martes, 13 de noviembre de 2018

LAS MUDANZAS


                                                     



 La vida de los tamberos, como fue la de mis padres, es un poco nómade, cuando las condiciones no son las adecuadas para seguir trabajando en un lugar, se busca otro establecimiento, no importa la distancia porque solamente es necesario encontrar trabajo para mantener a la familia, que casi siempre es numerosa. Por eso después de muchos años de vivir  en la zona rural del pueblo donde transcurrió su infancia y adolescencia de tambero, mi padre decidió mudarnos a otro campo, en la vecina localidad de Carlos Pellegrini.
Era diciembre de 1955, la familia conformada hasta ese entonces por mis padres, Antonio y Zulema, el tío Juan y los cinco hijos que éramos en ese tiempo, llegamos al campo de don José Scaglia, a 7 km al oeste de la citada localidad, como quien va para Landeta.
Tenía yo nueve años recién cumplidos y en orden seguían Laura de siete, Nelson de cinco, Zulma tenía cuatro años, Gloria  tres y Amanda, apenas 2 meses. La casa del típico estilo italiano de las chacras de los colonos arrendatarios que vinieron con la inmigración, nos pareció suntuosa, para lo que estábamos acostumbrados. Una casa de lujo para un tambero, como casi todas, no tenía baño instalado, para bañarse se usaba el lavadero y al fondo del patio que daba al norte, había una letrina. Dos dormitorios con pisos de ladrillo  y un zaguán en el medio con piso de mosaicos con hermosos dibujos de flores con pétalos romboidales. Tenía dos  puertas, una hacia el oeste, donde era el frente de la casa, y la otra hacia el este, hacia la galería de pisos de ladrillos. En uno de sus extremos se encontraba la cocina y en el otro, la despensa, que nosotros utilizamos como dormitorio de tío Juan.
Veníamos de vivir en los típicos ranchos pampeanos, con techos a dos aguas de viejas chapas oxidadas, sostenidas por amarras clavadas a estacas en el suelo para resistir las fuertes tormentas que azotaban con saña las precarias construcciones, por eso me asombró tanto el aspecto de nuestra nueva casa.
En marzo de 1956, mi hermana Laura y yo, comenzamos a ir a caballo a la Escuela Fiscal Nro 272, Dr. Ricardo Gutierrez, en el turno tarde. Yo estaba en cuarto grado de esa época, que incluía Primer grado inferior, Primero Superior, Segundo, Tercero, etc. hasta finalizar el ciclo primario en Sexto Grado. Mi hermana Laura estaba en Segundo grado. Al año siguiente se sumó el gran problema: mi hermano Nelson  el famoso Chicho, gran personaje desde su niñez. Odiaba ir a la escuela, así que nos hizo y principalmente a mí, por ser la mayor, la vida imposible. No había día sin que recibiera unos sopapos para poder lavarlo, peinarlo y subirlo al caballo. Y así de a caballo fui los 7 años de la primaria, repartidos hasta tercer grado en El Trébol y desde cuarto hasta sexto en Carlos Pellegrini.
Al año siguiente, 1961, comenzaba mi gran aventura! Ir al Colegio Parroquial San Agustín, en sulky, porque  ya era grande para ir a caballo y con uniforme. Me acompañaban Laura y Nelson, porque también iban de mañana a la primaria. Mejor dicho, iban obligados y a los chirlos  porque no les gustaba levantarse temprano ni mucho menos ir a la escuela. Cuántas anécdotas de esos tiempos y con semejantes compañeros de itinerario!
Ese año conocí el cine, algunos domingos fuimos con Laura a la matineé, en nuestro sulky, después de mucho rogar a mi padre para que nos diera permiso, porque se nos venía  la noche por el camino y eso no era adecuado para dos chicas de 14 y 12 años.
En el trayecto para ir a la escuela, pasaba por la casa de un chico alto y desgarbado, que sentado en el porch esperaba que pasáramos con el sulky. Hoy diría que se hacía el canchero, pero en ese entonces quedé prendada del galán de 17 años que era. Fue mi primer amor, mi primer sufrimiento adolescente. Después de unas semanas me esperaba ya frente el árbol donde dejaba mi carruaje y como quien no quiere la cosa me acompañaba hasta la Plaza, a veces nos sentábamos un ratito en los bancos porque era temprano para entrar al colegio. Allí me dio el primer beso, me ilusioné con bailar con él en el baile de la Fiesta del Pueblo el 28 de agosto, Día de San Agustín, pero mi padre no podía traerme y esperarme y nunca aceptó que me quedara de mi prima porque sólo tenía 14 años, en diciembre cumplía recién los 15. Lloré como loca en el baño de la escuela cuando las chicas me contaron que él había bailado con una chica de su edad y que lo vieron salir acompañándola. Se me hizo tan largo el día de clase! En el camino de vuelta a casa, derramé todas mis lágrimas y apenas llegué, disimulando mi pena con no me acuerdo que excusa, me trepé a mi querido ombú, hasta entonces refugio para estudiar, a salvo de hermanos molestos y desde ese día, escondite para llorar sin testigos. Allí rumiando mi temprana desilusión escribí mis primeros poemas.
Mientras vivimos en ese lugar nacieron otros hermanos, Nelva ( Kelly) en 1958 y Nora en 1960. Ya éramos 11 en la familia, por eso cada día necesitaba más de mi refugio en el ombú!
A comienzos de 1962, el tambo se vendió y sobrevino otra mudanza, esta vez a una estancia llamada El Injerto, distante 20 Kms al oeste de Carlos Pellegrini. Dije adiós a mi ombú, a los poemas de amor entre sus hojas, a las lágrimas y a las lecciones recitadas en voz alta. La distancia hizo que dejara de concurrir al Colegio y el llanto esta vez fue por no poder seguir estudiando. Pero mis penas se amortiguaron conociendo allí a una familia maravillosa, ya que años mas tarde, cuando tenía 19, fueron también parte de la mía. Allí vivía Roberto, con sus padres y hermanos. Después de idas y venidas, mudanzas de éllos y nuestras, nos reencontramos en Las Parejas donde nos casamos. El resto será motivo de otro relato, mientras la vida me dé oportunidad de poder escribir.


El Trébol, 19/06/2005

LOS EUCALIPTOS DE LA ESTACIÓN







                                             


Hace algunos que ya no vuelven por las noches las garzas blancas a dormir en los eucaliptos de la estación. Desde que aparecieron las motosierras y desmontaron. Desde que algunos vecinos interpusieron sus quejas y su oposición a modificar el paisaje verde y bullanguero de aves del predio del ferrocarril.
Como tantas estaciones, la de mi pueblo, también tenía su monte de eucaliptos, el que en su momento fue hermoso y refrescante, pero que con el tiempo se fue transformando en un refugio de  linyeras y accesible basural para algunos vecinos desconsiderados.
Las garzas blancas son madrugadoras y todas las mañanas a las 6,45 comenzaban a batir sus alas y a emitir  graznidos despertando al barrio.
 Levantaba vuelo la gran bandada, al son de sus graznidos y  aleteando con decisión, iban  siempre hacia el este, dejando a su paso un baño de excrementos sobre las casas, las veredas y los árboles, otro de los motivos por que los vecinos estaban a favor del desmonte de los eucaliptos de la estación. Deseaban librarse de la mugre, el barullo y las antenas de televisión rotas por el peso de las garzas al posarse, al atardecer mientras esperaban que el sol se esconda para ir a buscar su lugar en los árboles.
A media mañana se las veía como un manto blanco extendido sobre los potreros del tambo  de la Estancia Las Taperitas ,  detrás del Parque de Club Atlético El Expreso y de la Escuela Técnica o un poco mas lejos en los potreros sembrados de alfalfa o  verdeos invernales.
Mientras nosotras limpiábamos los excrementos y juntábamos las plumas que volaban por todos lados, para éllas, se hacía la hora de regresar y cuando en el cielo se comenzaba a vislumbrar el ocaso, se las veía y  regresar a su refugio nocturno en los grandes eucaliptos de la estación. Algunas se iban posando en las antenas, supongo que esperando turno para buscar su lugar sin tomarse a picotazos con sus congéneres.
Después de muchas reuniones y discusiones en la Municipalidad, entre los vecinos del barrio y el Intendente, se decide desmontar para realizar allí un proyecto de Parque Ecológico, reemplazando los eucaliptos conflictivos ya sea por las garzas, o por el  peligro que entrañaban  sus grandes gajos al caer espontáneamente, aún sin la menor brisa . Pesaba también  la suciedad  que se amontonaba bajo sus copas y la inseguridad para los niños y jóvenes que iban a jugar a su sombra.
Un  día llegó el rugir de las motosierras procedentes de la ciudad de  Freyre,  provincia de Córdoba, quienes se hicieron cargo del trabajo de desmonte.
Cuánta tristeza daba ver como iba quedando el predio! , algunos pensaban que era una equivocación sacar los árboles, pero yo siempre creí que si se reemplazaban por la misma cantidad de plantas que no fueran tan grandes y peligrosas para una ciudad, en pocos años íbamos a tener un hermoso parque utilizable para recreo y pulmón del barrio y también de toda la comunidad.
 Hoy gozamos de un Predio Ecológico Municipal muy verde, con hermosos ejemplares de plantas autóctonas como aromos, jacarandaes, lapachos, etc. Se erigió un anfiteatro natural y un escenario rodeado de arbustos llenos de flores, el mástil es muy alto y lleva una gran bandera de 5 metros y una luz de advertencia para aeronaves. Luego se fueron agregando veredas interiores para realizar caminatas, el alumbrado es por grandes farolas distribuídas por el predio, aparatos de gimnasia y juegos para niños. Hay canchas de fútbol y de voley playero y se ha construído un hermoso chalecito con todas las comodidades, para ser utilizado como Centro de Día para la Tercera Edad. Allí funciona un gimnasio con muchas máquinas y aparatos para rehabilitación, atendidos por profesionales, como también las aulas donde se dictan talleres didácticos y recreativos para los adultos mayores. En el Parque ecológico todo el día hay actividad, porque también lo utilizan los niños y adolescentes de las escuelas para sus actividades de gimnasia o deportes.
En la parte sur del predio del ferrocarril funciona un jardín cercado llamado la Ciudad de los Niños, con juegos y callecitas simulando las calles de la ciudad para aprender las leyes de tránsito. Muy cerca sigue un predio bien arbolado con sauces, aromos, fresnos y otras variedades con parrilleros, mesas y bancos cómodos, para pasar el tiempo reunidos y comiendo con la familia o amigos. Todo el lugar tiene agua potable y canillas en las piletas para lavado de vajilla, como así también bebederos estratégicamente colocados para uso de los caminantes, estudiantes y deportistas que utilizan las canchas.
El espacio rescatado para uso de la comunidad tiene unas 10 cuadras de largo a ambos costados de las vías, se ha construído también, un hermoso laberinto verde con un mirador, escaleras y pasarelas de madera.
Se ha conseguido así que nuestro pueblo tenga otro espacio recreativo, al servicio de todos sus habitantes.
Realmente, se ha ganado en belleza y en salud para nuestro barrio, aunque algunos extrañen los eucaliptos y las garzas. Hoy el Parque Ecológico  es el lugar de unión o encuentro de todos los habitantes de mi ciudad, cualquiera sea el barrio donde viva.

MI CADENA DE PLATA


                                                                             









Hay fechas que marcan la vida de una mujer, no soy de recordar fechas, pero hay una en especial que nunca olvido, es el  21 de junio de 1986. Ese día recibí el título más dulce que la boca de un niño pueda pronunciar: ABUELA. Me sorprendió la vida y de golpe crucé el umbral de una etapa llena de sustos, corridas y de baberos gigantes. Estaba por llegar a los 40 años y ya tenía una nieta. Una muñequita preciosa y llorona, a quien Mónica y Javier, llamaron María Emilia. Sus papis eran adolescentes y había que estar cerca, pero se desempeñaron muy bien, creciendo juntos. Casi tres años después en un febrero caluroso y en fecha histórica, el día 3  del año 1989, nacía Santiago Javier, un bebé de cara rosadita y de sonrisita fácil. La vida tiene sus meandros transcurriendo como los de un río en plena jungla y poco después, el 23 de junio de 1991, llegó un regalo morochito y bello al que bautizaron como Jeremías Jesús. Eran tres patitos detrás de una patita de 22 años, dedicada por completo a sus hijos, a su esposo y a su hogar. Siempre juntitos y saliendo adelante, pese a los contratiempos de salud que a Moni, a veces, la superaban. Mis nietos mayores son el orgullo de esta abuela, por buenas personas y mejores estudiantes. Maríu, es hoy Licenciada en Administración de Empresas y empleada bancaria y  con su esposo Emanuel me han hecho bisabuela de Irina. Santi es arquitecto y Jere es Ingeniero Mecánico, ambos trabajan en sus profesiones.
La vida sigue su curso y llegaron otros tres regalitos con polleras a mi vida. Son las hijas de Carina y  Katy. Giuliana Claribel que nació el 14 de julio de 1998, morochita de rasgos santiagueños como su mamá, muy buena estudiante, seria y trabajadora. Luego vino Iara Belén, rubia, tímida y muy inteligente, la del medio, que vino al mundo el 11 de diciembre de 2003. Es la más llorona y apegada a sus padres, le costó mucho quedarse en el Jardín de Infantes y luego en la Escuela Primaria, su madre pasaba muchas horas bajo la galería del Jardín, acompañándola, para que no se desmayara llorando. Es muy educada y usa un excelente vocabulario, pero lo que no podía explicar de chiquita eran sus miedos. Mi flaquita querida, tan dulce y  frágil, ya cursa la secundaria y pronto tendrá su fiesta de 15 años. Para acompañarla llegó, el 4 de octubre de 2005, un remolino morochito y hermoso de nombre Selena Itatí, como nació con un soplo en su corazón, hubo que llevarla a Rosario para hacerle estudios, así que estuvo tres días internada en el Sanatorio Parque y yo con élla, porque a Carina le habían hecho la tercer cesárea. Gracias a Dios, todo salió bien y así seguirá, porque lo suyo no es una enfermedad, es algo funcional, me explicaron los especialistas. Su corazón en lugar de hacer dos sonidos en su movimiento de bombeo, hace tres, porque tiene un agujerito en algún lugar de la parte superior, por donde sale el aire. Es la más movediza, la que dirige y acompaña a Iara en los más atrevidos juegos. Las dos manejan la computadora como expertas, desde muy pequeñas, pero Selena utilizaba el Chat del facebook para contarme cosas, cuando no podían salir de su casa en el campo, cuando llovía.
Hasta el 22 de setiembre de este 2011, tenía seis muñequitos con sus nombres y otros cuatro con los nombres de mis hijos, en mi cadena de plata. Pero…llegó Ana Clara, la hijita de Julián y Yanina, y tuve que agregar una nenita más. No esperaba volver a ser abuela tan pronto, pero los regalos son mas apreciados cuando llegan de sorpresa  y éste vino con un gran moño rosado.
Por esas cosas de la vida, Julián ha vuelto a ser papá, junto a Camila, el 15 de agosto de 2015, mi nieto más pequeño se llama Juan Augusto y es un hermoso e inteligente muchachito, él vive en San Genaro junto a su mamá, sus abuelos y sus tías, pero siempre lo visitamos y vivimos lindos momentos junto a él y su familia.
Mi cadena de plata es muy especial, llama la atención en mi cuello, así que tengo que explicar cuando alguien la mira, que no tengo trece hijos, que tantos muñequitos de plata son la suma de mis cuatro hijos, mis ocho nietos y mi bisnieta Irina.


viernes, 26 de octubre de 2018

A.R.A. SAN JUAN



El submarino ARA San Juan zarpó con 44 tripulantes desde el puerto de Ushuaia el lunes 13 de noviembre de 2017, rumbo la base naval de Mar del Plata.


Luego de 48 horas en alta mar emitió su última comunicación y no se supo nada más sobre su ubicación ni destino. El ARA San Juan desapareció el miércoles 15 de noviembre de 2017, a las 7.30 de la mañana.
Actualmente se lo sigue buscando en las profundidades del Mar Argentino, sin tener noticia alguna. Rezamos por los 44 héroes del A.R.A. SAN JUAN. 

lunes, 8 de octubre de 2018

LLUVIA DE OCTUBRE


                                                       

 Llueve en el campo y es primavera. No hay mucho que hacer después de dar su morral al caballo bajo el tinglado. Es lindo ver una abundante lluvia, pensar en un puchero para el almuerzo y una buena siesta. Solamente se oye el ruido de la lluvia sobre el tinglado de las maquinarias. Después de la siesta, seguro que hay torta fritas hechas con amor o tal vez algún chipá? Es la vida del puestero de nuestros campos. Las ovejas, echadas indiferentes a la lluvia, esperan que escampe, mientras las vacas y la tropilla en el rincón de un potrero, echan ancas al temporal. Bienvenida la lluvia de octubre, augura una buena cosecha, que crezcan bien las verduras en la huerta y aleja las enfermedades. Eugenio es el puestero correntino y su señora  Amalia, es chaqueña, vinieron hace ya veinte años, huyendo de la pobreza, acá nacieron sus tres hijos, que ya están crecidos y viven en el pueblo. No es para ellos el campo. Apenas terminada la primaria en la escuela rural, se fueron yendo de a uno, a la casa de unas tías para hacer los estudios secundarios. Como han nacido con pocos meses de diferencia entre uno y el próximo, rápidamente los padres se quedaron solos en el puesto. Ahora ya están acostumbrados, al principio fue duro, especialmente para Amalia, porque como todos saben, las madres están más cercas de los hijos, trajinando con la comida, la ropa, los deberes y el cuidado que se debe tener en el campo,  para que los chicos no se acerquen a los peligros que significan el tanque, los pozos viejos y los animales. Por eso cuando llueve en el campo y es primavera, al matrimonio de puesteros, los unen los recuerdos, el mate, las tortas fritas y el amor.

Lydia Musachi


lunes, 24 de septiembre de 2018

MURIÓ ALFREDO ABALOS





Nació el 21/04/1938, en San Fernando, Pcia de Buenos Aires. Músico y cantor. ... Tuvo una trayectoria de más de 50 años con la música. Entre sus discos se encuentran: Herencia folklórica, Silencio canta Alfredo Ábalos, La voz de la chacarera, Las coplas de la vida, Con la conciencia tranquila, Una quimera más y Te digo, chacarera. Hoy 24 de setiembre de 2018, falleció el gran músico, en la ciudad de La Banda, donde se encontraba radicado desde hace mas de 30 años. Por expreso pedido de él, sus restos no son velados y según explicaron sus hijos, serán cremados a la brevedad.

viernes, 21 de septiembre de 2018

EN LOS CAMPOS DEL ESPINAL


                                                   




En un arroyo en cuyas orillas existen plantas autóctonas, viven muchos animales de nuestra región del espinal, cuyos restos de vegetación del monte chaco-santiagueño, les permiten vivir o esconderse del hombre, su depredador más cruel. Entre unas cinas-cinas aparece un puma sediento y mete sus patas para beber más cómodo en el agua más profunda, luego se va al trotecito, pues olfatea algún peligro o escuchó el ladrido de un perro. A lo lejos vienen caminando lento unos ñandúes, el macho con su cuello largo, estirado y vigilante. En los pajonales de la cañada, vive una familia de zorros grises, hermosos, retozones y felices. Pobres lechuzas se las comen y les roban sus cuevas! Pero algunas  están muy alertas y escapan volando rápido. Los teros atareados cuidan sus nidos en  primavera, han puesto huevos y esperan que nazcan sus pichones, despistan a los zorros y los atacan con sus rojos espolones. En lo alto vuelan  chimangos y algunos caranchos buscando un animal muerto para alimentarse. En los montecitos de chañares, espinillos y talas, anidan los chingolos, las torcazas, los jilgueros y los amarillitos. Un coro de trinos recibe la mañana, entre los que se destacan el canto de los mixtos, paraguayitos y cardenales. A la siesta las picazuró arrullan perezosamente, entre el parloteo de las cotorras y el aleteo de gorriones, tordos y otros pájaros que forman grandes bandadas heterogéneas y variopintas. Rumbo a los campos anegados pasan las bandadas de patos picazos, sirirí, garzas y bandurrias. Mientras que en una hermosa laguna reposan los flamencos rosados que han venido a anidar y alimentarse como lo hacen anualmente, otras aves acuáticas comparten el espacio y la comida en paz. A orillas de algunos arroyos y lagunas también suelen verse lobitos de río, curiosos y juguetones, que se sumergen presurosos si nos queremos acercar. Un puestero recorre los campos, cuenta vacunos, ovejas, cabras y caballos, pero no mata animales autóctonos sin necesidad, por eso tenemos la suerte de saber que sobreviven y si queremos conocerlos, vamos a fotografiarlos, con prudencia y con la alegría de poder verlos en libertad.

Lydia Musachi

viernes, 14 de septiembre de 2018

ANTONIO GIL

NÉLIDA ARGENTINA ZENÓN




Esta popular cantaautora nace en la ciudad de Gobernador Martínez, Departamento Lavalle, el 3 de Abril de 1938. Estudió música obteniendo el título de Profesora Superior. Ejecuta la guitarra y el típico acordeón chamamecero, con auténtico sentimiento de correntina.
El reconocimiento “grande” le llega al obtener el “Premio Cosquín 1964”. Sus actuaciones como solista de canto y guitarra y, posteriormente, con su conjunto musical, se reiteran con gran éxito a lo largo y ancho del país.
Pero sus inquietudes musicales le llevan a conducir programas radiales, por supuesto, todos de ferviente defensa y promoción de nuestra música chamamecera. Una evidencia palpable es la conducción que, desde hace 17 años, realiza en “Radio Nacional Rosario”, en un programa creado por ella, al que denomina “Cancionero Guaraní”.
Este programa, por su trascendencia e importancia, fue declarado de Interés Cultural por el Honorable Concejo Municipal de la ciudad citada. También en “LT3 Radio Cerealista”, de Rosario, conduce otro programa de similares características, con el título de “Fortín Litoral”, cuyo ciclo ya supera más de 13 años de permanencia en el aire.
Hay que mencionar también los 20 años de su programa “Corrientes tiene su Música”, que se propala en “Radio San Nicolás”, en la Provincia de Buenos Aires.
Tiene en su haber grabados varios discos larga duración, cassette y, además, participó como artista invitada junto a otros notorios chamameceros, grabando con Antonio Tarragó Ros, Luis Angel Monzón y con el poeta y recitador “Toto” Semhan.
Sus actuaciones permanentes en escenarios de festivales folclóricos, radio, televisión, peñas, espectáculos culturales, justifican plenamente su consagración popular como autora e intérprete de numerosos temas musicales.
Van como ejemplo algunos títulos: “Mate Cosido”, “Don Pilar”, “El Viejo Pedro”, “Mi Noche”, “Guapo Cunumi”, “Volver en Diciembre”, “Doña Florencia”, “Cambá Arangá”, “Caraguatá Paiubrero”, “Peón Golondrina”, y tantos otros que han merecido el sostenido aplauso del pueblo, ese inalterable juez de las verdaderas composiciones que llenan el espíritu.
Ha culminado, hace muy poco tiempo, “La Cantata Antonio Gil Mercedeño”, poema original del poeta mercedeño Román Anselmo Vallejo, con musicalización de Nélida Argentina Zenón. También participa en el recitado, el poeta “Toto” Semhan.
Ha recibido numerosos premios y galardones que atestiguan su calidad interpretativa, su talento creativo y su evidente amor por la música correntina.
Como final, para estas líneas apretadas que pretenden ser un homenaje, cabe mencionar que en uno de sus discos larga duración canta el “Himno Nacional Argentino”, en su versión, con letra traducida al idioma guaraní, una manera de unir la Patria con nuestras raíces ancestrales, que tan bien sabe defender Nélida Argentina Zenón, con su voz y su guitarra.

Información adicional

miércoles, 22 de agosto de 2018

DÍA MUNDIAL DEL FOLKLORE






La Unesco declaró el 22 de agosto como el Día Mundial del Folklore, fecha elegida en recuerdo de aquel 22 de agosto de 1846, cuando el arqueólogo británico William G. Thorns publicó en la revista londinense ‘Atheneum’ una carta en la que utilizó por primera vez el término ‘folklore’
La palabra “folklore” etimológicamente deriva de “folk” (pueblo, gente, raza) y de “lore” (saber, ciencia) y se designa con ella el “saber popular”.
En Argentina, esta fecha coincide con el aniversario del nacimiento de Juan Bautista Ambrosetti (1865-1917), considerado como el ‘padre de la ciencia folklórica’.
El folklore es la expresión de un pueblo que abarca las tradiciones, leyendas, costumbres, música, danza, entre otras manifestaciones. Es el folklore una de las particularidades que permiten distinguir una cultura de otra.  
Aunque estrictamente «folklore» sólo es aquella expresión cultural que reúne los requisitos de ser anónima, popular y tradicional, en Argentina se conoce como «folklore» o «música folklórica» a la música popular de autor conocido, inspirada en ritmos y estilos característicos de las culturas provinciales, mayormente de raíces indígenas y afro-hispano colonial. Técnicamente, la denominación adecuada es música de proyección folklórica de Argentina.
En Argentina, la música de proyección folklórica, comenzó a adquirir popularidad en los años treinta y cuarenta, en coincidencia con una gran ola de migración interna del campo a la ciudad y de las provincias a Buenos Aires, para instalarse en los años cincuenta, con el «boom del folklore», como género principal de la música popular nacional junto al tango.
En los años sesenta y setenta se expandió la popularidad del «folclore» argentino y se vinculó a otras expresiones similares de América Latina, de la mano de diversos movimientos de renovación musical y lírica, y la aparición de grandes festivales del género, en particular del Festival Nacional de Folclore de Cosquín, uno de los más importantes del mundo en ese campo.
Luego de ser seriamente afectado por la represión cultural impuesta por la dictadura instalada entre 1976-1983, la música folklórica resurgió a partir de la Guerra de las Malvinas de 1982, aunque con expresiones más relacionadas con otros géneros de la música popular argentina y latinoamericana, como el tango, el llamado «rock nacional», la balada romántica latinoamericana, el cuarteto y la cumbia.
La evolución histórica fue conformando cuatro grandes regiones en la música folclórica argentina: la cordobesa-noroeste, la cuyana, la litoraleña y la surera pampeano-patagónica, a su vez influenciadas por, e influyentes en, las culturas musicales de los países fronterizos: Bolivia, sur de Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. 
Un hecho es considerado folklórico cuando:
Colectivo: Porque deja de ser creación personal al ser incorporado al patrimonio tradicional.
Popular: porque ha sido asimilado por el pueblo (folk).
Empírico: porque se transmite sin que medie una enseñanza escrita o teórica, sino práctica, gestual, a través del ejemplo.
Oral: porque la transmisión se hace oralmente, por experiencia directa de un individuo a otro, de una a otra generación.
Funcional: porque el pueblo solo adopta el hecho folklórico si se identifica con su idiosincrasia, descartando lo que no llene una función en la vida de la comunidad. Anónimo: porque se desconoce el nombre del autor o autores, que la obra del tiempo ha borrado y se considera como herencia común.
Regional: porque la naturaleza circundante influye en lo folklórico y le da un matiz local, aunque luego se difunda en toda una región, a varias o aún sea adoptado por todo el país.