lunes, 16 de febrero de 2009

CARNAVALES







LA COPLA EN EL CARNAVAL SALTEÑO

Es la copla la que hace del carnaval salteño su expresión más pura. En ella se resume todo el quehacer del tiempo, su intención y su dulzura que están muy adentro del hombre que la canta fervorosamente, cuando la baguala se le vuelve una íntima necesidad que su corazón no puede contener. Y como si despertara de un largo sueño, levanta su caja y dice:
Este cantor no se ha muerto
apenas si se ha dormido
otra vez lo han despertado
los toros con su mugidos.

De repente se pone triste y sale cantando:
Yo siempre tengo desvelos
a mi siempre me va mal
yo sólo tengo consuelos
cuando llega el carnaval.
Es tanta la seguridad y el fervor conque se cantan y se dicen coplas en esta tierra, llena de coloridos y de idiosincrasias, que nadie mezquina contar sus aflicciones y sus penas, aún cuando sea el carnaval, al que se lo espera con nuevos deseos latiendo en el corazón y en las esperanzas de los copleros:

Aunque la noche esté oscura
lo mismo voy a llegar
porque al final del camino
tus ojos me han de alumbrar.

Es cuando los frutos de esta tierra, que para este tiempo brindan su más cálido sabor maduro, que el hombre siente, desde su antigua raíz, el deseo pagano y sensual de abrir su pecho callado para entregarse libre en el calor de la fiesta, por que hay en su lento vivir un deseo íntimo de volver a repetir el viejo camino de la alegría que ya está fermentando en las tinajas, donde la chicha y la aloja esperan entrar por la sangre de los deseos:
Cada vez que a tu pañuelo
veo por el cielo volar
mi corazón que es de brasa
comienza a chisporrotear.
La espera del carnaval es ansiosa, dulce casi, como una necesidad, doméstica y artesanal; se preparan tientos, se soban parches y se trenzan chirleras para que las cajas suenen más largo y profundo. El retorno del carnaval es convocado con estos deseos:
Vuelve carnaval por los ríos
que desbordan su barro en las praderas;
por el viento que llega hasta las viñas
en el verde que cantan los coyuyos
que en la tarde estival se desenredan;
(nacido para la música de América);
por los dientes de cera de los choclos,
por los cinco agujeros de la quena,
por la chicha que hierve en las tinajas,
por el ruedo sensual de las polleras,
por la voz del cantor, por las guitarras
encordadas con luz de las estrellas
donde crecen los aires de las zambas
y se queman de acero las espuelas.

Te espero carnaval, desde mi canto,
con mis cajas y mis noches bagualeras.
Y baja el hombre enarbolando su caja, trayendo en su voz una antigua tonada que el viento lleva lejos, hasta los horizontes azules, hasta las carpas bulliciosas y polvorientas. Siempre la copla vuelve a decir su ansiosa necesidad de habitar en la boca de los cajeros y de andar entre el color musical de la fiesta:

Que lindo es el carnaval
que entre algarrobales crece
a su sombra el animal
que hay en mis venas florece.
O esta otra donde la triste pobreza del cantor no le queda más por decir que:
Mi caballo sin aperos
sin estribos ni bozal
yo sin plata y sin sombrero
en medio del carnaval.
Pareciera ser que la albahaca es algo así como el símbolo femenino y perfumado del carnaval; que su presencia fresca y frágil incitara a prolongar la fiesta horas y más horas hasta que los primeros rosas del amanecer comiencen a pintar las lejanas cumbres de los cerros. Es la albahaca la que, con su delicada ternura, sirve para la ofrenda galante o para hacer las veces de intencionado pañuelo cuando la música es una zamba que se deja oír airosa y elegante, mientras las polleras amplias y vistosas dejan ver, indiscretas, los giros de las enaguas. Por ello y antes de que comience a ajarse entre las manos de los bailarines, es que el cajero dice:

Albahaca del carnaval
que te codicia la gente
te siembran las casas pobres
en los tarritos de aceite
Cantemos todos, cantemos
con una albahaca en la oreja
para que sigan bailando
las chinitas y las viejas.

El agua, desde su cristalina y dulce mansedumbre, juega su limpia quietud en el violento incendio del carnaval. es como si desde las altas y lejanas vertientes, el Pugio bajara hasta las carpas para abrazar y besar al Pujllay que, desenfrenado y borracho, canta arrinconado y solo un largo lamento. Es que las crecientes barrosas y los oscuros arroyos son parte de este tiempo que se vuelve, puntualmente, ceniza y harina en la piel y en el alma fiestera del pueblo.
Los poetas de Salta, desde años atrás, vienen cantando en brillantes y excelentes coplas al carnaval de esta parte de la tierra americana, dejando testimonio claro de su vivencia pura y agregándole al cancionero popular un tono nuevo y exquisito, tal el caso de Miguel Angel Pérez y Sergio Rodríguez, respectivamente, entre muchos:

"Me acordé que andaba sólo
antes de entrar a la carpa
cuando vi que a mi caballo
le estaba sobrando el anca."
"La caja no tiene dueño
ni el que la toca tampoco
ella me ayuda a cantar
y es por eso que la toco."
En la copla es en donde se manifiesta un limpio y extraño deseo de seguir cantándole al carnaval, aún cuando la muerte del cantor está próxima e inevitable. Es como si quisiera continuar caminando por el aire de las tonadas o que lo alcen en vuelo los pañuelos que revolotean un tierral de zapateos:

Si a mí me gusta cantar
un poco y de cuando en cuando
el que me vaya a enterrar
que también lo haga cantando

Y todo así, en este tiempo de bejucos y de serpentinas, junto a las últimas cigarras que cierran en verano, con las fragantes nostalgias de pomos estrujados.

FUENTE: José Ríos de www.camdipsalta.gov.ar

viernes, 6 de febrero de 2009

Nueva Ruta en las Sierras Chicas
















El camino a El Cuadrado, que une la ciudad de Río Ceballos, en el departamento Colón, con la localidad de Valle Hermoso, en Punilla, será pavimentado el año próximo, según proyecta el Gobierno de la Provincia.
La obra es parte de un conjunto de acciones que prevé desarrollar la gestión de Unión por Córdoba en materia caminera, tanto en la Capital como en el interior.
La nueva ruta ya se está construyendo y une a Río Ceballos con la zona central de Punilla, a través de las Sierras Chicas.
El costo de la obra de asfalto se aproximaría a los 30 millones de pesos, a razón de un millón de pesos por kilómetro. Esa cifra se elevará levemente por las “obras de arte” que deben realizarse: puentes, alcantarillas, badenes, paredones de contención de tierras y otros.
De acuerdo con la información suministrada por voceros del Gobierno, los trabajos se encaran con fondos propios, sin necesidad de recurrir a créditos.
La obra podría realizarse completamente en un lapso que va de un año a un año y medio.
En estos momentos el camino al Cuadrado como se lo llama, sale desde la ciudad de La Falda , uniéndose al nuevo trazado que ya está bastante adelantado y baja hasta Río Ceballos, donde se une a la ruta Nro 53.
Actualmente los departamentos Colón y Punilla tienen una sola conexión pavimentada directa: la ruta provincial que une La Calera con Bialet Massé, que en un tramo bordea el Lago San Roque, en la zona sur de ambas jurisdicciones.
Hay también tres vías de ripio importantes que los unen a través de las Sierras Chicas y que constituyen circuitos turísticos históricos: el camino del Pan de Azúcar (Villa Allende-Cosquín), El Cuadrado y el que une Ascochinga con La Cumbre, en la zona norte de ambos departamentos.
Diferentes gobiernos plantearon desde hace años la posibilidad de pavimentarlos, tanto para atractivos turísticos como para alternativas de comunicación, aunque sin poder concretarlo.
El camino de El Cuadrado tiene dos accesos desde Colón, uno por Río Ceballos y otro por Salsipuedes. Desde Punilla se lo puede tomar por La Falda, aunque el proyecto abre una ruta nueva, de asfalto, desde Valle Hermoso hasta llegar a la conexión a Río Ceballos.
Fuente:
Colegio de Ingenieros de la Pcia de Córdoba

lunes, 2 de febrero de 2009

LA ULTIMA NOCHE DEL FESTIVAL NACIONAL DE FOLKLORE DE COSQUIN


El último acto de de la 49ª edición del Festival Nacional de Folklore prometía plaza llena y alto voltaje emotivo, con la presencia de uno de los cantores más populares y la entrega de premios. El día amaneció con lluvia y la noticia de los nuevos consagrados, que sin embargo no alteraron la melancolía de las despedidas. El último asado del mediodía abría las puertas a una tarde que, llegada la nochecita, había desplegado su rutina de canto y alegría compartida. En el escenario Atahualpa Yupanqui, por la tarde Jorge Rojas y su gente probaban el sonido y la puesta de una actuación que tendría algunas sorpresas. Los Canto 4 no lograron el Consagración, pero recibieron la llave de la Confitería Europea –distinción que alguna vez recibieran Mercedes Sosa y Jorge Cafrune, con un concierto en la puerta del local.Con puntualidad llegó el inicio de la despedida. El público saludó al ballet con un gran aplauso, Fabián Palacios pegó el último grito y Miguel Ángel Gutiérrez elevó su voz emocionada hasta las lágrimas, mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo de Punilla. Cuty y Roberto Carabajal fueron los encargados de abrir la noche. Recordaron los temas de siempre, entregaron flores a algunas damas, invitaron a Canto 4 y se despidieron con bailarines y Entra a mi hogar. Enseguida llegó Ángela Irene, una voz de aquellas, madura y encantadoramente asentada, capaz de brindar una muy buena versión de Zamba del carnaval. Invitó a Luis Salinas para enriquecer La pobrecita y se despidió con Santafesino de veras. Después de Javier Figueroa y el grupo Quórum, llegó Ramón Ayala. Mezcla de duende irredento y luciérnaga curiosa, el autor de páginas más perdurables del repertorio litoraleño, entregó sus palabras y canciones con voz pomposa y antigua. Don Ramón sigue siendo un ícono litoraleño pero ya no puede afinar, lástima que no decide transmitir toda su sapiencia desde abajo del escenario. Sería muy bueno preservarlo.
Estuvo muy acertada la delegación de Mendoza, la coplera Mariana Carrizo que cantó con su conjunto, fue toda una novedad. Los Novas, buen conjunto de Villa Constitución,entre otros, llegarían antes del sorteo de un auto a cargo de Córdoba Turismo que ganó Daniel Caffaratti, un joven de POZO DEL MOLLE. Luego vino la premiación a los consagrados, los destacados, la revelación, los espectáculos callejeros, la feria de artesanías y el Camín Cosquín , la más importante distinción que entrega el festival, este año fue para Ariel Petrocelli. La plaza, que a medianoche mostraba el aspecto de las noches importantes, esperaba a Jorge Rojas, anunciado para bien entrada la madrugada.
Jorge subió al escenario a las 2 y 15 minutos, desde la Plaza con su guitarra, desde allí comenzó su espectáculo con Lucio haciéndole el aguante desde el escenario. Fue realmente una maravilla todo su show, mostró ser un gran artista y también un humilde ser humano. Gran hermano y excelente hijo, bailó con su mamá y saludó a su padre que lo escuchaba desde Marca Borrada, allá en su Chaco Salteño. Terminó su actuación a las 4 y 15 , despues de hacer bailar y divertir a todo el mundo y haber invitado al escenario a los 4 Rumbos , conjunto de Las Varillas, a su primo Pastor Juarez y haber cantado con Alfredito, su hermano menor que sigue recuperándose del serio problema de salud que sufriera el año pasado. Este muchacho simple y humilde es realmente un deleite para el alma cuando se sube a un escenario.
Así nos despedimos de este encuentro con las tradiciones y la música de toda nuestra extensa geografía. Sin embargo esta noche se completa la grilla de actuaciones con JAIRO en la Plaza Próspero Molina, a partir de las 22,30 para compensar con la ausencia a que lo obligó una ríspida disfonía. HASTA EL AÑO QUE VIENE para festejar los 50 años del Festival, cuando se promete tirar toda la carne al asador, dicho en criollo. Un abrazo para todos. Lydia desde Cosquín.