viernes, 31 de octubre de 2008

DIA UNIVERSAL DEL AHORRO





En octubre del año 1924 se reunió en Milán, Italia, el Congreso Internacional de Ahorro, donde concurrieron delegados de casi todos los países y se trataron temas sobre la organización y legislación de las cajas de ahorro. Al término de las sesiones se dejó instituida esta fecha. En Argentina tuvimos La Caja de Ahorro Postal, donde en el Correo Argentino nuestro padre tramitaba una Libreta de Ahorro y le entregaban también unos boletines con lugar para pegar estampillas que nos vendía la maestra de nuestro grado. Así con una monedita nos daba una estampilla del mismo valor, la pegábamos en el boletín y cuando estaba lleno, nuestra maestra los entregaba en el Correo dónde pegaban en la libreta una sola estampilla del valor total del boletín. Qué alegría cuando veíamos que la libreta se iba llenando. Pero eso terminó un día cuando a nuestros gobernantes se le ocurrió. Y allí quedaron tantísimas libretas con nuestros ahorros que nadie nunca nos pagó. Yo les muestro la tapa de mi libreta, tiene adentro en estampillas selladas y con respaldo del Banco de la Nación Argentina $ 121. Qué importe sería hoy, no tengo ni la menor idea, pero eran mis ahorros, no? Los de una niña de campo a quien le costaba mucho tener una monedita para guardar.

Hoy 31 de Octubre es el cumpleaños de mi hijo mas pequeño. Desde que era muy chiquito me pedía que le comprara un chanchito para ahorrar las monedas que le daba su padre cuando llegaba de viaje.

Qué emoción me dió esta mañana al escribir esta efemérides, porque en estos tiempos que corren ya no vemos que los niños tengan alcancía y mucho menos un chanchito. A lo sumo y con mucha mala gana ponen algunas moneditas, las mas chiquitas, en algún tarrito con dibujos de esos que se ven en la televisión, los que están de moda para éllos , y que de prepo le regaló alguna de sus abuelas. Claro que ahora tienen un kiosco en cada cuadra, al menos en mi ciudad, y quien ahorra con semejante tentación,no?. Los tiempos cambian, pero las abuelas tratamos de inculcarles el hábito del ahorro y aún a los mas grandecitos les cuesta entender, que una moneda por día al cabo de un tiempo les alcanza para comprarse algún juguete caro o un MP3, ó MP4 , qué se yo que número tendrán esos aparatitos el mes que viene, al paso que vamos con los avances tecnológicos.

Y termino por contarles que Julián hoy cumple sus 18 años y en el verano, pasando por el lugar donde siempre veíamos al vendedor de chanchitos en la ciudad de Cosquín, le compré por fin un chanchito bien grande y gordito, pintado del color de la camiseta de River Plate, su club, y se lo traje de regalo. Lástima que todavía no tiene muchas monedas, ahora ya no ahorra, necesita mucho mas que moneditas para sus cosas. Entonces, la que pone moneditas que recoge del piso, de los pantalones o del cajón de su mesita de luz, soy yo, la culpable de haberme demorado mucho en comprarle el bendito chanchito.

jueves, 30 de octubre de 2008

OLEGARIO VÍCTOR ANDRADE


Nacido EL 6 de marzo de 1839, según algunos en Gualeguaychú, según otros, en Río Grande do Sul, Andrade militó toda su vida en el federalismo provinciano. Es decir, crítico de Rivadavia, de Rosas, abominaba de Mitre y ponía sus esperanzas en que Urquiza llegara a constituirse en el representante de los reclamos y proyectos de todo el federalismo del interior. Así, cuando Buenos Aires se separa de la Confederación, en aquel nefasto golpe porteño y oligárquico del 11 de septiembre de 1852 -que aún hoy la clase dominante festeja a través de la estación Once- Andrade denuncia en un poema titulado "Once de septiembre", el carácter reaccionario y antipopular del golpe antiurquicista. Por supuesto que este poema no aparece en los textos escolares.


LA VUELTA AL HOGAR


"Todo está como era entonces:
La casa, la calle, el río,
Los árboles, con sus hojas,
y las ramas, con sus nidos.
Todo está, nada ha cambiado,

El horizonte es el mismo,
Lo que dicen esas brisas
ya otras veces me lo han dicho".
"... Sólo el niño se ha vuelto hombre
y el hombre tanto ha sufrido
que apenas trae en el almala soledad del vacío".
Por supuesto, su autor es Olegario Víctor Andrade.

El mismo de aquel "Consejo maternal" que aparecía en los libros de "la primaria" y comenzaba así:
"Ven para acá -me dijo dulcemente mi madre cierto día..."

El mismo de aquel "Nido de cóndores" donde "el viejo morador de la montaña" saluda jubiloso el paso del Ejército de los Andes. Y aquel, también, del poema "San Martín":

"No morirá tu nombre
ni dejará de resonar un día
tu grito de batalla¡mientras
haya en los Andes una roca
y un cóndor en su cúspide bravía!"
Cuántas veces los escuchamos en los actos escolares recitados con voz trémula por algún alumno de quinto...
Y usted me dirá: Bueno, gran poeta, un tanto romanticón, un tanto épico, quizás discípulo de Víctor Hugo... Pero, ¿algo más acaso como para preocuparnos hoy?
Si, mi estimado amigo.
La personalidad de Andrade es mucho más vasta y estos versos han servido para ocultar el aspecto más valioso de su vida: su compromiso intelectual y político con las causas populares.
Tras el asesinato del Chacho, escribe ,"Al General Ángel Vicente Peñaloza". Allí denuncia el crimen de los "civilizadores" y por supuesto, ese poema queda condenado al más absoluto silenciamiento. Y peor aún, en algunas antologías escolares, aparece como una apología de Andrade a la muerte del general Juan Lavalle, ¡Así se hace la historia!".

miércoles, 29 de octubre de 2008

LA FUMIGACION EN NUESTRA ZONA




LOS NIÑOS FUMIGADOS DE LA SOJA Argentina / Norte de la provincia de Santa Fe Diario La Capital Las Petacas, Santa Fe, 29 septiembre 2006 El viejo territorio de La Forestal, la empresa inglesa que arrasó con el quebracho colorado, embolsó millones de libras esterlinas en ganancias, convirtió bosques en desiertos, abandonó decenas de pueblos en el agujero negro de la desocupación y gozó de la complicidad de administraciones nacionales, provinciales y regionales durante más de ochenta años. Las Petacas se llama el exacto escenario del segundo estado argentino donde los pibes son usados como señales para fumigar. Chicos que serán rociados con herbicidas y pesticidas mientras trabajan como postes, como banderas humanas y luego serán reemplazados por otros. 'Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama 'esquinero'. Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el 'mosquito', desde el punto del medio de la máquina y pararse allí', dice uno de los pibes entre los catorce y dieciséis años de edad. El 'mosquito' es una máquina que vuela bajo y 'riega' una nube de plaguicida. Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar.. Los rocían con 'Randap' y a veces '2-4 D' (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos. Tienen un olor fuertísimo. 'A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara', describe el niño señal, el pibe que será contaminado, el número que apenas alguien tendrá en cuenta para un módico presupuesto de inversiones en el norte santafesino. No hay protección de ningún tipo. Y cuando señalan el campo para que pase el mosquito cobran entre veinte y veinticinco centavos la hectárea y cincuenta centavos cuando el plaguicida se esparce desde un tractor que 'va más lerdo', dice uno de los chicos. 'Con el 'mosquito' hacen 100 o 150 hectáreas por día. Se trabaja con dos banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor', agregan los entrevistados. Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: 'Que tengamos cáncer', ejemplifica. 'Hace tres o cuatro años que trabajamos en esto.. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza. A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza', dicen las voces de los pibes envenenados. -Nos buscan dos productores. Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital. Hacemos un descanso al mediodía y caminamos 200 hectáreas por día. No nos cansamos mucho porque estamos acostumbrados. A mí me dolía la cabeza y temblaba todo. Fui al médico y me dijo que era por el trabajo que hacía, que estaba enfermo por eso', remarcan los niños. El padre de los pibes ya no puede acompañar a sus hijos. No soporta más las hinchazones del estómago, contó. 'No tenemos otra opción. Necesitamos hacer cualquier trabajo', dice el papá cuando intenta explicar por qué sus hijos se exponen a semejante asesinato en etapas. La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al presidente comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos. No hubo avances. Los pibes siguen de banderas. Es en Las Petacas, norte profundo santafesino, donde todavía siguen vivas las garras de los continuadores de La Forestal. Fuente: Diario La Capital, Rosario, Argentina

BASE ANTARTICA VICE COMODORO MARAMBIO











UN HECHO HISTÓRICO PARA RECORDAR 29 de OCTUBRE de 1969

Epopeya de gran trascendencia Nacional, Histórica y Geopolítica protagonizada por Argentinos, que viviendo en pequeñas carpas, en una zona extremadamente inhóspita contando solo con picos, palas y trabajando con esfuerzo, garra y coraje abrieron un surco de tierra en el Desierto Blanco para permitir operar aviones de gran porte con tren de aterrizaje convencional, es decir con ruedas.Así fue como los integrantes de la Patrulla "Soberanía" rompieron el aislamiento con el Continente Antártico. A partir de entonces se abrieron nuevas rutas en sentido transpolar, la Antártida es un pedazo más de nuestra Patria, donde viven familias, nacen argentinos y se continúa esa obra con el mismo esfuerzo y sacrificio, que pusieron siempre nuestros Antárticos.


La importancia de la Base Marambio radica en que es el punto de apoyo argentino del que a través del modo aéreo, está capacitada para brindar a la comunidad antártica nacional e internacional durante todo el año las operaciones de apoyo a la ciencia, búsqueda y rescate, traslado de personal y cargas, lanzamiento de cargas y evacuación sanitaria.
Es el único aeródromo operado por argentinos, que permite la operación de aviones de gran porte durante todo el año, venciendo la incomunicación que existía entre la Antártida y el continente.

martes, 28 de octubre de 2008

La Leyenda del chingolo


El Chingolo
Graciela Pacheco de Balbastro(Leyenda litoraleña)
Cuenta la leyenda que Cachilo era un joven altanero. Su familia era muy rica y poderosa. Capricho que al muchacho se le ocurriera, no dudaban en satisfacerlo.Siempre acompañaban a Cachilo otros muchachones. Sus amigos, se decían. Pero en realidad eran amigos del dinero que Cachilo siempre llevaba en sus bolsillos.Nadie lograba que Cachilo hiciese algo útil. Ni estudiaba, ni trabajaba y había hecho de la noche el día.Se levantaba cuando todos se reunían a almorzar, apenas comía y ya se iba buscando pasarla bien.Era el personaje infaltable en todos los bailes del pueblo. Bebía mucho y así hasta el otro día, en que montaba su caballo y partía como una exhalación, tal vez huyendo para que todos sus pecados no lo alcanzasen.Esa noche el baile se hacía en un boliche perdido, allá lejos. Sus amigotes habían descubierto el lugar y pasaron a buscarlo.Bailaron, molestaron a todos y vaciaron las botellas y también los bolsillos de Cachilo.A la madrugada, montó como pudo su caballo y partió al galope tendido, como siempre.Pero el regreso era difícil. La escasa luz del amanecer se transformó en oscuridad cuando entró al bosque.Quiso continuar sintiendo la velocidad de su caballo entre las piernas, pero el alcohol lo derribó.A los tumbos, más muerto que vivo, trató de recomponerse, pero mareado y golpeado como estaba, no pudo hacerlo.Apoyó su espalda en lo que parecía una pared, hurgó en sus bolsillos hasta encontrar cigarrillos y logró encender uno.Fumó un rato hasta que pudo ponerse de pie. Tiró la colilla por cualquier lado y se fue.Pero acostumbrado como estaba a vivir para él, y lleno de alcohol como nunca, ni se fijó que su cigarrillo transformaba en fuego las paredes del rancho humilde en el que se había apoyado.La vivienda ardió toda la noche y cuando sus dueños regresaron, sólo cenizas quedaban.Tupá, cansado de la vida que el joven llevaba, lo castigó. Lo condenó a vivir engrillado en una celda, hasta que el muchacho se arrepintió. Entonces se transformó en una avecita: el chingolo.Y cuentan en las islas que al chingolo, de tanto llevar grillos se le acalambraron las patas. Es por eso que anda a saltitos con su copete de preso en la cabeza.

Aclaración:

Cachilo: chingolo, cachirla, correcaminos, engrillao, guitarrita de campo, pájaro payador, bitiche, son algunos de sus nombres comunes. Es el zonotrichia capensis. Tiene un semicollar rojizo y un copete gris y negro. Hace un nido en forma de tacita. Emite un canto muy agradable, incluso de noche.Tupá: el dios del bien, entre los guaraníes. Poder benefactor. Dios.

lunes, 27 de octubre de 2008

EL TREN NECESARIO EN ENTRE RIOS


La reactivación del ferrocarril, un clamor de muchos pueblos en nuestra región.
A pesar de las dificultades, sigue su marcha el tren de pasajeros que inició un recorrido en la ciudad de Paraná para llegar a Basavilbaso. En una primera etapa, tardó 14 horas en alcanzar la Ciudad de Crespo, superando numerosas dificultades y hasta presumibles sabotajes, con sospechas que recaen principalmente en la empresa ALL, concesionaria del Ferrocarril Urquiza, por la desidia en el abandonó la vías. La reactivación que entre otros impulsa el Diputado Provincial Aldaz, es seguida con mucha atención por numerosos pobladores en nuestro departamento. Muchos pueblos crecieron a la vera de las estaciones ferroviarias y durante la década del 90 sucumbieron cuando el gobierno nacional prescindió del servicio trenes que históricamente fueron no solo un medio de transporte, sino también un medio de vida para miles de entrerrianos.También en ellos, afloran los sueños, de la nueva vida que podría venir, a bordo del tren de pasajeros.
La máquina, reparada en talleres de Paraná, está destinada a cubrir un recorrido desde Basavilbaso hasta Monte Caseros dos veces por semana y ayer, cuando fue trasladada desde Paraná a su ciudad de base, muchos pasajeros, entre ellos periodistas, se sumaron a este viaje simbólico que también fue saludado entusiastamente por los pobladores de pequeños pueblos que se levantaron a la vera del paso ferroviario en el siglo antepasado.
Los tripulantes de la máquina fustigaron duramente a la empresa brasileña All, que les concedió el paso por el tramo Paraná-Basavilbaso prometiendo dejarlo antes en perfectas condiciones de uso. Grande fue la sorpresa de tripulantes y pasajeros cuando la máquina debió abrirse paso entre una verdadera selva, y una cuadrilla de hombres pertenecientes a la empresa familiar Trenes Especiales Argentinos (TEA), fueron por delante rescatando las vías sepultadas bajo el barro.
El diputado Julio Cesar Aldaz, se refirió al viaje en tren que partió desde Paraná a Basavilbaso y sostuvo que “lo que falta es la decisión política” de reactivar el servicios de pasajeros en Entre Ríos ya que “los recursos están” • A su vez, manifestó que de concretarse este anhelo, facilitaría que mucha gente pueda trasladarse a través de un medio de transporte más económico y sacar “del aislamiento a una innumerable cantidad de pueblos pequeños y medianos”. Aldaz, en diálogo con APF, consideró que con el transporte que partió hoy desde la capital provincial “uno puede demostrar que se puede correr un tren de pasajeros, que se puede reacondicionar el material rodante que hay en los galpones del ferrocarril de Paraná y que tranquilamente se puede, si hay una decisión política del Gobierno nacional de avanzar en esto, reactivar el servicio, quizás no con una frecuencia diaria pero al menos dos o tres veces por semana”. Esto “facilitaría dos cosas: primero, el poder trasladarse mucha gente que hoy no puede por el costo que tiene el pasaje de colectivos y segundo, sacaría del aislamiento a una innumerable cantidad de pueblos pequeños y medianos, porque han quedado a más de 10 kilómetros de las rutas troncales y se les hace difícil comunicarse”, señaló. “Un 70 % de las localidades de Entre Ríos están a la vera de nuestras vías y con eso tendríamos garantizado un importante flujo de pasajeros, que uno lo ve con la reactivación del tren El Gran Capital de Posadas a Lacroze o de Villaguay-Basavilbaso”, argumentó el diputado. Para que esto se concrete, “lo que falta es la decisión política”, aseguró, ya que “los recursos están”. En este sentido, consideró fundamental dos cuestiones: “Una es reacondicionar el material rodante que tenemos, porque no se necesita andar exportando trenes dados de baja en Portugal o España”, lo cual quedó comprobado con el vehículo que se puso en marcha hoy, el cual “se pudo reparar y dejar andando”. Por otro lado “que América Latina Logística cumpla con las normas de la concesión que tiene y mantenga las vías transitables y las estaciones ferroviarias en condiciones para que se pueda prestar el servicio”, resaltó el legislador. Y añadió: “De manera vergonzosa nuestro Gobierno nacional le renovó la concesión por 20 años más a América Latina Logística cuando es lamentable el servicio que presta y el estado en que están dejando no sólo las locomotoras y los vagones que utilizan para el transporte sino las vías, los pasos a niveles y todos los elementos de seguridad”. Por último, Aldaz recordó que “hay un proyecto que lo trabajamos con el diputado (José) Lauritto, con algunos ex ferroviarios y gentes de Basavilbaso, que se lo mostramos al Gobernador y junto con él lo presentamos al Secretario de Transporte y estamos esperando que la Nación avance en este sentido”. “Esperamos que lo haga rápidamente –continuó-, porque si bien hay un plan de inversión en el cual Entre Ríos está puesto en la etapa de 2010-2011 esperamos que se anticipe porque queremos tener tren de pasajeros. No puede ser que los argentinos del interior estemos subsidiando los trenes de pasajeros a los porteños y al conurbano bonaerense mientras nosotros tenemos que bancarnos solamente el colectivo para transportar nuestra gente”.
Foto. Paralelo 32

EL ULTIMO TREN












EL ULTIMO TREN


Cuando pasó el último tren por la estación de mi pueblo, atrás quedaron los recuerdos y se fueron escondiendo entre los altos pastizales que cubrieron rápidamente las vías.
Voy al rescate de éllos cuando necesito darme un baño de pasado, para sentir la frescura en la piel de mi presente.
Imagino la vibración de los vidrios de mis ventanas y el humo blanco que va quedando atrás formando nubecitas que hamaca el viento y ahí nomás me llega el olor tan peculiar de las estaciones. Percibo el aroma de las bolsas de cereales y de la mercadería que llegaba en cajones de madera, olor a papel envolviendo revistas y a la tinta de los diarios que venían atados con hilo sisal. En la sala de espera se amontonaban paquetes, cajas y bolsas de correo, junto a los bancos característicos de todas las estaciones que conocí, y a la gran báscula donde se pesaban los envíos y a la cual nos subíamos a escondidas para pesarnos. Arriba de la ventanilla donde se vendían los pasajes, estaba el gran reloj de cuadrante blanco, con números romanos y agujas en negro. Recuerdo también el sonido del teléfono que sonaba muy fuerte en la oficina del Jefe, que era toda una autoridad en el pueblo. El último Jefe de nuestra estación se llama don José Depetris y sigue siendo una persona distinguida en nuestra ciudad, con su humildad y hombría de bien ha sido homenajeado en varias oportunidades. En ocasión de celebrarse el centenario de la llegada del primer tren por nuestra población, hecho acontecido el 15 de enero de 1890, y como ésta ha sido tomada como fecha fundacional de nuestra ciudad, Don José fue invitado de honor en los festejos, llevados a cabo el 15 de enero de 1990.
El olor a creolina con que se desinfectaban los baños se percibía desde el andén como también el olor acre que despedía el roce de las ruedas y las vías al llegar la locomotora y los cuatro o cinco vagones a la estación.
Era el tren de pasajeros y encomiendas que pasaba por mi pueblo todos los días a la una, que procedía de San Francisco y llegaba hasta Rosario. Me extraña no tener presente, a qué hora lo hacía el que venía de Rosario hacia San Francisco. Creo que lo hacía a la mañana, no se porque motivo no puedo recordarlo. Tal vez sea porque en él no he viajado mas que algunas contadas veces, de regreso seguramente de nuestra visita a la familia de mi madre en la Provincia de Buenos Aires.
Las máquinas a vapor tan grandes y pesadas parecían aladas, dejando tras de sí el humo blanco de la combustión del carbón que echaba a paladas el foguista. Años después fueron cambiadas por las dinámicas locomotoras a diesel, que no dejaban tras de sí el humo que se veía de lejos, y hacían sonar una fuerte bocina para alertar de su llegada.
Desde el año 1990 aproximadamente han dejado de pasar por nuestras vías los trenes del Ferrocarril Mitre, los últimos de carga, porque el de pasajeros ya hacía varios años que no lo hacía. Por deficitario dicen…. tantas cosas dan pérdida y no las suprimen, que falta hacía detener los trenes!
Para los pueblos del interior eran como las venas por donde transcurrían las comunicaciones. Todos sabemos lo que aconteció con los pueblos del interior de cada provincia argentina, donde lo menos que sucedió es que se quedaron al costado de los polvorientos caminos haciendo señas para que alguien los lleve hasta la ruta mas cercana.

JULIO MIGNO

Casa de Julio Migno en San Javier





Julio Bruno Migno Parera
Nació en San Javier (Santa Fe) el 6 de octubre de 1915. Su vocación literaria, ya puesta de manifiesto durante su infancia, tuvo frecuentes estímulos en sus estudios secundarios.Tempranamente lo deslumbraron la naturaleza salvaje de su tierra, las soledades y silencios de los isleros, el mensaje humano.En 1932 aparece "A los nuestros", pequeño volúmen de poesías en colaboración con Félix Villasur. En 1943 cristaliza su primera obra de aliento, "Amargas", donde la confluencia de indio, español y gringo es la trama por donde palpita el criollo, esencia del ser nuevo.En 1947 publica "Yerbagüena", su obra cumbre, a la que la B.B.C. de Londres compara con la obra mística de Bunyan.En 1952 aparece "Chira Molina", testimonio desgarrado de un personaje valiente y desafortunado, marcado por la injusticia social imperante. En esta obra se destacan temas como "Si tenés cachorro", "Mis islas son eso" y "El bolicho", entre otros.En 1955 la Colección del Litoral edita una recopilación antólogica: "Cardos y estrellas".En 1965 ve la luz otra antología, "De palo a pique", que al igual que el resto de las obras, alcanzaría varias ediciones. "Miqui-chises", de 1972, incluye temas de vasta repercusión popular, tales como "Versos painegro y guitarra", "Romance del indio gringo", "El hondazo", "La flauta de Paiki", "Versos al indio que llevo" y "San Francisco Javier".De neto corte castellano y con toda la carga lírica del tiempo y su marcha, da a la prensa, en 1987, "Summa Poética".A lo largo de su trayectoria literaria, el autor ha recibido innumerables premios y distinciones.Llevan su nombre la Biblioteca Pública y el escenario del Boulevard Pedro A. Candioti de la ciudad de San Javier así como la Avenida de acceso desde el Norte de la misma ciudad, el Camping Balneario y el escenario del Club Alianza de la localidad de Cayastá, el C.O.D.E (Centro de Observadores del Espacio) y la Escuela de Enseñanza Media N° 389 de Santa Fe, como así también la N° 6074 de Las PalmasDejó su cuerpo físico el 5 de diciembre de 1993 en la ciudad de Santa Fe. Sus restos descansan en el cementerio municipal de San Javier.
Su Obra:1932 A los nuestros,1943 Amargas1947 Yerbagüena1952 Chira Molina1955 Cardos y estrellas.1965 De palo a pique1972 Miqui-chises1987 Summa Poética.

QUE TENDRAS PAGO

Chiflando una tonada en las totoras
y peinando el sauzal, retoza el viento
rempujando las crespas marejadas
que entre esquilas de espumas van muriendo.
Como pa' hacer brillantes nanducera
sestán las tres Marías en el cielo.
Se ha fundido una estrella y cae su chorro
como lágrima en arco entre el estero.
No pica; con plomada o sin plomada,
de espinel o pateja, da los mismo.
Van hablando en temblor las correntadas
y se duerme la lina entre los dedos.
Hay plata en el zanjón, en las escamas,
en la ristra brillosa 'e los anzuelos,
en el cuchillo de cortar camadas,
y en esa "bola de uno" del lucero
que se ha ceñido al corazón arisco
pa' que levante luces en el pecho.
¿Qué tendrás pago, que te quiero tanto
con tus chajás, tus brujas y tus esteros,
con los vellones de tus garzas blancas,
con el pico plateao de tus boyeros,
con tus garcitas moras que se visten
en tus jacarandases y tus cielos,
con tus torcazas llenas de ceniza,
con Juan Soldao, el de la brasa al pecho;
¿qué tendrán tus calandrias que me llaman
,tus chororoses y tu tordo islero,
y tus viuditas tristes y esa chispa
que dio el fogón pa' la brasita 'e fuego,
y qué tendrás, que entre mis noches pasa
siempre un arisco cardenal ardiendo!¡
Esos son tus gualichos en mi amargo,
esa es la brujería que me has hecho,
ese es el espinel que le has tendido
pa' prender en sus ganchos al Mielero!
Soy de tus islas un timbó cualquiera,
y en tus zanjones, curupí a los vientos;
sauce embrujado de cualquier barranca,
y un llanto colorado entre tus ceibos,
y soy, por una herencia de la suerte,
con mi lanza en la voz, sanjavielero.
¡Muchas gracias, patrona doña vida,
que me has hecho zorzal. Estoy contento!
Julio Migno
Fuente: www.san-javier.com
La casa de Julio Migno está en peligro
El edificio fue construido en l967, a la vera del río San Javier. Lamentablemente, la constante erosión de la barranca oeste ha llegado hasta escasos centímetros de la casa.
Cayastá (De corresponsalía San Javier).- En esta localidad, como también en toda la costa santafesina y en otros sectores que están vinculados, especialmente, con la cultura, existe preocupación por el futuro de la vivienda que perteneciera al desaparecido poeta sanjavierino, Julio Migno. Si no se adoptan medidas urgentes de protección, en el corto plazo, sus escombros podrían ir a parar al fondo del río.
En el propio edificio donde el poeta pasara gran parte de su vida, El Litoral se reunió con su hija, Olga Migno, y con el presidente de la comuna de Cayastá, Marcelo Dupraz.>
Durante esta charla, Olga comentó que su padre encontró en Cayastá un punto intermedio entre su San Javier natal y Santa Fe, ciudad donde tenía su domicilio habitual. "Amaba el río y las islas; y quiso estar siempre cerca de ellos porque eran su fuente de inspiración", remarcó la hija del poeta.>
Para la hija del poeta, no sólo se debe perpetuar su obra poética, sino también el espacio físico que alberga todo lo que el artista puso en sus ladrillos.>
"El problema de la erosión data de hace muchos años". Pero, "hasta el momento no ha encontrado la solución definitiva", se lamentó Olga.>
En una oportunidad, se consiguieron del ferrocarril durmientes en desuso con los que se construyó una defensa de "palo a pique" que Julio se encargaba de vigilar para que no dejara de salvaguardar su casa; sin embargo, esta defensa hoy ya no está.>
Ante esta realidad, el presidente de la comuna de Cayastá, Marcelo Dupraz, manifestó que el gobierno provincial llamó a licitación, por medio del Ministerio de Asuntos Hídricos, para elaborar un proyecto de protección del pueblo que incluye la casa de Migno.>
Sin embargo, resaltó que, "si este trámite se demorara, se agilizarían las gestiones para que se contemple la defensa de este edificio y de otros casos puntuales que se encuentran en la misma situación".>
Durante la etapa final de este encuentro, Olga Migno dejó aclarado que lo que solicitan es solamente que se proteja la vivienda de la erosión, ya que su mantenimiento continuará corriendo por cuenta de los familiares del poeta de la costa. >
Además, "defender la casa de su padre no es un privilegio, ya que, si no se realizan las obras necesarias de protección, el propio pueblo de Cayastá estará destinado a desaparecer por la acción del río, como ocurrió con gran parte de la primitiva Santa Fe, pocos metros al sur de esta localidad", resaltó Olga.
Para Rubén del Solar, coautor junto con Julio Migno de la mundialmente conocida canción "Costera mi costerita", "la casa del poeta debe ser conservada porque es la cuna donde meció las palabras para que crecieran sus versos; el hábitat desde donde contempló su río, el paisaje, su vegetación, donde habló con la gente, su gente, la que después, al escuchar sus versos, podían decir `nosotros somos eso' y Julio pudo decir `yo soy ustedes', mágica simbiosis que sólo produce el arte. Él le puso un sello a esa región, nos delimitó la comarca y, al mirarnos en sus versos, como si fuesen un espejo, supimos que éramos nosotros".
También señaló Del Solar que "decía un niño en una exposición de cuadros de Juan Arancio `parecen de verdad' y así podríamos decir de Julio porque él era y es esa verdad, la verdad de su región".>
Por este motivo, "debe protegerse su casa y ser declarada patrimonio cultural santafesino, por su naturaleza histórica y literaria. Además, porque allí, en `su atalaya', Julio Migno bebió el paisaje que luego testimonió y perpetuó en el sustrato cultural literario, legando la memoria colectiva de una comunidad en la que podemos reconocer sus costumbres, su lengua, sus oficios y sus comportamientos". >
Según recordó Del Solar, "Julio Migno decía en su libro `Suma poética': `soledad y silencio destilan un extraño licor y al pretender encontrar el fondo de la caverna interior, la piedra arrojada (su obra) aún no me ha devuelto el eco"'.>
Por lo tanto, Julio Migno espera que "los organismos oficiales le devuelvan el eco de su piedra arrojada resguardando su casa y declarándola patrimonio cultural", resaltó Del Solar.
Para el escritor e historiador Dr. Guido A. Tourn, "una comunidad se define como tal sobre la base de la memoria que tiene de sí misma". Por eso, "en gran medida, Julio Migno y sus versos son la expresión de una cultura, la cultura de un pueblo, del pueblo donde nació y de una amplia zona que es la costa norte santafesina".
Por lo tanto, "es necesario que se preserven, restauren y sean puestos en valor sus bienes, fundamentalmente, su casa, ya que es el lugar donde el poeta supo dar forma a su bella poesía que dio identidad a todos los pueblos costeros. Esa vivienda debe ser recuperada porque, como tal, ya integra el patrimonio cultural de nuestra costa"
La Asociación Tradicionalista Julio Migno; el profesor, Pedro Molinas, que analizó sus versos y la biblioteca Popular Julio Migno se pronunciaron a favor de la protección de la casa del poeta.
Para destacar
Julio Migno fue un inestimable colaborador de la organización de los actos que se realizaron para festejar la declaración de ciudad de su San Javier natal. En la jornada de clausura de esta celebración, presentó un cuadro denominado "Tres provincias le cantan a San Javier ciudad", con el canto y la poesía de Edgard Romero Maciel (Corrientes), Linares Cardozo (Entre Ríos) y Julio Migno (Santa Fe).

sábado, 25 de octubre de 2008

ALFONSINA STORNI

Monumento a Alfonsina en Mar del Plata


La familia Storni -el padre de Alfonsina y varios hermanos mayores- llegó a la provincia de San Juan desde Lugano, Suiza, en 1880. Fundaron una pequeña empresa familiar, y años después, las botellas de cerveza etiquetadas «Cerveza Los Alpes, de Storni y Cía», circulan por toda la región. Los padres de Alfonsina viajaron a Suiza en el año 1891, junto con sus dos pequeños hijos. En 1892, el 29 de mayo, nació en Sala Capriasca Alfonsina, la tercera hija del matrimonio Storni. Llevó el nombre del padre, de un padre melancólico y raro. Más tarde le diría a su amigo Fermín Estrella Gutiérrez: «me llamaron Alfonsina, que quiere decir dispuesta a todo».Alfonsina aprendió a hablar en italiano, y en 1896 vuelven a San Juan, de donde son sus primeros recuerdos. «Estoy en San Juan, tengo cuatro años; me veo colorada, redonda, chatilla y fea. Sentada en el umbral de mi casa, muevo los labios como leyendo un libro que tengo en la mano y espío con el rabo del ojo el efecto que causo en el transeúnte. Unos primos me avergüenzan gritándome que tengo el libro al revés y corro a llorar detrás de la puerta». En 1901, la familia se trasladó nuevamente, esta vez a la ciudad de Rosario, un próspero puerto del litoral.Paulina, la madre, abrió una pequeña escuela domiciliaria, y pasa a ser la cabeza de una familia numerosa, pobre y sin timón. Instalaron el «Café Suizo», cerca de la estación de tren, pero el proyecto fracasó. Alfonsina lavaba platos y atendía las mesas, a los diez años. Las mujeres comenzaron a trabajar de costureras. Alfonsina decide emplearse como obrera en una fábrica de gorras. En 1907 llega a Rosario la compañía de Manuel Cordero, un director de teatro que recorría las provincias. Alfonsina reemplaza a una actriz que se enferma. Esto la decide a proponerle a su madre que le permita convertirse en actriz y viajar con la compañía. Recorre Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Santiago del Estero y Tucumán. Después dirá que representó Espectros, de Ibsen, La loca de la casa, de Pérez Galdós, y Los muertos, de Florencio Sánchez.En sus cartas al filólogo español don Julio Cejador Alfonsina resume algunos momentos de su vida. Refiriéndose a esta época, le dirá: «A los trece años estaba en el teatro. Este salto brusco, hijo de una serie de casualidades, tuvo una gran influencia sobre mi actividad sensorial, pues me puso en contacto con las mejores obras del teatro contemporáneo y clásico (…). Pero casi una niña y pareciendo ya una mujer, la vida se me hizo insoportable. Aquel ambiente me ahogaba. Torcí rumbos…». Luego, en un reportaje de la revista El Hogar, contará que al regresar escribió su primera obra de teatro, Un corazón valiente, de la que no han quedado testimonios.Cuando volvió a Rosario se encuentra con que su madre se ha casado y vive en Bustinza. La poeta decide estudiar la carrera de maestra rural en Coronda, y allí recibe su título profesional. Gana un lugar sobresaliente en la comunidad escolar, consigue un puesto de maestra y se vincula a dos revistas literarias, Mundo Rosarino y Monos y Monadas. Allí aparecen sus poemas durante todo ese año, y si bien no hay testimonio de ellos, sí sabemos de otros publicados al año siguiente en Mundo Argentino, y que tienen resonancias hispánicas.
Al terminar el año de 1911, decide trasladarse a Buenos Aires. «En su maleta traía pobre y escasa ropa, unos libros de Darío y sus versos». Así, con nostalgia, evoca su hijo Alejandro la llegada. Pobre equipaje para enfrentarse con una ciudad que estaba abierta al mundo, con las expectativas puestas en esa inmigración que traería nuevas manos para producir y nuevas formas de convivencia. El nacimiento de su hijo Alejandro, el 21 de abril de 1912, define en su vida una actitud de mujer que se enfrenta sola a sus decisiones. Trabaja como cajera en la tienda «A la ciudad de México», en Florida y Sarmiento. También en la revista Caras y Caretas.Su primer libro, La inquietud del rosal, publicado con grandes dificultades económicas, apareció en 1916. En un homenaje al novelista Manuel Gálvez, por primera vez en Buenos Aires, en esta clase de reuniones, aparece Alfonsina recitando con aplomo sus propios versos. En junio de 1916, aparece en Mundo Argentino un poema titulado «Versos otoñales». Aunque los versos son apenas aceptables, sorprende su capacidad de mirarse por dentro, que por entonces no era común en los poetas de su generación.
Sus amigos los poetas modernistas Amado Nervo, el poeta mejicano paladín del modernismo junto con Rubén Darío, publica sus poemas también en Mundo Argentino, y esto da una idea de lo que significaría para ella, una muchacha desconocida, de provincia, el haber llegado hasta aquellas páginas.
En 1919 Nervo llega a la Argentina como embajador de su país, y frecuenta las mismas reuniones que Alfonsina. Ella le dedica un ejemplar de La inquietud del rosal, y lo llama en su dedicatoria «poeta divino». Vinculada entonces a lo mejor de la vanguardia novecentista, que empezaba a declinar, en el archivo de la Biblioteca Nacional uruguaya hay cartas al uruguayo José Enrique Rodó, otro de los escritores principales de la época, modernista autor de Ariel y de Los motivos de Proteo, ambos libros pilares de una interpretación de la cultura americana. El uruguayo escribía, como ella, en Caras y Caretas y era, junto con Julio Herrera y Reissig, el jefe indiscutido del nuevo pensamiento en el Uruguay. Ambos contribuyeron a esclarecer los lineamientos intelectuales americanos a principios de siglo, como lo hizo también Manuel Ugarte, cuya amistad le llegó a Alfonsina junto con la de José Ingenieros.
Su voluntad no la abandona, y sigue escribiendo. En mejores condiciones publica El dulce daño, en 1918. El 18 de abril de 1918 se le ofrece una comida en el restaurante Génova, de la calle Paraná y Corrientes, donde se reunía mensualmente el grupo de Nosotros, y en esa oportunidad se celebra la aparición de El dulce daño. Los oradores son Roberto Giusti y José Ingenieros, su gran amigo y protector, a veces su médico. Alfonsina se está reponiendo de la gran tensión nerviosa que la obligó a dejar momentáneamente su trabajo en la escuela, pero su cansancio no le impide disfrutar de la lectura de su «Nocturno», hecha por Giusti, en traducción al italiano de Folco Testena.
También en 1918 Alfonsina recibe una medalla de miembro del Comité Argentino Pro Hogar de los Huérfanos Belgas, junto con Alicia Moreau de Justo y Enrique del Valle Iberlucea. Años atrás, cuando empezó la guerra, Alfonsina había aparecido como concurrente a un acto en defensa de Bélgica, con motivo de la invasión alemana. Comienzan sus visitas a la ciudad de Montevideo, donde hasta su muerte frecuentará amigos uruguayos. Juana de Ibarbourou lo contó años después de la muerte de la poetisa argentina: «En 1920 vino Alfonsina por primera vez a Montevideo. Era joven y parecía alegre; por lo menos su conversación era chispeante, a veces muy aguda, a veces también sarcástica. Levantó una ola de admiración y simpatía… Un núcleo de lo más granado de la sociedad y de la gente intelectual la rodeó siguiéndola por todos lados. Alfonsina, en ese momento, pudo sentirse un poco reina».
En 1922, Alfonsina ya frecuentaba la casa del pintor Emilio Centurión, de donde surgiría posteriormente el grupo Anaconda. Allí conoció, seguramente, al escritor uruguayo Horacio Quiroga, que había llegado de su refugio en San Ignacio, Misiones, durante el año 1916. Su personalidad debió atraer a Alfonsina. Un hombre marcado por el destino, perseguido por los suicidios de seres queridos, que, además, se había atrevido a exiliarse en Misiones, e intentado allí forjar un paraíso. En 1922, era ya el autor de sus libros más importantes, Cuentos de la selva, Anaconda, El desierto. Vivía modestamente de sus colaboraciones en diarios y revistas y desempeñó un papel protagónico en el intento de profesionalizar la escritura. Alfonsina había publicado sus libros Irremediablemente (1919) y Languidez (1920).La amistad con Quiroga fue la de dos seres distintos. Cuenta Norah Lange que en una de sus reuniones, adonde iban todos los escritores de la época, jugaron una tarde a las prendas. El juego consistió en que Alfonsina y Horacio besaran al mismo tiempo las caras de un reloj de cadena, sostenido por Horacio. Este, en un rápido ademán, escamoteó el reloj precisamente en el momento en que Alfonsina aproximaba a él sus labios, y todo terminó en un beso. Quiroga la nombra frecuentemente en sus cartas, sobre todo entre los años 1919 y 1922, y su mención la destaca de un grupo donde había no sólo otras mujeres sino también otras escritoras. Sin embargo, cuando Quiroga resuelve irse a Misiones en 1925, Alfonsina no lo acompaña. Quiroga le pide que se vaya con él y ella, indecisa, consulta con su amigo el pintor Benito Quinquela Martín. Aquél, hombre ordenado y sedentario, le dice: «¿Con ese loco? ¡No!».
En el año 1923, la revista Nosotros, que lideraba la difusión de la nueva literatura argentina, y con hábil manejo formaba la opinión de los lectores, publicó una encuesta, dirigida a los que constituyen «la nueva generación literaria». La pregunta está formulada sencillamente: «¿Cuáles son los tres o cuatro poetas nuestros, mayores de treinta años, que usted respeta más?».Alfonsina Storni tenía en ese entonces treinta y un años recién cumplidos, es decir, que apenas bordeaba la cifra exigida para constituirse en «maestro de la nueva generación». Su libro Languidez, de 1920, había merecido el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura, lo que la colocaba muy por encima de sus pares. Muchas de las respuestas a la encuesta de Nosotros coinciden en uno de los nombres: Alfonsina Storni.Mil novecientos veinticinco fue el año de la publicación de Ocre, un libro que marca un cambio decisivo en su poesía. Desde hace dos años es profesora de Lectura y declamación en la Escuela Normal de Lenguas Vivas, y su postura como escritora está absolutamente afianzada entre el público y sus iguales. Por aquella época muere José Ingenieros, y esto la deja un poco más sola.Hasta la casa de la calle Cuba llega una tarde la chilena Gabriela Mistral. El encuentro debió ser importante para la chilena, ya que publicó su relato ese año en El Mercurio. Llamó por teléfono a Alfonsina antes de ir, y le impresionó gratamente su voz, pero le habían dicho que era fea y entonces esperaba una cara que no congeniara con la voz. Por eso cuando la puerta se abre pregunta por Alfonsina, porque la imagen contradice a la advertencia. «Extraordinaria la cabeza, recuerda, pero no por rasgos ingratos, sino por un cabello enteramente plateado, que hace el marco de un rostro de veinticinco años». Insiste: «Cabello más hermoso no he visto, es extraño como lo fuera la luz de la luna a mediodía. Era dorado, y alguna dulzura rubia quedaba todavía en los gajos blancos. El ojo azul, la empinada nariz francesa, muy graciosa, y la piel rosada, le dan alguna cosa infantil que desmiente la conversación sagaz y de mujer madura». La chilena queda impresionada por su sencillez, por su sobriedad, por su escasa manifestación de emotividad, por su profundidad sin trascendentalismos. Y sobretodo por su información, propia de una mujer de gran ciudad, «que ha pasado tocándolo todo e incorporándoselo»
.El 20 de marzo de 1927 se estrena su obra de teatro, que despertaba las expectativas del público y de la crítica. El día del estreno asistió el presidente Alvear con su esposa, Regina Pacini. Al día siguiente la crítica se ensañó con la obra, y a los tres días tuvo que bajar de cartel. El diario Crítica tituló «Alfonsina Storni dará al teatro nacional obras interesantes cuando la escena le revele nuevos e importantes secretos». La escritora se sintió muy dolida por su fracaso, y trató de explicarlo atribuyéndole la culpa al director y a los actores.
Alfonsina intervino en la creación de la Sociedad Argentina de Escritores y su participación en el gremialismo literario fue intensa. En 1928 viajó a España en compañía de la actriz Blanca de la Vega, y repitió su viaje en 1931, en compañía de su hijo. Allí conoció a otras mujeres escritoras, y la poeta Concha Méndez le dedica algunos poemas. En 1932, publicó sus Dos farsas pirotécnicas: Cimbelina y Polixene y la cocinerita. Está tranquila, colabora en el diario Crítica y en La Nación; sus clases de teatro son la rutina diaria, y su rostro empieza a cambiar. Las canas cubren su cabeza y le dan un aire diferente.En 1931, el Intendente Municipal nombró a Alfonsina jurado y es la primera vez que ese nombramiento recae en una mujer. Alfonsina se alegra de que comiencen a ser reconocidas las virtudes que la mujer, esforzadamente, demuestra. «La civilización borra cada vez más las diferencias de sexo, porque levanta a hombre y mujer a seres pensantes y mezcla en aquel ápice lo que parecieran características propias de cada sexo y que no eran más que estados de insuficiencia mental. Como afirmación de esta limpia verdad, la Intendencia de Buenos Aires declara, en su ciudad, noble la condición femenina», afirma Alfonsina en un diario al referirse a su designación.
En la Peña del café Tortoni conoció a Federico García Lorca, durante la permanencia del poeta en Buenos Aires entre octubre de 1933 y febrero de 1934. Le dedicó un poema, «Retrato de García Lorca», publicado luego en Mundo de siete pozos (1934). Allí dice:
«Irrumpe un griego /por sus ojos distantes (…).
Salta su garganta /hacia afuera
/pidiendo /la navaja lunada /aguas filosas (…).
Dejad volar la cabeza, /la cabeza sola /
herida de hondas marinas /negras…».
El 20 de mayo de 1935 Alfonsina fue operada de un cáncer de mama.En 1936 se suicida Horacio Quiroga y ella le dedicó un poema de versos conmovedores y que presagian su propio final:
Morir como tú, Horacio, en tus cabales,
Y así como en tus cuentos, no está mal;
Un rayo a tiempo y se acabó la feria…
Allá dirán.
Más pudre el miedo, Horacio, que la muerte
Que a las espaldas va.
Bebiste bien, que luego sonreías…
Allá dirán.
El veintiséis de enero de 1938, en Colonia, Uruguay, Alfonsina recibe una invitación importante. El Ministerio de Instrucción Pública ha organizado un acto que reunirá a las tres grandes poetisas americanas del momento, en una reunión sin precedentes: Alfonsina, Juana de Ibarbourou y Gabriela Mistral. La invitación pide «que haga en público la confesión de su forma y manera de crear». Tiene que prepararse en un día y, llena de entusiasmo, escribe su conferencia sobre una valija que ha puesto en las rodillas. Divertida, encuentra un título que le parece muy adecuado: «Entre un par de maletas a medio abrir y las mancillas del reloj».Hacia mitad de año apareció Mascarilla y trébol y una Antología poética con sus poemas preferidos. Los meses que siguen fueron de incertidumbre y temor por la renuencia de la enfermedad. El 23 de octubre viajó a Mar del Plata y hacia la una de la madrugada del martes veinticinco Alfonsina abandonó su habitación y se dirigió al mar. Esa mañana, dos obreros descubrieron el cadáver en la playa.

Alfonsina y el mar


Por la blanda arena que lame el mar
Su pequeña huella no vuelve mas,
Un sendero solo de pena y silenciollego
Hasta el agua profunda,
Un sendero solo de penas mudas llego
Hasta la espuma.
Sabe dios que angustia te acompaño
Que dolores viejos callo tu voz
Para recostarte arrullada en el canto
De las caracolas marinas
La cancion que canta en el fondo
oscuro del mar
La caracola.
Te vas alfonsina con tu soledad
Que poemas nuevos fuiste a buscar ...?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia alla como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar ...
Cinco sirenitas te llevaran
Por caminos de algas y de coral
Y fosforecentes caballos marinos haran
Una ronda a tu lado
Y los habitantes del agua van a jugar
Pronto a tu lado.
Bajame la lampara un poco mas
Dejame que duerma nodriza en paz
Y si llama el no le digas que estoy
Dile que alfonsina no vuelve ...
Y si llama el no le digas nunca que estoy,
Di que me he ido ...
Te vas alfonsina con tu soledad
Que poemas nuevos fuiste a buscar ...?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia alla como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar ...
Ariel Ramirez/ Félix Luna

viernes, 24 de octubre de 2008

OBSERVATORIO ASTRONOMICO DE CORDOBA




El inicio de estudios astronómicos en la Argentina, es obra indiscutible de Domingo Faustino Sarmiento. Cuando era representante de su país en Estados Unidos, tuvo oportunidad de conocer al astrónomo Benjamín Apthorp Gould, quien teniendo por entonces deseos de viajar a la Argentina para realizar estudios estelares del hemisferio Sur, ofreció con ese fin sus servicios científicos.
Ya instalado como presidente de su país, Sarmiento invitó en 1869 al eminente científico a viajar a la Argentina prestándole todo su apoyo para organizar un observatorio. Gould llegó a Buenos Aires en 1870 y tuvo que esperar pacientemente la llegada de los aparatos encargados a una firma europea. Pero, en la espera del instrumental científico, comenzó a simple vista y con ayuda de un anteojo de teatro, un mapa del cielo austral que el 24 de octubre de 1871, fecha de inauguración del Observatorio Astronómico de Córdoba, contaba con más de 7.000 estrellas registradas, posteriormente publicado bajo el nombre de Uranometría Argentina. Como director del observatorio su labor de organizador y científico se prolongó hasta 1885, año que marca su regreso a Estados Unidos. Entre sus trabajos debemos mencionar su Catálogo de Zonas (1884), donde dejó registradas más de 70.000 estrellas del hemisferio austral, y el Catálogo General Argentino que contiene alrededor de 35.000 estrellas cuyas posiciones fueron fijadas con muy buena precisión.
Actualmente en esta institución se desarrollan tareas de investigación científica, docencia de pre y post grado y actividades de extensión a la comunidad. En la Estación Astrofísica de Bosque Alegre se realizan observaciones con instrumental de fotometría y espectroscopía.
Desde 1955 el Observatorio Astronómico y su Estación Astrofísica dependen de la Universidad Nacional de Córdoba.
La Unión Astronómica Internacional le ha asignado el Código 822.

jueves, 23 de octubre de 2008

CIUDAD DE PARANA








La capital entrerriana, a diferencia de otras grandes ciudades, no posee carta oficial de fundación. Fue surgiendo espontáneamente como consecuencia de la inmigración de personas provenientes de la vecina orilla, el poblado de Santa Fe, atraídos por la abundancia de ganado cimarrón que encontraron sobre esta margen del río, pasturas naturales de notable calidad y la seguridad de estos terrenos de mayor altura.En aquel entonces, por el 1700, la llamaron Baxada de la otra banda del Paraná pero luego de una evolución en su denominación, tomó finalmente el nombre del río que la bordea: Paraná, vocablo guaraní que significa "Pariente del Mar".
Con la aparición de la primera capilla y la llegada de la imagen de la Virgen del Rosario en 1730, comienza la cronología oficial, al adoptarse el 23 de octubre de ese mismo año como el de su fundación. En el año 1854 cobra trascendencia nacional cuando pasa a ser Capital de la Confederación Argentina. Casi un siglo y medio después, en 1994, con motivo de la Reforma de la Carta Magna se convierte en sede de apertura de la Convención Constituyente, centralizando una vez más la mirada del país en nuestro litoral.

martes, 21 de octubre de 2008

Cuando florecen los lapachos








CUANDO FLORECEN LOS LAPACHOS


Cuando el invierno comienza a discontinuar las heladas y arrecia tibio el viento norte, es hora de que los lapachos que forman fila en le boulevard nos regalen sus racimos de campanillas rosadas. Nunca antes me había percatado de que hubiera tantos lapachos rosados en todas las ciudades que visito. Los recuerdo sí, de los montes que bordean la Ruta 34 al norte, desde que comienza la Provincia de Santiago del Estero hasta su final en la Provincia de Salta. Pero se han puesto de moda en las parquizaciones de las ciudades y pueblos desde La Pampa hacia el norte, este y oeste. No los he visto en la Patagonia, puede ser que a partir de que existe el riego generalizado, algunos ejemplares puedan estar adornando los parques y plazas de las ciudades del sur.
De paso por algunas de las calles de mi pueblo, he descubierto que hay un lapacho blanco, al menos uno he podido contemplar con sus hermosos ramilletes blanco-cremosos y justo se encuentra sobre la continuación de la calle de mi casa, en realidad fue una hermosa sorpresa verlo. Tantas veces habré pasado frente a él y no lo registré. No me pasa lo mismo con los dos amarillos que hay frente a una inmobiliaria, donde comienza la rotonda en la intersección de Bvard América y Libertad, porqué allí a pocos metros han transcurrido muchos de mis años de trabajo y quedan camino a casa.
Pasando los años nos volvemos sensibles a las cosas bellas y simples, miramos mas hondo, no al pasar y por arriba como cuando somos jóvenes y la vida nos empuja con una vorágine de problemas, obligaciones y por qué no, las ganas de bebernos los momentos divertidos, los amigos, los deportes y la vida al aire libre sin preocuparnos por la naturaleza mas que lo que lo necesario.
Hoy necesitamos urgentemente cuidar nuestro planeta de las agresiones que nosotros mismos le venimos haciendo hasta el punto de hacer peligrar el equilibrio ecológico, maltratando la tierra con los desmontes desmedidos y arbitrarios, acorralando especies autóctonas y habitantes originarios, sin ninguna misericordia y con nuestras actitudes de la vida cotidiana al contaminar las aguas, el aire y la tierra con desechos químicos, utilizando gases nocivos para la atmósfera, quemando bosques y basurales al aire libre, demasiado cerca de los centros habitados, propagando enfermedades respiratorias que se tornan cada día mas graves y difíciles de curar, pese a el gran avance de la tecnología sanitaria.
Por eso al ver los lapachos florecidos a pleno, pese a la sequía con que comenzó la primavera este año, se me inundó el alma y me alegré de que las autoridades de mi pueblo, hayan apostado a poner tan bonitos árboles en las calles , en las plazoletas de los barrios, en el Parque Ecológico Municipal y en la hermosa Plaza San Martín que hace unos cuarenta y tantos años, fuera completamente remodelada para llegar a tener la belleza y el estilo que muestra en estos tiempos.
Cuando mas árboles plantemos mejores serán nuestras condiciones de vida y si éllos son tan valiosos como los lapachos, los jacarandaes y tantos otros que nos regalan sus vistosas flores, además de purificar el aire y darnos su sombra, mejor colaboraremos con el cuidado de nuestra Madre Naturaleza.

JOSE HERNANDEZ

Casa donde nació Casa donde murió




Síntesis de su vida
Hijo de don Rafael Hernández y de doña Isabel Pueyrredón, José Hernández nació el 10 de noviembre de 1834 en la chacra de su tío, Don Juan Martín de Pueyrredón, antiguo Caserío de Pedriel, hoy convertida en el Museo José Hernández (Partido de San Martín).Este argentino nativo expresó diferentes talentos a lo largo de su vida: fue poeta, periodista, orador, comerciante, contador, taquígrafo, estanciero, soldado y político.Comenzó a leer y escribir a los cuatro años y luego asistió al colegio de don Pedro Sánchez.En 1843, cuando su madre falleció, su padre, que era capataz en la estancias de Rosas, lo llevó a vivir al campo por recomendación médica, ya que, a pesar de su juventud, se encontraba enfermo.En el entorno campestre, José Hernández tomó contacto con gauchos e indios. Debido a su proximidad con ellos, tuvo la oportunidad de conocer sus costumbres, su mentalidad, su lenguaje y su cultura. Aprendió a quererlos, a admirarlos, a comprenderlos, y también, a entender sus dificultades en la vida cotidiana.En marzo de 1857, poco después de fallecer su padre –quien fue fulminado por un rayo-, se instaló en la ciudad de Paraná. Allí, el 8 de junio de 1859, contrajo matrimonio con Carolina González del Solar. Tuvieron siete hijos.Inició su labor periodística en el diario "El Nacional Argentino", con una serie de artículos en los que condenaba el asesinato de Vicente Peñaloza. En 1863 estos artículos fueron publicados como libro bajo el título "Rasgos biográficos del general Ángel Peñaloza".En el orden legislativo se desempeñó como diputado, y luego, como senador de la provincia de Buenos Aires. Tomó parte activa con Dardo Rocha en la fundación de La Plata y, siendo presidente de la Cámara de Diputados, defendió el proyecto de federalización por el que Buenos Aires pasó a ser la capital del país.En 1869 fundó el diario "El Río de la Plata", en cuyas columnas defendió a los gauchos y denunció los abusos cometidos por las autoridades de la campaña. También fundó el diario "El Eco" de Corrientes, cuyas instalaciones fueron destruidas por adversarios políticos. Colaboró además en los periódicos "La Reforma Pacífica", órgano del Partido Reformista, "El Argentino", de Paraná y "La Patria", de Montevideo. En el orden militar actuó en San Gregorio, en El Tala e intervino en las batallas de Pavón y de Cepeda. Luchó además junto a López Jordán en Entre Ríos.Debido a los continuos enfrentamientos civiles durante los años '50 y '60, se vio obligado a viajar y trasladó su residencia a menudo. Vivió en Brasil, en las provincias de Entre Ríos y Rosario de Argentina y en Montevideo (Uruguay). En 1870, al fracasar una revolución, tuvo que volver a Brasil. Dos años después, gracias a una amnistía que paró la violencia, pudo volver al país. El 28 de noviembre de 1872, el diario "La República" anunció la salida de "El Gaucho Martín Fierro" y, en diciembre, lo editó la imprenta La Pampa.Este poema de género gauchesco se convirtió en la pieza literaria del más genuino folclore argentino y fue traducido a numerosos idiomas.El libro es considerado la culminación de la llamada "literatura gauchesca" y es una de las grandes obras de la literatura argentina. En él, Hernández rinde homenaje al gaucho, quien aparece en su ser, en su drama cotidiano, en su desamparo, en sus vicisitudes y con sus bravuras. Su inesperado éxito entre los habitantes de la campaña lo llevó en 1879 a continuarlo con "La vuelta de Martín Fierro", edición ilustrada por Carlos Clérice. En 1881, publicó su obra "Instrucción del Estanciero". El 21 de octubre de 1886 murió en su quinta de Belgrano. Sus últimas palabras fueron: "Buenos Aires... Buenos Aires...".



Fuente: Efemérides Culturales Argentinas

lunes, 20 de octubre de 2008

A qué no sabes de dónde te llamo?





Clemente Onelli nació en la ciudad de Roma ( Italia ) el 22 de agosto de 1864. Era nieto del conde Guido Onelli y fue educado en un instituto destinado a la formación de la nobleza.
Arribó a la Argentina en 1888. Contaba sólo 24 años, luego de haber finalizado en Roma sus estudios en Ciencias Naturales. Al poco tiempo se contactó con el perito Francisco Moreno, por entonces director del Museo de La Plata, donde ingresó como ayudante.
Fue destinado a explorar la Patagonia para buscar fósiles. Durante un año recorrió la región y estudió lenguas aborígenes, que dominó antes del castellano. De regreso al Museo se dedicó al estudio de las piezas paleontológicas, arqueológicas y etnográficas que había recogido y publicó algunos tratados sobre sus viajes al lejano sur.
Como corresponsal viajero, encabezó una expedición a Santa Cruz y al lago Argentino, donde coleccionó cráneos indígenas y muestras de oro en polvo. Posteriormente siguió los trabajos de la línea ferroviaria Bahía Blanca - Neuquén y tuvo oportunidad de recorrer la vasta zona y coleccionar maderas de la cordillera de los Andes.
El perito Moreno lo nombró asesor en la Comisión de Límites entre Argentina y Chile y de ese modo lo acompañó varios años en los estudios geográficos.
Radicado en Buenos Aires, donde formó su hogar, prestó servicios en la Oficina de Tierras. A fines de 1904, el presidente Roca lo nombró director del Jardín Zoológico de Buenos Aires y durante varios años se dedicó a esa función, logrando transformar el establecimiento, mejorar las instalaciones y embellecer el Gran Parque. Fue tan exitosa su gestión que empezó a forjarse como un personaje reconocido por toda la ciudad. Muchas anécdotas y sucesos protagonizados por Onelli dieron origen a un popular latiguillo de la época, ante un hecho asombroso de cualquier índole se decía: "Son cosas de Onelli".
Pero sin ninguna duda el hecho más notable y más conocido fue la supuesta aparición en el lago Nahuel Huapi de un "monstruo" de grandes dimensiones. En 1922, Onelli decidió organizar una expedición que tuvo ribetes de espectacularidad y, como objetivo, constatar la veracidad de la insólita aparición del plesiosaurio. Fueron muchos los derivados en el ingenio popular, ya que originó el tango "El Plesiosaurio", unos cigarrillos marca Plesiosaurio, lapiceras de dudosa calidad realizada por los presos con la figura del presunto monstruo y un sinfín de otros elementos. En Bariloche pudo constatar que no había nada para descubrir. Como se sabe, nadie hasta el presente ha podido determinar la existencia de este animal, al que se le ha dado el nombre popular de Nahuelito. De cualquier manera quedaron satisfechos los deseos de don Clemente de sacar del anonimato a la Patagonia. Su viaje ayudó a promocionar la región por su notable repercusión pública. Podemos recordarlo como un pionero de la Patagonia y como un gran promotor de las bellezas naturales, la cultura y las riquezas que encierra el sur argentino.
El 20 de octubre de 1924, después de comprar carne para los animales del Zoológico, se detuvo en una farmacia, se sentó y extrajo de su bolsillo la boleta de lo que había gastado y, antes de morir, le pidió al chofer que se la entregara al contador del Zoológico para que las cuentas cerraran bien. De esta manera nos dejó para siempre. El entonces presidente de la República, don Marcelo T. de Alvear, dijo al enterarse de su fallecimiento: "Ha muerto el más criollo de los gringos y el más italiano de los argentinos".
Hoy recuerdan su nombre un ventisquero del lago Argentino, un cerro de la cordillera, una sala del Museo de Luján, un camino del Jardín Zoológico, en donde un busto de bronce y mármol perpetúa su imagen, y una importante calle de Bariloche.
Una estación del ferrocarril de la Línea Sur lleva su nombre. El pueblo cuenta hoy con 100 habitantes aproximadamente. Clemente Onelli es conocido por su clima riguroso, se encuentra 1.082 metros sobre el nivel del mar. Pero fue una publicidad televisiva de una empresa telefónica la que lo hizo conocer a nivel nacional. Un paisano se comunicaba por primera vez con su madre desde la Patagonia: "¿Hola vieja? ¡A que no sabés de dónde te estoy hablando!". Seguramente quien eligió el pueblo donde hablaría el poblador pensó en un lugar apartado, solitario, con un nombre desconocido. Hizo una buena elección cuando optó por Clemente Onelli.


EL PUEBLO DE CLEMENTE ONELLI




Clemente Onelli: el pueblo que estrena gas y respira pobreza


El esperado servicio domiciliario, que demoró años, es realidad para pocos.
En Clemente Onelli se huele a olvido. Se da esa extraña mezcla de resignación y postergación, donde todo se ve pasar, pero nada se queda. Desde el tren, los grandes camiones que circulan por la ruta 23, modernas 4x4, hasta el progreso, que ni siquiera se digna a mirar al pueblo.
Onelli se muestra poco, es un grupo de casas -alrededor de treinta- que apenas se distinguen del color de la naturaleza. Aquí todo es marrón o verde opaco, como la tierra o las plantas que se atreven a desafiar el clima.
Aquí las cosas llegan siempre después que llegaron a todos lados, pero no al día siguiente, sino décadas más tarde. Tal vez por lo lejos o por la altura. Algunos de sus pobladores todavía hablan en "plata vieja". Cincuenta pesos son para muchos de ellos cinco millones.
Onelli está a 1.082 metros sobre el nivel del mar. En el corazón del frío. Cuando Onelli amanece cubierto de nieve, en Comallo hay primavera y en Anecón -a unos pocos kilómetros- el frío es insoportable. Aseguran que en los días más crudos se parten hasta los inodoros.
Dicen que es el lugar más frío del país, aunque nadie sabe a ciencia cierta de dónde salió esta afirmación. Pero es real que hace frío. A las tres de la tarde de principios de mayo el termómetro marca tres grados bajo cero, a las siete de la tarde la temperatur está en siete bajo cero.
"Esto es nada, estamos en una primavera, nosotros tuvimos inviernos de hasta 30 grados bajo cero, el invierno pasado hubo algunos días de 20 bajo cero", aseguró don Elías Chaina, ex comisionado de fomento y conocedor de cada secreto del pueblo.
Onelli ve pasar el gasoducto hace por lo menos una década. Se ve la planta reductora desde la ventana de cualquier casa, en medio de la nada. Allí están los imponentes caños que no son otra cosa que sinónimos de confort.
Este invierno, que promete ser tan cruel como todos, alrededor de la mitad del pueblo tendrá gas natural por primera vez en su historia, aunque la red esté a disposición de todos. De unas treinta familias que componen el pueblo, unas 15 o tal vez un poco más, pudieron instalar el servicio. Para el resto, a no ser que llegue ayuda del Estado, sigue siendo una utopía.
Muchos tienen apenas un plan jefes como único ingreso. Así, aunque los caños estén en la vereda, no pueden acceder a la instalación. Otros avanzaron un poco más y tienen la cañería dentro de la casa.
El resto mira y pregunta cuánto tiempo pasará para que también ellos accedan a ese plus que trajo el progreso.
Unos están a cien metros de la última casa con gas y no pueden de ningún modo pagar ni siquiera un metro de cañería para acercarlo. Y la mayoría de los que sí instalaron el servicio, piensan que un año podrán colocar la cocina, después algún calefactor y más tarde, si las cosas mejoran, pensar en un termotanque, aunque eso es cosa lejana todavía.
En realidad llegó el gas, pero pasará mucho tiempo para que deje de convivir con la leña y la bosta de caballo. Es que nadie todavía se puede dar el lujo de decir que el gas le cambió la vida dentro de su casa. Falta de todo, apesar de la ayuda que la provincia les dio a algunos pobladores.
En Onelli se respira pobreza y eso no se resuelve con el gas. De qué sirve este confort cuando las ollas son flacas, o cuando la única comida llega cuando viene la bolsa de ayuda.
Doña Marta disfruta de la llama azul en la cocina, pero reconoce que a veces no tienen qué cocinar. Y si uno pregunta por el progreso que significa tener gas natural en su casa, las respuestas son esquivas. Es que todos lo esperaban y cuando llegó vieron que no resuelve más que una de las tantas carencias que tienen las familias.
Del comisionado de fomento, Elías Paredes, poco se habla. Aseguran que vive en Jacobacci y cuando este diario estuvo en Onelli el grueso de sus pobladores dijeron que hacía varios días que no lo veían por allí.
De todos modos, están más acostumbrados a depender de la solidaridad de la gente que de las cosas que puede resolver el comisionado. Si alguien se enferma, seguro que algún vecino pone la camioneta para llevarlo urgente a Jacobacci. Aquí, como en varios pueblos, los vecinos casi no cuentan con los comisionados, más vinculados a las entregas de bolsas que a resolver las cuestiones del pueblo.
Al atardecer, los que pueden disfrutar del gas tienen hornallas encendidas. No pueden creer que el consumo del verano les significó apenas 12 pesos de factura y que ahora están recibiendo otras de 20 pesos por el bimestre. Afuera, el inevitable contraste con los que, bolsas de papa vacías en mano, recorren cada metro del pueblo persiguiendo algún caballo que dejó la bosta en su camino. La recogen aunque esté fresca: "Se deja secar y punto, porque si la dejamos para mañana se la lleva otro", aseguró Juan Antonio Escobar, desempleado que ni siquiera sueña con el gas y piensa en la comida de sus tres chicos.
Onelli estrena las imponentes y azules llamas del gas natural, que no alcanzan para disimular tanta pobreza. Hay más calor, pero las mismas carencias.
JORGE VERGARAjvergara@rionegro.com.ar




domingo, 19 de octubre de 2008

DIA DE LA MADRE EN ARGENTINA






El tercer domingo de octubre homenajeamos a todas las madres en Argentina, aunque en casi todo el mundo se celebra en el mes de mayo, en algunos países también el 8 diciembre coincidiendo con el Día de la Inmaculada Concepción. Otros eligieron fechas coicidentes con alguna epopeya llevada a cabo por mujeres. Pero nosotros hoy domingo 19 de octubre recordamos a todas las madres de Argentina, a las que están a nuestro lado y a las que desde el cielo nos están cuidando. A todas las madres del folklore, artistas o no, madres de virtuosos músicos, cantantes y bailarines. Regalos para todas las mujeres madres de la Peña Folklórica Los Lanceros, a la mía propia, a mis hijas, sobrinas, primas y a mis tías de la Pcia de Buenos Aires, hermanas de mi mamá.

En su homenaje transcribimos:


EL CONSEJO MATERNAL


Ven para acá,

me dijo dulcementemi madre cierto día;

(aún parece que escucho en el ambientede su voz la celeste melodía).
Ven, y dime qué causas tan extrañaste arrancan esa lágrima,

hijo mío,que cuelga de tus trémulas pestañas,

como gota cuajada de rocío.
Tú tienes una pena y me la ocultas.

¿No sabes que la madre más sencilla

sabe leer en el alma de sus hijos como tú en la cartilla?
¿Quieres que te adivine lo que sientes?

Ven para acá, pilluelo,

que con un par de besos en la frente

disiparé las nubes de tu cielo.
Yo prorrumpí a llorar. Nada, le dije;

la causa de mis lágrimas ignoro,

pero de vez en cuando se me oprime

el corazón, y lloro.
Ella inclinó la frente, pensativa,

se turbó su pupila,y, enjugando sus ojos

y los míos,me dijo más tranquila:
- LLama siempre a tu madre cuando sufras,

que vendrá, muerta o viva;si está en el mundo,

a compartir tus penas,y si no, a consolarte desde arriba...
Y lo hago así cuando la suerte ruda,como hoy,

perturba de mi hogar la calma:

¡ Invoco el nombre de mi madre amada,y,

entonces, siento que se ensancha el alma !
Olegario Victor Andrade(1839-1882)

sábado, 18 de octubre de 2008

FUNDACION DE LA CIUDAD DE POSADAS





La ciudad de Posadas fue fundada en primera instancia por el venerado San Roque González de Santa Cruz (jesuita asunceno), el fundador de los pueblos misioneros.Como Anunciación de Itapuá, fundada el 25 de marzo de 1615, no prosperó, San Roque González la trasladó a la orilla opuesta, fundando Encarnación de Itapuá. Con varios cambios de nombre, por su ubicación privilegiada sobre el Río Paraná, lugar clave de comunicaciones, Posadas se repobló siglos después.
Fue llamada Trinchera de los Paraguayos transitoriamente, y luego Trincheras de San José, con el que perduró. Su actual nombre le fue asignado por Corrientes en recordación del Director Supremo de las Provincias Unidas, Gervasio Antonio Posadas. Pero su vida oficial había iniciado por la ley de aquella provincia promulgada el 8 de noviembre de 1.870 al crear el departamento de Candelaria, siendo Trincheras de San José la cabecera departamental (dicho departamento incluía por aquella época para Corrientes la mayor parte de la actual Misiones, sobre el Río Paraná). Se habilitaba su puerto. Trinchera, por ende, iniciaba su existencia oficialmente; luego se llamaría Posadas. Queda claro que el 8 de noviembre de 1.870 es la fecha de fundación de Posadas. Su Santo Patrono es San José, con fiesta el 19 de marzo. Al producirse la federalización de Misiones, este nuevo Territorio Nacional tuvo por capital designada a Corpus en 1.882, pero ante gestiones del primer gobernador Rudecindo Roca, el gobierno nacional solicitó y obtuvo el 22 de agosto de 1.882 que el gobierno correntino cediera el área de Posadas, que el gobierno de La Nación el 30 de julio de 1.884 promulga la ley que acepta la donación y declara a Posadas capital de Misiones.
No existen datos de la población de Trincheras de San José en el Primer Censo nacional de 1.869. El Segundo Censo Nacional en 1.895 dio 4.237 habitantes. El Tercer Censo de 1.914 anotó 10.128 personas y desde entonces el crecimiento fue vertiginoso. El Cuarto Censo de 1.947 señaló el triple: 37.582, y trece años después, el de 1.960 daba casi el doble: 70.691 habitantes. En 1.970 dio 95.770 y el de 1.980 computó 139.941. En 85 años la población posadeña se multiplicó 32 veces, llegando al Censo de 1.991 que registró 213.715 habitantes.
Límites: El Municipio de Posadas tiene fijados sus límites dentro de un perímetro que circunda el Río Paraná al Norte, los arroyos Zaimán y Lapacho al Sur, por el Este el Río Paraná, el arroyo Laguna, la Ruta Nacional Nº12 y la Ruta Provincial Nº1 (a Apóstoles), y por el Oeste el arroyo Itaembé.
Principales actividades Posadas es la Sede Oficial del gobierno provincial y de las autoridades delegadas del Poder Federal de la Nación. El puente Internacional San Roque González que une Posadas con la ciudad vecina de Encarnación ha venido a establecer un nexo de activísima dinámica comercial, con beneficio de una o otra forma para cada una de las ciudades cabeceras. La gran represa de Yaciretá se halla a 83 Km. aguas abajo. Está prevista la afectación por el embalse de 160.000 hectáreas. Por su ubicación, la ciudad Capital ha sido siempre el pórtico de entrada y salida para las comunicaciones, en particular para los pueblos del Alto Paraná.
Arquitectura y urbanización: Su edificación de variado tipo, sin obedecer a estrictas normas, ofrece nuevas y destacadas construcciones como el edificio de Correos, el de Previsión Social, el Hotel de Turismo, establecimientos educacionales como el Instituto del Profesorado Antonio Ruiz de Montoya, el Centro Cívico, la sede de la Universidad Nacional de Misiones, y los numerosos edificios habitacionales. El “microcentro” posadeño posee dos plazas:
La Plaza 9 de Julio, de funcional trazado, con la tradicional estatua de la libertad, un variado muestrario de especies vegetales de Misiones (un anticipo para el turista), es escenario de concentraciones patrióticas, religiosas, políticas, por su concepción moderna y amplia. Se encuentra frente a ella la Casa de Gobierno, la Iglesia Catedral, edificios de modernos hoteles, casas bancarias y comercios.
La Plaza San Martín exhibe la estatua de San Martín y vistosos jardines. Su trazado, más reciente que el de la mayoría de las ciudades argentinas, tiene calles orientadas con pequeñas diferencias del NNE a SSO, es un ángulo de 8 grados aproximadamente.
El agrimensor Francisco Lezcano al trazar el deslinde de Trinchera de San José según las instrucciones recibidas de Corrientes en el año 1.871, estableció cuadras de 100 varas ( 86,60 metros ) y una planta urbana céntrica entre cuatro avenidas hoy denominadas Andresito Guacurarí al Norte, Roque Sáenz Peña al Este, Mitre al Sur, y Corrientes al Oeste.
Cultura: Hay todas las posibilidades de cultura en Posadas. La enseñanza, en todos los niveles, se ha diversificado en forma extraordinaria. Para satisfacer las naturales aspiraciones de una juventud que en cantidad llamativa constituye su población estudiosa. Bibliotecas, los diarios y los medios de comunicación en televisión (abierta y cerrada ) y radiodifusión, representan la fisonomía de una población ávida de superación.Los principales barrios, en constante y ágil crecimiento, son los siguientes: Villa Urquiza con su plaza y un interesante conglomerado urbano, Los Aguacates de cuidada arquitectura, El Palomar, Villa Blosset, Rocamora, Mariano Moreno, Tiro Federal, Aguas Corrientes, Villa Sarita, Villa Cabello, El Brete, Santa Catalina y San Antonio, entre otros. Hacia el Sur, desde el sugerente mástil de la ciudad y la Terminal de Ómnibus, entrada principal de Posadas, siguiendo el trazado de la Avenida Uruguay que continua con la Ruta Nacional Nº12; hacia el Este, desde la Rotonda, y también al Oeste; se han venido desarrollando otros barrios que en realidad se unen a la ciudad: Villa Dolores, Villa Lanús, 25 de Mayo, Manuel Belgrano, Santa Rosa, Santa Lucía, Cristo Rey, John F.Kennedy, Malvinas, Guazupí, etcétera. Posadas vive su intensa vida espiritual en la religión que se oficia en iglesias y capillas cada vez más numerosas, conforme al crecimiento en los alrededores.
Ubicación Geográfica Posadas está situada a los 27º23´ de latitud sur y a 55º53´de longitud oeste. Puerto Iguazú, en el extremo norte provincial, se encuentra a 240 Km.La hora oficial, adelantada, tiene solo una diferencia de 43 minutos y 31 segundos con relación a la hora del sol. También puede observarse que Posadas, la capital provincial argentina ubicada más al oriente, tiene una diferencia de tiempo real de 52 minutos con Mendoza, la capital más occidental. El punto diametralmente opuesto en el planeta a Posadas, es un lugar del mar de la China Oriental situado al norte de la isla de Taiwan (Formosa) y al oeste de la de Okinawa.
Climas y Suelos: La tierra posadeña está compuesta principalmente por laterita (latín “later” = ladrillo), mineral formado por un compuesto de aluminio, con muy pequeña porción de sílice de color rojo ladrillo por el abundante óxido de hierro que contiene. La temperatura media anual de Posadas es de 21,5º, siendo uno de los promedios más elevados de la provincia. El mayor frío que se recuerda en los últimos años se registró en la región del Alto Paraná, y ocurrió en el ano 1.918. Este fenómeno ocasionó la muerte de animales silvestres por el frío y por el hambre. Meses y años después por inanición y por malos alimentos. Desde noviembre de 1.918 aparecieron y pulularon todas las especies de insectos: mariposas, orugas, pulgones, moscas, etcétera. El promedio anual de la velocidad del viento en la ciudad Capital es de unos 9 Km/hora, alcanzando hacia agosto y setiembre su máxima de 11 km/hora. Dado el carácter subtropical del clima, podrían esperarce continuas tormentas de violencia, especialmente las tormentas eléctricas con relámpagos y fuertes truenos, dándose en Posadas un promedio de seis descomposturas mensuales de esa naturaleza. Según datos oficiales el promedio de lluvias de la ciudad es de 1.630 milímetros anuales.
El Río Paraná: La pintoresca Ciudad Capital se ubica sobre el más precioso recodo del Río Paraná. Su nombre de origen indígena significa “pariente del mar” y puede interpretarse del guaraní “para”=mar u océano, + “ná” o “moná”=pegado, es decir “pegado al mar”, adonde van a terminar sus aguas. Constituye en su tramo Misionero, de unos 330 kilómetros de extensión el límete con la República del Paraguay, corriendo sobre un lecho pedregoso y en muchas partes profundo. En inmediaciones de Posadas son argentinas la Isla del Medio y la Tataindy, y en la práctica son ocupadas la de Itacuá, Meza o Cañete y la de Sarandí, paraguayas ambas. En Misiones aun se acentúa la mayor concentración humana en los mayores centros. El departamento Capital ocupa el 28% del Total de la Provincia.