jueves, 21 de junio de 2018

DÍA DE LA BANDERA ARGENTINA



El Día de la Bandera en Argentina conmemora la creación de la bandera de Argentina en 1812. La bandera fue creada y enarbolada por el prócer argentino General Manuel Belgrano el 27 de febrero de 1812, en Rosario, provincia de Santa Fe. Esto sucedió durante las batallas realizadas durante el proceso independentista de Argentina, el cual había iniciado en 1810. El General Belgrano eligió los colores blanco y azul celeste para diseñar la bandera ya que dichos colores eran los usados en la escarapela nacional argentina (identificación a modo de símbolo para colocarse en el pecho). La bandera fue creada con el fin de tener un símbolo que representara a la Argentina en su nueva etapa de independencia. El Día de la Bandera fue instituido como feriado nacional en 1938 mediante decreto aprobado por el presidente Roberto M. Ortiz. El general Belgrano falleció el 20 de junio de 1820. Por ello este día se celebra el 20 de junio de cada año.
Desde la creación de la bandera, su uso fue promovido de forma secreta por la Asamblea Constituyente de Argentina. Esto debido a que la independencia de Argentina fue declarada el 9 de julio de 1816 y la bandera representaba un símbolo independentista, el cual podría poner en riesgo dicho proceso. Su uso oficial fue adoptado el 20 de julio de 1816.
La bandera argentina fue izada por primera vez el 23 de agosto de 1812 en la torre de la iglesia de San Nicolás de Bari en Buenos Aires. Actualmente en el lugar donde se ubicaba la iglesia, se encuentra el monumento el "Obelisco", uno de los principales símbolos de Argentina.
Originalmente la bandera fue creada con un diseño que incluía solo tres franjas, dos de color azul celeste y una de color blanco ubicada en el medio de estas dos. El sol que actualmente tiene la bandera, fue agregado por el Congreso de Argentina el 25 de julio de 1818. Este sol representa al Sol de Mayo, un símbolo que representa la Revolución de Mayo de 1810. Esta revolución dio inicio al proceso independentista de Argentina.
Si bien el General Belgrano se basó en la escarapela argentina para escoger los colores de la bandera, fue influenciado también por las ideologías de la casa de los Borbones, cuyo escudo tenía los mismos colores. Esta casa dinástica de origen francés era, durante el periodo independentista de Argentina, partidaria de una figura de gobierno constitucional (la cual le era afín al general).
Siendo preciso enarbolar bandera y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste conforme a los colores de la escarapela nacional - Manuel Belgrano, prócer independentista y creador de la bandera argentina el 27/02/1812 - Rosario, Argentina.
En el Día de la Bandera deberíamos poder asistir alguna vez, a la celebración principal que toma lugar en la Plaza de Mayo en Buenos Aires. Esta actividad se realiza al pie del monumento al general Belgrano. En ella participan autoridades del gobierno nacional y local.
Visitar el Monumento a la Bandera ubicado en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, en Argentina. Este monumento fue erigido en conmemoración a la Bandera Nacional, ya que su creación ocurrió en dicha ciudad.
Visitar el Instituto Nacional Belgraniano en Buenos Aires. Fundado en 1944, este instituto se dedica exclusivamente a la preservación de registros bibliográficos, artículos, material gráfico, material de investigación, entre otros elementos asociados a la vida y obra del general Belgrano, prócer argentino creador de la bandera nacional.
En cada ciudad argentina se realizan actividades conmemorativas al general Belgrano en este día. Se suelen celebrar misas y desfiles cívico-militares al pie de los diferentes monumentos erigidos en honor al general.
Leer el libro "Belgrano hace la bandera y se sale de primera" (2005). Escrito por Adela Basch como libreto para una obra de teatro, narra los hechos más relevantes en la vida de Manuel Belgrano, entre ellos la creación y elaboración de la bandera argentina. El libro se acompaña de numerosas ilustraciones, incluyendo fotografías de la primera bandera usada por Manuel Belgrano.



lunes, 28 de mayo de 2018

La chica que cuenta huellas


                                                           

Quiere dormir a su lado, aunque no despierte nunca más. Total ya ha cumplido con todos y ahora le toca a la olvidada.
Claro que suena fácil y lograrlo va a ser duro, es arisco para el lazo pero alguien está esperando que se ponga en acción y quiera cobrarse lo que  hizo con su mirada, el día que la conoció.
No se haga el que no sabe. Le ha puesto un clavo en su alma que no se puede sacar ni  con las tenazas mas grandes que se han podido fabricar.
 El clavo oxidado ha horadado un agujero tan profundo que duele de sólo  pensarlo. No se crea el señor tan victorioso.  Ella sigue elucubrando la manera más tortuosa de hacérselo pagar.
 De a ratos se ríe sola y  cada tanto llora de bronca, pero no pierde la esperanza  de encontrarlo arrinconado y obligarlo a que le cure las heridas que por su culpa tiene abiertas en su corazón.
Le va a pedir, seguramente que le saque el dolor escondido en su alma, que le limpie el  óxido del corazón, que le ponga azúcar a sus escaras porque no le guarda rencor.  Claro que a veces tiene ganas de echarle un lazo y aporrearlo con mucho gusto y razón.
Escribe por el insomnio que le da su desamor, va acumulando penas, llenando hojas y hojas con palabras que le salen a borbotones y que le sirven de consuelo. Le sostiene la esperanza de que cuando salga el sol, saldrá a su patio contenta por el nuevo día y la posible contingencia de que pase por su calle, como quien no quiere la cosa, haciéndose el que no sabe, que su enamorada conoce de memoria el ruido de su motor.
Es muy dura para llorar, pero desde que lo conoce, está siempre a punto de sollozar, a veces de alegría porque el teléfono ha sonado y otras tantas por el gusto amargo de saber que el viento lo ha llevado lejos, hasta los cerros ,donde el celeste del cielo lo tiene ilusionado.
Por allí seguro andará, haciendo gala de hombre rudo y sobrador, el que no necesita a nadie, pero que está tan solo como el crespín en vísperas del Día de los Muertos.
Mientras, la mujer que sueña cuando lo ve pasar, sigue soñando y contando huellas en la lejanía.


Lydia Musachi

Antonio Luis Beruti




La historia de Beruti, el de la escarapela, que murió de pena en Mendoza.
Pocos saben o recuerdan que uno de los líderes de los "chisperos" del 25 falleció aquí, triste, luego de la derrota de los unitarios en la batalla de Rodeo del Medio en 1841.
David Arco se puso la escarapela en el pecho. Es carnicero de mañana y docente por la tarde, desde hace ya unos cuantos años. Su carnicería está dentro de un almacén bien completo, que tienen con su hermano Hugo y es uno de los más importantes del mítico barrio San Pedro, en San Martín.
La escarapela apareció en su pecho a mediados de semana y fue un alerta, un recordatorio, un indicador de que esta no era una semana más en el año.
Como David hubo muchos, miles, que hicieron lo mismo a pesar de que por épocas la tradición de prenderse la escarapela parece diluirse.
Cerca de donde está David con la escarapela prendida al delantal estuvo uno de los dos primeros que repartieron esas cintas. Fue hace mucho, en 1841.
Porque, por más que no todos los mendocinos lo saben y muchos casi lo han olvidado, Antonio Luis Beruti murió en Mendoza. Y murió triste, un par de meses después de que las tropas unitarias que integraba sufrieran un brutal revés en Rodeo del Medio.
Domingo María Cristóbal French y Urreaga y Antonio Luis Beruti (él mismo y sus descendientes lo escriben con una sola t) fueron mucho más que dos simpáticos hombres que repartían escarapelas en la plaza del 25.
French y Beruti hubieran sido en el presente catalogados como "punteros" y líderes de un grupo de choque. Encabezaban a los chisperos, llamados así porque se encargaban de "encender las pasiones" de los colonos, muchos de los cuales veían todavía con incredulidad las ansias independentistas en 1810.
Y las cintas que repartieron, que posiblemente hayan sido simplemente blancas, servían para distinguir a los leales que adherían al "movimiento".
Antonio Luis Beruti nació en Buenos Aires en el año 1772. Era hijo del escribano Pablo Manuel Beruti y María del Carmen González de Alderete. Tuvo cuatro hermanos y tres hermanas. Estudió en el colegio de San Carlos y después en el de Nobles, de Madrid.
Tras concluir sus estudios, regresó al Virreinato del Río de la Plata e intervino en la organización del movimiento emancipador. Fue un miembro activo del grupo carlotista, que pretendía conseguir la independencia a través de la coronación de la hermana del rey cautivo, Fernando VII.
En el Cabildo Abierto del 22 de mayo votó por la destitución del virrey Cisneros. La presión provocada por los chisperos resultó fundamental en esto. Cuando se formó una junta integrada por algunos criollos pero presidida por Cisneros, Beruti se opuso terminantemente, y ante el rechazo generalizado, la junta se disolvió. Beruti añadió: "Una Junta presidida por Cisneros es lo mismo que Cisneros virrey".
El día 25, los chisperos y grupos de vecinos se congregaron en la plaza frente al Cabildo para exigir el derrocamiento definitivo del virrey y la formación de una nueva junta. Como las sesiones demoraban demasiado, Beruti irrumpió en la sala y dijo: "Señores del Cabildo: esto ya pasa de juguete. No estamos en circunstancias de que ustedes se burlen de nosotros con sandeces. Si hasta ahora hemos procedido con prudencia, ha sido para evitar desastres y efusión de sangre. El pueblo, en cuyo nombre hablamos, está armado en los cuarteles y una gran parte del vecindario espera en otras partes la voz para venir aquí. ¿Quieren ustedes verlo? Toquen la campana y si no, nosotros tocaremos generala y verán ustedes la cara de ese pueblo, cuya presencia echan de menos. ¡Sí o no! Pronto, señores, decirlo ahora mismo, porque no estamos dispuestos a sufrir demoras y engaños. Pero si volvemos con las armas en la mano, no responderemos de nada".
Tras manipular la lista de invitados al Cabildo y de expulsar a aquellos con posturas realistas, las ideas patriotas triunfaron, y el 25 de mayo de 1810 se constituyó la Primera Junta.
Un mes después Beruti fue nombrado teniente coronel del Regimiento América. Posteriormente, se unió a los partidarios de Mariano Moreno, quienes tenían una postura más radicalizada, opuesta a las ideas moderadas de Cornelio Saavedra, presidente de la Junta. Junto con otros morenistas, ingresó a las reuniones del Café de Marcos, donde se hacía cada vez más fuerte la oposición al núcleo saavedrista del gobierno. Después de la pueblada del 5 y 6 de abril, el morenismo fue desplazado. Junto con otros morenistas, Beruti fue expulsado de Buenos Aires y exiliado. Tras el regreso de hombres e ideas morenistas, volvió del exilio en 1812. Fue nombrado teniente y gobernador interino de Santa Fe y luego de Tucumán, entre 1812 y 1814.

Con San Martín.
El 24 de enero de 1817, Pueyrredón lo designó segundo jefe del estado mayor del Ejército de los Andes y así participó en la campaña de Chile, al mando de José de San Martín. Luchó en la batalla de Chacabuco, y por su valiente participación fue condecorado con la medalla de oro. El 13 de marzo de 1817, Bernardo O'Higgins, por orden de San Martín, le ordenó que pasase a Mendoza. En esta ciudad se casó con la mendocina Mercedes Tadea Ortiz, una de las damas que acompañaron a doña Remedios de Escalada en la donación de sus joyas para la campaña libertadora. Se trasladó luego a Buenos Aires, donde permaneció hasta el año 1820, en que volvió a Mendoza. Del matrimonio de Beruti y Mercedes Ortiz nació un varón, que fue bautizado con los mismos nombres del prócer.
Beruti unitario.
Ya fuera del Ejército de los Andes, Beruti participó del Partido Unitario.
El 24 de setiembre de 1841 integró la tropa que combatió bajo las órdenes del general Gregorio Aráoz de Lamadrid en la batalla de Rodeo del Medio.
La derrota fue estrepitosa e implicó 10 años de dominio federal y la pacificación relativa del país.
Beruti cayó prisionero en esa batalla, pero el general vencedor Ángel Pacheco, en atención a sus servicios prestados en la guerra de la independencia, decidió liberarlo.
Algunos dicen que estaba herido y otros que su salud ya estaba afectada antes de la batalla. Todos coinciden en que la derrota influyó hondamente en su espíritu y falleció, a consecuencia de la tristeza que le produjo, el 19 de noviembre de 1841.
Sus restos fueron sepultados en el templo mendocino de San Francisco.
Beruti no sabía que a pesar de esa derrota, las ideas unitarias iban a predominar en los sectores dominantes del país y de Mendoza. Tanto es así que en la zona donde se produjo la batalla hoy hay una calle Lamadrid en memoria del ejército derrotado, pero no hay ninguna que lleve el nombre del vencedor federal Pacheco. Lo que sí es un hecho es que David, el carnicero del San Pedro, el docente, llevó colocada en su pecho la escarapela. Y es suficiente.
Por Enrique Pfaab.
Publicado en Diario "Uno" de Mendoza, domingo 27/05/2018.-


jueves, 10 de mayo de 2018

EL QUEBRACHO COLORADO


                                                  


En medio de un monte, un árbol corpulento y de ramaje altivo, brindaba refugio a las aves que por centenares poblaban su follaje.
Un puma, cuya fiereza lo proclamaba amo del lugar, acostumbraba descansar en la horqueta de este árbol y no dañaba a los pájaros que en él moraban.
La vida transcurría normalmente. El árbol agradecía al puma por haberlo librado de los roedores que destrozaban sus raíces, y permitir que sus ramas se vieran alegradas por el canto de los pájaros y adornados por las multicolores plumas de los alados habitantes.
Una sequía intensa asoló el lugar. La tierra resquebrajada mostraba grietas que, como venas abiertas, tatuaban los espacios que otrora reverdecían. La sed azotó con su cruel castigo a las plantas y a los animales; de las primeras sobrevivieron las más fuertes y los segundos emigraron en busca de sustento, entre ellos, el puma, que con un rugido triste se despidió de su amigo silencioso: el árbol.
Sólo algunos pájaros quedaron y el árbol se consoló con ellos mitigando la pena que le produjo la partida del puma.
Pasó el tiempo y una mañana calurosa apareció un jaguar. Sus ojos malignos escudriñaron en derredor, y al fijarse en la copa del árbol, descubrió a los pájaros que en él moraban.
Trepó al árbol y, zarpazo a zarpazo, los mató para saciar su hambre.
Cada zarpazo significó pérdida de hojas, ramas destrozadas y aves muertas.
El árbol inmóvil no pudo defenderse ni defender a las aves amigas. Quedaron sus ramas destruidas, su copa deshojada y los nidos vacíos.
El puma regresó y al ver al usurpador se trenzó en feroz lucha con él. El jaguar lo superaba en musculatura y peso, por lo que pudo interponerse. El puma en un esfuerzo titánico alcanzó a herirlo en el lomo, pero no pudo evitar que su enemigo lo hiriera de muerte con un zarpazo que le perforó la garganta. El jaguar, herido, huyó y el puma, como en los viejos tiempos, se echó al pie del árbol amigo; sólo que esta vez lo hizo para morir.
El tiempo continuó su eterna marcha y años después el árbol vio cómo hombres extrañamente vestidos, descubrían su presencia y se acercaban a él.
De improviso comenzaron a hacharlo, pero su madera dura rompía las hachas y ellos lo llamaron "quiebra hachas".
Comprendió el árbol, que la sangre de su amigo el puma, absorbida por sus raíces, le había dado a su madera color rojo y reciedumbre. Agradecido, valoró el beneficio de aquella amistad que perduró aún después de la muerte.


Marina Zavala

Fotos: El Litoral

LEYENDA DE LA LAGUNA MELINCUÉ



Cuenta la historia, que cerca de la laguna vivían en la Toldería Mayor el gran Cacique Melín junto con su mujer Nube Azul y a su hijo Cué.
Que los tres se amaban por sobre todas las cosas, y que ella defendía y cuidaba a su hombre del cual estaba perdidamente enamorada.
Tanto lo amaba , que cuando él salía de excursiones, ella no hablaba con nadie hasta que regresara, y que durante todo ese tiempo, sus ojos derramaban lágrimas que ella decía que sólo eran de dolor y de amor.
En una de las excursiones realizadas por el Ejército, tristemente célebre campaña para desterrar a los indígenas de las pampas, un grupo de indios Ranqueles, liderados por el Cacique MELIN, fue emboscado a la orilla de la gran laguna y masacrado sin misericordia.
A la matanza, sólo sobrevivió su esposa, quien huyó en su caballo, un tordillo brioso e inteligente que la llevó malherida hasta una de las islas de la laguna.
Allí la mujer, aterida de dolor y furiosa por la muerte de su hombre y de CUÉ , el hijo de ambos, maldijo a los blancos antes de morir. En su agonía, y llamando al lugar MELINCUÉ, por su hombre y su hijo, le deseó al pueblo que las aguas de la laguna crecieran y que de a poco fueran tapando con sus olas todo el lugar.
Y el agua creció. Creció tanto que anegó campos y llegó al pueblo y se apoderó de él durante varios años, haciendo que sus moradores vivieran en un continuo estado de alerta.
El ejido quedó bajo las aguas, miles de hectáreas se convirtieron en estériles, pues la altura de la laguna, ya transformada en Lago, las fue anegando pausada pero efectivamente.
Los moradores más antiguos aseguran que en noches de lluvia, el espíritu de la india sopla y sopla para que el agua llegue al pueblo y dicen también que hasta que no haya un acto de desagravio por tamaña matanza, su espíritu lleno de furia, dolor y amor por su familia y su pueblo seguirá rondando, y los males no cesarán de llegar sobre la población y el espejo de agua.

Fuente: www.islabahia.com



LEYENDA DEL ARROYO EL REY

LEYENDAS SANTAFESINAS

                                   

                
  JUAN SOLDAO


En el norte de Santa Fe abunda un pájaro que copete rojo, alas negras, pecho blanco y muslos rojos; Su canto es triste, Corno una letanía doliente. La leyenda cuenta que era un hombre bueno y feliz, que vivía en el monte en compañía de su esposa. Ambos se querían mucho. Un día, una partida de soldados se presento en su rancho y lo llevó luchar contra supuestos invasores Juan Soldao se despidió de su esposa y, para el dolor de la partida, le regresaría de cualquier manera.
Pasaron días, meses años... El soldado no volvía. .Pero la esposa no dejaba de esperarlo, porque estaba convencida de que Juan no faltaría a su palabra.
Una mañana de verano, sobre un árbol cercano, la mujer vio un pájaro extraño que la contemplaba fijamente. Movida por la curiosidad se acercó y entonces el pájaro comenzó a cantar tristemente. Tenía los Colores del uniforme de los soldados: Copete rojo, como la gorra; alas negras, como los brazos; pecho blanco, como la chaqueta y la camisa; y muslo rojos, como los pantalones.
Comprendió que era su esposo, el cual, muerto en alguna batalla, se había transformado en pájaro.
La esposa no pudo sobrellevar la pena y poco tiempo después murió, para convertirse también en pájaro, compañera de aquél.
Desde entonces viven juntos en el bosque y no se separan jamás.

sábado, 28 de abril de 2018

ORLANDO VERA CRUZ - CAYENDO

Si Tenes Cachorro - Orlando Vera Cruz

EL VIEJO AGUARÁ | ORLANDO VERA CRUZ

SANTA FE DE LA VERA CRUZ


                                                    






            
La Cordial o Cuna de la Constitución.Santa Fe de la Vera Cruz es la capital de la Provincia de Santa Fe y la novena ciudad más poblada de la Argentina. Está situada en la región centro-este del país, a orillas de la laguna Setúbal, del río Santa Fe y del río Salado. Esta región recibe una marcada influencia climática del río Paraná .En verano domina una masa de aire tropical cálido y húmeda con vientos persistentes desde el norte con altas temperaturas, mientras que en invierno una masa de aire polar que produce enfriamiento y heladas azota la región.Administrativamente está organizada en 8 distritos que la descentralizan en 100 barrios. Según el censo de 2010 Santa Fe tiene una población de 415.345 habitantes, y su área metropolitana asciende a 526.073 habitantes. Junto al Gran Paraná conforman un área urbana de más de 850.000 habitantes, unidas por un túnel que atraviesa el río Paraná. Por parte de la educación Santa Fe es un polo educativo como pocos en la Argentina. La capacidad técnica, la trayectoria institucional y el reconocimiento de sus académicos la convierten en sede de congresos que reúnen especialistas de todas partes del mundo. Una de sus universidades más reconocidas es la Universidad Nacional del Litoral. Santa Fe fue fundada por Juan de Garay el 15 de noviembre de 1573 en el área de la actual Cayastá, al no encontrarse en un buen lugar por los constante ataque de los indígenas, las plagas de langostas y las inundaciones, fue trasladada a su emplazamiento actual el 21 de abril de 1649. En Santa Fe ocurrieron hechos de relevancia histórica, como la firma de la Constitución Argentina y todas sus reformas. Por ello se conoce a la ciudad como: Cuna de la Constitución. Otro de sus apodos es: La Cordial. La Ciudad tiene varios puntos históricos, culturales y turísticos. El Camino de la Constitución es un recorrido turístico en los lugares donde se pudo hacer posible la firma de la Constitución Argentina. El Puente Colgante de Santa Fe es un importante símbolo el cual se encuentra en el acceso este, sobre la laguna Setúbal. Este 15 de Noviembre de 2018 festejaremos los 445años.


               


miércoles, 4 de abril de 2018

"El Reginense" GUILLERMO PIRRI ARGENTINO: Cartas desde Malvinas: a su mamá le dijo que estab...

"El Reginense" GUILLERMO PIRRI ARGENTINO: Cartas desde Malvinas: a su mamá le dijo que estab...: Cartas desde Malvinas: a su mamá le dijo que estaba bien; a su papá, la verdad. El soldado Flores las envió en el único sobre que tenía...


Rubén Patagonia: la historia de un artista tehuelche.
Rubén Patagonia nacido en General Mosconi, un barrio en la zona norte de la gran Ciudad Comodoro Rivadavia en la provincia de Chubut, cuyo verdadero nombre es Rubén Chauque, es un músico folclórico argentino de origen tehuelche y un defensor de las causas de los pueblos originarios argentinos. Vivió toda su infancia a unos 50 km de Comodoro, en un yacimiento de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), ya que su padre era trabajador petrolero.
Rubén Patagonia de origen Tehuelche Aóni-kénk: el componente meridional de los tehuelches, que ubicó desde el estrecho de Magallanes hasta Chubut .
Se lo conoce como RUBÉN PATAGONIA como una manera de contribuir a la difusión de esa cultura que a nivel nacional usualmente está relegada al igual que el recordado santacruceño Hugo Giménez Agüero.
También por eso su repertorio se nutre de estilos originarios tehuelches (como el kaani en temas como Cacique Yatel, Chaltén, Aonikenk) y de ritmos mapuches de origen chileno (como el loncomeo), así como de canciones de autores patagónicos como Epuyén González, el “sabio del Sur Argentino” Don Marcelo Berbel, Milton Aguilar y Hugo Giménez Agüero.
“Rubén Patagonia desgarra su voz a los cuatro vientos, con un canto nutrido por la fuerza de la tierra. Fundiendo elementos de los pueblos originarios patagónicos con instrumentos de la tecnología actual.” (Rubén Patagonia Blog).
Además tiene grabados varios temas en colaboración con artistas de primer nivel como León Gieco, Ricardo Iorio y Claudio Marciello, de Almafuerte.
Curiosamente, quien lo descubrió fue el metalero Ricardo Iorio, otro músico que alza su voz con rebeldía y con ideario nacionalista argentino. Ricardo Iorio lo invitó a grabar el tema “Cacique Yatel” (un tema de autoría de Hugo Giménez Agüero) en su disco “Peso Argento” y le produjo su primer álbum solista “Cutral-Có”.
En 1986 es convocado por el director de cine Carlos Sorin a participar de una de las películas cabeceras del cine nacional, “La película del rey” junto a Ulises Dumont, Ana Maria Giunta, Julio Chávez. Película premiada en importantes festivales de cine, nacionales e internacionales. En 1987 filma “La eterna sonrisa” (EE.UU.) junto a Daniel Day Lewis (Premio Oscar).

Publicado: por Universo Poesía -wwww.rinconbardasureña.blogspot.com

domingo, 1 de abril de 2018

VETERANOS DE MALVINAS




VETERANOS DE MALVINAS

Gran Malvina, Soledad
hermanas en mar helado
turba de suelo regado
con sangre de mis hermanos.

Archipiélago estudiado
en libros de geografía,
son mas de 200 islas
rodeadas de mar y niebla.

Fue en abril el despertar
de gaviotas y pingüinos
ruido de armas alzadas
por soldados argentinos.

Ordenes a puño alzado
son nuestras las hermanitas,
jóvenes uniformados
con valor y pocas fintas.

Un 2 de abril comenzaron
a sentirse un poco dueños
de esos pedazos de tierra,
habitados por extraños.

Sin miedo desembarcaron
enarbolaron bandera,
llegaron como jugando
soldaditos a la guerra.

Sin conocer a su gente,
hablando muy poco idioma
sintiendo que con las armas
cualquier idioma se entiende.

Praderas de turba fría
húmedas de niebla gris,
socavaron su escondite
y comenzaron a sufrir.

Agua, frío , hambre y miedo
sus compañeros allí fueron
y obedeciendo las órdenes
con gloria allí murieron.

Trescientos y tantos hombres
estrenando fusil y balas
fueron cayendo de a poco
en medio de tantas lágrimas.

Conscriptos recién entrenados
luchando como dragones,
valor que les dio el amor
de toda
la patria rogando.

Veteranos de Malvinas
hoy los vemos por las calles
vendedores ambulantes,
luchando necesidades
con dolores restallantes.

Sobrevivientes del duelo
dispar entre dos gobiernos,
uno  pobre, delirante y
el otro pirata acérrimo.

Veteranos de Malvinas
hoy y siempre recordamos
el fervoroso coraje de sus
rostros camuflados,
cuando al ataque avanzaron
dejando en las Islas marcas
y en Darwin descansando
doscientos treinta y siete cruces blancas.


Lydia Musachi


DÍA DEL VETERANO Y DE LOS CAÍDOS EN MALVINAS






El 2 de abril de 1982, tropas argentinas desembarcaron en las islas Malvinas con el fin de recuperar la soberanía que en 1833 había sido arrebatada por fuerzas armadas de Gran Bretaña. A pocos días del desembarco y toma de las islas por parte de la tripulación argentina, la entonces primera ministra de Inglaterra, Margaret Tatcher, envió una fuerte dotación de militares ingleses para dar respuesta y desplazar a la milicia argentina.

El conflicto bélico resultó ineludible. Si bien fue corto, duró alrededor de dos meses y medio, tuvo resultados contundentemente trágicos: 649 bajas argentinas y más de 500 suicidios motivados por secuelas y traumas de posguerra.

El desalentador escenario político, social y económico que Argentina protagonizaba en ese entonces, funcionó como principal motivación para que la dictadura cívico-militar decidiera, de forma apresurada y sin mayores estrategias militares, realizar un acto patriótico y heroico que mejorara su imagen como gobierno. Sin embargo, el fracaso y derrota de las tropas argentinas deterioró aún más su imagen.

domingo, 18 de marzo de 2018

ILDO PATRIARCA






  Ildo Patriarca, que sabía mover su mano izquierda por la botonera de su acordeón como quien sabe hacer los mejores goles de zurda, falleció el 11 de julio de 2014, luego de una larga enfermedad. Tenía 75 años.Don Ildo era una rareza del mundo musical vernáculo. Una de las particularidades de su estilo es que habiendo vivido toda su vida en la provincia de Córdoba, centro que atrae al folklore de todo el país, Patriarca se había dedicado a tocar tangos. Ésa era su especialidad. Los tangos y los valses musette.Había nacido en el sur de Córdoba (en La Carlota), el 11 de mayo de 1939, y luego se afincó en Alejandro Roca. El trabajo en el campo era su manera de ganarse la vida; la música fue su pasión hasta que después de muchos años de alternar actividades, en 1991 decidió dedicarse al acordeón a tiempo completo. "Tenía que decidir. Esto [la música] había que hacerlo en serio o no hacerlo", aseguraba en una charla con la nacion, hace casi una década. Durante esa entrevista, contaba que a los 15 o 16 años ya había adquirido el conocimiento para desenvolverse con el acordeón como lo hacía en su madurez. Lo que le faltaba era experiencia. Tocaba mucho en bailes, animaba fiestas a pulso de valses, rancheras, foxtrots y pasodobles. "Otra alternativa no tenía. Pero la figura del «acordeón de auditorio» me daba vueltas en la cabeza desde hacía tiempo. Era raro que un instrumento tan amplio sólo se usara para divertir a la gente." Así fue como empezó a investigar cuáles eran los horizontes del acordeón fuera de la Argentina.En el tango encontró la manera de convertirse en un músico de auditorio para ser escuchado en el silencio de una sala. A principios de los ochenta, tocó en el Festival de Villa Mercedes. "Ahí, Domingo Federico me dijo un montón de cosas que ni recuerdo por el julepe que tenía", contaba Ildo. Pero le sirvieron para encontrar su manera definitiva de expresarse con el acordeón; ésa con la que pudo volcar su talento, grabar algunos discos y hasta tocar, muchos años después, en el Teatro Colón, junto con otros tangueros. Su amigo Raúl Barboza dijo, en su casa de París, hace 30 años: "El más grande acordeonista argentino es Ildo Patriarca. Allá [en la Argentina] nadie lo conoce. Vive en un pueblito de Córdoba y toca como los dioses".


ILDO PATRIARCA