salta en 1997 y revista “La Frontera” en 2003)

Cuando alguien ha dejado huella en su paso por la tierra, pasa a ser una leyenda como el GRAN BAGUALERO JAVIER PANTALEÓN. Fue una de las voces mas hermosas que tuvieron LOS CANTORES DEL ALBA.

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